PAZ Y AUTODETERMINACION PARA EL PUEBLO SAHARAUI

28º CONFERENCIA DE COORDINACION EUROPEA DE APOYO AL PUEBLO SAHARAUI. 25-27 DE OCTUBRE 2002

 LOS JOVENES SAHARAUIS: ACTUALIDAD

 Desde hace 26 años la situación del pueblo saharaui se caracteriza por el refugio y de guerra. Durante este periodo se enfatizaba por una orientación general, el empleo de los recuros juveniles en las demandas  de liberación. En los últimos diez años, y luego del cese del fuego, la sociedad saharaui comenzó a “disfrutar” de un periodo de relativa paz.

 

En esta situación del exilio, los niños que habían nacido en los primeros años de guerra, hoy tienen más de 26 años de edad; el resto hoy adultos, habían llegado a los campamentos a los campamentos con 3 años de edad. Es también la etapa en la que los niños que habían ido al exterior en los primeros años empiezan a regresar de las universidades donde se habían formado en distintas especialidades, sin que la mayoría  de ellos pudiera hallar trabajos y sin que pudieran por tanto otros, finalizar sus estudios debido a la inexistencia de becas. Todo esta situación repercute directamente en los jóvenes y se plantea la necesidad de hallar ideas acerca de cómo aprovechar las capacidades de estos jóvenes en tanto el regreso de los refugiados se hace efectivo.

 

Al mismo tiempo, muchos de los jóvenes abandonaron los estudios sin poder completar el bachillerato debido a los regímenes de educación de los países que los acogían que orientan a parte del estudiantado a insertarse en la vida  laboral, los cuales vuelven a los campamentos sin formación.

 

Los niños durante doto este tiempo han sido un elemento renovador en nuestra sociedad, siendo a la vez la masa de mayor vulnerabilidad debido a las difícil situación que caracteriza la vida de un niño refugiado en cualquier parte del  mundo, máxime cuando se tarata de la situación propia de los refugiados saharauis.

 

Los jóvenes que crecen hoy en día en los campamentos de refugiados saharauis, se cuestiones constantemente del porque de su presencia aquí y cultivan una visión crítica hacia las cosas, encontrándolas por otra parte de “normalidad”. La comprensión de la vivencia sociológica de esta masa de la sociedad es difícil de imaginar y comprender en su auténtica dimensión.

 

En medio de todo lo anterior se plantea la necesidad de un trabajo dirigido a la animación y el ocio, al no existir las mínimas infraestructuras necesarias para ello y lo más complicado aun, nadie comprende la importancia de la animación   y el tiempo libre para los refugiados. Muchos de los cooperantes encuentren en ello, que la animación no puede ubicarse al mismo nivel que las necesidades de otro carácter para los refugiados; aquellas relativas a la alimentación, el agua y los medicamentos, y siendo por otra parte la animación un tema de altos costes, que requiere de la participación y de la colaboración de un sin fin de agentes de cooperación.

 

El problema aquí se torna más acentuado aún, cuando la escuela es incapaz al mismo tiempo de brindar soluciones en este sentido, debido a la falta de medios, la joven experiencia en este sentido y la necesidad de una mayor profesionalidad y capacitación en la materia.

 

Con el decursar del tiempo, la masa de adolescentes cobra cada vez mayor importancia. El crecimiento natural de los niños coincide con la inexistencia de estructuras y programas que puedan asimilar las necesidades de esta masa. Es por tanto importante, ofrecer mayores esfuerzos que asisten y prevengan a la adolescencia de la delincuencia, extremismo  e integrismo.

 

La mujer joven aquí a la vez, plantea una enorme preocupación. Un buen número de jóvenes no han podido concluir sus estudios y requiere de una especial atención que les brinde no solo la posibilidad de adquisición de oficios y capacidades sino que también les facilita encarar el futuro con mayores garantías de participación sociopolítica.

 

Representan en el tema juventud los estudiantes de enseñanza medio y media superior que se halla en países como Argelia, Cuba y libia otra área de similares preocupaciones. Las escuelas aquí no cubren muchas de las necesidades, como los programas al tiempo libre, desarrollo de capacidades, programas de ocio, así como otras necesidades más relacionadas con los estudios: libros y cuadernos, producto de higiene personal y medios deportivos y el más que acentuado problema de la comunicación de estos estudiantes con sus familias, en especial los que se encuentren en Cuba.

 

De nuestra reflexión no puede quedarse fuera por ningún motivo nuestros jóvenes en los territorios ocupados. Sufren como todos saben de la represión y persecución a toda escala, la separación familiar forzosa, la censura mediatica, la usurpación de la identidad y la discriminación de oportunidades. A ellos nuestra entera solidaridad y desde aquí exhortamos a seguir insistiendo  en términos políticos hacia Marruecos por el respeto de los derechos humanos en los territorios ocupados en el Sahara occidental.