Sesión plenaria ordinaria de 3 de mayo de 2002

 RESOLUCIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO CHUNTA ARAGONE­SISTA SOBRE EL PLAN DE PAZ DE LA REPúBLICA ARABE SAHARAHUI DEMOCRÁTICA

                La Propuesta obtiene el resultado de 13 votos a favor (Sres. Lambán Montañés, Tomás Navarro, Acero Gil, Labena Gallizo, Compés Martínez, Gómez Callao, Llanas Gaspar, Martínez Cortés, Martínez Herrera, Medrano Palacios, Tabuen­ca López, Zalaya Jaime y Gargallo Lozano), y 13 votos en contra  (Sres. Beamonte Mesa, Benedí Martínez, Sra. de Fran­cisco y Trigo, Sres. Domingo Pérez, Herráiz Franco, LarquéGregorio, López Pascual, Sra. Monbiela Gállego, Sres. Rincón Barranco, Salvador García, Sanmiguel Mateo, Urmente Andrés y Sra. Vázquez Martínez) emitido el voto de calidad por el Sr. Presidente se aprueba con el siguiente texto:

"La guerra que durante quince años enfrentó al Sahara Occidental, antigua colonia española, con Marruecos finalizó en 1990 gracias al Plan de Arreglo acordado entre las partes con la mediación de las Naciones Unidas y la Organización para la Unidad Africana. Con este Plan se logró un alto el fuego efectivo desde septiembre de 1991, la creación e instalación de una Misión de Naciones Unidas para el Sahara Occidental (MINURSO), con el objeto de culminar el proceso con la celebración de un referéndum de autodeterminación que dirimiese definitivamente este conflicto. Sin embargo, a finales de 1995 durante el procedimiento de identificación de votantes realizado sobre el censo español de 1974. Marrue­cos trató de imponer la inclusión en bloque de más de 150.000 personas con ciudadanía marroquí. El proceso fue colapsado ya que el gobierno saharaui se negó a esta opera­ción, entendiendo que se trataba de una burda maniobra para garantizar en el referéndum un resultado favorable a Marrue­cos.

 

Gracias al interés mostrado por el nuevo Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, y la designación de un mediador de peso, el ex Secretario de Estado norteamerica­no, James Baker, se logra en 1997 impulsar una ronda de negociaciones (Lisboa, Londres, Houston) que culmina exitosa­mente con los "Acuerdos de Houston". El resultado de estas conversaciones no modifica sustancialmente el Plan de Paz, sino que lo flexibiliza para hacerlo aplicable.

En febrero de 2000, tras un complejo proceso de identi­ficación del cuerpo electoral, se redactaron las listas provisionales del censo, resultando un total de 86.349 votantes que cumplen los requisitos establecidos por las partes. Es entonces cuando, el gobierno marroquí nuevamente trata de bloquear el proceso. Provoca una presentación masiva de alegaciones, pretendiendo que 134.000 personas rechazadas puedan ser admitidas, a pesar de que el 95% no cumple los criterios de identificación acordados. En los informes del Secretario General de Naciones Unidas de diciem­bre de 1999 y febrero de 2000, ya se planteaba que la presen­tación masiva de recursos por parte de Marruecos imposibili­taba llevar a cabo el referéndum en la segunda fecha previs­ta, el verano de 2000, tras incumplirse la primera estableci­da de 1998. El objetivo de Marruecos es colapsar la comisión de identificación, frente a los llamamientos del Secretario General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que las apelaciones no supusieran un nuevo proceso de identi­ficación.

Actualmente, debida a los escasos avances del proceso y de las reformas políticas en Marruecos derivadas del delica­do proceso de transición, se ha alentado especialmente por Francia un debate sobre una salida alternativa. Se denomina genéricamente "Tercera Vía" y consiste en un acuerdo políti­co entre Marruecos y el Frente Polisario, fuera del Plan de Arreglo en vigor, que en grandes líneas consagraría la legalización de la soberanía marroquí sobre todo el territo­rio saharaui a cambio del reconocimiento de cierto grado de autonomía. Esta postura ha sido rotundamente rechazada por las autoridades saharauis ya que colisiona con los acuerdos firmados, por lo que el riesgo de regreso al conflicto armado vuelve a estar presente.

La presencia de niños y niñas saharaui s en Aragón, que durante los meses de verano son acogidos por familias de diversas localidades, ha establecido un estrecho vínculo con la situación que viven estas personas y sus familias. La ciudadanía aragonesa no es ajena a la necesidad de apoyar una solución pacífica al conflicto que sufre la antigua colonia española.

Por todo ello se propone la siguiente Resolución:

Que esta Diputación de Zaragoza acuerde:

             1. Reafirmar su apoyo a los derechos individuales y colectivos del pueblo saharaui, en particular el ejercicio del derecho de autodeterminación mediante la celebración de un referéndum auspiciado por la Organización de Naciones Unidas según el Plan de Arreglo firmado por las partes, haciendo valer y manifestando públicamente esta posición como única solución válida para una resolución pacífica del conflicto con la antigua colonia española.

2. Reforzar su respaldo a los acogimientos en las localidades zaragozanas de niños y niñas saharauis por parte de familias durante la temporada estival, con la finalidad de ampliar sustancialmente su número.

3. Dar su apoyo a todo tipo de colaboración con las wileyas de los Campamentos de Refugiados saharauis en Tin­douf.

4. Acordar la remisión del presente acuerdo a S.M. el Rey de España, S.M. el Rey de Marruecos, Presidentes del Congreso y Senado, Presidente del gobierno del Reino de España, Presidente de la República Árabe Saharaui Democráti­ca, Presidente del gobierno del Reino de Marruecos, Ministro de Asuntos Exteriores, Presidentes de las Diputaciones de Huesca y Teruel, Secretario General de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Secretario General de la Organización de la Unidad Africana y Represen­tante de la República Árabe Saharaui Democrática en España".