SPS
RASD/ESPAÑA/MARRUECOS

 

La estabilidad del Magreb es ilusoria si no se respeta la autodeterminación del pueblo saharaui, afirma una Fundación española

 

Madrid, 29/06/2007 (SPS) "La paz y la estabilidad en la región (del Magreb) y los intereses fundamentales de España serán
ilusorios mientras no se respete el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, de acuerdo con la legalidad
internacional", señala un documento publicado recientemente por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que
preside el que fue presidente del Gobierno español, José María Aznar.

El documento, elaborado por Alberto Carnero, director del departamento de Política Internacional de la FAES, y David Sarias,
historiador, analiza la política actual de España sobre el conflicto del Sáhara Occidental.

El texto observa en primer lugar que este conflicto no constituye un "laberinto", como pretenden los que se burlan de su verdadera
naturaleza, sino un problema de "descolonización", un asunto "político y ético" ante el que existen dos alternativas.

La primera de ellas consiste en "apoyar la legalidad internacional y trabajar para que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
actúe de forma que sea efectiva". La segunda sería "ignorar esta legalidad y retrasar la solución del conflicto con el objetivo de
desgastar la capacidad de resistencia y la identidad del titular de un derecho, el pueblo saharaui".

Para los dos analistas, la posición española sobre el conflicto debe basarse en dos principios de legalidad. Por una parte,
Marruecos no ejerce la soberanía sobre el Sáhara Occidental, asunto sobre el que el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) se
pronunció formalmente en 1975, y por otra parte, la legalidad internacional aplicable a la descolonización del Sáhara Occidental
está contenida en las resoluciones 1514, 1541 y 2625 de la Asamblea General de la ONU así como en todas las demás resoluciones de
la Asamblea y del Consejo de Seguridad relativas al Sáhara Occidental.

En este contexto, el documento critica la política de apoyo del Gobierno socialista español a las tesis marroquíes y su acción
encaminada a "desgastar sistemáticamente la efectividad de un derecho inalienable (la autodeterminación), que España, tanto como
Marruecos, debe respetar y aplicar, de acuerdo con la Carta y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas".

El documento pone en guardia contra las " gravísimas consecuencias políticas" del "arreglo pacífico" del conflicto del Sáhara
Occidental que tendría el "plan de autonomía" marroquí, en el sentido de que el alto el fuego acordado entre Marruecos y el
Frente Polisario en 1991 estaba condicionado y tenía por finalidad la organización de un referéndum de autodeterminación.

El análisis publicado por la FAES señala que el Gobierno socialista, sin "negar oficialmente" la legalidad internacional, ha
apoyado el ‘plan de autonomía’ marroquí que parte de una "premisa ilegal", es decir que "Marruecos tiene la soberanía sobre el
territorio y, en ejercicio de ésta, propone dotarlo de una autonomía".

Señala en ese sentido que el proyecto marroquí no podría insertarse en un marco legal más que en el caso de que constituyera
una "opción entre otras (independencia o libre asociación)", en un referéndum de autodeterminación organizado por las Naciones
Unidas para culminar la descolonización del Sáhara Occidental.

Poniendo de manifiesto "el interés primordial de España de favorecer en la región la paz, la estabilidad, la apertura política, un
desarrollo económico dinámico y unas relaciones de vecindad sólidas", los autores del documento estiman sin embargo que la
política del actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "se aleja de la realización de esos objetivos".

Los autores consideran que el Gobierno socialista del Sr. Zapatero ha optado por una política que "combina la retórica,
estudiadamente ambigua, -destinada a las bases de su partido, que prefieren mantener la posición tradicional española de apoyar la
legalidad internacional- y un apoyo claro a las tesis marroquíes".

Esta política omite sin embargo un elemento fundamental : "el derecho a la autodeterminación de reconocido por el derecho
internacional al pueblo saharaui reviste el carácter de ius cogens (derecho imperativo), que España y Marruecos están obligados a
respetar", concluye el documento. (SPS)