
Si deseas hacernos llegar una poesía no dudes en mandarla por e-mail y la publicaremos. umdraiga@umdraiga.com
|
Mario Benedetti |
|
|
Laura Olmo |
|
|
Angel Caffarena |
|
|
Alfonso Sastre |
|
|
Jonatan Orts Zarza |
|
|
Antonio Pomares Pascual |
|
Luis López Anglada |
|
| Sueño | Saleh Abdalahi |
| Saleh Abdalahi | |
| Arena en tus ojos | Ezkharit |
| Ángeles García Madrid | |
| Antonio Leyva | |
| Lágrimas de un Pueblo herido | Fatma Galia |
| Saleh Abdalahi | |
| Madre | Saleh Abdalahi |
| Missing | Liman Boicha |
| Patria mía | Cager |
| Smara |
Fatma Ahamed Abdesalam* |
| Liman Boicha | |
| ACEPTACIÓN |
Germán Castro R. |
| DESAHOGO |
Germán Castro R. |
| EL MUNDO |
Germán Castro R. |
| TU VUELO |
Germán Castro R. |
| La hoja verde | Liman Boicha |
| Dos manos | Liman Boicha |
| Mañana | Ebnu |
| Añoranza | Ebnu |
| Un día romántico | Ebnu |
| Ausencia | Ebnu |
| Si mañana | Ebnu |
| Ven | Ebnu |
| Ellos | Ebnu |
| Ser | Ebnu |
| Al Frente Polisario | Cristina Maristany |
|
H´amada de Tinduf y de Mahbés (Fragm 2) |
Emilio Sola |
| H´amada de Tinduf y de Mahbes (Frag3 y final) | Emilio Sola |
| Cuna de mi infancia | Saleh Abdalahi |
| Yo bebí los versos de la madera |
Limam Boicha |
| Azul | Germán Castro Román |
| ¿Libertad...? | Isabel de la Rosa |
| Germán Castro Román | |
| Haima | Jesús Palacio Calmerón |
| Amor | Isabel de la Rosa |
| Dulce amor lejano | Germán Castro Román |
| La venda | Juanjo-Bypass |
| La Armada Invencible | Juanjo-Bypass |
| A una niña mujer | Crespo |
| Un tumulto de voces | Luali |
| Llanto | Fernando Senante |
| Vuelven los dueños | José Agustín Goytisolo |
| Allí | Isabel de la Rosa Molina |
| ¿Por qué tu miedo madre? | Leopoldo Ayala |
| Amgala | Ebnu |
| Un texto de Urgencia sobre y para el pueblo saharaui | Fernando Quiñones |
| Canción del Soldado Saharaui | Carlos Álvarez |
| Por un desierto | Javier Martínez Reverte |
| SAHARIADA | Julio Huasi |
| Elegía por un pueblo destruido | Manuel Conde |
| La quinta estación | Liman Boicha |
| 27 DE FEBRERO | Fanny Rubio |
| Sin título | Ahmed uld Semamit |
| Noche y Patria | Mohamed SIDATI |
| Sáhara mío, te quiero | Mohamed SIDATI |
| Fusil con alas | Maribel Lacave |
| ¿Qué es el mar? | Maribel Lacave |
| Intercambio | Fernando Álvarez Nicolás |
| Al pueblo saharaui | Andrés García Madrid |
| Cánticos Nocturnos | Francisco García Navarrete |
| déjame | Luali |
| Tesoro Perdido | Saleh Abdalahe |
| En las grietas | Saleh Abdalahe |
| Me iré | Saleh Abdalahe |
| Sukeina | Taufik Salama |
| Recordando las raices | Taufik Salama |
| "L" para los saharauis | Gorka Fernández Mínguez |
| Nuestra era | Ebnu |
| La guerra |
Ali Salem Iselmu |
| Mi despertar | Ali Salem Iselmu |
| Canto al amor | Ali Salem Iselmu |
| La sequía | Ali Salem Iselmu |
| Vigilante | Ali Salem Iselmu |
| El desafío | Ali Salem Iselmu |
| Reflexión | Ali Salem Iselmu |
| La pasión de los olvidados | Ali Salem Iselmu |
| Alba y Amanecer | Moh. Ali-Ali Salem |
| Caravana | Liman Boicha |
| Layuad | Taufik Salama |
| QUL LE WATAN OU SHEJADE | Maribel Lacave |
| Tifariti | Maribel Lacave |
| Los niños saharauis | Liman Boicha |
| Umdraiga | Taufik Salama |
| El pueblo saharaui | José María |
| SAHRAUOI | Jean-Pierre Lemesle |
| PARECEIS FLORES |
Alfonso López Gradoli |
| CON LA PATRIA EN EL ALIENTO | Alberto Moncada |
| Emigrantes en tierra propia | Alberto Moncada |
| EL HOMBRE SAHARAUI | Ariel Ferraro |
| Amanecer saharaui | Nadia Consolani |
| Homenaje al pueblo del Sahara | Remo Ruiz |
| Los últimos dátiles | Javier Figuero |
| Los niños idealistas | José Maria Pérez Gallego |
| Grietas | Jesús Angel Martínez Cutillas |
| La Lucha | Alia Sidati |
| Mi primer amor y el próximo combate |
BRAHIM CHEIJ BREIH |
| Mohamed Sidaty | |
| Venías | Mohamed Ali-Ali Salem |
| Los caminos del sur | Liman Boicha |
| Mensaje en una botella | Ebnu |
| El eco y la cuchilla | Karloss Cienfuegos de Sandoval |
| Volveré a mi pueblo | Luis Enrique Mejía Godoy |
UM DREIGA |
Chejdan Mahmud |
SIROCO |
Chejdan Mahmud |
Novedades |
Chejdan Mahmud |
EL LLANO AMARILLO Y EL SIROCO |
Chejdan Mahmud |
| Carta desde aquí |
Chejdan Mahmud |
| ALI SALEM ISELMU | |
| Aaiun, rompe cadenas | El Cori Ramdan Nass |
| Podíamos estar cansados |
Abdulah Ensabak |
| Bahia M.H. Awah, | |
| Voces | Zahra Hasnaui Ahmed |
| Existencia | Liman Boicha |
| Sin título (inundaciones) |
MUSTAPHA MOHAMED-LAMIN AHMED |
| Aún no duermo |
Chejdan Mahmud |
| Mujer, Intifada | El Cori Ramdan Nass |
| Ambiciosas Telarañas | El Cori Ramdan Nass |
|
¿Cómo describir en pocas palabras mi reciente viaje al Sahara? |
Pilar Guzmán |
| Aminetu | Liman Boicha |
| En el uso de la palabra | Salka Embarek |
| Condenados a soñar | El Cori Ramdan Nass |
| ¡¡ LA BADIL, LA BADIL !! | Salka Embarek |
| Son pacíficos | Conchi Moya |
| Vientos de guerra | El Cori Ramdan Nass |
| La novia del mar | Bahía Awah |
| Raices cervantinas | El Cori Ramdan Nass |
| Cuando acaba el miedo |
Chejdan Mahmud |
| Bajar al moro | El Cori Ramdan Nass |
| La ciudad ausente |
Saleh Abdelahi |
| Al pueblo saharaui |
Marta Antonia Sampedro |
| Que Necio Es El Poder Que Da Martirio | El Cori Ramdan Nass |
| Caravana de sal | Javier Perote |
El niño Mahfud y el ninño Pachi |
Antonio Polo |
| Me embarca | El Cori Ramdan Nass |
| Basta |
Chejdan Mahmud |
| Sahara, me has enamorado | Fuensanta Postigo Cler |
| El Cori Ramdan Nass | |
|
Chejdan Mahmud |
|
| Um Draiga |
Chejdan Mahmud |
| Distancia | Alberto Cortez |
| Angel Petisme | |
| A vosotros, los poetas | Mariola del Pozo |
| SAHARA | Ricardo Vazquez-Prada |
| Mariam | Ebnu |
| No es el final |
Ali Salem Iselmu |
| Traicionero es el tiempo |
Badi Mohamed Salem |
| Nacidos libres | Armando Llanos |
| Ojos | Zahra Hasnaui |
| Bahia M.H. Awah | |
| Zahra Hasnaui |
|
Mario Benedetti
Un país lejano puede estar cerca puede quedar a la vuelta del pan pero también puede irse despacito y hasta borrar sus huellas
en ese caso no hay que rastrearlo con perros de caza con radares
la única fórmula aceptable es excavar en uno mismo hasta encontrar el mapa |
||
|
|
(O diálogo de la madre y el niño saharaui)
-¿Se tarda mucho en crecer? -Cada vez que el sol se pone, creces un poco hijo mío. Ten calma, que el tiempo corre -Madre, dime: ¿soy ya alto? -Alto, hijo, ¿como qué? -Como el fusil de mi padre para poderlo coger. -¡Detente, sol, que no quiero ver a mi hijo crecer! -¡No detengas el sol, madre! Y hubo otro amanecer. Como el fusil creció el niño y ya lo pudo coger. La indiferencia del mundo nada dijo, ¿para qué? ¿Acaso tiene importancia que un niño quiera crecer como el fusil de su padre para poderlo coger? ¡Niño-fusil saharaui, más alto te quiero ver! Alto, alto como el pueblo que, altivo, te vio nacer. Más alto que ese fusil que tanto ansías coger. ¡Tan alto, tan alto, niño que hombre libre puedas ser! Que hombre libre es pueblo libre y la libertad su ser.
Laura Olmo |
|
|
(Canción) Angel Caffarena
¡ Soy saharaui ! También lo fue mi padre y el padre de mi padre.
¡ Soy saharaui ! Nómada del desierto, las dunas son mi lecho.
¡ Soy saharaui ! con el ánimo recto y el corazón abierto.
¡ Soy saharaui ! mi amada en el desierto es la risa del viento.
¡ Soy saharaui ! En la noche, mis sueños, claman por mis derechos.
¡ Soy saharaui ! Patria quiero legarte al hijo de mi sangre.
¡¡ Soy saharaui !!
|
|
POBRE AL FRENTE POLISARIO
Alfonso Sastre
Yo no sé nada del desierto Yo nunca estuve en el desierto Cómo será, oh hermanos, el desierto? Pero sé mucho del desierto Siempre he vivido en el desierto Sé los colores del desierto Pero no sé nada del desierto Pero yo nunca estuve en el desierto y no sé ni como es el desierto Hermanos saharauis, habladme del desierto! Yo os acompaño en el desierto! Oh la hermosura terrible del desierto! Desde Euskadi yo miro vuestra guerra con este amor que es próximo y lejano Contadme en vuestra guerra, en vuestra tierra Os doy esto desnudo que es mi mano.
|
||
|
AMIGO HOY TE HE ESCUCHADO
ME
HABLABAS EN HASANIA
jonatan orts zarza
DEDICADOS A TODOS AQUELLOS NIÑOS QUE NO VOLVERÁN Y A TANTOS QUE VOLVERÁN ESTE AÑO PARA LLENAR NUESTROS CORAZONES DE AMOR JUSTICIA Y SOLIDARIDAD. SÁHARA LIBRE POLISARIO VENCERÁ
|
|
Una mano tendida
reducida a cálculo inexacto.
La noche fría,
en un grito breve,
recorta el trazado de niños fugaces.
Y en el centro del alma
se me encoge la luna.
Antonio Pomares Pascual
|
||
|
Desde los territorios de
la nada,
donde el silencio impone
el vasallaje;
del reino del silencio y
del salvaje
término de la sebja
calcinada.
Vienen; tienen
ardiente la mirada
y el corazón dispuesto
para el viaje.
Son los señores del
desierto; el traje
es azul como el cielo en
la alborada.
Pasan como entre
sueños, lentamente,
reyes de la soledad, alta
la frente,
bienamados de muchas
lejanías.
Y se sientan
delante de su tienda
como el señor que cuida
de su hacienda
viendo pasar los sueños
y los días.
LUIS LOPEZ ANGLADA
|
|
Ven
con tu condición de humano que descansa sobre las secuelas de la guerra, a esquivar la guadaña que arrastra
mi
suerte,
Ven a salvar la inocencia que se pierde Saleh Abdalahi |
|
Fatma Galia
Lágrimas,
lágrimas,
lágrimas
de un pueblo herido por
caravanas
de tanques y cañones que
sembraron
un bosque de bombas y muertes.
Gritos
de senderos ensangrentados
mujeres
aterradas y sin el ayer.
mezquitas
derrumbadas por peregrinos sin piedad.
Lágrimas
de un pueblo herido por pajares de fuego
y
balas de veneno.
Palomas
mensajeras de paz que vuelan
sobre
el desierto deprimidas y sin silbido en duelo al mártir caído. Llantos de niños huérfanos y madres viudas que perdieron al ser querido.
Lágrimas
de un pueblo herido derramadas
en
tierras extrañas.
Almas
inocentes sufridas por el destierro
y
la guerra del olvido.
Héroes,
héroes invictos con sólo su voluntad y esperanza han sobrevivido. Lágrimas, lágrimas. Lágrimas de un pueblo herido.
|
|
Las piedras se descomponen bajo el sol para mas arena.
Los caminos se pulvorizan en la contienda hacia una paz que por herida no llega.
El silencio se remota bajo el peso de un gigante monte que se encierra
la
clave de una serpiente negra, se deseca bajo la sombra de un verano caliente y el camello atontado por tanto espejismo,
tengo
mas sed de paz que de agua.
|
||
|
Madre sé que sufres, sé que el dolor te hace llorar y que tus lágrimas son de cera y calor.
Madre sé que te han cegado los ojos y te han ahogado la voz para no cantar al mundo tu libertad
Madre sé que de tus brazos te han arrancado los hijos que tus senos deseaban con amor alimentar y mas que tus senos tu historia y cultura enseñar.
Madre sé que tu llanto, tu llanto mudo aún está e hizo a todo el mundo escuchar.
Madre sabré también que vas a cantar, a cantar con una voz que llegará al mas allá y cuando amanece, tus brazos se abrirán para tus hijos que están aquí y allá.
Madre sabré que tu alborada va a alumbrar los puntos cardinales y mas allá de la frontera y de la mar.
Y tus lágrimas Madre? ¡oh! tus lágrimas ésta vez serán de júbilo y felicidad y cuando todo sucede cuando la corona solo reina en su lugar tú, tú Madre Patria seguro, seguro que vas a olvidar porque tu corazón es todo AMOR Y PAN.
Saleh Abdalahi.
|
|
Missing ( más de 24 años en Umdraiga) A Abidin Buzaid y otros
Pronunció con sus hijos los versos de una última oración.
Y un amanecer de escarlata trajo enjambres de oscuras abejas atroces cargadas de atolondradas astillas.
Y en Umdraiga llegó el aviso, para escampar la amenaza, para ladrar a los invisibles perros que defecan estrépitos patíbulos sobre nómadas que no buscan precisamente el rastro de la lluvia.
¿ Quién sigue las huellas de sus mitigados pasos ? ¿ Quién talará la interrogante que aloja la anhelada novedad ?. De la esperanza noticia que nunca muere a las veinte y cuatro horas
Limam Boicha.
|
PATRIA MÍA
Escucha
patria desconocida,
¿Me
has negado?
Yo
surjo en mis sueños,
En
tu seno,
Como
quién quiere volver,
Como
alma en pena
Que
quiere entrar a tu vida.
Escucha,
patria mía,
¿Te
conozco?
Corre
en mi sangre
El
dolor de tu desprecio,
Desde
Austria y Amadeus
Hasta
el moro sin Dios
Que
cubre su rostro,
Por
Otelo,
Con
gotero,
A
voz de trueno
Por
Colón y sin velero
Que
me lleve a tu silencio
A
pedir explicación,
De
tu falta de pasión
Como
madre abnegada
Ante
este hombre de poesía
Que
te quiere,
Que
te ama, Con vilo y osadía.
CAGER
|
|
Eres
la cuna feliz de mis abuelos,
santa
entre las santas, Smara.
Caduca
está tu gloria
pero
no de mis sueños alejada.
Tus
piedras, vieja señal
de
esplendor en otros tiempos,
están
viejas y altaneras
resistiendo
el embate de los tiempos.
Dime
por qué, triste desierto,
no ayudaste
a triunfar
el
gracioso verdor de sus palmeras.
Canto
la gloria inmensa que se encierra
en
tus minas llorosas, desoladas
prendas
de otro tiempo de añoranza.
Fatma Ahamed Abdesalam*.
*Nota: Fatma Ahamed Abdesalam, niña saharaui de 13 años en 1974, ganó en esa fecha el X Concurso Nacional Literario para la Juventud. Hoy ya mujer, debería constituir una vergüenza para el Instituto Cervantes (Tfarrah. El Sáhara desde aquí. Editado por el MPDL de Zaragoza, Avda.de cataluña,253)
|
|
A mis amigos Isabel y Gonzalo
Me pregunta un viajero qué significa un galb.
Digo yo, por ejemplo, que Miyek es un lunar en el vientre de esta tierra.
que Ziza, por ejemplo, es pecho en lengua bereber, y que el ala de una duna puede tocar el mar del cielo.
Digo yo, por ejemplo, que en los altos picos de prismáticos amaneceres - frotando su piel- hay mucha vida dormida.
Que en la piedra pasajera hay platillos estacionados, islas que emergen desde el océano de la nada.
Un galb puede ser, por ejemplo, el nombre de una muchacha esculpida entre las pestañas de una cueva.
Como Tiris es el ombligo del Sahara, galb es un corazón, corazón de piedra.
Limam Boicha |
ACEPTACIÓN
Sí, aún recuerdo, mi amor, Aún camino por las calles briosas De tu mente alada, Por los valles quietos De tus ojos libres, Por el vino de tus labios Y tu piel ansiosa, mojada.
Sí, aún tirita el sueño, mi amor, Abrazado por el frío de tu ausencia Se abandonó al viento Cual si hoja seca, Al sol saliente de otros besos, Al baño tibio del olvido Que remueve un triste cuento, Y lanza el último recuerdo Que desliza en mi mejilla, Suavemente va rodando Como quien quiere alcanzar corriendo El mensaje que nunca llegó, Como tomando nueva su esencia, Abriendo paso al fin deseado En un sollozo que roza el cielo, Como un lamento, Como un herido que va sonriendo.
Germán Castro R.
|
DESAHOGODe puntillas sobre las piedras castigadas Pero ahora secas Parte con saltos precisos La bandada que alborota el cielo quieto, Con saña hiere el ocaso Lanzando un grito de espada Y luego adorna el fondo verde Con una sonrisa incompleta, El grito convertido en estrellas Se posa sobre sus ojos Y una más en el ombligo Como espejuelo en su origen, La tristeza se tornó camino en la sal Bajando de las estrellas, Hasta hundirse en su sonrisa Ahora completa Y fundida con la luna, Y con la brisa.
Germán Castro Román |
||
|
Arrancado de raíz el viejo mártir descansa La arena cubierta de sí mismo, El pensamiento hace olas suaves Contra los vientos de cambio.
Las manos mágicas apuntan A un norte sereno Y cargado de celaje mental Que cae en lluvia de sentimientos En la vasija del espíritu.
Arrancado de raíz el viejo mártir descansa La arena cubierta de sí mismo, Al acecho la enorme piedra del deseo De recuperar el barco perdido.
Una gaviota sale de sus ojos Y clava el vuelo en su amada, La arena cubierta de sí mismo Absorbe seca la gota amarga del destino, El árido paisaje del moro Se convierte en pétalos danzantes Despojados de la triste florecilla Por la ruleta ingrata del amor.
Arrancado de raíz el viejo mártir descansa La arena cubierta de sí mismo, Canales de piel drenan el sudor del alma Que solloza entre espinos y hambre, Y el recuerdo yace como escombro En la arena de sí mismo, Como quien deja una carta histórica Escrita en el silencio de la costa, O un viejo casco de soldado Que cayó de la cabeza De un corazón con frío, un corazón cansado.
GERMAN CASTRO R. |
||
|
Jamás
podré olvidar los suaves pétalos
que
como cortinas guardan las ventanas de tu mundo,
desde
donde se puede mirar el vuelo de tu alma
con
el sello de mi boca en sus alas.
Mi
recuerdo estará marcado para siempre
con
las ondas de tus remos
navegando
en mis lágrimas
hacia
el ocaso de mi antigua vida.
Mi
convicción es inerte en tu punto
y
tu momento era vida para mi alma,
tu
noche de estrellas fue mi guía
en
medio de mi luz cegadora.
No
estará por la mañana la mar de mis ojos
que
permitió a tu barca la llegada y la partida,
sólo
estará esperando mi cielo
cubriendo
mi flor y tu semilla.
Jamás
dejaré la espera de ese día
en
que llueva tu fuerza sobre mi tierra,
y
ver como corre tu vida en mis raíces
para
luego beberla en mi alegría.
Vuela,
sueño de mi corazón,
besa
los cerros de tus éxitos,
sin
olvidar el cuido celoso del nido en lo alto
que
alguna nube albergará para mí.
O
vuela conmigo, siguiendo
el viento del sur,
a
pedir al montesanto mi nueva ruta. Prometo enseñarte mi tesoro guardado
y
después devolverte a tus cerros benditos.
Flor
de mi esperanza.
Jugo
místico de mis entrañas.
El
calor y el buen deseo de mi seno,
Está
en el viento…y las campanas.
GERMAN
CASTRO |
|
La
hoja verde Limam Boicha. |
||
|
Dos
manos
Cuánta
leyenda se arruga Limam Boicha. |
||
|
Vamos
contando estrellas
al
borde de la madrugada
y
una vez más
--como
casi siempre—
tu
nombre aletea
sobre
la inmensidad de los senderos
y
se detiene en cada
pedazo
de nuestra idea
y
nos regala el aliento
de
una tarde ya lejana.
Un
hombre vuelve los ojos
hacia
el fusil que duerme
y
extiende sus manos
para
tocarte
entre
las amarillentas
hojas
de la memoria
mientras
vas coleccionando
las
huellas de aquellos
a
los que se les hizo muy tarde
para
tomar el té
de
la próxima mañana.
Acaricias
al niño
y
la inocencia sonríe
en
sus ojos de arena.
Entonces
un anciano murmura
¡Quizá
mañana!
Más
allá
allende
la muralla
una
mujer se asoma
a
una ventana
tarareándole
a tu cielo
la
letra de una canción temprana
y
cruzando la calle fría
alguien
en nombre de dios
promete
devolverte la luna
y
tú te estremeces
con
cada latido solitario
de
una multitud que espera.
La
eterna lágrima
enjuagas
el rostro
que
en la sombra llora.
Entonces
un joven
A
la noche susurra
¡Quizá
mañana!
El
viento de palomas
emprende
el vuelo
la
duna se abraza
a
la ausencia del suelo
y
desde el corazón
de
cada puerta
una
voz
de
hombres y tumbas
se
remonta al cielo
¡Quizá mañana!
Ebnu |
||
|
¿Qué
felicidad puede haber
dentro
de estos muros
en
estas interminables noches
de
insomnio y desesperanza?
Todo
quedó contigo
lejano
e intangible
como
aquella tarde de julio.
A
veces visito
la
muralla que nos separa
intento
recuperar
tantas
oraciones perdidas
y
pedirle a Dios
que nos libre de las langostas. Ebnu |
|
Si
mañana desapareciera
en
el infinito de la gruta del olvido
mi
galaxia
yo
podría reír o llorar
--Eso
depende—
pero
me gustaría más reír
y
no darle el último adiós a mi vida.
Si
llorara
mi
llanto sería silencio
porque
no solamente pierdo
mi
galaxia
también
pierdo la tuya.
Si
mañana
súbitamente
desapareciera
el
dolor que deforma mis piernas
ofreceré
a los senderos mis pasos
con
amor
y
repartiré mi corazón y mis manos
entre
aquellos que son humanos
sólo
porque aún pueden sentir
el dolor. Ebnu |
|
Era
un día romántico
solitario
y gris
como
estas colinas.
Todo
era escaso
melancólico
y triste.
--Excepto
nosotros—
que,
en la abundancia
y
la gracia del señor,
el
pan y las heridas
compartíamos con las moscas. Ebnu |
||
AUSENCIA
Desde
los escombros de mi cuerpo
azotado
por el viento y la lluvia
renacen
las ganas
de
tiempos ya casi inmemoriales
cuando
aquella noche
escribí
mi vida sobre tu vientre
con
espermas celestes.
Desde
los restos de mi osamenta
busco
tus manos
para
rascarme la sed
del
último suspiro
que
ahogué entre tus piernas.
Desde
esta celda
reclamo
mi soledad
que
una noche huyó contigo
dejándome
solo entre tus fantasmas y mis verdugos.
Ebnu |
|
Ven
a sentir la paz de la distancia
a
contar las horas del exilio silencioso.
Ven
a meditar sobre la gramática
de
las hierbas secas de primavera.
Ven
a sentir las caricias del siroco
en
tu piel muerta.
Ven
a besar el excitante polvo
de
los caminos del viento.
Ven
a escuchar los ecos del tiempo
en
los ojos plateados de la memoria.
Ven
a recordar juntos
el
olor de la última lluvia.
Ven
a sobar el vientre
de
una cascabel grávida de palomas.
Ven
a perseguir los espejismos
para
saciar tu sed de vergüenza.
Ven
a devorar las nuevas flores
que
parió la ingratitud de las estaciones.
Ven
a roer los huesos
que
sobraron del banquete de la guerra.
Ven
a beber el último vaso
del
primer té de tu infancia.
Ven
a escalar las alturas
de
la añoranza perdida.
Ven
a permutar tus dientes de leche
por
los colmillos de la serpiente noctámbula.
Ven
a mirarte el triste rostro
en
el espejo de una mañana olvidada.
Ven
con tus penas
Ven,
incluso, con tus glorias.
Ven
a llorar
sobre
la tumba de una madre
que
llora eternamente
para
que tú derrames una lágrima.
Ebnu |
||
SER
Cualquier
día
me
uniré a Dios para no sentirme solo.
Cualquier
día
entraré
en el reino de la ignorancia
para
olvidarme de mí mismo.
Cualquier
día
sucumbiré
bajo el peso
de
mis preocupaciones en total silencio.
Cualquier
día
me
detendré en medio del camino
para
retornar aspirando el polvo de mis pasos.
Cualquier
día
dejaré
de pensar para ser un ser humano.
Cualquier día.
Ebnu |
||
ELLOS
Ellos,
incubaron
los huevos
de
la serpiente de mil cabezas
y
talaron los retoños de la inocencia.
Ellos
desordenaron
el
tablero de damas de arena
y
ahuyentaron
las
cabras del pobre pastor.
Ellos
sembraron
La
primera piedra
Para
alzar el monumento a la desdicha
Y
estrangularon
Con
perfidia la razón
Una
mañana de noviembre.
Ellos
adulteraron
la
leche de las camellas
con
las lágrimas
de
los caminos de la peregrinación.
Ellos,
desterraron
el eco de nuestros pasos
hacia
las mudas colinas de la muerte.
Ebnu |
||
|
En esas largas noches en que el sueño no llega escucho el sollozar de un pueblo despojado, obligado al exilio, jamás enmudecido.
En el silencio del desierto resuenan aún los ecos de Guelta Zemmur, percibo El Uali tu silueta guerrillera y se capta la fuerza del pueblo berebere.
Entre arenales y fusiles quisiera trashumar contigo, hermano saharaui, intuyo libre la tierra, independiente, más allá de la muerte, más allá del olvido.
Cristina Maristany
|
|
(Fragmento 2)
Hoy, h´amada terrible y tan hermosa eres canto de exilio y de esperanza. Nos es bastante la tierra el aire el fuego para insuflar gigante aletargado vida: líquido falta sangre o agua sudor cristal fundido y transparente cristalino dolor salada lágrima subterráneos que afloran manantiales esencias que conmueven los motores savia dulce del dátil leche blanca fresco don de la cabra y la camella blanca leche de madres que amamantan semen duro de guerrillero amante que entre abrazos empreña y entre adioses catarata de vida líquida alma... Hoy de Sahara Occidental venidos de Río de Oro y de Sanguía el Hamra para todo el Magreb y el Gran Desierto tierras muy santas territorio inmenso de nobles tribus de los hombres nómadas -los antiguos Ma´aquil de la Arabia feliz los tecnas los suaias andaluces y tantos más del interior al mar...- hombres duros mujeres valerosas viejos curtidos niños deslumbrantes te dieron nueva vida oh gran h´amada. Y en tu corteza dura y prehistórica que nadie medio cuerdo osara hollar han nacido piscinas y jardines hospitales escuelas y teatros: se han asentado las airosas jaimas -aunque el exilio impuesto es doloroso y la guerra sangrienta y fraticida- para el amor la lucha y la esperanza.
Emilio Sola |
||
|
(Fragmento 3 y final)
Ya nunca más serás H´amada de Tinduf y de Mahbés ya nunca más la tierra en donde dicen que no pueden vivir ni los lagartos.
Maldición. «Rey Hassán: si un dios te hubiera hecho de verdad "el rey de los creyentes" a ese dios deberían fusilarlo por sacrílego apóstata y blasfemo»
La maldición de los poetas siempre será de mal agüero para un rey. Y yo debo olvidar a los cadáveres. No quiero maldecir. Quisiera amar Aunque la guerra es guerra y tus amigos bien pudieran morir en combate un golpe y ¡zas! mañana o esta noche y nada pues ¡oh dolor! hacer ni les darás la vida al recordarles a los suyos que fueron muy valientes.
Quiero cantarle al pueblo saharaui quiero cantar la vida de quien sabe su victoria final ya muy cercana de quien en esa espera vive y sueña y por ella el exilio es soportable.
Emilio Sola |
||
|
Cuna
de mi infancia
|
|
Yo
bebí los versos de la madera
En
mi infancia yo bebí
Un
almurabit me enseñó
En
su mano colocó
Escribía
versos
Después
de las lecciones
Un
caudal de versos descendía.
En
mi infancia yo bebí
Un
almurabit me enseñó Limam Boicha. |
||
|
Azul,
Se desvanece en el horizonte La trenza de senos del mundo, Mi mundo, no sé el de mis hijos. El ojo del universo se asoma Y quema con su mirada astral La capa viva de los autores De la rendija casi irreversible, Él mira. |
||
|
... No conozco sino la libertad escrita con sangre sobre un muro fusilado por el odio que es ya lo único que puedo ver de... aquello que fue nuestra Patria. Mi Patria, mi Tierra, mi Pueblo, mi lucha que, escabullida entre paciencia y orgullo quiere ganar y no puede quiere cesar y no debe. Dos dedos en forma de victoria que enseñan los niños en cualquier lugar sin saber dado a su mezquina historia lo que esta palabra les puede dar. España, querida España Tú, que presumes de valor, ¿por qué no hiciste algo para defender tu honor? les vendistes sin preguntas y ahora no pagas tu error Tu hipocresía aporta en la lucha contra aquel...SÁHARA ESPAÑOL.
Isabel de la Rosa´96 |
||
COMETA
Mi
corazón es cometa solitario
En
noche oscura y nostálgica,
Mirando
atrás vuelve sus espejos
Reflejando
el haz que se aferra
A
la piel de un mundo sin dueño.
Sabor
a luz de partida
En
la cintura de Venus
Y
en los labios de Orión,
Deidades
muertas e impunes,
Basura
cósmica de un pasado insulso
Que
reparte besos mortales.
Doliente
búsqueda sin término
Que
invade todo el universo
Con
un canto de sirena astral
Alcanzando
a Ulises desatado.
Mítico
pedazo de firmamento,
Ardid
de meteoros apagados
Que
convierte las masas vivas
En
tiernos cometas solitarios
Que
visitan y entristecen cada año
La
noche oscura y nostálgica.
En
el silencio de tu cielo
Hizo
canción mi palpitar,
Hasta
verse convertido en fuego
Que
acarició tu mirada con su cola
Como
fiel adorno de tu universo,
Hasta
que el fondo aterido,
Custodio
de tu noche,
Le
reveló al oído su desdicha:
Tu
sólo eres un cometa.
Germán Castro R. |
||
|
…se
quedo en la arena
prisionero
el dibujo
de
algunas letras,
así
solo puede entonces,
vestido
de piel de hombre,
agacharme
y recoger
donde
termina la luz y las sombras,
donde
se estrella la voz y el eco…
recoger
ese puñado
de
arena húmeda y brillante,
ese
puñado de arena seca,
casi
travertina,
para
que haciendo de planetas
cada
uno de sus minúsculos cuerpos
llegan
a ser galaxias.
…me
sigue dictando
la
voz del alma,
el
alma…no tiene letras,
no
tiene trazo,
no
tiene forma
no
tiene el dibujo
que
prisioneros nos someta
a
ocasos y a auras.
…así
que cuando sepamos
ser
libres,
comprenderemos
que
no podemos
ser
la justicia.
…en
ese mismo instante,
dejaran
de existir los verdugos.
…escribir
sin el dibujo
de
las letras
escribir
sin poder oír
la
voz de la libertad,
pero
escribir,
escribir
a trazos
ocasos,
escribir
en continuo,
auras…
escribir
planetas…
escribir
galaxias…
…así
como un templo,
hecho
más bien
de
la calima y de la niebla
que
nos sirven de velo
contra
el duro aliento
de
los silencios,
se
eleva nuestra casa,
nuestras
casas se elevan,
porque
tienen
más
espíritu que materia,
son
un espacio
bajo
las estrellas,
frágil…
pero
con la fuerza
de
los gigantes
que
somos cada uno
de
los hombres,
de
las mujeres,
de
los niños,
que
bajo su techo
apoyamos
nuestras cabezas
para
dejar
que
sean los sueños libres,
los
que recen
en
la verdad de todos…
todos
somos la hebra
del
hilo de cáñamo,
que
forma parte
de
la cuerda que tensa
las
alas de nuestra vida,
todos
somos la piedra,
que
hombro con hombro
no
deja que el aliento de la noche,
esparza
las cenizas,
todos
somos la voz
de
alguna cancioncilla
en
los labios de la belleza…
…siempre
recuerdo…
de
páginas pasadas…
que
la belleza…
siempre
tiene nombre de mujer…
paz,
libertad,
amor,
y
los hombres conquistaremos
y
nos dejaremos conquistar,
para
poder llamar,
todo
un pueblo,
a
las estrellas por su nombre.
…desde
la eternidad
de
los sueños,
a
la eternidad
de
los hombres…
…habré
dibujado
en
este empeño,
algún
gesto
que
en mimo
no
marca el papel carbón,
habré
olvidado alguna viñeta
o
alguna pincelada
en
este cartón…pero, para nacer cada día…
debemos
dejar
abrir
los ojos
a
la noche
con
el murmullo
del
agua y el olor a jazmín.
…esta
tierra
es
mi mujer…
esta
mujer,
es
mi libertad…
paz,
mujer,
tierra,
libertad.
Jesús
Palacio Calderón
|
|
Dices
que no sé lo que es el amor cuando... me habla de amor un rostro blanco, terso y suave
que
no ha sufrido veinticinco años los estragos
del
viento y el calor más insoportable.
Unos labios dulces
que
no saben lo que es sentir
el
amargo sabor de este té
como
un ritual diario
al
que nos obliga el cuerpo
para
aliviar la mente.
Un olfato que...
saciado
de respirar aire fresco, flores y perfumes
cree
recrearse en este seco aire
con
olor a cuero, incienso y tabaco.
Un oido que... cansado de escuchar información, gente y tráfico
se
relaja hoy escuchando aún sin entender
una
monótona y rutinaria conversación familiar.
Unos ojos...
unos
ojos que aqui y ahora
en
medio de este crudo desierto
son
el único paisaje que tiene sentido
lo
único por lo que merece la pena estar aquí
lo
único que me ha devuelto la esperanza ahora
desde
que de pequeño,
me
cansé de correr al horizonte.
Imagina por un minuto vivir aquí, en un lugar hacia el que todos sienten indiferencia
hacia
el que muchos miran con reprimida compasión
y
así empiezan a valorar lo que tienen,
un
lugar que no aparece en los mapas,
un
lugar que no importa al mundo
un
lugar en el que ni el sol se molesta
en
mostrarse con belleza...
un
lugar en el que lo único bonito
es
el inmenso y estrellado cielo
de
la oscura noche
pero
el frío y el cansancio
no
nos deja contemplarlo.
Un lugar en el que soñar
significa
sueño...
y
sobrevivir...
la
triste realidad.
Imagínate estar en esa jaima
aprender
a hablar hasta de lo más ridículo
sólo
para romper este doloroso silencio,
compartir
toda la nada que tienes
con
todos los familiares y amigos
por
que son todo lo que hay.
Necesitar
amar hasta la manta que te cubre
sólo
para que el amor sea más fuerte que
estos
sentimientos de dolor, odio y rencor
que
nos atormentan.
Dolor por nuestro pasado,
rencor
por nuestra historia,
odio
por habernos olvidado,
por
habernos borrado de vuestra memoria.
¿y me dices que no sé amar?
Me lo dice un rostro feliz
una
sonrisa que jamás nadie ha borrado
un
olfato que no sabe a qué huele la sangre,
un
oído que nunca escuchó un disparo,
y
unos ojos...
unos
ojos que mañana partirán
y
en mi mente quedarán grabados.
¿Y me dices que no sé amar?
y
aun así te amo...
por
que amor es este dolor
que
tengo en los labios
de
tanto sonreír sin costumbre.
Son
esas estúpidas lágrimas
que
derramé mientras dormías.
Es
este doloroso deseo de olvidarte
cuando
aun estoy feliz de haberte conocido...
...Venga
no entristezcas,
no
pienses ni por un minuto
el
quedarte aquí a mi lado
vuela
"paloma" y sé felíz
que
aunque yo quede aquí
triste
y desolado
mi
corazón partirá contigo
al
menos algo de mí
se
habrá liberado.
Isabel
de la Rosa |
||
|
Es extraño, ¡yo no te conozco! Pero sueño con dunas, Pechos de una patria Que dan vida a una esperanza Albergada en mi alma confusa. Mi corazón se ha lanzado Para abrazar tu lema, Las lágrimas de tu piel que llora Ríos secos de olvido Que en tu fuerte exhalación Danzan misteriosos. Tus ojos miel me hechizan Y puedo sentir tu mirada Aún en la negra noche Que algún día puso color En mis genes ya desteñidos. Dame tu mano, madre sollozante, Le pondré letra a tu canción, Y haré que Libertad cante Hasta que caigan los muros, En una sedición amorosa Que dispara besos desde mi alma Aunque no te conozca, Aunque tenga que esperar Por siempre un abrazo Sin explicación deseado, Hasta que pueda ir a tu casa, Y con mis pies en tu piel Sentir la emoción del verso Que imprimen tus primeros pasos. |
||
|
Desarrópame
de esta venda de mentiras piadosas
Permite
que contemple el mundo sin censura
Deseo
ver como anochece tras las almas compasivas
No
soporto estar radiante en la distancia de la catástrofe
Espero
sentirme vivo, pero donde el intervalo es un tesoro
Donde
un pedazo de pan se justiprecia cual esmeraldas
Allá
donde la suerte caducó marchita
Allá
donde nació lo que no estaba previsto
Allá
donde saber es un don predilecto
Desarrópame
de esta venda y veré lo que hoy solo siento. |
||
|
|
NECESITO
UN EJERCITO DE NIÑOS
QUE
LEVANTEN ARMAS DE ACUARELA
Y
DISPAREN AL CORAZON DE LA INCONSCIENCIA
DISPAREN
MILLONES DE POEMAS
NECESITO
UN EJERCITO DE NIÑOS
QUE
ABRAN AL MUNDO SU TERNURA
SUBAN
AL CIELO Y BORREN FRONTERAS
VIVAN
SUS SUEÑOS SUS LOCURAS
QUE
TENGAN PREGUNTAS ........ Y BUSQUEN RESPUESTAS
QUE
NO VEAN LA VIDA COMO MARIONETAS
QUE
FORMEN HILERAS ........... EN TODAS LAS PUERTAS
DE AKELLOS HERMANOS QUE LOS NECESITAN.
Juanjo -Bypass- |
|
|
....naufragos sus colores en el silencio Angela reyes
Aixa murió: es espíritu que brota de la espuma como luz en el viento, mujer de humo y vasija rota sobre la arena.
Aixa, perdida en el espacio, es nube de fuego y gemidos que acaricia mi rostro.
Aixa espera: cruza las sombras sobre un dromedario de fósforo mientras canta mi madre.
A una niña mujer, combatiente muerta por la libertad del Sahara: mi recuerdo, mi respeto, mi admiración. |
|
Quiebra el
silencio de la noche Mientras la
ciudad duerme ajena a las
garras de la sombra, que en la sombra,
arañan sus
paredes, desfiguran su
rostro
Cuando estoy solo solo estoy
rumiando los recuerdos que llenaron mis
brazos con tu cuerpo. Las migajas de
amor que dejó desparramada Tu ausencia en mi
alma. Cuando estoy
solo. Solo repaso los
rincones
Donde nuestra
imaginación Retozó en el
polvo de la noche Con la cómplice
discreción de una duna Cuando estoy
solo. espero, solo, que
el siroco me devuelva La duna a esta
desolada estación
Donde reconstruyo
tu imagen sobre
El silencio de
las piedras Cuando estábamos
juntos estábamos,
juntos, rompiendo las
Fronteras con las
consignas De nuestros
besos. Las miserias del
mundo
yacen olvidadas
bajo
el
escombro de los metalenguajes. El lenguaje con
que chillan
Los intestinos
del sur
Es un enigma en
los oídos
Del norte.
El
monstruo de la ciudad Se comió nuestra
inocencia. La fe se estrella
contra los gigantes Que rascan un
cielo que no pica. Los pequeños
dioses agonizan Ante el vacío de
los verbos
Politizados. Y la guerra es
una proyección
Del diablo que
deambula como Una posibilidad
en las desoladas Praderas de
nuestra esperanza. Cuando esquivo
las espinas
del tiempo y me
refugio en el silencio de tu
cuerpo. Solo estoy
buscando paz. Cuando le viro el
rostro A la
incertidumbre de esta Rutina, y sucumbo
ante El encanto de la
memoria De tu imagen. Solo estoy
buscando paz. incluso, Cuando maldigo el
peso de tu nombre
sobre mis vértebras,
la recurrencía
de tus horizontes
en mi mirada, el ardor de tus lágrimas
sobre mis mejias
sólo estoy
buscando paz. Pero cuando te
mires en el Espejo del
recuerdo y solo Encuentres el
gerogrifico
De mis besos en
tu cuerpo. Es que me he ido, Me he ido a
componer
Los cristales
rotos de otra causa de amor. para la paz |
||
|
Lo creyeron, creían que el viento del desierto iba a dejarnos ciegos. Estaban tan seguros de que entraría la arena en nuestros ojos que ni siquiera se dignaron a reconocer que eramos un pueblo. Lo creyeron sin duda, pensaron que había un gran tanto por ciento de analfabetos que no iban a entender de frontera ni de autodeterminaciones ni de acuerdos. Se creyeron sin duda que iban a vencernos. Y comenzó la sangre a manchar el desierto y comenzó una lágrima saharaui a bajar por las dunas a al llegar hasta el pueblo. Y pronto se hizo llanto y el llanto se hizo hierro y el hierro se hizo grito y el grito rompió el cerco y se volvió batalla y la batalla hambre y el hombre se hizo odio y el odio tapó el miedo y se volvió metralla y la metralla muerto y el muerto campamento y el campamento niño y el niño volvió el llanto para ser nuevo hierro y grito y batalla y hambre y odio y metralla y muerto y Frente Polisario y Pueblo
Se creyeron sin duda que iban a vencernos y ahora -de repente- les está entrando el miedo.
|
||
|
|
Pasada la hora de las ignonimias los viejos apagaron con tierra las fogatas las mujeres y niños recogieron las tiendas los hombres empuñaron el fusil.
La ruta del desierto fue muy dura: se abrieron paso a tiros en medio de la noche para no ser esclavos para no ser vendidos igual que reses en su propio hogar.
Hoy con su pueblo a salvo los guerreros han vuelto al territorio de la casa invadida y el enemigo sabe que si alcanza un momento a ver sus rostros es que va a morir.
¡ Oh tú que me censuras pues no escribo de dioses y me exalto por cosas de la tierra ! conoce a estos hombres: como los inmortales luchan ardiendo por su libertad.
|
|
|
Allí
donde cárcel no significa
celdas
infranqueables sino
infinito
desierto...
Allí donde amistad no significa
compañía
sino entrega...
Allí donde ofrecer no significa
derroche
sino agradecimiento...
Allí donde arena no significa
playa
sino eternidad...
Allí donde espera no significa
aburrimiento sino
lucha... Allí donde el turista no va por placer
sino
por amor...
Allí, no está el sáhara,
pero
si los saharauis... |
|
¿Por qué tu miedo madre? Si le diste tu leche que tomaste del desierto y con la patria firme en tus brazos lograste que te sonriera de pie la primera vez que la arena besó sus 65 cm. Si en cada parte de la mesa imaginada en la duna reuniste lo beduí del padre y bocado a bocado, primero pequeño después en asombro supo del calor de sus palabras y la fuerza de sus dedos. Si tu misma llevaste la mano que escribió muy apretada cada letra del alhuruf con las que se dice L-i-b-e-r-t-a-d ¿Por qué tu miedo madre? Si cuando su tamaño creció mas que el rifle largamente colgado a un lado de la jaima tú lo bajaste para que lo abrazara. Tú hilaste el elzém negro con el que hoy se cubre el rostro, cuando se quitó su nombre y se puso los de todos. y el camello que monta es el mismo de su hermano hijo del hijo del camello sobre el que mataron al soldado del Ejército de Liberación Popular su padre Y su primer disparo fue para salvarte a tí de la brutalidad marroquí alistada en dólares napalm, fósforo blanco, bombas de fragmentación ahora también en francos franceses. ¿Por qué tu miedo madre? Si su lucha Saharaui es la nuestra la de los pueblos nuevos. Si tú, madre polisaria eres madre en América y madre mexicana. ¡Que no haya miedo en las dunas de tu corazón! "Toda la patria o el martirio" Madre, nunca dejes de llevarle la mano. Que no deje de escribir redonda, sonora, detonante, completa la palabra ¡Libertad! |
||
|
Las olas del tiempo rompen contra los muros de la memoria erosionando las huellas de mi infancia lejana. La distancia, engulle los indefensos recuerdos que vagan dispersos a la deriva. --El almuédano despierta la mañana— y yo me acuerdo de ti, Amgala. Bajo las estrellas recito el nombre de Alá… las suras del Corán, esquivo la extraña mirada y las lágrimas se derraman sobre el cuaderno de lengua castellana. De la aburrida escuela me iba al encuentro con el mar mi seco río de orillas blancas y tibias collar dorado que acaricia las sombras de las montañas y los pastores riberas donde jugaba al escondite con las olas y las flores. --El almuédano perdió la voz y el maestro cruzó la frontera— Sola te quedaste, Amgala sin vientre y sin senos sin brazos y sin ojos sin padre y sin mí. Al duende parlanchín, esclavo de tus pozos y alturas se le ahogó la voz en la distancia. --Ya no me responde— ¿Acaso murió de soledad… o lo desterró la tormenta que arrasó tus polvorientas calles donde aún ruedan mis sueños y mis canicas? La tormenta, arrancó la acacia de los huesos colgantes y secó el huerto de los higos verdes y sandías. Las mariposas se quedaron sin niños y se alejaron persiguiendo sonrisas entre los proyectiles de la guerra. --Tras los barrotes del invierno espera, pacientemente, la primavera— Esperas tú. Espero yo. Espera la mujer que grita su último dolor destrozando el silencio y el niño que llega de madrugada. Esperamos todos en esta estéril inmensidad que se extiende entre el cielo y la nada. Amgala, sin mí te quedaste pero quedaste conmigo abrazada a mis venas alimentando mi corazón de caravanas de sal y de miel de gacelas paleolíticas y golondrinas de odres de leche y palmeras. Sin mí te quedaste pero conmigo volverás para encontrarnos y pernoctar bajo la sombra de tu aliento en el interior de tu extraviada muralla y quedarnos a solas contigo y tus reliquias de barro y piedra.
|
||
|
SOBRE Y PARA EL PUEBLO SAHARAUI
El desierto se yergue y canta. Surco Heroico ahora de ojos, brazos y voluntades, la yerta soledad de la Hamada se puebla de canciones, de hospitales, cuarteles, aguas , huertos, campamentos, ciudades con el nombre de aquellas a las que volveremos, fe y esperanza saharauis que corrigen la geografía y vivifican mortandades y lo alzan todo de la nada, que aseguran mañana y tarde la victoria de un pueblo ardiendo en su destino, en sus verdades Nadie lucha y padece así por lo que no es suyo. No: nadie de entre esta brava y amorosa gente, hombres, mujeres, viejos o niños (militares maestros, enfermeras guerrilleras, poetas artesanos, capitanes peones) va a temblar ni a renunciar, va a resistir ni a doblegarse. Que lo sepa y se entere bien el mundo. Ser o morir. <<Quien lo probó, lo sabe>>
|
||
|
SAHARAUI
Si está lejos mi casa donde resbala el mar y cerca la nostalgia de mi barrio cordial;
si ya tengo el patio que me vio reposar y son noche y desierto los muros de mi hogar;
si ni abrazo a mi hermano ni lo pude enterrar allí donde mis padres se echaron a soñar;
si es muy pobre mi mesa y es mi cama el azar y no sé si a mis hijos los veré nunca más,
no por mí entristezcas ni nubles tu mirar: soy soldado del Sáhara y mi patria está acá.
Me negaron los buitres hasta el pan y la sal. Pero tengo estas manos que saben disparar.
Y un disparo es un beso si lo que está detrás son un techo y un libro y un jardín donde amar.
No pienses, extranjero, que te pueda envidiar porque habites un mundo confortable y en paz.
Cuando vuelvas los ojos a este mapa, verás que la tierra ya es mía porque supe luchar.
Y acaso me recuerdes comprendiendo, quizá, con que orgullo contemplan las estrellas el mar. |
|
|
Y todo por un desierto.
Es tan hermoso ver crecer el barro y el adobe, oír cómo se cuece la tierra para alzar las paredes; el trabajo en la huerta sobre arenas baldías, las voces en la escuela alumbrando el lenguaje, las mujeres que tejen alfombras del suelo.
Y todo por un desierto.
Los delgados guerreros corren por las llanuras de [la añorada patria y abren pecho oscuro a la bala enemiga: <<es un honor ser mártir>>. cantan ante el combate:<<el corazón alegre criará [sangre buena>> En Mahbes y en Uargsis yo he sentido el valor de [quien venció de frente.
Y todo por un desierto.
Brahim es la ternura, el paciente soldado que nunca [se ha rendido. Emboirik, reflexión, el pensamiento hondo del [futuro. Keltúm, la inteligente diosa que dejó su país vacío [de sonrisas. Y Daich es la alegría, la palabra que embroma y el narrador de historias que siempre hablan de [héroes. Todos están allí, en la Hajmada asesina, los últimos ingenuos que aún le prestan oídos a las [grandes ideas.
Y todo por un desierto.
Allí te encontrarás al hermano del hombre, al que dice palabras que sólo hay en los libros, a ese que vive y muere por libertad y amor, por dignidad, por tierra, amor propio y orgullo. Al lado de ese hermano te parece que habitas el [corazón del mundo.
Y todo por un desierto.
|
|
|
|
no son dunas, sol, mírate el ojo bermejo es polvo de pobres macerados hasta el alma viva en el viejo mortero de arena en la boca y asesina- [ciones mueven su levadura de siglos en olas de pan enfu- [turado, médanos de sangre en marcha al asalto de tu luz ni es arena danzarina ese vendaval de tigres que ruje en el desierto con sus cachorros en brazos y todo el oro del trigor fundido en sus llagas ni es desierto su pampa encendida de pupilas con [gatillo, sus sahauridos suenan tremantes en el sáhara matrio, estallan su clavel encapsulado en mil floraduras con sus pétalos en armas para bajarte del cielón rey sin trono y riegues con tu dulce rocó astral sus raices de carne en flor en la era señalada por los dioses del pueblo para que abran sus coro- [las, o hay patria para todos o será el arenazo en toda [boca, rompe la hora del jazmín en el planeta, sus agujas [celestes laten como placentas a punto de parir pichones [mundiales, su ojo de potra entreabre perfumes de amorescen- [cia y exhala saharauis montados en su relincho de li- [bertad, a lomos de los tigres del mundo galopa sahihamra y su viento de colmillos aborda tu vientre de fuego para arrancarle el primer hijo libre, bendita su [encía en pañal de besos artillados y un olivo colmado de [trinos en la cueva de lunas ocultas bajo el brazo.
|
|
|
|
ELEGÍA POR UN PUEBLO DESTRUIDO (antes y todavía)
En un lugar del mundo hay un desierto que se llama el Sahara. Y unos hombres que luchan por conseguir su libertad, aislados en su blanco horizonte.
Allí también hay niños lacerados, mutilados por sombras despiadadas. Sólo tienen enfrente su agonía, y un espejismo azul tras los oasis.
Esos niños heridos, depedazados, rotos... El napalm siega vidas, quema, cercena miembros. Moloch brutal que ulula en ámbitos morados de dolor.
¿Quién borrará la muerte, el miedo, la injusticia, la angustia indescifrable de seres desvalidos ante la adversidad que no termina?
Esos niños, sus ojos, mirando, espeluznados, los vestigios del odio.
El pueblo ya no existe. Todo ha sido borrado. Calcinado el silencio.
Detrás del alarido, lejanos, en la noche, el dátil y el camello, el fenec y los cactus. Y las mujeres muertas protegiendo a sus hijos, pegados a sus manos abrasadas.
(El Sahara dejó de ser noticia. La bandera de España fue arriada hace ya tiempo...)
|
|
|
LA
QUINTA ESTACIÓN Mi ciudad está sin localizar en la geografía del desamparo, aúlla bajo los escombros de castigados valles, sus ecos estallan contra las murallas del silencio contra la impunidad de los televisores. Mi ciudad tiene castillos de adobe y vestigios de palacios y vasijas de Cluster Bombs y semáforos de proyectiles y carpas con las manos alzadas rogando justicia al más allá. Mi ciudad, mi casta ciudad, en su sueño fue violada, sus aves emigraron confundidas de estación. En su constante penar algunas palomas se quedaron durmiendo la eterna siesta. En el calendario llovió abundancia del hambre, el frío, desesperanza, calor. Mi ciudad se carcome impregnada de miedo, huérfana de legitimidad. En sus estériles avenidas deambulan militares y rebaño de mercaderes, usureros y ojeadores aparatos de escucha y sospecha. Mi ciudad cuenta en su pellejo más de veinte cicatrices, cuenta nostalgias guardadas en las gavetas de la memoria esperando el divino soplo que las desempolve. Mi ciudad será localizada, cuando reine su implacable fragancia y los cartógrafos se acuerdan de la otra propiedad del zumo de limón. |
|
FUSIL CON ALAS A la memoria de Sidi Bahaha que acarició mi llanto por las dunas y talhas Caminando tus huellas me adentré en el desierto de wilaya en wilaya. Qué hicieron con tu risa Dónde están esos juegos que mi infancia recuerda Adónde se fue el mar, ese mar tan azul que tus hijos no sueñan. Entre guerra y tristeza tu mirada en la mía y un grito silencioso me llega a borbotones. Seguiré siendo vuestra, como vuestra es mi infancia, mi conciencia y mi vida. Si en mi memoria surge la arena de tus playas, en mi esperanza nueva se reflejan tus jaimas, tus mujeres, tus niños, tu canción estrenada y esa mano tan tierna que acarició mi llanto por las dunas y talhas. Volverás a tu tierra, vivirás en tu patria y un día, tú ya viejo, recordarás mis lágrimas como yo pensaré en tu fusil con alas. Porque eres mi futuro, porque sin ti soy nada, yo te canto y te sigo y me salgo a la calle y libero contigo. (del Libro "Donde sólo media luna" de Maribel Lacave) |
||
|
¿QUÉ ES EL MAR? A la escuela 9 de Junio -¿Qué es el mar? preguntó la maestra y un niño chiquitito con ojos de bengala contestó cariñoso: - Es un palo muy largo que yo vi en una foto. Pequeño corazón, te llevaré yo el mar encerrado en mis manos como cuencos de espuma. Te bañaré en su azul como yo me bañaba, extranjera en tus costas, hermana en tu wilaya. Te mostraré ese mundo que te roban al alba, el que tú me prestaste para que yo lo amara. Jugaremos al aire por las playas de Dajla y en un instante volarás al mañana. -¿Qué es el mar? El mar, pequeño mío, es toda la patria liberada. (Del Libro "Donde sólo media luna" de Maribel Lacave) |
||
|
A la memoria de mis nobles amigos Ahmed, Sama, Musa...,cuyos cuerpos jóvenes yacen para siempre bajo las arenas del desierto
Entré en la jaima. Tomé asiento sobre la estera, entre vosotros.
Os amaba y quería transmitiros la quintaesencia de Occidente, el más recóndito secreto de nuestra cultura. Tan inmensa que hasta vosotros estáis incluidos dentro de ella. Aprovechando vuestro silencio, comencé mi lectura:
"...tejidos de polvos y de insectos que perseguían a nuestros pueblos en las arenas..." "No es que la etapa fuera estéril al paso de las bestias sin alianza (nuestros caballos puros con ojos de antepasados) -muchas cosas emprendidas en las tinieblas del espíritu-, grandes historias silenciadas con silbidos de las frondas y la tierra librada a las explicaciones "
Yo leía y leía. Vosotros escuchabais atentamente los exquisitos versos. Pacientes y respetuosos.
Callé.
Y se hizo un cósmico silencio.
Yo sentía bajo la estera el largo viaje de la Tierra por el infinito. En torno de la jaima la arena proseguía su manera interminable, retocando eternamente su onírico dibujo de líneas onduladas.
Cuando regresó el Tiempo Mohamed me ofreció un vaso de té amargo.Y dijo: "-Toma, bebe. Salam."
Y con la yema de sus dedos se tocó el corazón, los labios y la frente.
|
||
|
|
AL PUEBLO SAHARAUI
¿Cómo podría yo, desde este viento, alzar mi voz sin encontrarme herido? ¿Quién ha sido, pregunto, quién ha sido el que me dejó mudo y sin aliento?
No, no puedo callar por más violento que parezca mi grito. No he sabido, lo sé, y me duele todo...¡Hasta el olvido!
¡Me duele tanto que ya apenas siento! Por eso alzo mi voz, no en las arenas, sino en este Madrid, culpable y lelo, con todo el pecho de que soy capaz, a ver si salta por el aire apenas hecho añicos el pacto maquiavelo y logramos, al fin, vivir en paz.
|
|
|
El aire arrastra cánticos nocturnos. Cuentan de un catorce de octubre y de Guelta Zemmur. Guelta Zemmur es polvo, sólo tierra abrasada.
Los poetas invocan victorias populares en canciones de gloria.
Sólo Guelta Zemmur es la canción de todos. Y era ayer cuando hablaban de Bir Lehlu o sobre la tristeza de Marien Dadah - que perdió su sonrisa al tiempo que Mojtar perdía sus batallas -, y avisan a Hassan sobre la triste suerte que le espera.
Vienen cantos nocturnos hablan de paz en medio de la lucha. Hablan de amor. Invocan a la tierra como suprema madre.
Y no hay mujer (y no hay guerrillero) que no sueñe jardines que rompan el desierto.
Los cantos saharauis dicen sólo el amor del hombre hacia la tierra, de la vuelta al hogar, aunque narren ahora noticias de batallas, detalles de victorias.
Los cánticos nocturnos trascienden en el desierto de los refugiados.
|
||
|
|
para seguir atado a algo. quiero volver a ver tu rostro, en este minuto de paz, entre este siroco que se va y el próximo que llegue. asomarme a mirar este atardecer desde el apacible amanecer de tus ojos.
déjame pensar que el aire de tu aliento es el aliento de mi aire, que la noche es un estigma de nuestros cuerpos, la mañana un descenso de tus brazos y el crepúsculo, solo, un capricho de tus besos déjame seguir atado al silencio de tu amor para seguir amando el dolor de tu silencio
|
|
|
|
Mira como sopla el viento, arrastrando las hojas que alimentan Mi esperanza. como el polvo en su regazo, Nos cubre con su túnica. para que la arena nos entierre poco a poco en esta inmensidad De la nada. Él, salió de los suyos para llenarse de sí mismo, se encontró sentado en una inmensa Sábana de blanca arena. y en su infinita soledad, vació el cofre de sus recuerdos buscando sin cesar, como se busca a un tesoro Sin mapa. Su lejana infancia. no, solo encontró arena y viento, huellas borradas y piernas fatigadas noches de ensueño sin almohada, Pastoreando su existencia. ¿Acaso nací sin infancia o mi infancia, nació con arrugas en la frente? ahora un soplo de arena Le dio en la cara. y al abrir los cansados ojos se quedó consternado ante El ocaso del sol. lo vio con toda su fuerza, trató con toda su fuerza de esquiva
A
su imaginación. y solo vio sangre, ceniza y negras tostadas De nubes, dispersas en el fuego del crepúsculo. y le ahogó el mismo apocalipsis, Que estrangula el sueño, de sus escasas noches. Terminó la guerra. y allí va un hombre sin pierna y con muleta.
|
|
|
|
en las grietas de mi corazón roto emanan dos ríos bajo el puente que te lleva a la ciudad de mi alma para llegar es preciso meterse en un túnel con los ojos cerrados o a abiertos porque en realidad da igual irás entre las adversidades esquivando tormentas de arena y quimeras de fuego bajo las sombras agujereadas de verano irás en esta inmensidad donde una caravana puede ser un hormiguero y un hormiguero puede ser una caravana donde el espejismo es un mar y un mar no es nada y en las noches es preciso ser marinero porque vivo en un mar de arena con ríos de mucha sed y una escasa vegetación con mucha espina irás persiguiendo las nubes preguntando a cada cual donde cayó la ultima lluvia y allí me encontrarás sentado en la rivera con la paciencia de las dunas entre mi rebaño preparando un té y un pan en la arena mientras pasara un río, sí pasara.
|
|
|
|
Dónde vas a ir, sin saber a donde - Aunque no lo sé, déjame solo ir me iré con el viento y no importa no dejar huellas me iré de nube a nube aunque no llueve me iré con las estrellas aunque no brillan me iré descalzo y no solo por ir las guerras, las indiferencias, el hambre el odio que se esconde en las venas, las amenazas y las venganzas que calculan las espaldas yo soy nómada, nací en la arena bajo el sol como los animales soy libre como el viento, como las caravanas que rompen las inmensidades, soy libre, hijo de la tierra y de su grandeza tengo muchos hermanos que quiero conocer que quiero abrazar y sobre todo los que luchan por la libertad
a dónde vas a ir, sin saber a donde - El dónde no importa, solo déjame ir y no quiero que me enseñes el este o el oeste ni el norte o el sur, solo déjame ir a enseñar este corazón libre que se encarcela en mi para desafiar la barrera del color y la religión
a dónde vas a ir si no sabes como ir el cómo no importa porque tengo en la frente un sol y en la voz un clamor me iré de palmada a palmada de abrazo en abrazo porque soy de todas las sangres y de todas las creencias soy me iré aunque tú no lo quieras a romper las fronteras y mezclar las razas me iré aunque tú no lo quieras a construir a cielo abierto un lugar sin nombre donde los hombres bajo el sol se funden en abrazos y perdón ya que todos tenemos la misma sangre y bajo el sol la misma sombra. |
|
|
Si en cada paso y paso Ahogo mis garras, En tu cálido horizonte.
Si en cada gota de sudor y el silencio Oigo tu jeroglífico, Y sigo la faraónica belleza.
Si en cada oscura noche, Deslizo mis manos Por tu llano vientre.
Ay, si esa musical anatomía, Tuviera batutas, Guardara partituras, Olvidaré en bandadas mis penas, Y aguanto el graznido de las vergüenzas Para sencillamente, Sumergirme en tu aliento |
||
|
Cuando las alas de la nostalgia, Rozan con su hálito Ese meollo de memoria. El primer vaso, Ese sutil maná, Esculpe el recuerdo En la lontananza de Un cerebro sin su sarao.
Cuando esta gracia imposible, Gatea en la cascada de un labio, Guarda para mañana Ese sabor a desierto, A mujer, A lo sublime. Mientras las entrañas festejan Ese segundo delirio de la ronda.
Cuando lejos, está la idiosincrasia, No puede la memoria Vanagloriarse de quedar en blanco. El haul influye Él galb se presenta. La jaima y una madre y un niño, Sin apretujarse todos llegan.
Disfruto el final de mi ronda, que me deje un sirimiri, para que florezca la señal de un camino hacia la raíz.
|
||
|
|
De lápices De latas de atún. De laureles con palomas blancas. De leyes internacionales cumplidas. De libros para seguir aprendiendo. De lienzos en los que poder dibujar marinas desde una tierra sin colonizadores. De líneas continuas en los mapas entre la RASD y Marruecos. De literaturas que vayan más allá de destierros, muertes, guerras y soledades De lanzamisiles, lanzallamas, lanzagranadas y demás lanzas que callen para siempre. De lucidez para los mediadores. De lubinas que puedan pescarse con redes saharauis. De lunas llenas que no se escondan bajo tormentas de arena. De lustros nuevos. De lugares de diversión. De litigios contra genocidas. De litros de aguas potable. De líricas alegres. De limpieza en las urnas. De libras de felicidad. De lentes de contacto para quienes las necesiten. De ladrillos que no sean de adobe. De lagrimas de alegría y esperanza. De labradores de tierras sin minas antipersona. De limoneros y vitaminas a granel. De legumbres. Pero sobre todo de LIBERTAD
|
|
|
Esta es la era
de
la soledad y el silencio
|
||
|
La
guerra |
||
|
Mi
despertar |
||
|
Canto
al amor |
||
|
La
sequía |
||
|
Vigilante |
||
|
El
desafío |
||
|
Reflexión |
||
|
La
pasión de los olvidados
|
||
|
|
Al abrazamos, al besamos. El alba, querida, cunde en nosotros y sentimos la muerte. Como sentimos la vida. El alba, querida, existe Como existe tu herida sonrisa, Tu angelical voz, Tus tiernas manos. Tu melancólica mirada. Tu leve y risueño caminar. De alba: sólo de alba. El alba descansa en tu regazo. En mis manos descansa. y en nuestras bocas repite: Sólo la huella de los besos Lleva a la felicidad. Mientras cabalga el alba. Va llegando el amanecer, Cubierta de ternura. En su umbral. Porque el amanecer es suyo Es tuyo y mío todo el amanecer.
|
|
|
|
CARAVANA
|
|
|
|
La basura sigue llenando El contenedor que esta, A la curvatura de la manzana. El amuleto del policía, Y una mujer con su insigne Señoría, Ordene a las nubes, Que no atavíen con esponjas, El sol. Y mientras la perfecta ironía Se pudre con su carpeta En las oraciones de cada Atardecer. La humilde LAYUAD Espera con sus lobos, El ritual noctámbulo De tambores y miedos. Los pastores, -diminutas y hasta kilométricas edades- buscan sin iconos una gota extraviada y sin pozo. Y la rueda del LAND-ROVER Se pincha, Encima de gaseoductos De la mentira.
|
|
|
|
(Toda la patria o el martirio) Pucón, (Chile), Catorce de Noviembre, año dos mil
Hermanos saharauis:
Aquí estoy, al otro lado del Océano, tan lejos que es Noviembre y, sin embargo, primavera.
Aquí estoy, sentada frente a un lago. A mi espalda, un volcán lleno de nieve, bajo mis pies, sólo la hierba verde y sobre mi cabeza una nube de ramas y de flores.
¿Podéis imaginarme?
Con las manos temblándome de frío, el rostro sin arena, los ojos desbordados de colores
y
sin sed, contemplando impúdicas cascadas. Aquí estoy, recordando el color de las dunas,la danza del siroco en el desierto, la luz de los misiles y los muertos.
Aquí estoy sin que nadie sospeche el dolor que esta fecha maldita me provoca.
A esta misma hora (diez y cuarto de la mañana) estaréis preparando los desfiles, desplegando banderas, estaréis recordando a los ausentes.
Mariam estará en Rabuni recibiendo a los amigos que vienen de otras tierras; Suelma se ocupará de los detalles; humearán las teteras en las jaimas y Gebbel estará peinando a Maribel II mientras los demás aguardan, impacientes.
¡Qul le watan oushejade! gritarán los viejos y los niños, ¡Qul le watan! ¡Qul le watan oushejade! grito también yo desde este lago ante los ojos atónitos de algunos turistas que me miran.
Aquí estoy, hermanos, en este país también lleno de muertos, aquí estoy con los unos y los otros, Aquí estoy, sin perdones, sin olvidos. Maribel Lacave
Del
libro "Sin Fronteras" - Ed. Centro de Cultura Popular
canaria- 2001) |
|
|
|
TIFARITI esta flor de victoria
Con las heridas abiertas y el llanto aún resbalando en mis mejillas, hoy te nombro en voz alta por vivirte por hacerte renacer de tu agonía.
Acaricio
la arena de tu piel te he amado hasta dolerme el alma adormecida; mi cuerpo se estremeció de amor y de ternura y una mirada nueva traigo en los ojos después de lo vivido.
Maribel Lacave (Del libro "Sin Fronteras" - Ed. Centro de Cultura Popular canaria- 2001) |
|
|
Liman Boisha, periodista saharaui
Los niños saharauis viven desterrados en la frontera argelina. Lejos del océano. No pueden siquiera imaginar su brisa, sus peces, su azul, su majestuosidad...Viven en una tierra torturada, dolida, como sus frágiles cuerpecitos. En esos cuerpecitos donde abundan parásitos, por la contaminación del agua; porque no hay con qué sanearla, a pesar de la empírica prevención.
Hay mucha falta de proteínas y vitaminas en el organismo de los hijos, de "Los hijos de las nubes" porque dependen de la ayuda internacional, que llega a lento y cansino ritmo. A veces se deteriora por el clima, y el transporte. Se consume en ocasiones caducada. Otras veces no llega. Y hasta se amenaza con cortarla.
Estudian con escaso material escolar. Aprenden árabe y español, por que el castellano representa un elemento más de identidad, en una región mayoritariamente francófona. En los Campamentos de Refugiados Saharauis, los niños juegan mucho, aunque de juguetes sólo tienen residuos de latas made in ayuda humanitaria, para suplir su traviesa fantasía.
Ahí donde los niños saharauis sobreviven, no hay plantas, ni palomas. Pero hace años gracias a proyectos como "Vacaciones en Paz". Ellos han vuelto a ser palomas mensajeras entre distintas culturas.
Subsisten con el triste brillo de sus rostros, que clama con impotente grito: ayuda.
No pueden brindar ramos de flores o de olivo, como símbolo de paz, amistad y tolerancia. Ellos ofrecen lo |
||
|
|
UMDRAIGA
Estática esta la verdad, Como una espátula Que enyesa el tiempo, Mientras el viento, Azota los restos de un fusil, Y allí a lo lejos, Nace la acacia desde el pecho Del desierto, Alimentando con su sombra, Alguna historia de amor, Mientras las penas Destrozan la prehistórica rosa.
Umdraiga,
Antaño cuando eras una fiesta, Que vuela embrujando el alma. Ayer te mataron, Ya lo se, Aunque ayer también renaciste. Con tus lágrimas, Tus abrazos, Y este pan desterrado, Que necesita una vuelta.
Umdraiga.
Me vine con mi infancia, Para conocer tu rostro, Y una mujer sin brazo, Sana tus heridas, Y un anciano narra su historia, Negligente al dolor, Mientras los nublados ojos de un niño, Llueven calmando tu desértica soledad, Y nadie, a tu dolor Puede estar ajeno.
|
|
|
|
||
|
|
Ce sacré sable qui se lève Aveugle et gangrène l´horizon Sable, semence de ton pays convoité Morcelé, bâillonné, jusqu´à l´ignorance Il fait presque froid ce matin au sud Il faut te lever Sahraoui Laisser en place ton empreinte La protéger de rires d´enfants et de paroles d´anciens Puis, avancer, debout, dressé... Nous sommes des nuées en partance Avouloir accompagner ton geste trans-saharien
Jean-Pierre Lemesle |
|
|
|
los colores ocres rojos sienas amarillos anaranjadas franjas largas el horizonte no era una línea como habíamos imaginado qué desilusión el desierto era un conjunto de montañas que mirábamos muy cansados los ojos cerrándose por el cansancio verdes y marrones ondulación de las colinas llevados en unos camiones ruidosísimos del ejército de tierra <yo creía que el desierto era solamente arena> a todos les ha pasado esto los colores malvas cárdenos azules a formar ya ha terminado el viaje inacabable desde Cádiz los grises azulados a formar <quiero enviar a casa una fotografía sentado en un camello > y el teniente grita con voz estentórea <¡parecéis flores!>
|
|
|
|
En el cielo se dibujan, del desolado suelo surgen, en el desierto alumbran. Un canto, una bandera, un brazo y un fusil. Contra el silencio, la palabra; desnuda al suroeste, ya lejos del oasis de Tinduf.
La furia del guerrero avanza y se despliega, un sueño ensangrentado, una esperanza dolorida, una estrella fulgente, un proyecto de luna, y, abriéndose en la arena, una flor que tiene por nombre libertad.
De Saguía el Hamra y de Río de Oro la dignidad humana buscó refugio en la extensa aridez, donde nada sobrevive. Escuelas y hospitales, hogares y talleres, y huertos, y niños, y ternuras son el puro milagro que ahora puebla aquella antigua soledad.
Un brazo saharaui, una bandera combatiente, un fusil justiciero. Y Smara en el exilio aún. Y Aaiún en el exilio aún. Y Dajla en el exilio aún.
Aún contra el silencio y la muerte, con la patria en el aliento, el Frente Polisario batalla.
|
|
|
La cultura del desierto es hospitalaria para sus hijos y para sus visitantes combina la vida nómada con el arraigo y se proyecta en un futuro de feracidad en la solidaridad ...
Hasta que llegó el petróleo, el fosfato el pacto entre el ingeniero norteño y el déspota de turno, el pacto entre poderes sin responsabilidad para con los ciudadanos que convierte a sus hijos en mercancía negociable ... en emigrantes en tierra propia.
|
||
|
Con vestigios de opresión sobre los hombres Y este cansancio secular desnudo Voy pisando las dunas abismales Con el fusil alerta en las espaldas
Soy un hombre de arena, El que lucha sin tregua contra los elementos Y domina el epicentro inhóspito De esta acabada soledad estruendosa, Donde el silencio es humo que resuena Clamando entre los siglos la identidad en derrumbe.
No salí de mi tierra, ni siquiera en ese entonces, Cuando mares absurdos de erosión y granito Cercenaron praderas y bosques en la anchura.
Se secó el anhelo de los ríos, Se ahorcaron los pájaros de un vértice frío Y la naturaleza trajo viento por agua, Dureza por dulzura, junto al fósil del árbol.
Soy el hombre de arena, Aquel que vio la clara paloma del desierto Naufragar en sus alas, bajo un cielo de espinas.
Soy el hombre de arena, El beduino de un sueño que reclama a las cosas, Que llegue pronto el día de una justicia cierta Y que el hombre la lleve sin manos de peligro.
Soy el hombre de arena, El que lleva el machete blandiéndose en la espera Por proclamar el alba del día saharaui.
|
||
|
La guerra en su silencio mientras la aurora del desierto asoma y se hace un hueco en las estrellas. El frío cala lento, lento en los cuerpos. Las metralletas, ahora silenciosas, testimonian los hechos. En poblaciones destruidas juega la arena, arremolina el aire, purifica los escenarios de la sangre. Abandono, desolación, pero fe en la mirada abismal del saharaui. la oración con arena, arena compañera siempre aquí, la arena ( "mi tierra tiene árboles, mar, ríos, pero sigo en la arena" ). En el oasis la huerta y en ella una gacela. Pobreza compañera. Se afanan las mujeres. La guerra alienta en cada alma y la esperanza y la justicia velan. El te y su ritual. El agua. Dunas y palmeras. ( "Sé que está cerca el día en que tendré mi tierra" ).
|
||
|
(de <<Idolos ladran a los espejos vacíos>>
Días pasan muy amados en que pronuncio vuestros nombres, caídos en defensa de mis sueños desbocados, salvajemente enfermos, desquiciados.
Gime mi corazón con un sonido de cristal apagado, aletea como un búfalo sumergido descamisadamente nostálgico y sin embargo hay días en que escucho vuestra voz entre las piedras con la ronca letanía del humo embriagado, hacedores de tristeza, arquitectos del desastre, emperadores de las catástrofes más hermosas en donde apenas una flor podría abrirse en vuestros huesos desangrados.
|
||
|
|
la pisada el aliento la mirada más glauca el arrebol
y ese cascabel ebrio de tu risa de uva
saciar la sed en ella y toparse la risa como odre de espuma soplar la espuma al éter y encontrarte los labios más yertos que el silencio destrozar el silencio con mi pulso confuso y sorprender el alba paciendo en tus oídos vencerse en el goteo del alba finalmente y huirte por las sienes de la muerte incurable lívido de tristeza
|
|
|
Miradlos, ¿No es maravilloso? Han ocupado la calle solitaria manifiestan su sed de libertad aun siendo niños son idealistas.
¿Como podria no pertenecerles la victoria tantas veces añorada? La victoria por la determinación un dia será posesion del Sahara.
Un pueblo sediento por la justicia ¿Cómo se le podrá callar sin mas? Es el pueblo del Sahara Occidental la victoria un dia llegará a sus vidas.
Ni los muros con ametralladoras ni la injusta ocupación del Sahara ni las agresiones de todos sabidas se van a pasar por alto, Marruecos.
Marruecos, declina de tus errores no se obstine tu corazón con esto algun dia sabes, dejarás el Sahara porque en verdad no te pertenece.
La victoria es para los Saharauis es a nuestros hermanos queridos !Oh, Dios mio! Cuanto padecen concédeles aquello corresponde.
Marruecos habeis hecho un error convirtiendo en un tabu al Sahara pues hay voces que no se callaran y mientras vivan seran escuchadas.
¿Qué significa perseguir con tanques a hombres saharauis en todoterreno? ¿Que es eso de ejercer la represión tanta agresión y abuso en el poder?
Ahora no nos vamos a callar mas españoles pidamos por la justicia a la implicación política española la causa del pais del Sahara libre.
Os han robado vuestro bello pais vosotros musulmanes honorables no quereis caridad sino la justicia vivir con la dignidad y la libertad.
Europa, despierta de este letargo son treinta años, ya es demasiado debes aplicar la ley internacional sea por el Sahara occidental libre.
|
|
nos lo explican con grietas:.
"El sistema es el mejor posible, sólo que tiene pequeños desajustes temporales -nos dicen- paciencia, pronto se solucionará"
Pero a través de esas grietas a unos se les escapa la vida porque otros roban.
No son grietas que son arañazos y sangran sangre de verdad.
No son errores son mil años de engaños.
No basta la paciencia
Sáhara libre ¡YA!
|
|||
|
Yo,una niña saharaui, vivo esperanzada, por la victoria de mañana.
Mi pueblo ganará. porque la causa saharaui, es una lucha veterana.
Nosotros merecemos ganar, por todo el esfuerzo que hacemos.
Que ya son treinta, pero no serán más. Los años que nos quedan, no se sumarán, porque ya son bastanates, y no merecemos más.
Con la ayuda española, merecemos la victoria, y Marruecos la derrota.
Y con este escrito, he representado, el pensamiento de los saharauis, desde hace 30 AÑOS.
|
|||
Mi primer amor y el próximo combate
Aprender a apreciar el amor es cosa De ambos, hombres y mujeres; es abrir el corazón a cambio de recibir un abrazo El amor es aprender a amar para ser amado Es dar y recibir y llorar y reír, habrá de todo Caminos cortos y otros más largos
En estos caminos largos llenos de fangos y oscuros Yo sin equipaje ninguno salí en busca de mi propio amor Solo me acompaña un consejo de una madre, cuyo rostro Se envejece con los días, sin esperar a que los años pasen, Que el amor no se oculta, se declara y en este camino, la soledad no es falta de compañía Si no es falta de luz en el alma
A la hora de andar sin sendero rumbo al infinito, donde se abraza la tierra y el cielo y donde el agua no es más que un espejismo la primavera y el otoño no me conocen La desesperación, el cansancio, la sed y el hambre Han sido los únicos amigos testigo de mi fidelidad
De mucho andar y de tanta esperanza, Y si solo se trata de caminar, ya es hora de encontrarnos y abrazarnos, porque hace mucho tiempo que he cruzado la mitad del camino y no veo señales de tu rostro, y el camino se alarga y aun no escucho los gritos de la libertad...
Igual se trata de los años, que cuando yo caminaba en busca tuya, ellos sin perdon Tambien caminaban en busca mía, tal vez ya no me dejen ver tu rostro, ni volver a escuchar tu voz, ni el grito de la libertad ni volveré a coger mi fusil...
|
|||
|
|||
|
Venías... Venías enterrando pañuelos, cerrando llagas, llenando los espejos de la noche de rocío de aurora.
Llegaste benévola, pura, triunfal, derrotando a los agresores, tú, ocaso de cadenas, vencedora de la muerte, infinita mirada de indeleble amanecer, hija del palomar de leones, amparo de epopeyas, jubiloso grito de bandera de ecos encallecidos nunca mudos.
|
|||
|
|
No olvides decir los nombres de Dios si vas por los caminos del Sur.
En las llanuras de Tiris el polvo está de fiesta después de las bendiciones.
Un brindis rompe la nostálgica canción desde el Valle de la Tristeza hasta el Corazón de los Escorpiones.
Cuando la luna se abriga la anciana noche se asila en la silueta de una hoguera.
Una nave de ardiente ceniza embriagada de ansiedad toma tierra en la bahía.
Entre los pasajeros está ella desnuda, con su pelo negro, liso, que al muslo le llega.
Anda esposada de vendas y henna entre las piedras sin edad y las regiones sin lagos.
Entre besos y tempestades, entre abrazos y promesas, hay olor a contrabando.
No olvides decir los nombres de Dios si vas por los caminos del Sur.
|
|
|
|
|
Mensaje en una botella
En silencio te saludo con la mirada errante a través de las ondas de una radio
En silencio te envío los encendidos versos y la voz de un poeta que te cantó hasta después de muerto.
En silencio desde estas costas que te miran en una botella le he confiado un mensaje de libertad a las olas.
En silencio después de quebrarse mi voz seguiré gritando tu nombre de tormenta tu dolor, tus heridas, tu soledad.
En silencio seguiré contándote los pasos que separan tu ciudad de las dunas que habitan mis corazones. Ebnu |
|
|
|
El eco y la cuchilla Karloss Cienfuegos de Sandoval |
|
VOLVERE
A MI PUEBLO |
||
UM DREIGA
¡Señor omnipotente!: ha naufragado un barco, allá donde trabaja el sol, y las noticias son confusas. Se ha perdido el mapa de las rutas. Se han quebrado las esperanzas. No quieras saber!, hay vidas humanas que iban a fundar un barrio llamado lahmada. Se naufraga el navío y el mismo sol, únicamente, ya no le quedan fuerzas. Le vimos que llora y llora, con lágrimas de arena y, en una de esas lágrimas supimos del agravio.
|
SIROCO
El día se hace eterno ya de antemano. Fatimetu agita su melhfa y envuelve su impasible rostro con la tela cotidiana. Otras miradas tristes invocan algún misterio. Desde las vísceras de la endeble morada se retuerce la tranquilidad y, de paso, se enojan las moscas. Allá en la penumbra balbucea algún niño, entonces se desprende algún desairado sermón y, un ambiente distante carcome las gargantas. En la frontera de la jaima y la nada, el día se hizo amargo, y, nadie quiso maldecir a los dioses
|
||
Novedades
Sentado en un café busco entre los anuncios de un periódico las novedades del día.
¡Al fin los encuentro...!
Las mismas de ayer o del año pasado. Muertes, abusos. Guerras, hambrunas...
“ Se pospone el futuro hasta nuevo aviso” “Seis universitarios saharauis son detenidos en Marrakech, porque otros seis han sido condenados a prisión”.
Me quejo de la calidad del café de Etiopía. ¿Qué más puedo hacer? Tal vez mucho... Tal vez nada... Pero me preocupa alejarme, sentirme cada vez más ajeno a mi propia historia.
¡La cuenta por favor! |
||
EL LLANO AMARILLO Y EL SIROCO
El promiscuo llano amarillo hoy se deja acariciar por la familiar compañía. Antes y, antes el calor y, el frío ya habían deleitado a la alfombra impasible. El siroco rocía La infinidad, de más y más arena. A la par, un cántico envuelve al mismo llano que, parece dormido en los brazos del magnánimo siroco, y, Juguetearse efusivamente ante los ojos del infinito. Allá a lo lejos el sol melancólico y aturdido contempla a los afanados amantes. Y algún paisano de índole marcada, sin percatarse, maldijo a la nada y el todo, buscando irremediablemente la tranquilidad, implorando que se acabe la estación de los anhelos, a donde acuden como hoy, los eternos amantes.
|
||
|
|
CARTA DESDE AQUÍ
Hay un trozo de arena que palpita bajo mi lengua. Hay un trozo de arcilla que nubla mis ojos. Hay sentimientos reacios a dejarme dormir. El canon de lo normal va marcando mis pasos. Más acá del paraíso se retuerce mi ser entre deseos y desganos. Cosas, como palabras, vigilan mis sentidos, desde el orgasmo de la pradera adyacente
|
|
|
No llores por mi, Porque en mis ojos, No hay lágrimas de dolor, Solo alegría, Espero que las Lágrimas De tus ojos, Se conviertan en alegría, por mi. Olvida que existen las despedidas, Porque la húmeda lluvia, Aun abraza mi cuerpo, Y yo te abrazo con mi mirada, Porque tu rostro se dibuja en mis ojos, Entonces ya no hay tristeza.
|
||
|
|
Fuentes, manantiales que sangre emana Gritos de libertad de un pueblo valiente, en el frente desarmado, batallas que gana. Tiembla el enemigo, saharaui se siente.
Alzando la voz, hermano con hermana al son de los tambores y al sol ardiente, rayos expresan independencia cercana. Cae Lambarki como una estrella fulgente.
Brilla con coraje, ayer, hoy y mañana. el pueblo unido, con su llama candente, al rojo vivo como la fragua vulcana.
Nace la rosa en mayo y hoy aún viviente. Regando con sangre la flor en la arena e izar en lo más alto nuestro estandarte.
|
|
|
Podíamos estar cansados de tantos años de lucha. Podíamos estar cansados de preguntar hasta cuando. Podíamos estar cansados de gritar basta ya. Podíamos estar cansados de tanto decir nunca más. Podíamos estar cansados de tanta represión. Podíamos estar cansados de tanto atentado a la libertad. Podíamos estar cansados de sufrir persecuciones. Podíamos estar cansados de tanta tortura. Podíamos estar cansados de los juicios farsa. Podíamos estar cansados de tanto encarcelamiento inhumano. Podíamos estar cansados de la incoherencia de los políticos. Podíamos estar cansados de las promesas incumplidas. Podíamos estar cansados de los olvidos de la legalidad. Podíamos estar cansados de tantas promesas incumplidas. Podíamos estar cansados de las falsas intenciones. Podíamos estar cansados de tanta mentira. Podíamos estar cansados de todo lo dicho y de mucho más...
Sin embargo, no lo estamos, no estamos derrotados.
Han de saber que el recuerdo de las lágrimas de sufrimiento de nuestros mayores, el recuerdo de nuestros heridos, de nuestros muertos, de nuestros encarcelados,..., el recuerdo de todos los que añoran volver en libertad a la tierra de sus antepasados, nos impulsa todos los días a la lucha.
Y han de saber como apunta el dicho saharaui que al cobarde no le oculta la montaña (edlil ma targo el gaba) y que la realidad es amarga al oido (elhag mar efluden).
|
||
|
|
Apoyado en la barra, cauteloso, tratando de disimular el impacto de una información en rojo resaltada, como todos los días en los periódicos. Niños de Irak, niños de Palestina… Pero hay otros olvidados para los que nunca hay espacio.
En el bar esta vez no había humos, las miradas se cruzaban al son de ruidos de copas y peticiones desde la otra orilla de la barra, bullicio de una vida que se inicia para unos y termina para otros.
Alguien a mi lado, noto que me mira, y trato de esquivar su descaro guardando la compostura, y otra vez desde la esquina de sus ojos me saluda y me pregunta, “¿Eres de aquí?” Entonces ameno fue el diálogo, no sé cuanto duró.
Me ajusté a mi orilla de la barra a pedir la cuenta, mientras que en el fondo de su alma constato su indignación, “¡qué injusto!, ¡qué injusto!”
Procedió a invitarme a romper el silencio para escuchar mis miles de desgracias, mientras yo rebuscaba en siglos pasados, argumentos, fallos, resoluciones y dictámenes, me pidió que le acabase de decir quién soy. “Entonces soy culpable de tus heridas”,
Y ahora mismo cuando la estoy escribiendo su tierno corazón se auto culpa, “lo siento, lo siento, os hemos olvidado hasta en los periódicos gratis”.
|
|
|
|
Quizá pienses que tu voz no me llega, que el malvado siroco la rapta antes de llenar mis sentidos. Quizá sueñes que el eco es mudo el espejo ciego y los versos se acobardan.
Se agolpan tus clones, y alborotados pugnan por salir en blanco y negro de mi garganta. A veces escupo, casi siempre embucho, ira, sangre, paz, tierra.
Quisiera encadenar tus manos a las mías, el techo oscuro abrir a las estrellas.
Quisiera, los ojos, limpiar de rabia.
Treinta voces, Treinta veces, repiten la historia, porque nadie pudo, nada puede domar las voces que rozan el alma.
|
|
|
|
Existimos por la inalterable identidad de esta vida propia.
Existimos traduciendo el jeroglífico de las eternas inclemencias.
Existimos entre el derrumbe de los pozos y sin el milagro del pasto.
Existimos con empírica constancia y calendario.
Limam Boicha |
|
|
Canalla eres cruel tiempo,
Ladrillos de adobe,
|
||
AÚN NO DUERMO
Aún no duermo Cuando me acaricia La pubertad. Sus manos no cesan De infringir mi silencio. En la sonata cotidiana Que resuelve sus ganas Abrasa su pubis Y me ata su lengua. Aún hoy duermo Después del letargo Que me hizo esclavo Y, me susurró, De algún modo El desgano de verla, Desnuda Y, no duermo todavía Porque, algún fantasma, Me recalcó que, Aún virgen, tiene que ser.
|
||
|
Ser sordomudo y ciego mundo. Alba, aurora, desierto amanecer. Hambre de paz, libertad despertando. Añoran justicia, reclama mujer.
Resistimos sin caer en el olvido, Arde mi corazón, estribos no perder, Indefensa, al enemigo no me escondo, Ni al déspota, al tirano y al todo ser.
Tiembla la tierra, pánico sembrando Inútil justicia en el hoy y en el ayer, Falsa la imagen en el Sahara dando.
Amamos la paz y un mundo mejor, Dios nuestro, tus hijas están rogando, Amores de Fe y al enemigo vencer.
EL CORI RAMDAN NASS, |
||
|
En la vida mucho se daña linda es,grande y querida, patria eres, madre España. Dolido y sin cicatrizar mi herida.
Un pueblo en sangre se baña que pide justicia a la vida, para no morir en casa extraña alcanzando su sueño, su tierra perdida.
Sahara cercado por ambiciosas telarañas. Brillante horizonte, oh¡tierra sin salida, ni traicion, ni dolor tu causa empañan.
Oh¡ Sahara en pedazos partida a tu libertad jamas engañan las mentiras y maldades de la vida.
EL CORI RAMDAN NASS, |
||
|
¿Cómo describir en pocas palabras mi reciente viaje al Sahara?.
DESOLACIÓN: La de de uno de los parajes más áridos e inhóspitos del mundo.
GENEROSIDAD: La de los saharauis que nos regalaron todo desde su corazón hasta su alegría.
INCLEMENCIA: La de un clima absolutamente devastador, con temperaturas que van de un frió extremo a un calor también extremo.
VALOR : El de los saharauis que llevan treinta años soportando valerosamente infinitas adversidades.
DESVERÜENZA: La nuestra, la de los civilizados, que consentimos que seres humanos vivan en condiciones infrahumanas.
BELLEZA: La de los ojos de los saharauis de una profundidad que solo puede adquirirse con el sufrimiento.
IMPOTENCIA: La mía, qué podría hacer?, qué debería hacer?.
INICIATICO: Pues a pesar de su crudeza, me ha servido para pensar y aprender tanto, que ha tenido el olor de los viajes felices.
Por todo esto, ineludiblemente, inexcusablemente, afortunadamente por y para siempre me he traído El Sahara en el corazón.
Pilar Guzman |
|
Villa Cisneros, Dajla, península ausente, Arus Elbahar camino de los cisnes blancos.
Esta es mi lejana ciudad amada la que Francisco Bens vio desnuda y libre a plena luz del Gamar sahariano.
Esta novia de la mar y del desierto también la contempló hermosa, caminando descalza entre las orillas y el vaivén de sus olas atlánticas, otro amante que se llamó Emilio Bonelli.
Mi ciudad es gemela de Rosarito, San Quintín, Santa Rosalía, Loreto, Ensenada, San Lucas y La Paz, su otra hermana Mexicana, posada feliz en la mar pacífica.
Mi ciudad, mi novia, mi sirena mi península, está sublevada está muntafida está herida, tiene la mar atlántica triste y soledad en las playas, tiene sed de libertad como para saciar el Océano Atlántico. |
||
|
En una de vuestras provincias, cuyo nombre no quieren recordar, donde reinan las acacias, las dunas, las nubes y el mar.
En su tiempo eran delicias cuando los pastores en su andar, componían sus versos a las Canarias, la Península y el paraíso Balear.
Hoy en día, son penas e injusticias. Sólo pido cultura y gomas para borrar, transformando en besos y caricias, males que no me dejaron cultivar.
A Cervantes, con tu siroco arrecias, con aires de paz y tu lengua resucitar.
|
||
|
|
CUANDO ACABA EL MIEDO
Mi mirada atónita se fija en el estupor de una ciudad triste.
Mis lágrimas, Al instante, se derraman cual caudalosa catarata y, mis sentidos se congelan.
Mi mirada atónita se despliega más allá de esa imagen triste.
Entonces, me invade el deseo de gritar tan alto como pueda la inquietud de un alma tristemente avasallada.
Veo, que me habla un paisano Que le pesan los brazos, su figura magullada me hace gestos, desde el umbral de una fe inmaculada.
Ahora, mis palabras se convierten en la baza indiscutible para frasear en alto mis temores.
Ojala mis versos surcan tantos cerebros, como a mi alma llega tu súplica. Ojala nuestra libertad traspase el camino de las ideas tan pronto, como sanen tus heridas.
Hermano saharaui, yo también estoy herido de muerte.
|
|
|
|
No todo lo que reluce es oro. Un pueblo, injustamente arde, treinta y un años, desierto sonoro con voz valiente y no cobarde.
Sonaban campanas de tarde en tarde, en Aaiun, Smara y Dajla, bello tesoro. Noviembre negro, con su marcha verde, el Coran en mano, fingiendo el moro.
Tirano no equidistante se engaña, celebrando y herido en el corazón, en presencia del Gobierno de España.
Aquel día Juan Carlos de Borbón, príncipe, con falsa promesa que daña, de rey, aún sin cumplir su razón.
|
|
|
|
La dama infiel
Cuenta la historia que el rey Abú Abdil se marchó llorando de Granada. Cómo era y cómo es hoy Granada, su Albaicin y su cementerio.
Pero yo no sé qué nos dejó esa dama de seda rojigualda que todos señalan con el dedo… Traidora, infiel, pecadora en Puerto Rico, en Cuba y en Las Filipinas.
Esa dama a quien enseñó mi padre a cazar las gacelas, vestir la darraa, la melhfa, el turbante, montar los dromedarios saber orientarse en nuestro desierto.
Compartir en nuestras jaimas lunas llenas de hermosas historias.
Curioso lo infiel que es esa dama que nos abandonó alzando velas aprisa.
La dama se marchó sin un suspiro, sin mirar hacia atrás, sin previo rumbo y detrás del botín que un rey moro en medio del naufragio lanzó a la mar. La dama infiel nos traicionó.
|
|
La ciudad ausente
Ciudad de mi ausencia rota te quedaste rota te quedaste cuando espantaron tu palomar con estampidos de pólvora cal y canto, porrazos y culatas sangre y libertad se cruzan por tus calles mirándose los pasos de tu mañana Ciudad de mi ausencia por más fantasmas que desfilan disfrazados negándote la palabra por más lenguas torcidas como carias en tus rincones hay luz, alma, deseo, rebeldía, fuego en la frontera y aquí en cada jaima en la espera el eco de Aminetu Haidar, Ali Salem Tamek, Dadach, Hmad Hamad, Brahim Numria, Leila Lili, Mahyub Saadi, Toubali Hafed, rehierva la sangre para la vuelta. Oh, El Aaiún de la cuna umbral para nuestra sed de libertad ayer había sangre por tus ojos sentencia de muerte en tu costado pero tu voz, tu palabra erguida por entre la alambrada a pesar de los muros y los pesos y la culata y los porrazos y la sangre por la belleza de tus ojos a pesar del cal y canto tus ojos sólo miran la libertad.
Saleh Abdelahi
Del libro "Aaiun, gritando lo que
se siente"
|
||
|
|
Ellos tienen una patria a la que todos llaman de arena.
Pero su patria no es solamente lo que enseñan, aquellos que experimentan y practican exterminios y violencia.
Cada porción de soledad y miseria caben en sus puños de firmeza, en sus manos grandes o pequeñas.
Más sólida que un árbol, es la arena que se derrama entre los dedos de una esperanza, y se siembra en la soledad una valentía que no poseen ni las raíces más firmes de los bosques más espesos.
Ellos tienen una patria a la que todos llaman arena.
El sol atiza lagrimas duras, y cantos de solidaridad de unas minorías que desprecian la epidemia de un poder llamado injusticia.
Qué magia esconderá en su pueblo guerrero, ese cultivar de valentía, que tan envidiada sea y temida, y que no da la riqueza, ni falsificar firmas filtrando carroña en los vuelos de palomas.
La fría noche les recuerda, que las banderas escondidas toman sentido y color, cuando acaban los días, y la unión continúa formando la espera en la resistencia.
Su patria se llama Sahara, Desierto, sílabas en el corazón. pero también Recuerdo, Libertad, Rebeldía, Delicadeza, Fuerza, Lamento...
No le digas simple arena, a la exigencia de un derecho.
Y comprende qué sentimiento conlleva, ser parte de un pueblo que lucha y pena, arrinconado para morir, o rendirse mendigando en los paisajes heredados tormentas de esclavitud.
No le digas simple arena, a la lucha desigual de un pueblo en guerra.
Porque no es un deseo cualquiera, aunque tierra sea también el regreso a la patria que se ame y pertenezca, y a sangre y dolor te sea negada.
|
|
|
Que Necio Es El
Poder Que Da Martirio ¡ Que necio es el poder que da martirio!, sin piedad, cruel, atroz hasta el murmullo de los orcos-, pero, ¡qué efímero el designio! que siempre es el olvido la tumba de su orgullo. Mientras al mártir lo embellece, y el olvido no llega: la historia lo engrandece. Y quizá aun cuando el polvo del imperio apenas dura el nombre del asesinado aún no haya bajado a la sepultura. ¿Quién vence al final? ¿El pobre hombre que hoy vemos seguir siendo hombre ante su indigna muerte, o los cobardes verdugos que se ocultan, mandando a orcos hostigantes que solo se envilecen a si mismos?. Matáis, matáis, pero ¿qué matáis, estúpidos? Si no podéis matar la memoria de los hombres. Queréis volvernos a la barbarie y la tiranía, acusando de tiranos solo a los que no os sirven. Vuestra justicia es un escarnio. Vuestras palabras hieden, ensuciando todos los humanos conceptos. Con vuestras manos sucias de sangre y de petróleo algún dia apretaréis quizá vuestras propias gargantas. Y vuestro nombre quedara dentro de ellas para siempre. Nadie hablará de vosotros cuando estéis muertos. Ni vencéis ni convencéis. Pero enhorabuena, algo habéis hecho: Habéis creado otro mártir. El-CORI RAMDAN NASS |
||
|
Era joven .Quería vivir en libertad. Garra luchadora desplegó alas de gaviota y se echó a la mar.
Pero él no quería morir. Él quería luchar.
Es difícil el camino ¡Que más da! Llanto y melfas la salida triste adiós la despedida, pero se niega a volver atrás.
Las secas huellas se han perdido. Atrás quedó la arena amiga. Delante el mar desconocido.
No es siroco ese viento frío ni el desierto azul es su desierto ni las dunas son dunas que son olas y las olas son traidoras.
No lucen las estrellas van pasando las horas ya pierden la cuenta de ellas.
También ha muerto la luna Todo es furia y viento Está de luto el firmamento Sólo se ve la espuma.
Marionetas que alucinan de blancuzcos huesos. Cráneos sin sesos. Cuencas vacías sin ojos les miran testigos de su agonía. Y la muerte reparte besos al fin de la travesía.
En el espejo de sus manos exhalan los rezos su aliento. La vida del sahariano Escapa entre sus dedos.
Caravana de sal sin sol, sólo sed y soledad . Por un Sáhara en paz. Por una paz en libertad. Treinta mortajas azules en el mar. A El Aaiun le han cegado el manantial. Secas están las fuentes de la ciudad.
|
||
|
|
El niño Mahfud y el ninño Pachi
El niño Mahfud y el niño Pachi son amigos.
El niño Mahfud cree que el agua es la savia de los diamantes, y el niño Pachi aspira a ser un heroe de cristal líquido. El niño Mahfud sueña para que el futuro sea un jirón de hielo y el niño Pachi siembra la luna en la pantalla de una videoconsola.
El niño Mahfud ha visto el cielo plagado de estrellas muchas veces y el niño Pachi cree que el polvo del desierto es una nube que no nos cubre la conciencia.
El niño Mahfud puede pintar su casa con cuatro trazos en la arena y el niño Pachi le ha regalado dos canicas para que rueden en la lisura de una alfombra.
El niño Mahfud aprendió a escribir en una tablilla de pizarra mientras descubría de arenas una mina de racimo. El niño Pachi, en su inocencia de niño sin fronteras, ha escrito en un cuaderno la palabra amistad para que nunca la pueda arrebatar el viento.
|
|
|
|
ME EMBARCA
|
|
|
|
¡Basta!. Las calles enfurecidas se alzan y comentan las grandes injurias.
¡Basta!. Las casas pululan de rabia desmesurada.
Y, ¡basta!, porque hay un anhelo que ya no espera más.
En estos tiempos ya no quedan enfados que calmar y, desde el corazón del oprimido se exalta la rabia contenida.
Las ciudades del Sahara sombrío se levantan una vez más, para gritar orgullosas: ¡Basta!. ¡Basta!. ¡Basta!.
|
|
|
|
Qué difícil definir un granito de arena, Pues cuánto más difícil es lo que todo un desierto alberga.
Empezando por su gente, qué es lo principal, de ese desierto del que nunca hubiese querido regresar.
Diez días, once años,… el tiempo da igual, te quieren desde el primer día y es difícil no quererlos a ellos aún más.
No tengo muy claro en la calidad que fui, pero estoy segura de que recibí más de lo que di.
Cómo expresar lo que he sentido, yo me preguntaba, pero tratándose de mí, creo que esta manera es la más apropiada.
El cielo, sus estrellas, sus puestas de sol, el silencio, los abismos, las dunas,… un sin fin de cosas que a mí me han entusiasmado, pero en realidad ha sido su gente quien a mí me ha enamorado.
Sahara libre, ¿cuándo? ojalá estuviera en mi mano, ojalá ese día llegue pronto y juntos podamos celebrarlo.
Niños jugando, felices como niños que son, jóvenes que intentan buscar “un mundo mejor”, mayores que ven cómo pasan los años desde aquella, para algunos, lejana invasión.
A vosotros, saharauis, a vosotros, pueblo de amor, a vosotros pacifistas, os llevo en el corazón.
Fuensanta Postigo Cler |
|
|
|
Enfurecido, malvado satán con tu cólera cruel, inhumana dices ser demócrata sultán y quitas un ojo a Sultana
Tierno lirio de la tierra musulmana ¿Tú príncipe de los creyentes...? si no tienes piedad de las hermanas pero no importa, así las haces más valientes para acabar con tu maldad tirana
|
|
|
|
Un drama que se ha inscrito en los sospechosos cuadernos de la orbita mandamás. Hoy se revuelca en las aceras de la ciudad de los manantiales:
Va y viene el alma incansable buscando; a cualquier precio, la paz de los sentidos.
De una bocacalle ingrata o una avenida traidora, salen, como moscas en bandadas los militares de la discordia y, riegan con sus armas la intranquilidad del turbio aire.
El drama del Sahara sigue impoluto en las ineficaces lenguas y miradas ajenas.
En tanto nuestra sangre, derramándose aquí y allá seguirá, por la gran razón inalienable: de pasearse entre las brisas de un autentico aire saharaui. Olor a incienso y, miradas beduinas surtirán, entonces, nuestra vida, arraigadamente nómada.
|
|
|
¡Señor omnipotente!, ha naufragado un barco, allá donde trabaja el sol, y las noticias son confusas. Se ha perdido el mapa de las rutas. Se han quebrado las esperanzas. ¡No quieras saber!, hay vidas humanas que iban a fundar un barrio llamado lahamada. Se naufraga el navío y al sol, únicamente, ya no le quedan fuerzas. Le vimos que llora y llora, con lágrimas de arena y en una de esas lágrimas supimos del agravio.
|
|
|
NO QUEDAN ESPEJISMOS EN EL SÁHARA
España, vente a la cárcel negra de El Aaiún, llevo treinta años pronunciando tu nombre, España, tu nombre en vano. Lo grito cuando me torturan los charcuteros, los vejadores del simún, lo escupo cuando aspiro al milagro de vivir y me acaricio para sobrevivir. Observa mis heridas del color de las rejas de esta execrable cárcel de dioses abandonados. Somos doscientos saharauis hacinados como lápidas, como bestias sin voz, y unos 200.000 en medio de la nada de la hamada hostil.
La nada son 5 bajo cero de noche y 45 grados bajo el sol del olvido del campo de refugiados.
Vente a la cárcel negra donde Aminetu escribe: Estoy tan segura de vosotros como lo estoy del mar que me espera a 25 kilómetros, tan segura de que esos niños volverán a su tierra liberada…
Lo gritan nuestros niños cuando se lanzan al sol y caen en tus piscinas de Madrid, Euskadi...
Esos delfines buscan respuestas en tu secreto hipócrita y regresan a casa con tu nombre en los labios.
España no te laves las manos otra vez, no te daré mi melfa para secarte. No me abandones a mi suerte de fósforo y napalm.
Tienes una herida sobre el Trópico de Cáncer, supura por el norte, con el río Draá, supura por el este en las montañas del Zemmur, por el valle del Tiris los dátiles, los oasis supuran, supura el manantial de las dunas del Azefal y llega por el oeste la hemorragia al Atlántico.
España, no pidas calma a los hombres azules con el tiempo en las manos y el corazón de arena. No pidas silencio a los presos políticos, los desaparecidos, ni paciencia a este pueblo ocupado, expoliado que lleva un siglo soñando contra el sol sometido a banderas y demonios ajenos.
No quedan espejismos en el Sáhara, también aquí volaron el arco iris con hermosas palabras y bombas de racimo.
|
|
|
|
Viento, campos y caminos... distancia, qué cantidad de recuerdos de infancia, amores y amigos... distancia, que se han quedado tan lejos. Entre las calles amigas... distancia del viejo y querido pueblo donde se abrieron mis ojos... distancia, donde jugué de pequeño. Un corazón de guitarra quisiera para cantar lo que siento. Allí viví la alegría... distancia de aquel primer sentimiento que se ha quedado dormido... distancia entre la niebla del tiempo. Primer amor de mi vida... distancia, que no pasó del intento; primer poema del alma... distancia, que se ha quedado en silencio. Un corazón de guitarra quisiera para cantar lo que siento. ¿Dónde estarán los amigos... distancia, que compartieron mis juegos? ¿quién sabe donde se han ido... distancia, lo que habrá sido de ellos?. Regresaré a mis estrellas... distancia, les contaré mi secreto: que sigo amando a mi tierra... distancia, cuando me marcho tan lejos. Un corazón sin distancia quisiera para volver a mi pueblo.
|
|
|
|
Rompieron los fusiles para agarrar el verbo certero como un puño
La voz sonó serena, en esa coordinada planetaria para quebrar el eco de otras voces que sembraban de silencio las razones
El día que el canto y el poema retorne a la luz que acunan sus palabras, regarán de risa y llanto las esquinas de ciudades que esperan tras un muro
Caminarán entre mantos de estrellas mientras la noche cae de sus turbantes
Y en medio de ese mar ganado a fuerza de pasos incansables le dirán adiós a los ausentes los dejarán marchar en paz junto a las caracolas dormidas bajo el agua
Pero no se irán del todo porque en las gargantas vibrantes de los poetas saharauis se amarraran fuerte, y para siempre, la historia viva de gritos y miradas
Y seguirán rompiendo los fusiles para agarrar el verbo certero como un puño.
|
|
|
|
Te llevaré a una tierra donde los hombres azules tiñen el horizonte de sueños de arenas libres, una tierra presentida en su inmensidad de cántico, allí donde el sol golpea cetrinos rostros de sílice, donde el tirano no alcanza con su látigo de espino, ácido rey de la nada, déspota cruel del olvido. Te llevaré algún día con mis hermanos del Sahara, cuando conquisten la hora de recuperar su casa, playas de luz y espuma, dunas ardientes de nácar, arenales infinitos donde los niños juegan con luciérnagas y mirtos.
¡Por un Sahara Occidental libre!
Ricardo Vázquez-Prada. Escritor y periodista. |