Debate y votación de la proposición no de ley núm. 23/02, sobre el apoyo al pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.
Punto
siguiente del orden del día: debate y votación de la proposición no de ley número
23, sobre el apoyo al pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación, que
ha sido presentada por los Grupos Parlamentarios Socialista, del PAR, de la
Chunta y de Izquierda Unida de Aragón. Para la presentación de la misma van a
compartir los grupos el tiempo. En primer lugar, el Grupo Parlamentario
Socialista; el señor Artieda tiene la palabra.
Proposición no de ley núm. 23/02, sobre el apoyo al
pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación.
El
señor diputado ARTIEDA GARCÍA: Gracias, señor presidente.
Antes
de iniciar la intervención quisiera saludar desde la tribuna al señor Alí
Mojtar, delegado del pueblo saharaui, que está en la tribuna.
Tras
la comparecencia del anterior delegado del pueblo saharaui, el señor Alí
Salem, el 5 de octubre del año pasado ante la Comisión de Derechos Humanos
hasta nuestros días, la situación respecto al plan de paz de la ONU para la
celebración de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui está
en cuestión. La proposición no de ley 23/02, que presentamos cuatro grupos
conjuntamente, defiende básicamente, entre otros asuntos, dos: primero,
promover la ayuda a la precaria situación humanitaria que se está dando en los
campamentos de refugiados desde Aragón, y en segundo lugar, el apoyo a las
resoluciones de las Naciones Unidas sobre el problema y los acuerdos a que ambas
partes han llegado (como, por ejemplo, los Acuerdos de Houston) por parte del
Gobierno de Aragón.
La
situación de este pueblo, cronológica y telegráficamente, es la siguiente: a
nivel político-administrativo, el Sahara era una provincia española –si no
recuerdo mal, cuando hacía las reválidas, era la provincia cincuenta y uno–.
A partir de 1975, y tras los Acuerdos de Madrid, se ceden y se reparten tanto la
administración como el territorio entre Mauritania y Marruecos, pero no se cede
la soberanía –reitero: se ceden la administración y el territorio, pero no
la soberanía–. Mauritania, en 1990, abandona los Acuerdos de Madrid y se
libera de esa administración; Marruecos la continúa hasta el día de hoy. En
el año 1991, tras el cese de hostilidades entre ambos, entre Marruecos y el
pueblo saharaui, se llega a un plan de paz y a una propuesta de referéndum
aceptado por ambas partes y auspiciado por las Naciones Unidas. Desde entonces
hasta el año 1997 se ha intentado llevar a efecto ese referéndum. A partir del
año noventa y siete se busca una fórmula, que es el Plan Baker y que no dio
los frutos deseados, al menos hasta ahora. El año pasado, el año 2001, surgió
la idea de una tercera vía a petición de Marruecos que no es aceptada por la
parte saharaui y se inicia el avance hacia el territorio del Sahara por parte de
Marruecos con la visita real. En el año que estamos, en el 2002, ha salido ya
la idea del reparto territorial, que ya en su base estaba dentro de los Acuerdos
de Madrid, y estos días se está realizando el segundo avance por parte del rey
de Marruecos bajando a Dajla (la antigua Villa Cisneros).
A nivel de los ciudadanos, hasta el año setenta y cinco, que era el Sahara una provincia, eran saharauis españoles. A partir de 1975, los ciudadanos del Sahara comienzan a ser ciudadanos con documento nacional de identidad español, pero caducado y con la imposibilidad de poderlo renovar; es decir, han pasado a ser ciudadanos apátridas con DNI español, porque la soberanía no está cedida, pero, en cambio, no tienen la posibilidad de ser ni siquiera tampoco españoles.
Nuestro grupo –para ir terminando– no acepta las dos enmiendas del Partido Popular. Básicamente, la primera, que es una enmienda de modificación, no se acepta por ser una enmienda reiterativa. La proposición no de ley 162/391, que se aprobó el pasado día 19 de febrero en el Congreso de los Diputados por unanimidad de todos los diputados, era una proposición no de ley que iba dirigida al Gobierno central, mientras que esta proposición no de ley está dirigida al Gobierno de Aragón. La segunda enmienda, que era de supresión del punto número dos, no la aceptamos porque este punto número dos propone, por una parte, promover la ayuda humanitaria a los hombres y mujeres que están en los campos de refugiados desde Aragón, y, por otra parte, pedir el apoyo político al plan de paz desde el Gobierno de Aragón.
Para
terminar, decir que existe una delegación permanente en Madrid del pueblo
saharaui, con la cual se tienen relaciones de todo tipo; entre ellas, el
Gobierno central –hace un par de meses, a propuesta del señor Aznar, ha
tenido la petición por parte del Gobierno central de dar la libertad a un
centenar de prisioneros marroquíes–. Por lo cual, al Grupo del Partido
Popular les propongo que apoyen esta proposición no de ley que implica al
Gobierno de Aragón, al igual que hicieron sus compañeros en las Cortes
Generales apoyando la proposición no de ley número 162/391 el pasado día
–como he dicho– 19 de febrero, que implicaba al Gobierno del señor Aznar.
Nada
más, y muchas gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
En
nombre del Grupo del Partido Aragonés, la señora Costa tiene la palabra.
La señora diputada COSTA
VILLAMAYOR: Gracias, presidente.
Señorías,
saludo en primer lugar a Alí Mojtar, presidente del pueblo saharaui en Aragón.
La proposición no de ley que hoy analizamos en estas Cortes aragonesas está presentada por cuatro de los cinco grupos parlamentarios que componen esta cámara; el Partido Aragonés es uno de ellos. Lógicamente, estamos totalmente de acuerdo con todos los puntos de la misma y no asumimos las enmiendas del Partido Popular, que debió haberlas incorporado antes; además, nosotros no tenemos un diputado en Madrid que aprobara la propuesta que allí se aprobó.
Como
ya dice la exposición de motivos, las maniobras de Marruecos para que en el
referéndum de autodeterminación que ya debía haberse celebrado en el Sahara
intervinieran personas con ciudadanía marroquí en un intento de que el
resultado fuera favorable a Marruecos impidió la realización de este referéndum
en 1995 y en el 2000. Marruecos, con el apoyo de Francia y Estados Unidos,
plantea la tercera vía, por la que el Sahara occidental sería una autonomía
bajo la soberanía de Marruecos, a lo que se opone el Frente Polisario, lógicamente.
Últimamente, este año, la ONU ha presentado una nueva propuesta consistente en
la división del territorio: la parte norte pertenecería a Marruecos y la parte
sur sería un país independiente del Sahara. No sé, pienso que más vale una
patria que unas tiendas de campaña, pero es el pueblo saharaui el que debe
analizar esta última propuesta.
Hace
veintiséis años del inicio de la Marcha Verde marroquí sobre el Sahara;
trescientas mil personas en dirección a El Aaiún. La orden se ejecutó en
nombre de Alá el todopoderoso. España no supo o no pudo defender el Sahara sin
apoyo internacional. Estados Unidos tenía intereses en los fosfatos del Sahara
y Francia quería aumentar su influencia en la zona. Tres días después del
inicio de la Marcha, España firma los llamados Acuerdos de Madrid. Franco
agonizaba. La declaración llevaba varias actas anexas, como el trecho de pesca
durante veinte años, pero no se cumplieron, ni siquiera esta. Quiero destacar
como abuso de poder que el pasado año Marruecos firmó con una compañía
americana y otra francesa un contrato de prospección petrolífera en los
territorios del Sahara ocupados. No es extraño el apoyo que están recibiendo
de ambos países para la llamada tercera vía.
En
la veintisiete conferencia europea de apoyo al pueblo saharaui, a la que asistí,
ante el empeño de la ONU a favor de un acuerdo marco conducente a la integración
del Sahara occidental en Marruecos, se solicitaba, entre otras medidas, a
parlamentos y organizaciones internacionales que realizaran propuestas como la
que hoy se plantea en estas Cortes aragonesas, Cortes aragonesas que crearon la
ponencia «Paz para el pueblo saharaui» para defender el plan de paz de 1991 y
los Acuerdos de Houston de 1997, y su estricta aplicación conforme a las legítimas
aspiraciones del pueblo saharaui, basadas en un referéndum de autodeterminación.
Hemos
creído conveniente presentar esta proposición dada la gravedad de la situación,
acentuada con la reciente visita de Mohamed VI al Sahara defendiendo el Sahara
bajo su soberanía, la soberanía de Marruecos. Defendemos un proceso correcto
de autodeterminación que jurídicamente está viable. Mohamed Abdelacid,
presidente de la República saharaui, decía que el chantaje es habitual en la
política marroquí, y añadía: España ha sido víctima siempre de los
chantajes: cuando el problema de la pesca, el tráfico de emigrantes y drogas,
las reivindicaciones de Ceuta y Melilla, y últimamente la retirada de su
embajador, y es que conocen que el mayor frente de solidaridad social con el
pueblo saharaui se encuentra, sin lugar a dudas, en España, como no podía ser
de otra forma.
Algunos
de estos saharauis, señorías, todavía tienen carnet español y cobran
jubilaciones a cargo del Estado español. Tenemos una obligación moral con
ellos. España consideraba, como ya se ha dicho, hasta 1975 al Sahara como una
provincia suya. También en base a esta obligación moral hemos presentado esta
proposición.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.
Por
el grupo de Chunta Aragonesista, el señor González tiene la palabra.
El
señor diputado GONZÁLEZ BARBOD: Gracias, señor presidente.
En
primer lugar, enviar el cordial saludo del Grupo Parlamentario Chunta
Aragonesista al señor Alí Mojtar Buyema, delegado de la República Árabe
Saharaui Democrática en Aragón.
Esta
iniciativa que propone hoy nuestro grupo junto al resto de grupos
parlamentarios, a excepción del Partido Popular, busca claramente un
pronunciamiento claro y rotundo al derecho del pueblo saharaui a su
independencia; un pronunciamiento de estas Cortes de Aragón, como máxima
representación soberana del pueblo aragonés, de su derecho a la
autodeterminación. Y, como partido que lleva en su ideario y estatutos el
derecho a la autodeterminación, como fuerza política nacionalista que es
Chunta Aragonesista, nos sentimos especialmente sensibles y cercanos a la justa
reivindicación de este país y de este pueblo: el derecho a decidir sobre su
propio futuro. Creemos que es de justicia y, por ello, queremos dejar constancia
con este pronunciamiento, y lo hacemos en un momento importante, en un momento
histórico, y creemos que es un momento que requiere todo tipo de apoyos.
El pasado día 26, los Amigos del Pueblo Saharaui conmemoramos el XXVII Aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, día que nos hace recordar que este pueblo lleva veintisiete años viviendo en campamentos de refugiados en el desierto argelino en condiciones muy duras, condiciones inhumanas, con sus territorios y ciudades ocupados por Marruecos, viendo cómo sus casas están ocupadas y, mientras tanto, ellos viviendo en jaimas en el desierto sin las más mínimas infraestructuras. Años en los que también nos han dado una lección de dignidad, resistiendo tras el abandono del Estado colonizador, el Estado español, que eludió cualquier responsabilidad. Años en los que han demostrado una férrea voluntad de ser un pueblo, una nación; nos lo han demostrado a toda la comunidad internacional, y, por ello, se han hecho dignos de merecer la atención de las Naciones Unidas. Y hay que destacar de estos años de resistencia que el pueblo saharaui ha logrado una serie de logros sociales difíciles de encontrar en la situación geográfica, en los pueblos que le rodean. Y, entre ellos, hay que destacar la total alfabetización de niños y niñas saharauis, aun con la precaria situación de los campamentos de refugiados, algo insólito en el contexto del Magreb y del África subsahariana.
Por
lo tanto, es de justicia reconocer este esfuerzo del pueblo saharaui, y creemos
que en estos días se están produciendo cambios importantes que dotan de más
contenido, si cabe, a este debate y a esta proposición no de ley.
Es
también importante que se produzca en esta cámara y en este territorio, porque
Aragón mantiene estrechos vínculos con el Sahara. Lo demuestra, como ya se ha
citado, la existencia en esta cámara de una ponencia especial dedicada única y
exclusivamente a esta situación, la ponencia especial «Paz para el pueblo
saharaui», que de forma estable, y ya desde la anterior legislatura, viene
trabajando en el apoyo a la causa saharaui.
En
el mismo sentido, la cámara ya se ha pronunciado claramente por el derecho de
autodeterminación del Sahara en base al plan de arreglo auspiciado por Naciones
Unidas en la declaración institucional de 2 de diciembre de 1999. Diferentes
representantes de los grupos parlamentarios hemos tenido ocasión de visitar los
campamentos de refugiados en Tindouf, conociendo de primera mano la situación
humanitaria y política que está sufriendo este pueblo. La semana pasada, el
pleno del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó por unanimidad –unanimidad, el
Ayuntamiento de Zaragoza– una moción propuesta por Chunta Aragonesista en términos
muy similares a la que hoy estamos debatiendo. Es decir, que hay muchos vínculos
políticos que hacen referencia al apoyo del pueblo aragonés a la causa
saharaui.
Pero,
más allá de este apoyo institucional, existen vínculos de otro tipo que no
por ello dejan de ser más importantes. Y hay que recordar que centenares de niños
cada año, cada verano, visitan Aragón, son acogidos por familias aragonesas,
conviven con nosotros, y de allí se ha establecido una relación importante en
estas familias, solidarias con la causa saharaui, que, más allá de quedarse en
el encuentro casual durante los meses de verano, de allí ha surgido una relación
importante que provoca una relación a lo largo del año con estos niños, con
sus familias de origen, con visitas de familias aragonesas a los campamentos de
refugiados, y de allí, como digo, surge una relación estrecha, importante
entre Aragón y el Sahara.
Desde
Chunta Aragonesista consideramos importante impulsar desde Aragón una solución
pacífica a este conflicto en un momento en el que se amenaza con volver a las
armas tras mucho tesón por parte del pueblo saharaui, mucho esfuerzo por parte
de la comunidad internacional a la hora de elaborar un censo, identificar un
cuerpo de votantes para así culminar un plan de arreglo firmado por las partes:
Marruecos y el Sahara.
Por
lo tanto, estamos en un momento importante en el que se requieren todos los
apoyos, y esta iniciativa va en este sentido: lograr un apoyo político al
pueblo saharaui, tal como se refleja en el primer punto, pero no solamente un
acuerdo político, un apoyo de carácter político, sino también un apoyo
material, en base a las competencias que tiene atribuidas la comunidad autónoma
en cooperación internacional. Tenemos una legislación de cooperación
internacional que nos permite trabajar en este sentido y dar un respaldo
material, por parte de nuestra comunidad, a las infraestructuras que hay en los
campamentos de refugiados, y en ese sentido también se insta que el Plan
director cuatrienal de cooperación para el desarrollo contemple como una
prioridad geográfica al Sahara.
También
se recoge un punto importante, como muestra de la implicación de estas Cortes
en la resolución pacífica del conflicto, y es solicitar al Gobierno de
Marruecos y al Gobierno saharaui los correspondientes visados y permisos para
que una delegación de la ponencia «Paz para el pueblo saharaui» visite a los
presos saharauis en la cárcel marroquí de El Aaiún y a los presos marroquíes
en los campamentos de refugiados con objeto de comprobar el respeto por ambas
partes del derecho internacional humanitario.
Por
todo ello y porque consideramos de justicia esta reivindicación, por el derecho
a la autodeterminación del pueblo saharaui y por un Sahara libre e
independiente, presentamos conjuntamente esta iniciativa y la vamos apoyar,
esperando sea aprobada con la unanimidad de todos los grupos parlamentarios de
las Cortes de Aragón.
Muchas
gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
Por
el Grupo Mixto (Izquierda Unida), el señor Lacasa tiene la palabra.
El
señor diputado LACASA VIDAL: Muchas gracias, señor presidente.
En
primer lugar, un fraternal saludo al pueblo saharaui en nombre de Izquierda
Unida y a través de su delegado, Alí Mojtar, hoy presente en este debate.
El
debate se produce en un momento particularmente importante para la problemática
del Sahara occidental, para su proceso de autodeterminación. En estas fechas
estamos viendo –todavía reciente en nuestras retinas– la provocadora visita
del rey de Marruecos al territorio ocupado del Sahara occidental; provocadora
visita de un rey corrupto, de un régimen corrupto, de su majzén, de su corte
de aduladores, un sistema claramente injusto y retrógrado. Y en ese contexto,
en el cual no se ha conseguido solucionar, con arreglo a los acuerdos
internacionales, el problema de la independencia del Sahara occidental, nos
encontramos en este momento clave, fundamental para el futuro de este proceso.
Teníamos
ocasión de verlo y de compartirlo todos en la conferencia de Sevilla de Eucoco
el año pasado, a finales del año pasado, cuando diputados de esta cámara
escuchábamos de primera mano –del presidente de la República Árabe Saharaui
Democrática, de muchos otros intervinientes y delegados– cuál era la situación
política, a qué estaba dispuesto el pueblo saharaui y a qué no estaba
dispuesto bajo ningún concepto, y también éramos conscientes de las
carencias, de las enormes carencias y necesidades de ayuda, de soporte material,
humano y de todo tipo que el pueblo saharaui requería en sus más de
veinticinco años de exilio forzado en los campamentos de refugiados.
Desde
un punto de vista político, y la resolución lo dice claramente, nuestra
apuesta por el cumplimiento estricto de las resoluciones de Naciones Unidas.
Como en tantas otras ocasiones, estamos reivindicando el cumplimiento de
resoluciones añejas de Naciones Unidas, pero que no por eso dejan de ser justas
y hay que exigir su cumplimiento. Igual que estamos con el doliente pueblo
palestino, que en estos momentos está siendo víctima de un genocidio brutal, y
necesitamos ratificar aquí nuestro apoyo también a su derecho a un Estado en
paz y libertad, lo hacemos también con las resoluciones que reclaman este
proceso de autodeterminación y de independencia del Sahara.
Y
lo hacemos en todos sus términos y con el apoyo pleno a esta iniciativa política.
Rechazamos, por lo tanto, la supuesta solución de la tercera vía, predicada
principalmente por Francia, pero que entendemos que no se ajusta para nada al
esquema del derecho internacional y a una solución acordada y justa del
problema; se aparta del Plan de arreglo y se aparta de los Acuerdos de Houston,
que son la referencia en esta materia.
Por
lo tanto, esa es la posición política que este parlamento debe defender; que
lo ha hecho ya, porque son numerosas las declaraciones institucionales de apoyo
a la causa saharaui que se han aprobado en este parlamento, y, por lo tanto,
creemos que hoy puede ser un nuevo momento de reafirmarlo en un particular y
delicado momento del proceso.
Y,
luego, esta resolución contiene importantes puntos concretos de apoyo, cuando
vimos en esa conferencia las importantes carencias que en los campamentos del
Tindouf tiene el pueblo saharaui, carencias de todo tipo: sanitarias, de
alimentos... Hay un problema con el Plan de Naciones Unidas de apoyo a los
refugiados: que no se están cumpliendo las ayudas prometidas en materia
alimentaria, hay un incumplimiento flagrante, y esto hay que denunciarlo, porque
ese bloqueo alimentario está suponiendo dificultades para el pueblo saharaui,
como las –por supuesto– dificultades estructurales que padecen en su
territorio.
Por
eso, uno de los puntos de esta resolución –importante punto– es
intensificar nuestra cooperación para el desarrollo, y aquí se habla de
incluir al Sahara en el Plan director cuatrienal que contempla nuestra Ley de
cooperación para el desarrollo como prioridad geográfica de actuación, a fin
de garantizar la realización de infraestructuras que mejoren las condiciones de
los campamentos de refugiados. Es decir, señorías, vamos a dar un mandato al
Gobierno de Aragón para que pueda practicar la cooperación en todos sus ámbitos,
de todo tipo, directa o indirecta, con el Sahara, y, por lo tanto, mejore la
calidad de vida de sus ciudadanos. Esperamos que a través de la Ley de
cooperación para el desarrollo, que es una de las grandes conquistas de esta
legislatura –estamos particularmente orgullosos de que esta legislatura esa
ley haya salido adelante–, y con la creación de la Oficina de Cooperación
para el Desarrollo de Aragón, podamos intensificar y poner en marcha estas
actuaciones. Sin duda, la próxima semana, cuando comparezca el jefe de la
oficina, don Pedro Olloqui, tendrá ocasión de hablar al respecto y, por lo
tanto, exponer los proyectos del Gobierno de Aragón al respecto de la cooperación
aragonesa también con el Sahara.
Y
también, en ese ámbito, continuar, intensificar y aumentar los procesos de
acogimiento temporal, de acogimiento en vacaciones veraniegas de los niños y niñas
que vienen a disfrutar de un espacio de relax, de un espacio diferente y, sobre
todo, del afecto de cientos de familias que ya han participado en estos
programas, en estos acogimientos veraniegos, y que, por lo tanto, son tan
interesantes desde todos los puntos de vista, desde ese mestizaje y
enriquecimiento, desde luego mutuo, que planteamos.
Y,
por último, hay dos puntos que son de extraordinaria importancia y son
novedosos; yo creo que son puntos que deberíamos remarcar mucho en estos
momentos en este parlamento. Un punto que se refiere a promover un encuentro
institucional entre una representación del Gobierno de Aragón y del pueblo
saharaui con objeto de abordar la precaria situación humanitaria, apoyar la
aplicación del Plan de paz y apoyar la celebración del referéndum. Señorías,
el Gobierno de Aragón, si se aprueba esta propuesta no de ley, tiene un mandato
de estas Cortes para producir un encuentro al mayor nivel posible con el pueblo
saharaui, con la Républica Árabe Saharaui Democrática.
Nos
gustaría –y aquí se lo decimos claramente, señor presidente del Gobierno de
Aragón–, nos gustaría, don Marcelino Iglesias, que usted pudiera tener ese
encuentro institucional en los territorios del Sahara, en los campamentos de
refugiados en Tindouf. Nos gustaría que este parlamento transmitiese al
Gobierno la intención de que su máximo representante, el presidente del
Gobierno de todos los aragoneses, pudiera trasladarse al campamento de
refugiados y transmitir ahí directamente la solidaridad de los aragoneses con
el pueblo saharaui, de la misma manera que creo que otras autoridades
institucionales de Aragón harían bien también en visitar esa realidad.
Y,
por último, también ese compromiso que planteamos en esta cámara de intentar
forzar una visita para comprobar in situ las condiciones de tantas y tantas
personas que han sido reprimidas, represaliadas, que están padeciendo en las cárceles
los efectos de la tiranía del régimen marroquí y que en estos momentos se
encuentran prisioneras en los territorios ocupados del Sahara. Y, en paralelo,
poder establecer una comparación con los prisioneros de parte marroquí que
todavía subsisten, aunque algunos de ellos, muchos de ellos, han sido liberados
por parte del Frente Polisario, como se ha señalado en alguna otra intervención.
Será interesante comprobar las dos facetas y el tratamiento humanitario de una
y otra parte. Pero, en todo caso, esa misión de paz debería ser un elemento
imprescindible.
En
definitiva, Aragón puede situarse a la cabeza de la solidaridad con el Sahara
occidental; puede hacerlo en términos políticos, puede hacerlo al máximo
nivel, puede provocar ese encuentro institucional y, sobre todo, puede
intensificar también su cooperación para el desarrollo con este pueblo, con el
que nos sentimos hermanados, al que creo que tanto debemos como españoles todos
y con el que tenemos tantos compromisos morales que cumplir.
Muchas
gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
Esta
proposición tiene dos enmiendas del Grupo Parlamentario Popular. Para su
defensa, la diputada señora Plantagenet tiene la palabra.
La
señora diputada PLANTAGENET-WHYTE PÉREZ: Gracias, señor presidente.
El
saludo del Partido Popular y del Grupo Popular al representante del pueblo
saharaui que se encuentra en la tribuna. Tengo que manifestar ante todo que, por
el respeto que nosotros sentimos al pueblo saharaui y por el conocimiento
profundísimo que tenemos de este sufrimiento humano que están padeciendo a lo
largo de estos años, hemos valorado y estudiado esta proposición no de ley que
se ha traído a esta cámara con el mayor respeto y la mayor prudencia, y desde
esta visión la vamos a tratar.
La
proposición no de ley que nos han presentado es un asunto de clara implicación
de política exterior, sobre todo lo que se refiere en los puntos número uno y
número dos. El foro de debate, como ustedes saben, señorías, excede al debate
de esta cámara por ser rigurosos, como así debemos ser, en el nivel
competencial. El debate político de lo que es el asunto del Sahara corresponde
al Congreso de los Diputados, y prácticamente todos los grupos parlamentarios
que se hallan en esta cámara, a excepción del Grupo Aragonés, tienen un
representante. Es más: tan solo hace quince días, el 19 de febrero de 2002,
este mismo asunto fue tratado por los grupos parlamentarios allí en el
Congreso, y fue aprobado por unanimidad.
En
base a ese respeto a nuestros representantes, a la unidad que nosotros tenemos
con nuestros grupos parlamentarios y con lo que votan –el Grupo Parlamentario
Popular vota lo mismo aquí que allí–, hemos presentado una enmienda de
sustitución al punto número uno que responde al texto aprobado en el Congreso
de los Diputados. Es más: hemos presentado el texto que presentaron el Grupo
Socialista, Catalán, Federal de Izquierda Unida, Vasco, Coalición Canaria y
Grupo Mixto, o sea, ese mismo texto es el que nosotros solicitamos como enmienda
para sustituir al punto número uno. Vamos a ver cómo se desarrolla el debate y
esperamos que los grupos hagan una reflexión y, desde luego, voten
coherentemente con lo que votan sus representantes en el Congreso de los
Diputados.
Pero
¿por qué esto? Porque creemos que la situación del Sahara es de política
exterior, es emotiva, delicada, incluso podríamos decir que difícil; por ello
mismo debemos tener el máximo equilibrio, cuidado, precaución, cautela y
sentido común a la hora de tratar esta cuestión. Nuestro país sabemos todos
que tiene vínculos históricos innegables, que no debemos, por supuesto,
olvidar, y tiene que ser –y ha sido– una responsabilidad mantener una
postura coherente, una postura que todos los gobiernos democráticos de España
desde hace veinticinco años –y muy especialmente desde hace diez– han
mantenido y que se mantiene en base a las resoluciones 658, del año 1990, y la
690, del año 1991. No ha sido fácil en muchos momentos mantener esta postura,
y todos ustedes lo saben. La posición de España no es una posición autónoma,
sino que es una posición referida a las Naciones Unidas, y nosotros nos sumamos
al lenguaje de las Naciones Unidas, que siempre ha buscado una solución viable,
aceptable, posible para todas las partes. No creemos en los maximalismos como se
han presentado aquí en algunos momentos; los maximalismos nos han traído
normalmente a un callejón sin salida. La posición equilibrada y prudente que
han mantenido nuestro Gobierno y los Gobiernos democráticos de España, esa
neutralidad activa es la que nos ha llevado, señora Costa, a no firmar esta
proposición no de ley y a entrar en ese debate.
Muchas
veces hemos tenido comentarios como que no llegamos, que nos quedamos cortos,
pero tenemos que seguir y tenemos que mantener esta posición que con tantas
dificultades, en contra de viento y marea, podíamos decir incluso, han
mantenido todos los Gobiernos democráticos de España en los últimos
veinticinco años. Y, como decimos, no es una posición fácil de mantener, y
muchas veces fue difícil de defender. Sin olvidar por todo ello que seguimos
apelando a que hay que poner fin a ese drama humanitario del pueblo saharaui,
que tenemos que ser sensatos y saber que tenemos responsabilidades no solamente
con el pueblo saharaui –que las tenemos–, sino también con todo el Magreb,
que tenemos responsabilidades también hacia el pueblo marroquí y que tenemos
que tener y mantener unas posturas equilibradas.
Por
eso yo creo que debemos separar, y pedimos la sustitución del primer punto para
que esta cámara apoye exactamente lo mismo que ha apoyado la política que
llevan los partidos en el Congreso de los Diputados. Y todavía pedimos una
prudencia mucho mayor a la vista del informe, que acaba de ser presentado, del
Consejo de Seguridad, el informe del secretario general y de su representante
personal, que acaba de hacerse público hace tan solo unos días y que dice así
en el último párrafo: «Soy consciente de que ninguna de las opciones que
anteceden en el informe parecen ideales a todas las partes y a los países
interesados. A fin de dar al Consejo de Seguridad tiempo para llegar a una
decisión, recomiendo que se prorrogue el mandato de la Minurso otros dos meses
hasta el 30 de abril del 2002».
Yo
creo que el secretario general y su representante personal nos han pedido
prudencia a la hora de manifestarnos, con lo cual nos parece que sería de todo
punto improcedente el que se realizara ningún encuentro institucional, y mucho
menos a alto nivel, por las experiencias que tenemos previas, y no puedo evitar
recordar el encuentro que ha tenido el señor Zapatero con Marruecos, que más
que favorecer o ayudar en política internacional ha dificultado. Yo no creo que
el presidente de Aragón esté en una situación en la cual su política
exterior tenga un savoir-faire
especial, y a nuestro entender podría incluso entorpecer, podría ser mal
interpretado por ambos países –bien por el pueblo saharaui o incluso por el
pueblo marroquí– o podría incluso ese encuentro institucional entorpecer,
dada la situación tan delicada que está atravesando el pueblo saharaui.
Por
eso solicitamos de esta cámara que apoye en coherencia con lo que se apoya en
el Congreso de los Diputados, y nosotros, desde luego, apoyaremos, eso sí, el
punto número tres y el número cuatro, pues somos totalmente solidarios y
apoyaremos cualquier tipo de cooperación humanitaria con el pueblo saharaui y
las relaciones de cooperación al desarrollo que se han establecido entre la
Comunidad Autónoma de Aragón y el pueblo saharaui.
Nada
más, y muchas gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.
Señor
Artieda, en su intervención he creído entender que las enmiendas no eran
aceptadas; en el caso de que sea así, me gustaría que lo ratificara.
El
señor diputado ARTIEDA GARCÍA [desde el escaño]: Sí, señor presidente.
El
señor PRESIDENTE: Gracias. En consecuencia someteremos a votación...
La
señora diputada PLANTAGENET-WHYTE PÉREZ [desde el escaño]: Señor
presidente, solicitaría voto por separado.
El
señor PRESIDENTE: Sí. Someteremos a votación, pues, la proposición no de
ley en sus términos, y la votación la vamos a hacer punto por punto, porque
hay cuatro puntos.
Bien.
En primer lugar sometemos a votación el punto primero. ¿Votos a favor?
Gracias. ¿Votos en contra? Gracias. ¿Abstenciones? Ha
obtenido treinta y cuatro votos a favor, veintiocho en contra y ninguna abstención.
El
punto número dos de la proposición. ¿Votos a favor? Gracias. ¿Votos en
contra? ¿Abstenciones? Obtiene treinta y cuatro votos a favor, veintiocho en contra y ninguna
abstención.
Punto
número tres. ¿Votos a favor? Gracias. ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? Se
aprueba por unanimidad.
Y
punto número cuatro. ¿Votos a favor? ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? También
es aprobado por unanimidad.
Se
abre turno de explicación de voto. Señor Lacasa.
El señor diputado LACASA VIDAL [desde el escaño]: Muchas gracias, señor presidente.
Para
expresar la satisfacción de Izquierda Unida por esta votación y para explicar
que, desde luego, no podíamos compartir los criterios del Partido Popular y por
eso no podíamos aceptarlos: en primer lugar, por el respeto que nos merecen los
acuerdos de Naciones Unidas, y en segundo lugar, porque creemos que es muy
importante ese establecimiento de un encuentro institucional; nos parece muy
positivo que la Comunidad Autónoma de Aragón pueda tener un contacto directo
con el pueblo saharaui y con los representantes de la República Árabe Saharaui
Democrática, que lo pueda tener en Aragón y que lo pueda tener también, como
deseamos, en los propios territorios de la República Árabe Saharaui, que se
encuentra en los campamentos de refugiados en Tindouf, donde, a ser posible, la
más alta representación del Gobierno de Aragón –si es posible, su
presidente; si no, otro nivel institucional– nos gustaría mucho que pudiera
tener ese encuentro in situ para conocer la realidad del pueblo saharaui y para
poder expresar ahí su plena solidaridad y comprobar cómo se desarrollan los
procesos de cooperación para el desarrollo que vamos a impulsar –eso sí me
satisface– también con el apoyo del Partido Popular; en esa línea creo que sí
podemos trabajar también unidos con el Partido Popular. Y, por lo demás,
reiterar el apoyo y el saludo al pueblo saharaui.
Muchas
gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor Lacasa.
Chunta
Aragonesista. Señor González.
El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.
Congratularnos
por el apoyo a esta iniciativa y agradecer al Grupo Popular el apoyo a esos dos
puntos. Creemos que el apoyo político de esta cámara, apoyo decidido del
pueblo aragonés, de su representación en esta cámara al pueblo saharaui es
importante en este momento, no solamente el apoyo político, sino el avance en
la cooperación. También creemos que puede ser muy importante ese encuentro
institucional que se ha de producir entre la representación del Gobierno de
Aragón –esperemos que en el más alto nivel y, a ser posible, en los
campamentos de refugiados–, todo con la finalidad última de que en no mucho
tiempo podamos visitar este país hermano no en los campamentos de refugiados,
sino en sus propias casas, en su propio país, en el Sahara.
Muchas
gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.
El
señor diputado ARTIEDA GARCÍA [desde el escaño]: Gracias, señor
presidente.
Solo
para decir que no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el
que no quiere oír. Y decir que lamento que el Grupo Popular de estas Cortes no
haya seguido con el mismo talante con el que votó el otro día, el día 19, en
las Cortes Generales.
Nada
más. Muchas gracias.
El
señor PRESIDENTE: Gracias, señor Artieda.
¿El Grupo Popular quiere hacer uso del derecho de explicación de voto? Sí, señor Guedea.
El
señor diputado GUEDEA MARTÍN [desde el escaño]: Señor presidente, no,
era en relación con la votación separada que ha sido solicitada por nuestro
grupo. Precisar que, en cuanto al punto cuatro, y en coherencia con la
intervención de nuestra portavoz en esta materia, el grupo parlamentario
solicitaba la votación separada de los cuatro puntos que están numerados
ordinalmente como uno, dos, tres y cuatro. El tres y cuatro eran de ayuda
humanitaria, y, en coherencia con votaciones anteriores de este grupo
parlamentario, estábamos a favor del voto a favor. En cuanto a los últimos párrafos,
ante la duda que puede surgir de si se encuentran incluidos en el punto cuarto o
no, el Grupo Parlamentario Popular manifiesta su desacuerdo porque entran en
contradicción con la enmienda nuestra que habíamos pedido para sustituir el
uno y el dos. Entonces, esa es la duda: si al votar el punto cuatro, se
consideran incluidos los dos párrafos últimos de la PNL o no, que no se ha
explicado. Si interpretan que hemos votado el tres y cuatro y lo otro
consideramos que no está en el punto cuatro, pues no habría ningún
inconveniente y no habría que repetir la votación, pero que quedase constancia
de que el Partido Popular está de acuerdo con el tres y cuatro y no con el último.
El
señor PRESIDENTE: Señor Guedea, yo creo que las dos cosas están claras:
la votación y la explicación de voto. Gracias.
Pasamos
al punto siguiente del orden del día. He dicho que las dos cosas están claras
por cuanto han tenido el momento oportuno para pedir la aclaración. Aquí hay
un numeral, hay un orden en el que hay números, y, si nos atenemos al punto
uno, dos, tres y cuatro, dicen lo que dicen. Si dentro de los puntos uno, dos,
tres y cuatro se quiere votación separada de párrafos, también ese
procedimiento existe, pero ustedes no han pedido la votación separada de ningún
párrafo de ningún punto; por lo tanto, lo que se ha sometido a votación ha
sido lo que se ha sometido a votación. No obstante, señor Guedea, para eso está
la explicación de voto; en la explicación de voto, que es el que tiene sentido
político, usted ha dejado clara la posición de su partido. Por eso digo que
tan clara está una cosa como la siguiente.
El
señor diputado GUEDEA MARTÍN [desde el escaño]: Señor presidente,
brevemente. Simplemente, que conste en acta mi intervención, en la cual
manifiesta el Grupo Parlamentario Popular que, en cuanto a los dos párrafos últimos
del apartado cuarto, no se está de acuerdo con los mismos, sin perjuicio de que
con el punto cuarto, con el primer apartado, se esté totalmente de acuerdo.