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" El Pleno de las Cortes de Aragón, en sesión celebrada los días 20 y 21 de marzo de 2007, con motivo del debate de la Proposición no de Ley núm. 47/07, sobre el apoyo al pueblo saharaui, ha acordado lo siguiente:
“Las Cortes de Aragón reiteran su apoyo al pueblo Saharaui y su derecho a la autodeterminación a través de un referéndum libre y democrático, con todas las garantías y bajo los auspicios de las Naciones Unidas, así mismo, manifestamos nuestro apoyo al “Plan de Paz para la libre determinación del Pueblo del Sahara Occidental”, como fórmula viable y marco de búsqueda de soluciones pacíficas al conflicto.” "
"Transcripción provisional del debate celebrado en Las Cortes de Aragón. Fuente: Grupo Parlamentario de las Cortes de Aragón"
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias. Debate y votación de la proposición no de ley 47/07 sobre el apoyo al pueblo saharaui presentada por el Grupo Parlamentario de Chunta Aragonesista, señor González Barbod tiene la palabra para la presentación y defensa de la iniciativa.
El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD: Gracias señor presidente. Señorías. Vamos a ir acabando la legislatura, por parte de nuestro grupo presentamos una iniciativa relacionada con derechos humanos y quería comenzar la intervención haciendo referencia a una vieja cita de un diplomático británico que decía: «Gran Bretaña no tiene amigos ni enemigos permanentes sino únicamente intereses permanentes». Hoy hace ya exactamente cuatro años que comenzaron los bombardeos en Iraq, una acción que todo el mundo conocemos, si alguno todavía no se había dado cuenta el señor Barrena ya con performance esta de los jueves nos la ha recordado, y en estos cuatro años han pasado muchas cosas más de las que podíamos haber imaginado, ha pasado Abu Ghraib, ha pasado Guantánamo, han pasado los vuelos de la CIA y las detenciones ilegales, han pasado las ejecuciones Sadam Husein y los miembros de su gobierno, ha pasado toda la destrucción de un país, ha pasado toda la desestabilización de una región, ha pasado el asesinato de miles de personas, han pasado centenares de miles de desplazados, una aventura que ha ignorado el multilateralismo, ha ignorado el sistema de Naciones Unidas, ha ignorado todos los avances que desde la II Guerra Mundial habíamos logrado en materia de política internacional, y todo en nombre de intereses económicos y estratégicos particulares de una potencia. Hace exactamente también cuatro años un día como hoy en estas cortes, un día también 20 de marzo celebrábamos un pleno, justo también el mismo día en que acababa de iniciarse los bombardeos sobre Iraq, y también ese mismo día da la casualidad de que debatíamos una iniciativa sobre el Sahara. Y también estábamos hablando en aquel momento de Naciones Unidas, de la violación del Derecho internacional, de cómo un pueblo como el pueblo saharaui venía viendo desde hace treinta años, más de treinta años como se pisoteaban todas las resoluciones aprobadas en los organismos internacionales, como a pesar de haber optado por una vía pacífica en la resolución del conflicto se les ignoraba. Tanto en el caso de Iraq como en el caso del Sahara nos estamos encontrando con el mismo ejemplo de política realista en la cual el Derecho Internacional es totalmente obviado, vulnerado en función de intereses económicos y geoestratégicos. Según los realistas —entre comillas— la diplomacia es la persecución de esos intereses por todos los medios posibles, esa real politic que juega con los estados como quien juega al billar, en el juego en el que sólo interesa cómo golpean unas bolas contra otras. Una diplomacia que está superada históricamente por la globalización y que está abocada al fracaso, como se puede comprobar en el caso de Iraq. Esta iniciativa está motivada por un hecho muy concreto, y es el cambio de postura del Gobierno español, escenificado recientemente los pasados días 5 y 6 de marzo en relación al tema del Sahara. Un cambio de postura que a pesar de haberse escenificado recientemente, se viene fraguando ya desde los últimos años. Los pasados días 5 y 6 de marzo tuvo lugar en Rabat una cumbre de alto nivel, la octava reunión de alto nivel hispano-marroquí, con presencia del presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero y uno de los temas tratado lógicamente fue el del Sahara. Y en ese juego de billar, pues España, el Gobierno español, puso precio a su postura sobre el Sahara y Marruecos dijo que está dispuesto a pagarlo, y ese precio se llama acuerdo pesquero, se llama control de las fronteras para detener la migración y se llama control policial de los movimientos yijadistas. Y por su parte el Gobierno español respaldó y avaló el plan autonomista que Marruecos pretende llevar a Naciones Unidas el próximo mes de abril, tal como consta todo esto en el documento final adoptado y firmado por las partes. A nuestro juicio el paso que se dio los pasado días de marzo, realmente es un paso muy grave, con la firma de este documento España está avalando un plan de autonomía que es absolutamente ilegal, que pretende legitimar una ocupación territorial que es ilegal, tal como dicen los organismos de Naciones Unidas. Marruecos no tiene soberanía sobre este territorio, y lo dicen todos los informes de Naciones Unidas y lo dijo en su último informe el secretario general en el informe de 2006, cómo se va a conceder autonomía a un territorio sobre el cual no se tiene soberanía, es algo totalmente sorprendente, es una respuesta por parte del Gobierno español avalar esta iniciativa que resulta realmente un disparate. Sin embargo el actual gobierno socialista hace gala en su política exterior, de haber introducido algún elemento ético en sus relaciones internacionales, como puso de manifiesto en la retirada de las tropas de Iraq, sin embargo su postura respecto al Sahara realmente va de lleno contra la línea de flotación de este argumento en su política exterior. España está actuando exactamente igual que la postura de unilateralismo, de violación del derecho internacional, de obviar el sistema de Naciones Unidas, que tanto ha criticado en el caso de Iraq, es exactamente la misma postura. No sé si les recuerda algo esto de intentar meter con calzador propuestas contra la normativa internacional en el marco de Naciones Unidas. Conocemos de primera mano la opinión del embajador de España en Naciones Unidas y la acción diplomática que viene desarrollando respecto a terceros países, intentando atraer hacia las posturas autonomistas de Marruecos a otros países con el peso y la legitimidad que tiene España respecto a países, sobre todo de Latinoamérica, y se está plasmando en votaciones en organismos internacionales, se está plasmando en votación en la asamblea general, y es un papel que está haciendo de forma muy opaca el Gobierno español y que no se está conociendo por la opinión pública. Ahora se ha escenificado. Creemos que saltarse a la torera las resoluciones de Naciones Unidas bajo la presión de una ocupación, como la que realiza Marruecos, está introduciendo al Gobierno español en un proceso de clientelización que es difícil de prever como acabará. Todo esto además, a nuestro juicio, es especialmente grave, porque se produce un momento en el que en los territorios ocupados del Sahara se están produciendo múltiples violaciones de los derechos humanos, tal como vienen criticando, denunciando distintas organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional o como ha puesto de manifiesto el Consejo General de la Abogacía español, que ha realizado un informe sobre el terreno detallando casos de torturas, de detenciones arbitrarias y de juicios a saharauis sin las mínimas garantías procesales. Todo esto está pasando con el silencio total y absoluto del Gobierno español que es conocedor de esta situación. Ese mismo gobierno marroquí al que apoya nuestro Gobierno, es el que impidió una delegación del Parlamento Europeo a la zona, es el gobierno que impidió la visita de una delegación del Congreso de los Diputados, que vetó la presencia del Congreso de los Diputados, que logró que una delegación de diputados de esta cámara no pudiésemos ni siquiera embarcar en un avión dentro del propio territorio español por presiones de Marruecos en el propio territorio español. Por todo ello, nuestro primer punto reiteramos el apoyo a las resoluciones de Naciones Unidas, al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, a la celebración de un referéndum, y al último plan aprobado por Naciones Unidas que hay sobre la mesa, el único que hay sobre la mesa y que está aprobado, que es el Plan Baker 2 y por tanto el único que actualmente tiene validez. El segundo punto que proponemos condena y rechaza el cambio de postura del Gobierno español, rechazando el plan autonomista de Marruecos. Y en tercer lugar, el tercer punto, condenamos un hecho que nos parece ya especialmente grave, y es la reciente venta de armas por parte del Gobierno español, autorizando la venta de armas a Marruecos, violando, contraviniendo el código de conducta europeo a respecto. Nos parece de una suma irresponsabilidad, en un momento en el que el alto el fuego, porque sepamos todos que en este momento la situación es de alto el fuego no es otra, España vende armas, arma al país invasor que está ocupando el territorio. Por lo tanto, está poniendo en una situación verdaderamente peligrosa, con una reanudación de las armas, del conflicto armado a la vuelta de la esquina. Una venta de armas a un país que ocupa el puesto número 123 en el índice de desarrollo humano de Naciones Unidas, que está ocupando ciento cincuenta mil soldados en un muro que atraviesa el desierto y mientras tanto está gastando el dinero en armas que vende el Gobierno español. Para acabar, algunos todavía se acordarán, algunos nos acordamos todavía de aquella visita que realizó Felipe González a los campamentos de refugiados saharauis y su famosa frase de «nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final». Creo que los saharauis en estos momentos se quedarían con otra frase, que es aquella que en pleno movimiento de los derechos civiles pronunció Martín Luther King y que decía «no os pedimos que nos queráis sólo pedimos que dejéis de fastidiarnos». Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado. Turno de defensa de las enmiendas presentadas, en primer lugar el Grupo Parlamentario Popular.
El señora diputada VALLÉS CASES: Gracias, señor presidente. Señorías. Si la pasada legislatura concluyó con la presentación de una proposición no de ley relativa al apoyo del Gobierno español al Plan de paz para el Sahara, esta legislatura en la que habíamos conseguido a través del trabajo de la ponencia una importante unanimidad con la consecución y aprobación de tres declaraciones institucionales de solidaridad y apoyo al largo proceso de más de treinta años en el que se encuentra inmerso el pueblo saharaui, ha visto como en la actualidad, en concreto las últimas actuaciones del presidente Rodríguez Zapatero y sobre todo las posturas ambiguas y de cierta ralentización y paralización del partido mayoritario de estas Cortes, han roto esta unanimidad a la que hacía referencia. La han roto por lo menos en la forma, aunque deseamos que con la aportación y cesión por parte de todos, se consiga un texto consensuado que recoja el parecer hasta ahora unánime de esta cámara. Lo que ya nadie nos va a quitar es que el Sahara también va a estar presente en la última sesión de las Cortes de esta VI legislatura y si bien seguro que nos hubiera gustado a todos que fuera porque se hubiera avanzado en el proceso de determinación del pueblo saharaui, desgraciadamente es porque se ha observado un cambio de rumbo de la postura del Gobierno español en este asunto. Cambio de rumbo que nos ha llevado a presentar como grupo una PNL en términos parecidos a los que hoy debatimos, iniciativa presentada para su tramitación en la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, aunque con posterioridad nos hemos enterado que a pesar de estar calendadas las comisiones y en nuestro caso convocada la Mesa, esta sesión de las Cortes pondrá fin a esta legislatura y por tanto no podrá sustanciarse en comisión, es por lo que hemos presentado como enmiendas de adición y modificación los aspectos referidos a la PNL que consideramos más importantes. Y todo ello con el ánimo de conseguir el mejor y más unánime acuerdo de estas Cortes, acuerdo que por otra parte el pueblo saharaui se merece. No creía que fuera a ser necesario ya recordar aquí la situación y el proceso en el que se encuentra o por el que ha pasado el pueblo saharaui. Muchas han sido las intervenciones, acuerdos y declaraciones que han reiterado el apoyo del pueblo aragonés, manifestado por estas Cortes, al derecho de determinación del pueblo sarahaui mediante un referéndum justo y libre. Largo proceso que se evidencia en el discurrir de más de cuarenta años, si en el cincuenta y ocho el Sahara era la provincia española cincuenta y una, en el sesenta y cinco ya se produce la primera resolución de Naciones Unidas en la que se pide a España que agilice el proceso de descolonización, y desde 1975 el Tribunal de La Haya dictaminó que Marruecos no tiene ningún derecho de soberanía sobre el Sahara Occidental. La situación de ¿ilegalidad? internacional y de ocupación es pues clara y evidente. Evidencia que se reitera en las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas que marcan hitos o acontecimientos destacables en este conflicto, como el alto el fuego del noventa y uno tras el que el Consejo de Seguridad aprueba una nueva resolución el denominado Plan de paz, por el que se crea y establece un contingente de control e interposición bajo mandato de la ONU, me refiero al MINURSO, que ha visto sucesivamente prolongada su estancia, la última hasta el 30 de abril de este 2007. Recordar también los acuerdos de Houston del noventa y siete o el Plan Baker, el último de 2003. Todos ellos tienen el consenso y la aceptación por las partes como eje de su desarrollo y buen fin. En este sentido, destacar la aceptación del estudio del Plan de paz para la libre determinación del pueblo del Sahara occidental, propuesto por el Consejo de Seguridad en el 2003, por parte del Frente Polisario, y su total rechazo por el reino de Marruecos, con un impasse que, de facto, está suponiendo el mantenimiento del actual estatus de sujeción del Sahara a la administración marroquí, con un recrudecimiento de la represión en el último año en lo que a derechos humanos se refiere. Represión que se constata en el incremento de detenciones y presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes. Esta necesidad de acuerdo es la que queremos dejar patente con nuestra enmienda de adición, en la que se solicita la inclusión de un punto solicitando que se inste al Gobierno de España a la defensa de una solución urgente, justa y definitiva al conflicto. [Bien, de] todas las iniciativas políticas que nos lleven a un acuerdo consensuado que respete la legalidad internacional y el legítimo derecho del pueblo saharaui a la libre determinación. Con ello no estamos sino reafirmándonos y basándonos en el último informe del secretario general de Naciones Unidas, del 16 de octubre de 2006, en el que leo —y leo textualmente—: recomienda un llamamiento a ambas partes para entablar negociaciones sin condiciones, a fin de lograr una solución política justa, duradera y aceptable que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sahara occidental. En este mismo informe —y vuelvo a leer textualmente— dice que en su reunión del 18 de enero ya había indicado al Consejo de las Naciones Unidas que no podían patrocinar un plan que excluyera un referéndum con la independencia como una de las opciones, al mismo tiempo que se afirmaba que preveía la libre determinación del pueblo del Sahara occidental y que estimaba que pocas personas fuera de Marruecos estaban de acuerdo en que la Corte Internacional de Justicia en el setenta y cinco apoyaba la tesis de Marruecos. Pues bien, después de que España ha mantenido tradicionalmente una postura de apoyo a una solución justa y consensuada del conflicto —de acuerdo con las resoluciones de Naciones Unidas y sin perder nuestro papel equitativo como mencionamos en nuestra primera enmienda—, en la pasada reunión bilateral hispano-marroquí, celebrada el 5 y 6 de marzo, el presidente Rodríguez Zapatero recoge por escrito que acoge con interés la propuesta marroquí de autonomía, desmarcándose claramente de los numerosos, reiterados y sucesivos acuerdos de las Cortes españolas, Congreso y Senado, que han manifestado el apoyo al referéndum de la autodeterminación del pueblo saharaui como el mejor camino para la búsqueda de una solución justa al conflicto. Recordar además que para que haya autonomía es necesario que el que la conceda tenga la soberanía, es decir, que la autonomía de la que habla Marruecos parte de la premisa de la soberanía del reino de Marruecos sobre el Sahara occidental, y esta premisa —como se indica en el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya y en las resoluciones de Naciones Unidas— no existe, y rompe, por tanto, la legalidad internacional. En este sentido, el Consejo de Seguridad siempre ha establecido que la condición de toda solución al conflicto está, por un lado, en el acuerdo de las partes y, en todo caso, en el respeto al marco de la legalidad internacional. Y esta propuesta que nuestro gobierno, en boca de su presidente, ha acogido con interés, no cumple con ninguna de las premisas: ni hay acuerdo, ni respeta la legalidad internacional. Y esta nueva metedura de pata del presidente en materia internacional se evidencia más si tenemos en cuenta que el Grupo Socialista del Congreso no ha tardado en enmendarlo. Y así, lo ha desautorizado, aprobando una proposición en el Congreso el pasado martes, en la que por unanimidad de todos los grupos de la cámara se vuelve a las tesis, posturas y acuerdos anteriores, y le piden al gobierno que se abstenga de promover o apoyar toda medida que debilite sus posibilidades de desempeñar un papel equitativo. Llegados a este punto, deberíamos reflexionar sobre este asunto y preguntarnos qué tipo de declaraciones de nuestro gobierno. ¿Dónde quedan los principios en materia internacional de apoyo y seguimiento de resoluciones de Naciones Unidas que tanto hemos oído de la boca del presidente Zapatero? ¿Dónde se ha dejado olvidado el pleno respeto a los acuerdos de las Cortes? Y, por último, ¿cuál es realmente la postura del Partido Socialista? ¿La que vota en el Congreso? ¿La que se propone en estas Cortes? ¿O la que realmente ejecuta su secretario general y, en estos momentos, presidente de todos los españoles? Son preguntas que plantean la [credibilidad] de un gobierno que dice una cosa en el Congreso y plasma y acuerda otra por escrito. Un gobierno que dice una cosa y hace la contraria. Dice el refrán que el tiempo pone a cada uno en su sitio, y este asunto es una muestra más de la demagogia que tanto gusta al Partido Socialista. Deberían leer sus intervenciones, sus propuestas, sus arengas. Eso sí, cuando son otros los que gobiernan. Y esta vez no hay errores o lapsus que puedan servir de excusa. La acogida con interés de la propuesta marroquí está por escrito, y así lo hemos entendido, no solo nosotros, sino también el pueblo saharaui o estados como Argelia y Mauritania, que han pedido explicaciones. Además, no es la primera vez que el actual gobierno rompe la tradicional postura equitativa y de búsqueda de consenso, ¿o es que ya no se acuerdan de la abstención española en la última votación en la Asamblea de Naciones Unidas en esta materia? En cuanto a la tercera enmienda presentada tiene por objeto conseguir el máximo consenso posible, dando una redacción más acorde con el ámbito competencial de estas Cortes y la complejidad del mercado y las relaciones internacionales, si bien son evidentes las implicaciones y consecuencias que pueden derivarse ante el incremento de la represión y la frustración acumulada por los escasos avances en la solución del conflicto. Este es el contenido y razones de las enmiendas que hemos presentado, con el objetivo de conseguir el mejor texto posible, que recoja el sentir general de seguir apoyando al pueblo saharaui en su legítimo derecho a la autodeterminación. Proposición que puede contener muchos más aspectos relativos a la defensa de los derechos humanos de la población saharaui, o a la necesaria ayuda alimentaria internacional para la subsistencia en los campos de refugiados de Tinduf, o más apoyo en cooperación internacional, cuestiones todas ellas importantes y que no dudaremos en apoyar. Pero sin olvidarnos que la principal razón de esta proposición es dejar clara la postura política española respecto al derecho de determinación del pueblo saharaui, postura que tras la firma de las conclusiones de la reunión hispano-marroquí del pasado 5 y 6 de marzo no está tan clara. En ese sentido, y teniendo en cuenta las enmiendas presentadas, nuestro voto dependerá del texto definitivo, texto que esperamos que sea consensuado y clarificador, porque —como antes he mencionado— el pueblo saharaui se merece nuestro acuerdo y nuestro esfuerzo. Muchas gracias. [Aplausos finales desde los escaños del G.P. Popular.]
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Vallés. Para defender la enmienda presentada por el Grupo Socialista tiene la palabra la señora Fernández.
La señora diputada FERNÁNDEZ ABADÍA: Gracias, presidente. Señorías, el Partido Socialista apoya la causa del pueblo saharaui en su derecho a la autodeterminación mediante un referéndum justo, libre y democrático bajo los auspicios de Naciones Unidas. El Partido Socialista apoya las resoluciones de Naciones Unidas y respalda la búsqueda de soluciones pacíficas al conflicto, de acuerdo con el Plan de paz para la libre determinación del pueblo del Sahara occidental, propuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Dicho esto, voy a continuar diciendo que, desde luego, no compartimos la manera en que se interpreta en algunos ámbitos y en algunos sectores la política del Gobierno español en relación con este asunto. Se intenta confundir a la opinión pública, tratando de capitalizar la simpatía general de los españoles con la causa saharaui. Señorías, la tesis de la tibieza o insuficiencia en que el gobierno defiende los derechos de los saharauis no se compadece con la verdad. La defensa de estos derechos es un objetivo claro de la política exterior española, y se viene ejerciendo día a día con gestiones permanentes. Al comenzar la legislatura, en marzo de 2004, el llamado proceso de arreglo de Naciones Unidas, tras catorce años de planes fallidos, se encontraba totalmente estancado y sin ningún horizonte político de futuro. La mayor parte de la comunidad internacional asistía con cierta indiferencia al agotamiento del proceso. Conviene recordar que desde junio de 2004 hasta agosto de 2005 —más de un año—, permaneció vacante el puesto de representante personal del secretario general. Era evidente que el problema no resuelto crearía frustración y tensiones en la zona, lo que, por supuesto, sucedió. El gobierno movilizó —este gobierno, el del presidente Zapatero—, movilizó la diplomacia española, y se realizó un gran esfuerzo de compromiso activo, desde el diálogo, reforzado con las partes, para llegar a una solución. Para ello se supo aprovechar el privilegiado nivel de interlocución y capacidad de influencia de nuestro país con las partes implicadas: Marruecos y el Frente Polisario, los países vecinos, Argelia y Mauritania, y con otros gobiernos interesados. Otra actuación política fue reactivar el tratamiento del contencioso en el ámbito de la Organización de Naciones Unidas, que se materializó en el nombramiento de un nuevo enviado personal del secretario general y del representante especial responsable de la MINURSO. El esfuerzo del gobierno en estos años ha estado dirigido a que este conflicto olvidado regresara a la agenda política de Naciones Unidas. Eso es lo que ha hecho este gobierno. Además de la ayuda en cooperación que se ha cuadruplicado desde 2003 —de la que otros grupos se olvidan—, se atienden todas las emergencias, y hay una presencia permanente en los campamentos de Tinduf. Este gobierno es el que más ha aportado en la asistencia humanitaria a la población saharaui. Y ahora me voy a referir a la trayectoria de estas Cortes, por la enmienda que hemos presentado a la iniciativa de Chunta Aragonesista. Tengo que recordar que a lo largo de esta legislatura se han aprobado diferentes iniciativas, proposiciones no de ley, declaraciones institucionales, siempre con el acuerdo de los grupos parlamentarios. Señor González, ¿no cree usted que hubiera sido bueno que en este último pleno de la legislatura hubiéramos llevado a cabo esta buena práctica, apoyando al pueblo saharaui con el consenso de todos? Parece que ustedes querían que el Grupo Socialista no votara a favor de esta proposición no de ley. Nosotros por eso presentamos la enmienda que hemos presentado para darles la oportunidad de conseguir ese apoyo mayoritario, yo espero que la acepten. Porque además esa enmienda que presentamos comprende el cuerpo de la iniciativa que hace unos días a propuesta de Izquierda Unida se aprobó en el Congreso de los Diputados, precisamente el 13 de marzo, por tanto fecha posterior al viaje del presidente al Gobierno de Marruecos, y resulta que todos los grupos si ustedes han leído —imagino que sí— el debate que se produjo en el Congreso de los Diputados, evidentemente unos critican otros no critican pero al final lo que hacen es apoyar por mayoría una iniciativa de apoyo al proceso de autodeterminación del pueblo saharaui, eso es lo que nos hubiera gustado que hubiera echo en esta ocasión Chunta Aragonesista. Por tanto pedimos a Chunta coherencia con lo aprobado en el Congreso de los Diputados donde se concitó la casi unanimidad de los diputados y desde luego su grupo votó a favor, eso es lo que le pedimos. Y para finalizar quiero tener un recuerdo desde mi grupo, un recuerdo para el sufrimiento del pueblo iraquí ya que hoy se cumple el cuarto aniversario de la invasión, y en cuya guerra ilegal también España tiene parte de responsabilidad. Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias señora diputada. Turno de Izquierda Unida en el turno de fijación de posiciones, señor Barrena tiene la palabra.
El señor diputado BARRENA SALCES: Gracias señor presidente. Señorías en principio nosotros nos situamos en la posición que unánimemente se aprobó en el Congreso de los Diputados y diputadas recientemente. Nos situamos ahí porque fue capaz esa iniciativa defendida por nuestro grupo parlamentario federal de suscitar unanimidad, y evidentemente en temas como este que siempre hemos defendido y considerado como que lo mejor que se puede hacer por el pueblo saharaui es conseguir iniciativas nítidas y claras de apoyo más allá que declaraciones que al final pueden quedar muy espectaculares pero luego muy poco efectivas creemos que es en esa dirección en la que hay que trabajar. Dicho esto, reconozco, y por lo tanto si no va a haber unanimidad anticipo nuestro voto favorable a esta iniciativa, reconozco tres cuestiones que creo que afectan al problema del cual estamos hablando hoy y que desde nuestro punto de vista no esta resolviendo bien el Gobierno español. En primer lugar una reflexión sobre como desde las potencias económicas europeas o de otros lares y lugares se respetan y se defienden y se imponen las resoluciones de Naciones Unidas, evidentemente el reino de Marruecos es un perfecto consentido y por lo tanto se está riendo de la comunidad internacional y nadie se atreve a ponerle en su sitio. No estoy pidiendo con esto que se invada Marruecos como se hizo hoy hace cuatro años con el pueblo iraquí, pero sí que creo que hay otra serie de medidas por la vía de los bloqueos, por la vía de las sanciones económicas, por las vías diplomáticas que creemos que no se están aplicando al reino de Marruecos. Creemos que el último encuentro del presidente del Gobierno con la monarquía marroquí ha dejado mucho que desear, y por eso saludamos que posteriormente en el Congreso de los Diputados y diputadas se volviera a resituar el mandato a que el Gobierno se sitúe en los términos que siempre había sido con el pueblo saharaui y por tanto asuma y reconozca la obligación que tiene el Gobierno de España de trabajar para que se resuelva el conflicto del pueblo saharaui y desde luego para conseguir que el pueblo saharaui libremente decida sobre su autodeterminación en un referéndum y por tanto es improcedente que nos parezca bien, que le parezca bien al Gobierno o que le parezca bien al presidente del Gobierno ese régimen de autonomía bajo mandato marroquí que proponía la monarquía marroquí. Por lo tanto eso es así de evidente y eso creemos que no procede y entendemos que en función de lo que se aprobó recientemente en las Cortes eso no será así, pero nos gustaría que se le hiciera al Gobierno marroquí que la posición del Gobierno español es la que por mandato de las Cortes es la que se aprobó. Dicho esto, señorías es evidente que en este contexto vender armas al reino de Marruecos no apoya en absoluto las reivindicaciones ni los derechos del pueblo saharaui, y por lo tanto saben ustedes cual es nuestra posición con todo el tema de la guerra, con todo el tema del armamento, pero evidentemente en este caso lo tenemos que denunciar una vez más. Hacemos un llamamiento a que seamos capaces desde esta cámara en el último pleno de esta legislatura volvamos a ser capaces de encontrar un punto común a favor de los derechos del pueblo saharaui, ese sería el esfuerzo que nosotros haríamos, pero no vamos tampoco en este planteamiento si al final no hay posibilidad de un acuerdo unánime de dejar de defender nuestra posición, que en este caso es la que yo les he hecho saber. Gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias señor Barrena. Turno del Partido Aragonés, la señora de Salas expondrá su posición.
La señora diputada DE SALAS GIMÉNEZ DE AZCÁRATE: Gracias presidente. Señorías. Voy a fijar la posición en último lugar después de escuchar a todos los portavoces de los distintos grupos parlamentarios en relación con la proposición no de ley que nos plantea Chunta Aragonesista. La verdad es que los portavoces que me han precedido han demostrado como han sido muchas y diferentes las iniciativas parlamentarias habidas en estas Cortes de apoyo al pueblo saharaui, y sobre todo y eso se manifiesta de una manera más clara con la creación dentro de esta cámara de una ponencia, paz para el pueblo saharaui en la anterior legislatura. Han sido muchas y diversas, como ya digo, las iniciativas, declaraciones institucionales, proposiciones no de ley por unanimidad, las declaraciones institucionales de esta legislatura en diciembre de 2003, en mayo de 2005, la última en junio pasado de 2006, por la que estas Cortes y a instancias también de esa ponencia constituida ha manifestado claramente y reiteradamente su posición favorable al ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Un reconocimiento al sufrimiento humano que desde hace ya más de treinta años, treinta y un años padece el pueblo saharaui y la necesidad, manifestada en esta casa, de una justa, urgente y definitiva solución al conflicto del Sahara occidental. Quizá esta ha sido una de las materias, una de las cuestiones en las que ha habido unanimidad, consenso y acuerdo por parte de todos los grupos parlamentarios, y es lo que desearíamos nuestro grupo, el Partido Aragonés, que en este último pleno que han hecho referencia otros portavoces que también en la anterior legislatura el último pleno se aprobó por la mayoría de los grupos una iniciativa sobre lo mismo, sobre el apoyo al pueblo saharaui, nosotros desearíamos desde esta tribuna en nombre de mi grupo del Partido Aragonés que también se llegase a un acuerdo para poder aprobar todos un texto consensuado sobre otra vez la iniciativa de apoyo al pueblo saharaui. No voy aludir a la historia, a la situación y al proceso, se han referido los distintos portavoces, todos los conocemos. A la responsabilidad que el Gobierno español tiene para con este pueblo y su implicación, todos los gobiernos españoles, cual ha sido su implicación en la resolución de este conflicto durante todos estos años. Tampoco voy a hacer alusión a las resoluciones de la ONU, más de cincuenta resoluciones, podemos hablar prácticamente todos los años ha habido resoluciones al respecto, todas ellas incumplidas de una forma sistemática por una de las partes, por Marruecos. Lo que sí que es cierto y ha motivado esta proposición no de ley es la cumbre, la octava reunión de alto nivel hispano-marroquí celebrada el pasado 5 y 6 de marzo en la que hubo unas ciertas declaraciones que pudieron producir una confusión, un desconcierto entre la población española tradicionalmente ligada a las reivindicaciones justas del pueblo saharaui y también a las distintas formaciones políticas. Pero como se ha dicho desde esta tribuna el pasado 13 de marzo en el Congreso de los Diputados y después de esa cumbre, yo creo que por unanimidad y por acuerdo de todos los grupos en el Congreso se adoptó también una proposición no de ley, como ya digo, de consenso sobre la resolución pronta y justa de esta reivindicación del pueblo saharaui y, sobre todo, dentro del marco de Naciones Unidas. El posicionamiento de nuestro grupo parlamentario ha sido claro a lo largo de todas estas iniciativas: apoyar activamente las gestiones, también el ejercicio de autodeterminación del pueblo saharaui dentro de las gestiones y resoluciones adoptadas en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tendente a la solución del problema del Sahara occidental; respetar y defender la legalidad internacional y una solución dentro de Naciones Unidas compartida y aceptada por todas las partes en conflicto. Entendemos que no cabe ninguna solución unilateral por sólo una de las partes, sino que la solución debe ser aceptada y asumida por todas las partes en conflicto. Nosotros desearíamos, nuestro grupo del Partido Aragonés desearía que se llegase a un acuerdo transado con todas las iniciativas y las enmiendas que se han presentado. Además, las iniciativas, tanto las del Partido Popular como las del Partido Socialista, reproducen los puntos que se aprobaron el pasado 13 de marzo en el Congreso de los Diputados y, por tanto, entendemos que se podría llegar a una solución porque, de forma contraria, yo creo que estaríamos abordando intereses que no son para el pueblo saharaui, sino intereses de otro tipo, intereses de partido. Por lo tanto, instamos desde este grupo a que podamos llegar a un acuerdo, a un consenso, como siempre se ha tenido en este tema en esta cámara en todas las resoluciones, en todas las declaraciones institucionales para que haya una pronta y justa solución al problema del Sahara occidental. Nada más y muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada. Señor González Barbod, como diputado proponente, puede fijar usted la posición respecto de las enmiendas. Tiene la palabra.
El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD [desde el escaño]: Gracias, señor presidente. Nuestro grupo pretende, por encima de todo, la unanimidad, por eso el primer punto de nuestra iniciativa recoge el acuerdo que hemos mantenido en todas esas declaraciones que ustedes han hecho referencia a lo largo de muchas legislaturas. Por lo tanto, me parece que somos los primeros valedores de esa unanimidad. Todos los grupos que reclaman unanimidad a quien tienen que exigírsela es al partido que, desde el Gobierno, ha roto esa unanimidad, cambiando la postura y trasladándola a una postura ilegal en el seno de Naciones Unidas, como es la postura autonomista. Por lo tanto, es al Grupo Socialista, en este caso al Gobierno de España, al Ministerio de Asuntos Exteriores, a quien le tienen que exigir que cambie esa postura que se sale del marco de todas las resoluciones que se vienen aprobando en éste, en otros parlamentos autónomos y en las Cortes Generales. Ése es a quien ustedes les tienen que exigir la unanimidad. En todo caso, no deja de ser sospechoso que, por ejemplo, la venta de armas o la crítica a ese acuerdo que se firmó en Rabat... acuerdo, no declaraciones, esto no son unas declaraciones a la prensa, lo que se firmó el otro día es un acuerdo que tiene validez y que se puede exigir en los foros internacionales y que sienta doctrina; no es unas palabras al viento, no, no, esto es realmente política de hechos consumados que refleja un cambio de postura del Gobierno español, por lo tanto, no deja de... Insisto en que resulta un tanto sospechoso que el Grupo Socialista con su enmienda lo que pretenda es eliminar esa referencia que hacemos nosotros. Y no lo dice solamente Chunta Aragonesista, lo dicen las asociaciones de amigos del pueblo saharaui que se vienen manifestando en la calle, enfrente de las sedes del Partido Socialista, los artículos de prensa de personas implicadas con el Sahara, las cartas al director... Por lo tanto, hay que empezar a pensar quién se está quedando solo en este tema, señores del Partido Socialista. Ustedes, que tanto exigen la unidad en la política exterior, empiecen a pensar quién se está quedando solo ahora que ustedes han cambiado la postura. Por lo tanto, nosotros creemos que es necio escudarse en la unanimidad para tener las manos libres para cambiar esta postura a nivel internacional. Por lo tanto, no podemos admitir la enmienda del Grupo Socialista. Sí que vamos a admitir la primera enmienda del Grupo Popular, la que es de modificación al punto número 2, en la que hace referencia al papel respecto a Naciones Unidas, porque creemos que completa en el sentido en el que apunta nuestra iniciativa. No admitimos la enmienda de adición que propone añadir un punto número 3. Y sí que admitimos la enmienda de modificación al punto número 3, también del Partido Popular, en la que manifiestan la preocupación por la venta de armas al Gobierno de Marruecos en esta situación de violación de los derechos humanos. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Señorías. En resumen, la enmienda número 1 a esta proposición no de ley 47/07 es aceptada; la número 2, también del Partido Popular, no es aceptada; la número 3 del Partido Popular, sí y la número 4, del Partido Socialista, no. Con la modificación que introduce en el texto inicialmente propuesto, vamos a proceder a la votación.
La señora diputada FERNÁNDEZ ABADÍA [desde el escaño]: Presidente.
El señor PRESIDENTE: Sí, señora Fernández, tiene la palabra.
La señora diputada FERNÁNDEZ ABADÍA [desde el escaño]: Sí, solicitaríamos, ya que no ha sido admitida nuestra enmienda, solicitaríamos votación separada. Por un lado, el punto 1, y otra votación para los puntos 2 y 3.
El señor diputado BARRENA SALCES [desde el escaño]: Señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Sí, señor...
El señor diputado BARRENA SALCES [desde el escaño]: Señor presidente. Yo solicito también votación separada del punto 2 y 3. Por lo tanto, votación separada de los tres puntos.
El señor PRESIDENTE: Muy bien. Esta votación requiere la aceptación del resto de la cámara y, en su caso, del grupo proponente, puesto que no es un grupo enmendante quien lo solicita. Pero entendemos que vamos a votar separadamente y nadie se opone. ¿Estamos de acuerdo? Votamos los tres puntos por separado y en los términos que suponen la inclusión de las enmiendas aceptadas. Procedemos. Comienza la votación del punto 1 con la enmienda que, en su caso,... no, no tiene enmiendas; en este caso, literalmente el punto 1. Se somete a votación. Finaliza la votación. Queda aprobado por unanimidad de los presentes. Votamos el punto 2, insisto, con las modificaciones que suponen la aceptación de las enmiendas. Comienza la votación. Finaliza la votación. Veintinueve votos a favor, treinta y tres en contra. Queda rechazado el punto 2. Y así mismo el punto 3, con la asunción de la enmienda aceptada. Comienza la votación. Finaliza la votación. Veintiocho votos a favor, treinta y tres en contra y una abstención. Queda rechazada. ¿Consideran necesaria la explicación de voto? Señor Barrena, tiene nuevamente la palabra.
El señor diputado BARRENA SALCES [desde el escaño]: Gracias, señor presidente. Nosotros esperábamos la unanimidad y en ese sentido es donde habíamos trabajado. Si no, habíamos dicho que suscribíamos la propuesta que defendía el Grupo de Chunta Aragonesista. Una vez que el punto 3 se ha quedado cambiado por la aceptación de la enmienda del Partido Popular, nos resulta francamente insuficiente. Estamos totalmente de acuerdo en condenar la reciente venta de armas al reino de Marruecos, entre la que destacan dos mil unidades blindadas, contraviniendo el Código de Conducta Europea y alimentando un enfrentamiento armado contra la población saharaui, pero ya no estamos tan de acuerdo en que esto se quede en un «manifestar su preocupación por la reciente venta de armas al reino de Marruecos que, contraviniendo el Código de Conducta Europea, puede suponer un recurso añadido para un enfrentamiento armado.» Las cosas son o no son y, en ese sentido, hemos optado por la abstención. Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor diputado. Señor González Barbod, tiene la palabra.
El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD [desde el escaño]: Gracias, señor presidente. Agradecer a los grupos que han apoyado el primer punto y el resto de puntos, aunque sólo haya sido aprobado el primero, y decir que, realmente, con todos los esfuerzos que según la representante del Grupo Socialista viene realizando el Gobierno, lo realmente preocupante es que los propios afectados, que son los saharauis, ni siquiera noten nada. Tantos esfuerzos en Naciones Unidas y resulta que es el propio presidente de la RAS quien está criticando la postura que está manteniendo el Gobierno español. Resulta, cuando menos, un poco sospechoso de que realmente esos esfuerzos no van en la dirección de garantizar el derecho de autodeterminación de los saharauis. Nosotros no estamos acusando al PSOE de tibieza; realmente lo que estamos acusándole o recriminándole, mejor dicho, es que está realmente favoreciendo la postura marroquí. No es tibieza con los saharauis: directamente ha adoptado una postura pro marroquí. Y realmente lo está haciendo por una cuestión de política exterior cortoplacista, como es, y como he dicho en la primera intervención, a cambio de determinadas cuestiones como es el acuerdo de pesca, como es el control fronterizo respecto a la inmigración y como es el control de los movimientos yihadistas en Marruecos. Y punto. Eso es únicamente lo que hay. Ustedes se han olvidado de todo el compromiso que hay respecto a este pueblo, se han olvidado de toda la propaganda que han hecho, de toda su doctrina a favor del multilateralismo, cuando hay determinados intereses que los han puesto en la balanza y les han beneficiado. Es muy lamentable, pero es así. Y, por lo tanto, hemos querido mantener, al menos, un texto que recogiese cierta unanimidad, pero no podemos mantener la unanimidad para dejarles las manos libres para que ustedes hagan con la postura de todos los grupos luego, en los foros internacionales lo que les venga en gana. Porque una cosa es aprobar textos no vinculantes como estas declaraciones, y otra cosa muy distinta es lo que se aprueba luego en los foros internacionales, que eso tiene validez jurídica y validez internacional. Y no les vamos a dejar aquí las manos libres para que luego ustedes con nuestra voz y nuestro voto hagan en esos foros algo totalmente distinto de lo que aquí hemos aprobado. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Señora Valles tiene usted la palabra.
La señora diputada VALLÉS CASES [desde el escaño]: Gracias señor presidente. En primer lugar agradecer al grupo proponente que haya aceptado dos de las tres enmiendas, la verdad es que lamentamos que no se haya podido llegar a un consenso, a un texto conjunto. Creo que con la votación de hoy hemos hecho un flaco favor al pueblo saharaui, pero la verdad es que nosotros hemos apoyado la proposición, aunque pensábamos que era mejorable en líneas generales, porque recoge en esencia lo que era el espíritu de apoyar el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y también recogíamos el rechazo a la postura del Rodríguez Zapatero que lleva a cabo el apoyo de la tesis marroquí, como se ha dicho aquí, no por meras declaraciones sino con un verdadero acuerdo cambiando lo que ha sido la postura tradicional del Gobierno o del Estado español. Lo que realmente nos ha sorprendido de la enmienda presentada por el Partido Socialista es que por lo menos podrían haber copiado literalmente la propuesta presentada aprobada en el Congreso de los Diputados, sin embargo aquí nos han presentado una propuesta mucho light, con menos compromiso por parte del Gobierno, creemos que será que el secretario general y el presidente de todos los españoles, el señor Rodríguez Zapatero ha visto que ha aprobado algo que posteriormente es contrario a lo que ha firmado en Marruecos, y por tanto ha solicitado, ha pedido que se vaya reduciendo en los distintos parlamentos autonómicos. Seguimos sin conocer cual es la postura del Partido Socialista, si la postura es la que defendía en los primeros del Gobierno del señor Felipe González, que era algo así como la defensa a ultranza de derechos del pueblo saharaui, si era el abandono de los últimos años de aquel Gobierno del señor González, o si es la postura que roza la traición de las posturas iniciales del actual Gobierno de Zapatero. El tiempo nos está dando la razón, creemos que una postura consensuada y equitativa y de [¿...?] internacionales es la mejor apuesta para la solución de conflicto. Ustedes señores sociales son como los fuegos artificiales, que se encienden en la oposición, se apagan en el Gobierno y en este caso les está explotando en las manos. Muchas gracias.[Murmullos]
El señor PRESIDENTE: Señora Fernández tiene usted la palabra.
La señora diputada FERNÁNDEZ ABADÍA: Gracias presidente. Señorías hemos perdido una magnífica ocasión de continuar en la línea de solidaridad con los saharauis por consenso [risas]. Lamentamos que Chunta Aragonesista haya preferido —silencio por favor les ruego no— lamentamos que Chunta haya preferido presentar esta iniciativa en solitario sin contar con el resto de los grupos como se ha venido haciendo hasta ahora. Ya se ha comentado aquí lo que en los últimos doce años en la ponencia paz para el pueblo saharaui se ha trabajado constantemente en distintas iniciativas y distintos proyectos. En esta ocasión no ha sido posible llegar a un consenso, a una mayoría porque nos encontramos en periodo pre-electoral y cada grupo político prefiere defender sus tesis, sus intereses en lugar de defender los intereses generales, en este caso podrían haber hecho un poco más de esfuerzo señor González. Lo que a mi sí que me sorprende, usted sospecha pero lo que a mí me sorprende como le cuadran en su iniciativa, a Chunta Aragonesista, las enmiendas que presenta el Partido Popular, me sorprende muchísimo, se nota que comulgan ustedes con la política exterior del Partido Popular. Y a la señora Vallés le tengo que decir que antes de criticar la postura en este asunto del Partido Socialista mire usted en la historia de la política de su grupo y verá cual ha sido su posición cuando el Partido Popular gobernaba España. Por si no lo ha hecho yo le voy a recordar, le voy a refrescar un poco la memoria, de todas las iniciativas aprobadas en estas Cortes de Aragón desde 1994 solo ha habido un partido, que ha sido el PP, que votó en contra o se abstuvo en dos proposiciones no de ley de 2002 y 2003 con el mismo argumento: «Este parlamento no tiene competencias en política exterior, es un asunto que se debe debatir en el Congreso de los diputados» eso lo dijo la portavoz del Partido Popular, [murmullos generales]. ¿Recuerdan quién gobernaba en España en 2002 y 2003, no? parece que su posición cambia [el señor presidente pide silencio con el mazo], la suya sí que realmente cambia cuando están en el gobierno y cuando está en la oposición, totalmente y ahí está la demostración. Los socialistas hemos mantenido la postura inicial, la misma postura inicial, no hay más que repasar, repasar los boletines y repasar las intervenciones de los portavoces del Grupo Socialista que han intervenido en este asunto [murmullos]; hemos mantenido la misma postura inicial porque defendemos los derechos del pueblo saharaui y la legalidad internacional como única forma de conseguir la justicia en el mundo. Muchas gracias. [Aplausos finales del Grupo Parlamentario Socialista]
El señor PRESIDENTE: Gracias señora diputada.
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