Carta al director publicada en el Diario El Pais el 16 de abril y en el Periódico de Aragón el 17 de abril

Lmrabet asegura que Rabat tiene miedo de permitirle al pueblo saharaui que se pronuncie sobre su destino

Texto completo de la Carta del Presidente de la República Saharaui dirigida a Ali Lmrabet

 Bir Lehlu (territorios liberados), 21/04/2005 (SPS), El Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, ha condenado "las prácticas represivas" utilizadas contra el periodista marroquí Ali Lmrabet, al que se ha prohibido ejercer su profesión en Marruecos durante 10 años, como consecuencia del veredicto pronunciado el pasado 12 de abril por el tribunal de primera instancia de Rabat.

Bir Lehlu, 20 de abril de 2005

 Señor, Ali Lemrabet

 Me dirijo a Usted en la oportunidad de hacerle llegar mis saludos personales y expresarle mis sentimientos de consideración y de respeto por la actitud noble y  valiente con que hace frente a uno de las mas graves atentados a la libertad de expresión en su país. Permítame decirle que su voluntad firme por defender la verdad por encima de todo es digna de una pagina en los anales del periodismo libre basado en los principios de objetividad,  profesionalismo y  veracidad.

 Su compromiso con tan altos valores en el ejercicio de la profesión, es lo que explica su pasión por la verdad, su búsqueda permanente por conocer los hechos, investigar sus vericuetos, contrastar las fuentes mas diversas, observar in situ los acontecimientos,  entrevistar a sus protagonistas principales y a emplear, en suma, todas las técnicas de un  periodismo objetivo, serio e imparcial.  El gobierno de Marruecos, lamentablemente ha reaccionado con medidas y gestos torpes e histéricos. De hecho no es la primera vez que ocurre. Así suele actuar toda vez que emerge en el país  la pluma de un periodista  libre que  ose informar según dicta  la deontología de un periodismo profesional  y no como exige el código de propaganda de los medios de comunicación oficiales.

 Es una autentico contrasentido en el  que ha incurrido el gobierno marroquí al prohibirle ejercer la profesión por diez años. No solo porque  la medida se contradice  con las alegaciones en cuanto a su pretendida apertura democrática, sino también porque los pretextos  que la  sustentan  son absolutamente falsos.

 La situación de los campamentos saharauis en el suroeste de Argelia es un hecho evidente, una realidad incontrovertible y perfectamente verificable. Por ello no puede sino tratarse de una sinrazón cuando gobierno marroquí promulgue una pena tan  absurda basándose en esa excusa, salvo que las  razones de fondo sean distintas a las anunciadas. Alegar que Usted es culpable por el mero hecho de afirmar que los saharauis en los campamentos  no están secuestrados, es una frivolidad desmesurada, monumental. Como ya señale, es una  realidad que no necesita ser probada, cualquiera la puede verificar haciendo como Usted un trabajo objetivo e imparcial. No se puede ocultar amordazando a periodistas o secuestrando las ideas y las libertades.

 Que más podrá hacer el gobierno marroquí,? Juzgara también a todos los refugiados saharauis  que no cesan de proclamar bien alto su voluntad de rechazo a la presencia colonial marroquí en su tierra, mientras esperan una solución justa basada en el respeto de su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia? Acaso tiene el poder de  impedir que sigan luchando por sus aspiraciones legitimas?.

 ¿Convocará ante tribunales  al Secretario General de la ONU, a los miembros de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad por adoptar resoluciones donde exhortan a una acción para mejorar la situación de los refugiados saharauis y no a los  "marroquíes  secuestrados" como hubiese deseado Marruecos. Tiene algún modo de prohibirles  la mención  refugiados?

 ¿Someterá también a juicio al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) y a las decenas de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales especializadas en la materia que trabajan y conviven a diario con  los refugiados saharauis? Tiene Marruecos alguna forma de forzarles a cambiar de lenguaje y de especialidad  para atender a los "secuestrados"?

 Y a los miembros del Parlamento Europeo?, los juzgará  porque  emitieron un sinfín de mociones afirmando  - como reza la ultima- que los llamados por Marruecos "secuestrados"  son los refugiados de un problema  de descolonización y bajo esta condición, deben ser asistidos por todo el mundo hasta que se logre una solución justa  basada en el ejercicio del derecho a la autodeterminación. Acaso pretenderá que los honorables parlamentarios han de  modificar  la redacción y los textos de sus resoluciones?.

 ¿Llevará igualmente ante cortes penales a  cientos de  colegas suyos, periodistas, intelectuales, escritores, fotógrafos que no cesan de invadir a los campamentos de refugiados, publicando miles y miles de artículos, exposiciones, obras literarias , películas, documentales  y testimonios sin que les haya pasado por la mente la idea de "secuestrados"? Acaso tiene el modo de forzarles a  hacer suya la falsa propaganda oficial  y  admitir la existencia de "secuestrados"  invisibles?

 Y a los  cientos de dignatarios internacionales?  y  a los miles de huéspedes de  los mas diversos sectores que  procedentes de  Europa, Estados Unidos, África, Asia, América Latina y Australia  visitan todos los años  los campamentos de refugiados? Los acusará de haber visitado "marroquíes secuestrados"?

 No nos chocaría  que la única respuesta que  Marruecos pueda dar es aquella  que se  deriva del  famoso dicho popular que resuelve irracionalmente una controversia afirmando:  "es chivo aunque tenga alas". Es obvio que el régimen marroquí tiene miedo a la realidad cuando es tan contundente. Le da pavor la idea de que la sociedad marroquí adquiera la mayoría de edad, que cunda en su seno un espíritu democrático , que vea emerger un medio de prensa libre, objetivo e imparcial bajo la dirección de un demócrata como Usted que no duda en hacer prevalecer la verdad.

 Toda denuncia , independientemente de la supuesta credibilidad de su autor,  formulada en relación con los refugiados  saharaui y que no tome en consideración la opinión de estos, es, a todas luces, una acción nula y carente  de valor jurídico. Los saharauis de los campamentos  ni son  "secuestrados", ni han otorgado poder alguno a nadie para presentar, a nombre de ellos, una querella  y menos  ante los tribunales del estado que los masacró, desterró y  ocupó  ilegalmente sus tierras, el estado que los bombardeó con napalm y fósforo blanco -armas prohibidas por las convenciones internacionales- el estado que  secuestró y detuvo a sus hijos, quienes por centenares siguen hoy  en paradero desconocido, el estado que partió su tierra   con un muro equipado con armas y minas, el estado, en suma, que sigue privándoles del derecho legitimo a elegir su destino.

 Nosotros,  victimas también  de las injusticias cometidas por el régimen tiránico de Marruecos, compartimos con Usted los nobles anhelos que lo animan en cuanto a una pronta evolución en su país que conlleve avances positivos, serios y reales, avances  que permitan al hermano pueblo marroquí gozar de verdaderas cuotas de libertad y democracia. En lo que respecta al asunto del Sahara Occidental, estoy convencido de que  solo, una vez superada la era de represión y  terror policiales, será cuando  el hermano pueblo marroquí podrá conocer la verdad, toda la verdad, desde la objetividad y la transparencia, lejos de la siniestra tutela del Majzen.  Tan solo en esas condiciones, se podrán dar pasos significativos hacia una solución justa e imparcial de la cuestión saharaui sobre la base del  respeto de la legalidad internacional y de manera particular el principio de autodeterminación de los pueblos.

 Al tiempo que queremos rendirle homenaje por el coraje, objetividad y  firmeza  con los que ha defendido siempre  la verdad, permítame  manifestarle igualmente nuestra solidaridad con la lucha ejemplar que no cesa de  librar por  la libertad. Asimismo condenamos con vehemencia las acciones represivas y la sentencia inicua e injustificable  dictada  contra Usted , así como la feroz campaña de difamación de la que esta siendo objeto y para la cual el gobierno marroquí no tuvo escrúpulos en usar los mas variados medios y técnicas de propaganda política y movilizar, sobre la base de falsas motivaciones patrióticas, a todos los partidos  y organizaciones   políticas y al conjunto de los  medios de prensa.

 No caben dudas de que el conjunto de estas acciones y medidas, indecentes y la vez contrarias a los derechos  humanos,  se han combinado por un solo  propósito: ocultar la verdad y silenciar las voces que claman por la libertad y la democracia. No obstante debe tener la plena convicción de que en el mundo que vivimos ya no se toleran conductas medievales como estas y que la verdad que Usted defiende, brilla por si sola como el sol y su luz no podrá opacarse con inútiles filtros de represión,  terror y  proclamas patrioteras.

 Reciba el testimonio de mi mas alta consideración

 MOHAMED ABDELAZIZ

Presidente de la República Saharaui

Secretario General del Frente Polisario". (SPS)

 

Solidaridad con Ali Lmrabet
Nunca pensamos en nuestra Asociación de amistad con el pueblo saharaui Um Draiga que escribiríamos una carta de solidaridad con un ciudadano marroquí que apuesta por un Sahara integrado en Marruecos. Nuestra asociación, que defiende el derecho del Pueblo Saharaui a su libre determinación se quiere solidaridarizar desde la distancia de los planteamientos con Ali Lmrabet.
Este periodista ha sido condenado a 10 años de diez años de prohibición del ejercicio del periodismo y a una multa de 50.00 dirhams por un delito de difamación.
El  visitó libremente (se le puso un chofer, coche y todos los medios) los campamentos de refugiados saharauis, entrevistándose con quien quiso y cuando quiso.
Tras este viaje reconoció que "no tienen ningunas ganas de volver a Marruecos (para nosotros el Sahara)" y que es falso que estén "secuestrados".
Claro, esto ha irritado a Marruecos y a su oligarquía que no es capaz de reconocer lo que es obvio y que es el sentir mayoritario de los saharauis reforzado por 30 años de exilio de luchar por lo que les pertenece, que es un Sahara para los saharauis.
Esta medida “tan democrática” de poder prohibir el ejercicio del periodismo ya la sufrió el bueno de Lmrabet cuando fue condenado en 2003 a tres años de prisión por caricaturas, un fotomontaje,y la reproducción de una entrevista a un antiguo disidente republicano marroquí publicada por un diario español y un artículo sobre el presupuesto de la Casa Real marroquí.
Así se las gasta el gobierno marroquí en su eterna transición hacia la democracia.
Hay que recordar que días antes de la visita de los Reyes a Marruecos, el Gobierno de Zapatero condecoraba a Mohamed VI y a varias "personalidades". Entre los condecorados por el gobierno español se halla el propio rey, parte de su familia, asesores de palacio y miembros del Gobierno, además de brutales represores: el comandante de la Gendarmería Real, Hosni Benlsliman y el director general de la Seguridad Nacional, Hamidu Laanigri, tristemente conocidos por los saharauis, y también por muchos marroquíes.
En fin, reiterar nuestra solidaridad con este periodista marroquí a pesar de nuestras diferencias. Seguro que el si trabaja para la consecución de un Marruecos democrático.
Enrique Gómez
Um Draiga, Amigos del pueblo saharui en Aragón

 

 RASD/MARRUECOS/ESPAÑA/MEDIOS

Lmrabet asegura que Rabat tiene miedo de permitirle al pueblo saharaui que se pronuncie sobre su destino



Almería 27/04/2005(SPS)   El periodista marroquí Ali Lmrabet declaró recientemente que Rabat rechaza el Plan Baker por miedo a permitir que los saharauis se pronuncien sobre su destino, reafirmando que los saharauis en exilio "son refugiados según la ONU y no "secuestrados" como quiere la propaganda oficial marroquí".
En una entrevista recientemente concedida al Correo Internacional, el periodista marroquí señaló que Rabat rechaza el Plan de Paz "mientras que ese acuerdo es, según los especialistas, favorable a Marruecos", porque este régimen teme a las urnas y tiene miedo de que los saharauis van a escoger la libertad antes que la vinculación de su país a Marruecos, que ocupa ilegalmente el Sáhara Occidental desde 1975.
El régimen alauita teme que "en el secreto de las urnas, los saharauis tenidos por  "favorables" a Marruecos se vean tentados de emitir un voto diferente al que se espera de ellos" en Rabat, ha dicho.
"Los saharauis que se encuentran en los campamentos de refugiados de Tinduf, en el Suroeste argelino, son refugiados según la ONU y no 'secuestrados' como quiere la propaganda oficial marroquí", reafirmó atacando el pretexto que ha servido a las autoridades marroquíes para condenarle a él a una fuerte multa y a diez años de prohibición de escribir o de ejercer su trabajo en el reino por "difamación".
A la pregunta sobre si es víctima de su posición favorable al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, Lmrabet respondió que él no es "una víctima del conflicto del Sáhara Occidental", sino más bien víctima de una forma de "gobierno marroquí que hace llamamientos a las "tradiciones" y a las "especificidades" de otra época" y que no admite la prensa libre.
Como se sabe, el Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, condenó el pasado 20 de abril "las prácticas represivas" contra el periodista marroquí Ali Lmrabet, ha quien se prohibió ejercer su profesión en un veredicto pronunciado el 12 de abril por el tribunal de Primera Instancia de Rabat.
Por su parte, la sociedad saharaui ha expresado claramente su apoyo al derecho del periodista marroquí a la libre expresión.
A este respecto, varios comunicados de solidaridad de la Unión de juristas saharauis (UJS), de la Asociación de Familiares de los Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA), de la Unión de Periodistas y Escritores Saharauis desde los campamentos de refugiados saharauis, así como distintos comités y colectivos de saharauis defensores de los Derechos Humanos desde los territorios ocupados del Sáhara Occidental, se han solidarizado con el periodista tras el juicio, como se recuerda igualmente.  (SPS)