Hamada es el desierto de los desiertos.

 El día en el desierto significa calor, en la Hamada significa infierno. La noche en el desierto es fría, en la Hamada es el desierto en su expresión máxima.

 Dicen que el buen sembrador es capaz de recoger fruto de la tierra más yerma. En la peor tierra posible, en el infierno de arena de la Hamada argelina, los saharauis han  sembrado lucha, resistencia y esperanza y confían en recolectar pronto una justicia que lleve el nombre de su tierra usurpada.

                                                                                                                        J.M. Diaz