Debate y votación de la proposición no de ley núm. 23/02, sobre el apoyo al pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación.

 

 El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.

 Punto siguiente del orden del día: debate y votación de la proposición no de ley número 23, sobre el apoyo al pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación, que ha sido presentada por los Grupos Parlamentarios Socialista, del PAR, de la Chunta y de Izquierda Unida de Aragón. Para la presentación de la misma van a compartir los grupos el tiempo. En primer lugar, el Grupo Parlamentario Socialista; el señor Artieda tiene la palabra.

 Proposición no de ley núm. 23/02, sobre el apoyo al pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación.

  El señor diputado ARTIEDA GARCÍA: Gracias, señor presidente.

 Antes de iniciar la intervención quisiera saludar desde la tribuna al señor Alí Mojtar, delegado del pueblo saharaui, que está en la tribuna.

 Tras la comparecencia del anterior delegado del pueblo saharaui, el señor Alí Salem, el 5 de octubre del año pasado ante la Comisión de Derechos Humanos hasta nuestros días, la situación respecto al plan de paz de la ONU para la celebración de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui está en cuestión. La proposición no de ley 23/02, que presentamos cuatro grupos conjuntamente, defiende básicamente, entre otros asuntos, dos: primero, promover la ayuda a la precaria situación humanitaria que se está dando en los campamentos de refugiados desde Aragón, y en segundo lugar, el apoyo a las resoluciones de las Naciones Unidas sobre el problema y los acuerdos a que ambas partes han llegado (como, por ejemplo, los Acuerdos de Houston) por parte del Gobierno de Aragón.

 La situación de este pueblo, cronológica y telegráficamente, es la siguiente: a nivel político-administrativo, el Sahara era una provincia española –si no recuerdo mal, cuando hacía las reválidas, era la provincia cincuenta y uno–. A partir de 1975, y tras los Acuerdos de Madrid, se ceden y se reparten tanto la administración como el territorio entre Mauritania y Marruecos, pero no se cede la soberanía –reitero: se ceden la administración y el territorio, pero no la soberanía–. Mauritania, en 1990, abandona los Acuerdos de Madrid y se libera de esa administración; Marruecos la continúa hasta el día de hoy. En el año 1991, tras el cese de hostilidades entre ambos, entre Marruecos y el pueblo saharaui, se llega a un plan de paz y a una propuesta de referéndum aceptado por ambas partes y auspiciado por las Naciones Unidas. Desde entonces hasta el año 1997 se ha intentado llevar a efecto ese referéndum. A partir del año noventa y siete se busca una fórmula, que es el Plan Baker y que no dio los frutos deseados, al menos hasta ahora. El año pasado, el año 2001, surgió la idea de una tercera vía a petición de Marruecos que no es aceptada por la parte saharaui y se inicia el avance hacia el territorio del Sahara por parte de Marruecos con la visita real. En el año que estamos, en el 2002, ha salido ya la idea del reparto territorial, que ya en su base estaba dentro de los Acuerdos de Madrid, y estos días se está realizando el segundo avance por parte del rey de Marruecos bajando a Dajla (la antigua Villa Cisneros).

 A nivel de los ciudadanos, hasta el año setenta y cinco, que era el Sahara una provincia, eran saharauis españoles. A partir de 1975, los ciudadanos del Sahara comienzan a ser ciudadanos con documento nacional de identidad español, pero caducado y con la imposibilidad de poderlo renovar; es decir, han pasado a ser ciudadanos apátridas con DNI español, porque la soberanía no está cedida, pero, en cambio, no tienen la posibilidad de ser ni siquiera tampoco españoles.

 Nuestro grupo –para ir terminando– no acepta las dos enmiendas del Partido Popular. Básicamente, la primera, que es una enmienda de modificación, no se acepta por ser una enmienda reiterativa. La proposición no de ley 162/391, que se aprobó el pasado día 19 de febrero en el Congreso de los Diputados por unanimidad de todos los diputados, era una proposición no de ley que iba dirigida al Gobierno central, mientras que esta proposición no de ley está dirigida al Gobierno de Aragón. La segunda enmienda, que era de supresión del punto número dos, no la aceptamos porque este punto número dos propone, por una parte, promover la ayuda humanitaria a los hombres y mujeres que están en los campos de refugiados desde Aragón, y, por otra parte, pedir el apoyo político al plan de paz desde el Gobierno de Aragón.

 Para terminar, decir que existe una delegación permanente en Madrid del pueblo saharaui, con la cual se tienen relaciones de todo tipo; entre ellas, el Gobierno central –hace un par de meses, a propuesta del señor Aznar, ha tenido la petición por parte del Gobierno central de dar la libertad a un centenar de prisioneros marroquíes–. Por lo cual, al Grupo del Partido Popular les propongo que apoyen esta proposición no de ley que implica al Gobierno de Aragón, al igual que hicieron sus compañeros en las Cortes Generales apoyando la proposición no de ley número 162/391 el pasado día –como he dicho– 19 de febrero, que implicaba al Gobierno del señor Aznar.

 Nada más, y muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

 En nombre del Grupo del Partido Aragonés, la señora Costa tiene la palabra.

  La señora diputada COSTA VILLAMAYOR: Gracias, presidente.

 Señorías, saludo en primer lugar a Alí Mojtar, presidente del pueblo saharaui en Aragón.

 La proposición no de ley que hoy analizamos en estas Cortes aragonesas está presentada por cuatro de los cinco grupos parlamentarios que componen esta cámara; el Partido Aragonés es uno de ellos. Lógicamente, estamos totalmente de acuerdo con todos los puntos de la misma y no asumimos las enmiendas del Partido Popular, que debió haberlas incorporado antes; además, nosotros no tenemos un diputado en Madrid que aprobara la propuesta que allí se aprobó.

 Como ya dice la exposición de motivos, las maniobras de Marruecos para que en el referéndum de autodeterminación que ya debía haberse celebrado en el Sahara intervinieran personas con ciudadanía marroquí en un intento de que el resultado fuera favorable a Marruecos impidió la realización de este referéndum en 1995 y en el 2000. Marruecos, con el apoyo de Francia y Estados Unidos, plantea la tercera vía, por la que el Sahara occidental sería una autonomía bajo la soberanía de Marruecos, a lo que se opone el Frente Polisario, lógicamente. Últimamente, este año, la ONU ha presentado una nueva propuesta consistente en la división del territorio: la parte norte pertenecería a Marruecos y la parte sur sería un país independiente del Sahara. No sé, pienso que más vale una patria que unas tiendas de campaña, pero es el pueblo saharaui el que debe analizar esta última propuesta.

 Hace veintiséis años del inicio de la Marcha Verde marroquí sobre el Sahara; trescientas mil personas en dirección a El Aaiún. La orden se ejecutó en nombre de Alá el todopoderoso. España no supo o no pudo defender el Sahara sin apoyo internacional. Estados Unidos tenía intereses en los fosfatos del Sahara y Francia quería aumentar su influencia en la zona. Tres días después del inicio de la Marcha, España firma los llamados Acuerdos de Madrid. Franco agonizaba. La declaración llevaba varias actas anexas, como el trecho de pesca durante veinte años, pero no se cumplieron, ni siquiera esta. Quiero destacar como abuso de poder que el pasado año Marruecos firmó con una compañía americana y otra francesa un contrato de prospección petrolífera en los territorios del Sahara ocupados. No es extraño el apoyo que están recibiendo de ambos países para la llamada tercera vía.

 En la veintisiete conferencia europea de apoyo al pueblo saharaui, a la que asistí, ante el empeño de la ONU a favor de un acuerdo marco conducente a la integración del Sahara occidental en Marruecos, se solicitaba, entre otras medidas, a parlamentos y organizaciones internacionales que realizaran propuestas como la que hoy se plantea en estas Cortes aragonesas, Cortes aragonesas que crearon la ponencia «Paz para el pueblo saharaui» para defender el plan de paz de 1991 y los Acuerdos de Houston de 1997, y su estricta aplicación conforme a las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui, basadas en un referéndum de autodeterminación.

 Hemos creído conveniente presentar esta proposición dada la gravedad de la situación, acentuada con la reciente visita de Mohamed VI al Sahara defendiendo el Sahara bajo su soberanía, la soberanía de Marruecos. Defendemos un proceso correcto de autodeterminación que jurídicamente está viable. Mohamed Abdelacid, presidente de la República saharaui, decía que el chantaje es habitual en la política marroquí, y añadía: España ha sido víctima siempre de los chantajes: cuando el problema de la pesca, el tráfico de emigrantes y drogas, las reivindicaciones de Ceuta y Melilla, y últimamente la retirada de su embajador, y es que conocen que el mayor frente de solidaridad social con el pueblo saharaui se encuentra, sin lugar a dudas, en España, como no podía ser de otra forma.

 Algunos de estos saharauis, señorías, todavía tienen carnet español y cobran jubilaciones a cargo del Estado español. Tenemos una obligación moral con ellos. España consideraba, como ya se ha dicho, hasta 1975 al Sahara como una provincia suya. También en base a esta obligación moral hemos presentado esta proposición.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.

 Por el grupo de Chunta Aragonesista, el señor González tiene la palabra.

  El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD: Gracias, señor presidente.

 En primer lugar, enviar el cordial saludo del Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista al señor Alí Mojtar Buyema, delegado de la República Árabe Saharaui Democrática en Aragón.

 Esta iniciativa que propone hoy nuestro grupo junto al resto de grupos parlamentarios, a excepción del Partido Popular, busca claramente un pronunciamiento claro y rotundo al derecho del pueblo saharaui a su independencia; un pronunciamiento de estas Cortes de Aragón, como máxima representación soberana del pueblo aragonés, de su derecho a la autodeterminación. Y, como partido que lleva en su ideario y estatutos el derecho a la autodeterminación, como fuerza política nacionalista que es Chunta Aragonesista, nos sentimos especialmente sensibles y cercanos a la justa reivindicación de este país y de este pueblo: el derecho a decidir sobre su propio futuro. Creemos que es de justicia y, por ello, queremos dejar constancia con este pronunciamiento, y lo hacemos en un momento importante, en un momento histórico, y creemos que es un momento que requiere todo tipo de apoyos.

 El pasado día 26, los Amigos del Pueblo Saharaui conmemoramos el XXVII Aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, día que nos hace recordar que este pueblo lleva veintisiete años viviendo en campamentos de refugiados en el desierto argelino en condiciones muy duras, condiciones inhumanas, con sus territorios y ciudades ocupados por Marruecos, viendo cómo sus casas están ocupadas y, mientras tanto, ellos viviendo en jaimas en el desierto sin las más mínimas infraestructuras. Años en los que también nos han dado una lección de dignidad, resistiendo tras el abandono del Estado colonizador, el Estado español, que eludió cualquier responsabilidad. Años en los que han demostrado una férrea voluntad de ser un pueblo, una nación; nos lo han demostrado a toda la comunidad internacional, y, por ello, se han hecho dignos de merecer la atención de las Naciones Unidas. Y hay que destacar de estos años de resistencia que el pueblo saharaui ha logrado una serie de logros sociales difíciles de encontrar en la situación geográfica, en los pueblos que le rodean. Y, entre ellos, hay que destacar la total alfabetización de niños y niñas saharauis, aun con la precaria situación de los campamentos de refugiados, algo insólito en el contexto del Magreb y del África subsahariana.

 Por lo tanto, es de justicia reconocer este esfuerzo del pueblo saharaui, y creemos que en estos días se están produciendo cambios importantes que dotan de más contenido, si cabe, a este debate y a esta proposición no de ley.

 Es también importante que se produzca en esta cámara y en este territorio, porque Aragón mantiene estrechos vínculos con el Sahara. Lo demuestra, como ya se ha citado, la existencia en esta cámara de una ponencia especial dedicada única y exclusivamente a esta situación, la ponencia especial «Paz para el pueblo saharaui», que de forma estable, y ya desde la anterior legislatura, viene trabajando en el apoyo a la causa saharaui.

 En el mismo sentido, la cámara ya se ha pronunciado claramente por el derecho de autodeterminación del Sahara en base al plan de arreglo auspiciado por Naciones Unidas en la declaración institucional de 2 de diciembre de 1999. Diferentes representantes de los grupos parlamentarios hemos tenido ocasión de visitar los campamentos de refugiados en Tindouf, conociendo de primera mano la situación humanitaria y política que está sufriendo este pueblo. La semana pasada, el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó por unanimidad –unanimidad, el Ayuntamiento de Zaragoza– una moción propuesta por Chunta Aragonesista en términos muy similares a la que hoy estamos debatiendo. Es decir, que hay muchos vínculos políticos que hacen referencia al apoyo del pueblo aragonés a la causa saharaui.

 Pero, más allá de este apoyo institucional, existen vínculos de otro tipo que no por ello dejan de ser más importantes. Y hay que recordar que centenares de niños cada año, cada verano, visitan Aragón, son acogidos por familias aragonesas, conviven con nosotros, y de allí se ha establecido una relación importante en estas familias, solidarias con la causa saharaui, que, más allá de quedarse en el encuentro casual durante los meses de verano, de allí ha surgido una relación importante que provoca una relación a lo largo del año con estos niños, con sus familias de origen, con visitas de familias aragonesas a los campamentos de refugiados, y de allí, como digo, surge una relación estrecha, importante entre Aragón y el Sahara.

 Desde Chunta Aragonesista consideramos importante impulsar desde Aragón una solución pacífica a este conflicto en un momento en el que se amenaza con volver a las armas tras mucho tesón por parte del pueblo saharaui, mucho esfuerzo por parte de la comunidad internacional a la hora de elaborar un censo, identificar un cuerpo de votantes para así culminar un plan de arreglo firmado por las partes: Marruecos y el Sahara.

 Por lo tanto, estamos en un momento importante en el que se requieren todos los apoyos, y esta iniciativa va en este sentido: lograr un apoyo político al pueblo saharaui, tal como se refleja en el primer punto, pero no solamente un acuerdo político, un apoyo de carácter político, sino también un apoyo material, en base a las competencias que tiene atribuidas la comunidad autónoma en cooperación internacional. Tenemos una legislación de cooperación internacional que nos permite trabajar en este sentido y dar un respaldo material, por parte de nuestra comunidad, a las infraestructuras que hay en los campamentos de refugiados, y en ese sentido también se insta que el Plan director cuatrienal de cooperación para el desarrollo contemple como una prioridad geográfica al Sahara.

 También se recoge un punto importante, como muestra de la implicación de estas Cortes en la resolución pacífica del conflicto, y es solicitar al Gobierno de Marruecos y al Gobierno saharaui los correspondientes visados y permisos para que una delegación de la ponencia «Paz para el pueblo saharaui» visite a los presos saharauis en la cárcel marroquí de El Aaiún y a los presos marroquíes en los campamentos de refugiados con objeto de comprobar el respeto por ambas partes del derecho internacional humanitario.

 Por todo ello y porque consideramos de justicia esta reivindicación, por el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y por un Sahara libre e independiente, presentamos conjuntamente esta iniciativa y la vamos apoyar, esperando sea aprobada con la unanimidad de todos los grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón.

 Muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

 Por el Grupo Mixto (Izquierda Unida), el señor Lacasa tiene la palabra.

  El señor diputado LACASA VIDAL: Muchas gracias, señor presidente.

 En primer lugar, un fraternal saludo al pueblo saharaui en nombre de Izquierda Unida y a través de su delegado, Alí Mojtar, hoy presente en este debate.

 El debate se produce en un momento particularmente importante para la problemática del Sahara occidental, para su proceso de autodeterminación. En estas fechas estamos viendo –todavía reciente en nuestras retinas– la provocadora visita del rey de Marruecos al territorio ocupado del Sahara occidental; provocadora visita de un rey corrupto, de un régimen corrupto, de su majzén, de su corte de aduladores, un sistema claramente injusto y retrógrado. Y en ese contexto, en el cual no se ha conseguido solucionar, con arreglo a los acuerdos internacionales, el problema de la independencia del Sahara occidental, nos encontramos en este momento clave, fundamental para el futuro de este proceso.

 Teníamos ocasión de verlo y de compartirlo todos en la conferencia de Sevilla de Eucoco el año pasado, a finales del año pasado, cuando diputados de esta cámara escuchábamos de primera mano –del presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, de muchos otros intervinientes y delegados– cuál era la situación política, a qué estaba dispuesto el pueblo saharaui y a qué no estaba dispuesto bajo ningún concepto, y también éramos conscientes de las carencias, de las enormes carencias y necesidades de ayuda, de soporte material, humano y de todo tipo que el pueblo saharaui requería en sus más de veinticinco años de exilio forzado en los campamentos de refugiados.

 Desde un punto de vista político, y la resolución lo dice claramente, nuestra apuesta por el cumplimiento estricto de las resoluciones de Naciones Unidas. Como en tantas otras ocasiones, estamos reivindicando el cumplimiento de resoluciones añejas de Naciones Unidas, pero que no por eso dejan de ser justas y hay que exigir su cumplimiento. Igual que estamos con el doliente pueblo palestino, que en estos momentos está siendo víctima de un genocidio brutal, y necesitamos ratificar aquí nuestro apoyo también a su derecho a un Estado en paz y libertad, lo hacemos también con las resoluciones que reclaman este proceso de autodeterminación y de independencia del Sahara.

 Y lo hacemos en todos sus términos y con el apoyo pleno a esta iniciativa política. Rechazamos, por lo tanto, la supuesta solución de la tercera vía, predicada principalmente por Francia, pero que entendemos que no se ajusta para nada al esquema del derecho internacional y a una solución acordada y justa del problema; se aparta del Plan de arreglo y se aparta de los Acuerdos de Houston, que son la referencia en esta materia.

 Por lo tanto, esa es la posición política que este parlamento debe defender; que lo ha hecho ya, porque son numerosas las declaraciones institucionales de apoyo a la causa saharaui que se han aprobado en este parlamento, y, por lo tanto, creemos que hoy puede ser un nuevo momento de reafirmarlo en un particular y delicado momento del proceso.

 Y, luego, esta resolución contiene importantes puntos concretos de apoyo, cuando vimos en esa conferencia las importantes carencias que en los campamentos del Tindouf tiene el pueblo saharaui, carencias de todo tipo: sanitarias, de alimentos... Hay un problema con el Plan de Naciones Unidas de apoyo a los refugiados: que no se están cumpliendo las ayudas prometidas en materia alimentaria, hay un incumplimiento flagrante, y esto hay que denunciarlo, porque ese bloqueo alimentario está suponiendo dificultades para el pueblo saharaui, como las –por supuesto– dificultades estructurales que padecen en su territorio.

 Por eso, uno de los puntos de esta resolución –importante punto– es intensificar nuestra cooperación para el desarrollo, y aquí se habla de incluir al Sahara en el Plan director cuatrienal que contempla nuestra Ley de cooperación para el desarrollo como prioridad geográfica de actuación, a fin de garantizar la realización de infraestructuras que mejoren las condiciones de los campamentos de refugiados. Es decir, señorías, vamos a dar un mandato al Gobierno de Aragón para que pueda practicar la cooperación en todos sus ámbitos, de todo tipo, directa o indirecta, con el Sahara, y, por lo tanto, mejore la calidad de vida de sus ciudadanos. Esperamos que a través de la Ley de cooperación para el desarrollo, que es una de las grandes conquistas de esta legislatura –estamos particularmente orgullosos de que esta legislatura esa ley haya salido adelante–, y con la creación de la Oficina de Cooperación para el Desarrollo de Aragón, podamos intensificar y poner en marcha estas actuaciones. Sin duda, la próxima semana, cuando comparezca el jefe de la oficina, don Pedro Olloqui, tendrá ocasión de hablar al respecto y, por lo tanto, exponer los proyectos del Gobierno de Aragón al respecto de la cooperación aragonesa también con el Sahara.

 Y también, en ese ámbito, continuar, intensificar y aumentar los procesos de acogimiento temporal, de acogimiento en vacaciones veraniegas de los niños y niñas que vienen a disfrutar de un espacio de relax, de un espacio diferente y, sobre todo, del afecto de cientos de familias que ya han participado en estos programas, en estos acogimientos veraniegos, y que, por lo tanto, son tan interesantes desde todos los puntos de vista, desde ese mestizaje y enriquecimiento, desde luego mutuo, que planteamos.

 Y, por último, hay dos puntos que son de extraordinaria importancia y son novedosos; yo creo que son puntos que deberíamos remarcar mucho en estos momentos en este parlamento. Un punto que se refiere a promover un encuentro institucional entre una representación del Gobierno de Aragón y del pueblo saharaui con objeto de abordar la precaria situación humanitaria, apoyar la aplicación del Plan de paz y apoyar la celebración del referéndum. Señorías, el Gobierno de Aragón, si se aprueba esta propuesta no de ley, tiene un mandato de estas Cortes para producir un encuentro al mayor nivel posible con el pueblo saharaui, con la Républica Árabe Saharaui Democrática.

 Nos gustaría –y aquí se lo decimos claramente, señor presidente del Gobierno de Aragón–, nos gustaría, don Marcelino Iglesias, que usted pudiera tener ese encuentro institucional en los territorios del Sahara, en los campamentos de refugiados en Tindouf. Nos gustaría que este parlamento transmitiese al Gobierno la intención de que su máximo representante, el presidente del Gobierno de todos los aragoneses, pudiera trasladarse al campamento de refugiados y transmitir ahí directamente la solidaridad de los aragoneses con el pueblo saharaui, de la misma manera que creo que otras autoridades institucionales de Aragón harían bien también en visitar esa realidad.

 Y, por último, también ese compromiso que planteamos en esta cámara de intentar forzar una visita para comprobar in situ las condiciones de tantas y tantas personas que han sido reprimidas, represaliadas, que están padeciendo en las cárceles los efectos de la tiranía del régimen marroquí y que en estos momentos se encuentran prisioneras en los territorios ocupados del Sahara. Y, en paralelo, poder establecer una comparación con los prisioneros de parte marroquí que todavía subsisten, aunque algunos de ellos, muchos de ellos, han sido liberados por parte del Frente Polisario, como se ha señalado en alguna otra intervención. Será interesante comprobar las dos facetas y el tratamiento humanitario de una y otra parte. Pero, en todo caso, esa misión de paz debería ser un elemento imprescindible.

 En definitiva, Aragón puede situarse a la cabeza de la solidaridad con el Sahara occidental; puede hacerlo en términos políticos, puede hacerlo al máximo nivel, puede provocar ese encuentro institucional y, sobre todo, puede intensificar también su cooperación para el desarrollo con este pueblo, con el que nos sentimos hermanados, al que creo que tanto debemos como españoles todos y con el que tenemos tantos compromisos morales que cumplir.

 Muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

 Esta proposición tiene dos enmiendas del Grupo Parlamentario Popular. Para su defensa, la diputada señora Plantagenet tiene la palabra.

  La señora diputada PLANTAGENET-WHYTE PÉREZ: Gracias, señor presidente.

 El saludo del Partido Popular y del Grupo Popular al representante del pueblo saharaui que se encuentra en la tribuna. Tengo que manifestar ante todo que, por el respeto que nosotros sentimos al pueblo saharaui y por el conocimiento profundísimo que tenemos de este sufrimiento humano que están padeciendo a lo largo de estos años, hemos valorado y estudiado esta proposición no de ley que se ha traído a esta cámara con el mayor respeto y la mayor prudencia, y desde esta visión la vamos a tratar.

 La proposición no de ley que nos han presentado es un asunto de clara implicación de política exterior, sobre todo lo que se refiere en los puntos número uno y número dos. El foro de debate, como ustedes saben, señorías, excede al debate de esta cámara por ser rigurosos, como así debemos ser, en el nivel competencial. El debate político de lo que es el asunto del Sahara corresponde al Congreso de los Diputados, y prácticamente todos los grupos parlamentarios que se hallan en esta cámara, a excepción del Grupo Aragonés, tienen un representante. Es más: tan solo hace quince días, el 19 de febrero de 2002, este mismo asunto fue tratado por los grupos parlamentarios allí en el Congreso, y fue aprobado por unanimidad.

 En base a ese respeto a nuestros representantes, a la unidad que nosotros tenemos con nuestros grupos parlamentarios y con lo que votan –el Grupo Parlamentario Popular vota lo mismo aquí que allí–, hemos presentado una enmienda de sustitución al punto número uno que responde al texto aprobado en el Congreso de los Diputados. Es más: hemos presentado el texto que presentaron el Grupo Socialista, Catalán, Federal de Izquierda Unida, Vasco, Coalición Canaria y Grupo Mixto, o sea, ese mismo texto es el que nosotros solicitamos como enmienda para sustituir al punto número uno. Vamos a ver cómo se desarrolla el debate y esperamos que los grupos hagan una reflexión y, desde luego, voten coherentemente con lo que votan sus representantes en el Congreso de los Diputados.

 Pero ¿por qué esto? Porque creemos que la situación del Sahara es de política exterior, es emotiva, delicada, incluso podríamos decir que difícil; por ello mismo debemos tener el máximo equilibrio, cuidado, precaución, cautela y sentido común a la hora de tratar esta cuestión. Nuestro país sabemos todos que tiene vínculos históricos innegables, que no debemos, por supuesto, olvidar, y tiene que ser –y ha sido– una responsabilidad mantener una postura coherente, una postura que todos los gobiernos democráticos de España desde hace veinticinco años –y muy especialmente desde hace diez– han mantenido y que se mantiene en base a las resoluciones 658, del año 1990, y la 690, del año 1991. No ha sido fácil en muchos momentos mantener esta postura, y todos ustedes lo saben. La posición de España no es una posición autónoma, sino que es una posición referida a las Naciones Unidas, y nosotros nos sumamos al lenguaje de las Naciones Unidas, que siempre ha buscado una solución viable, aceptable, posible para todas las partes. No creemos en los maximalismos como se han presentado aquí en algunos momentos; los maximalismos nos han traído normalmente a un callejón sin salida. La posición equilibrada y prudente que han mantenido nuestro Gobierno y los Gobiernos democráticos de España, esa neutralidad activa es la que nos ha llevado, señora Costa, a no firmar esta proposición no de ley y a entrar en ese debate.

 Muchas veces hemos tenido comentarios como que no llegamos, que nos quedamos cortos, pero tenemos que seguir y tenemos que mantener esta posición que con tantas dificultades, en contra de viento y marea, podíamos decir incluso, han mantenido todos los Gobiernos democráticos de España en los últimos veinticinco años. Y, como decimos, no es una posición fácil de mantener, y muchas veces fue difícil de defender. Sin olvidar por todo ello que seguimos apelando a que hay que poner fin a ese drama humanitario del pueblo saharaui, que tenemos que ser sensatos y saber que tenemos responsabilidades no solamente con el pueblo saharaui –que las tenemos–, sino también con todo el Magreb, que tenemos responsabilidades también hacia el pueblo marroquí y que tenemos que tener y mantener unas posturas equilibradas.

 Por eso yo creo que debemos separar, y pedimos la sustitución del primer punto para que esta cámara apoye exactamente lo mismo que ha apoyado la política que llevan los partidos en el Congreso de los Diputados. Y todavía pedimos una prudencia mucho mayor a la vista del informe, que acaba de ser presentado, del Consejo de Seguridad, el informe del secretario general y de su representante personal, que acaba de hacerse público hace tan solo unos días y que dice así en el último párrafo: «Soy consciente de que ninguna de las opciones que anteceden en el informe parecen ideales a todas las partes y a los países interesados. A fin de dar al Consejo de Seguridad tiempo para llegar a una decisión, recomiendo que se prorrogue el mandato de la Minurso otros dos meses hasta el 30 de abril del 2002».

 Yo creo que el secretario general y su representante personal nos han pedido prudencia a la hora de manifestarnos, con lo cual nos parece que sería de todo punto improcedente el que se realizara ningún encuentro institucional, y mucho menos a alto nivel, por las experiencias que tenemos previas, y no puedo evitar recordar el encuentro que ha tenido el señor Zapatero con Marruecos, que más que favorecer o ayudar en política internacional ha dificultado. Yo no creo que el presidente de Aragón esté en una situación en la cual su política exterior tenga un savoir-faire especial, y a nuestro entender podría incluso entorpecer, podría ser mal interpretado por ambos países –bien por el pueblo saharaui o incluso por el pueblo marroquí– o podría incluso ese encuentro institucional entorpecer, dada la situación tan delicada que está atravesando el pueblo saharaui.

 Por eso solicitamos de esta cámara que apoye en coherencia con lo que se apoya en el Congreso de los Diputados, y nosotros, desde luego, apoyaremos, eso sí, el punto número tres y el número cuatro, pues somos totalmente solidarios y apoyaremos cualquier tipo de cooperación humanitaria con el pueblo saharaui y las relaciones de cooperación al desarrollo que se han establecido entre la Comunidad Autónoma de Aragón y el pueblo saharaui.

 Nada más, y muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señora diputada.

 Señor Artieda, en su intervención he creído entender que las enmiendas no eran aceptadas; en el caso de que sea así, me gustaría que lo ratificara.

  El señor diputado ARTIEDA GARCÍA [desde el escaño]: Sí, señor presidente.

  El señor PRESIDENTE: Gracias. En consecuencia someteremos a votación...

  La señora diputada PLANTAGENET-WHYTE PÉREZ [desde el escaño]: Señor presidente, solicitaría voto por separado.

  El señor PRESIDENTE: Sí. Someteremos a votación, pues, la proposición no de ley en sus términos, y la votación la vamos a hacer punto por punto, porque hay cuatro puntos.

 Bien. En primer lugar sometemos a votación el punto primero. ¿Votos a favor? Gracias. ¿Votos en contra? Gracias. ¿Abstenciones? Ha obtenido treinta y cuatro votos a favor, veintiocho en contra y ninguna abstención.

 El punto número dos de la proposición. ¿Votos a favor? Gracias. ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? Obtiene treinta y cuatro votos a favor, veintiocho en contra y ninguna abstención.

 Punto número tres. ¿Votos a favor? Gracias. ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? Se aprueba por unanimidad.

 Y punto número cuatro. ¿Votos a favor? ¿Votos en contra? ¿Abstenciones? También es aprobado por unanimidad.

 Se abre turno de explicación de voto. Señor Lacasa.

 El señor diputado LACASA VIDAL [desde el escaño]: Muchas gracias, señor presidente.

 Para expresar la satisfacción de Izquierda Unida por esta votación y para explicar que, desde luego, no podíamos compartir los criterios del Partido Popular y por eso no podíamos aceptarlos: en primer lugar, por el respeto que nos merecen los acuerdos de Naciones Unidas, y en segundo lugar, porque creemos que es muy importante ese establecimiento de un encuentro institucional; nos parece muy positivo que la Comunidad Autónoma de Aragón pueda tener un contacto directo con el pueblo saharaui y con los representantes de la República Árabe Saharaui Democrática, que lo pueda tener en Aragón y que lo pueda tener también, como deseamos, en los propios territorios de la República Árabe Saharaui, que se encuentra en los campamentos de refugiados en Tindouf, donde, a ser posible, la más alta representación del Gobierno de Aragón –si es posible, su presidente; si no, otro nivel institucional– nos gustaría mucho que pudiera tener ese encuentro in situ para conocer la realidad del pueblo saharaui y para poder expresar ahí su plena solidaridad y comprobar cómo se desarrollan los procesos de cooperación para el desarrollo que vamos a impulsar –eso sí me satisface– también con el apoyo del Partido Popular; en esa línea creo que sí podemos trabajar también unidos con el Partido Popular. Y, por lo demás, reiterar el apoyo y el saludo al pueblo saharaui.

 Muchas gracias.

 El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Lacasa.

 Chunta Aragonesista. Señor González.

 El señor diputado GONZÁLEZ BARBOD [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

 Congratularnos por el apoyo a esta iniciativa y agradecer al Grupo Popular el apoyo a esos dos puntos. Creemos que el apoyo político de esta cámara, apoyo decidido del pueblo aragonés, de su representación en esta cámara al pueblo saharaui es importante en este momento, no solamente el apoyo político, sino el avance en la cooperación. También creemos que puede ser muy importante ese encuentro institucional que se ha de producir entre la representación del Gobierno de Aragón –esperemos que en el más alto nivel y, a ser posible, en los campamentos de refugiados–, todo con la finalidad última de que en no mucho tiempo podamos visitar este país hermano no en los campamentos de refugiados, sino en sus propias casas, en su propio país, en el Sahara.

 Muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

  El señor diputado ARTIEDA GARCÍA [desde el escaño]: Gracias, señor presidente.

 Solo para decir que no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír. Y decir que lamento que el Grupo Popular de estas Cortes no haya seguido con el mismo talante con el que votó el otro día, el día 19, en las Cortes Generales.

 Nada más. Muchas gracias.

  El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Artieda.

 ¿El Grupo Popular quiere hacer uso del derecho de explicación de voto? Sí, señor Guedea.

 El señor diputado GUEDEA MARTÍN [desde el escaño]: Señor presidente, no, era en relación con la votación separada que ha sido solicitada por nuestro grupo. Precisar que, en cuanto al punto cuatro, y en coherencia con la intervención de nuestra portavoz en esta materia, el grupo parlamentario solicitaba la votación separada de los cuatro puntos que están numerados ordinalmente como uno, dos, tres y cuatro. El tres y cuatro eran de ayuda humanitaria, y, en coherencia con votaciones anteriores de este grupo parlamentario, estábamos a favor del voto a favor. En cuanto a los últimos párrafos, ante la duda que puede surgir de si se encuentran incluidos en el punto cuarto o no, el Grupo Parlamentario Popular manifiesta su desacuerdo porque entran en contradicción con la enmienda nuestra que habíamos pedido para sustituir el uno y el dos. Entonces, esa es la duda: si al votar el punto cuatro, se consideran incluidos los dos párrafos últimos de la PNL o no, que no se ha explicado. Si interpretan que hemos votado el tres y cuatro y lo otro consideramos que no está en el punto cuatro, pues no habría ningún inconveniente y no habría que repetir la votación, pero que quedase constancia de que el Partido Popular está de acuerdo con el tres y cuatro y no con el último.

  El señor PRESIDENTE: Señor Guedea, yo creo que las dos cosas están claras: la votación y la explicación de voto. Gracias.

 Pasamos al punto siguiente del orden del día. He dicho que las dos cosas están claras por cuanto han tenido el momento oportuno para pedir la aclaración. Aquí hay un numeral, hay un orden en el que hay números, y, si nos atenemos al punto uno, dos, tres y cuatro, dicen lo que dicen. Si dentro de los puntos uno, dos, tres y cuatro se quiere votación separada de párrafos, también ese procedimiento existe, pero ustedes no han pedido la votación separada de ningún párrafo de ningún punto; por lo tanto, lo que se ha sometido a votación ha sido lo que se ha sometido a votación. No obstante, señor Guedea, para eso está la explicación de voto; en la explicación de voto, que es el que tiene sentido político, usted ha dejado clara la posición de su partido. Por eso digo que tan clara está una cosa como la siguiente.

  El señor diputado GUEDEA MARTÍN [desde el escaño]: Señor presidente, brevemente. Simplemente, que conste en acta mi intervención, en la cual manifiesta el Grupo Parlamentario Popular que, en cuanto a los dos párrafos últimos del apartado cuarto, no se está de acuerdo con los mismos, sin perjuicio de que con el punto cuarto, con el primer apartado, se esté totalmente de acuerdo.