UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTAL

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional

Universidad de Santiago de Compostela

 
     
     

P5_TA(2003)0518

 

Euromed

 

Resolución del Parlamento Europeo sobre Euromed

 

El Parlamento Europeo,

 

– Vista la Declaración de Barcelona, así como el programa de trabajo de 28 de noviembre de 1995 aprobado en esta Conferencia,

 

– Vistas sus resoluciones anteriores sobre la política mediterránea, en particular, su Resolución, de 11 de abril de 2002, sobre la Reunión de Ministros Euromediterráneos de Asuntos Exteriores en Valencia los días 22 y 23 de abril de 2002(1),

 

– Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo con miras a la preparación de la VI Reunión de Ministros Euromediterráneos de Asuntos Exteriores, que se celebrará los días 2 y 3 de diciembre de 2003 en Nápoles (COM(2003) 610),

 

– Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 11 de marzo de 2003, sobre "Una Europa más amplia. Relaciones con los países vecinos: un nuevo marco para las relaciones con nuestros vecinos del Este y del Sur de Europa" (COM(2003) 104),

 

– Vista su Resolución, de 23 de octubre de 2003, sobre Paz y Dignidad en el Oriente Próximo(2),

 

– Vista su Resolución de 20 de noviembre de 2003 (3) sobre la citada Comunicación de 11 de marzo de 2003,

 

– Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 21 de mayo de 2003, sobre "Un nuevo impulso a las iniciativas de la UE en el ámbito de los derechos humanos y la democratización, en colaboración con los socios mediterráneos" (COM(2003) 294),

 

– Visto el apartado 4 del artículo 37 de su Reglamento,

 

A. Considerando que la nueva política de vecindad contribuirá en particular a reforzar las relaciones entre la Unión Europea y los países mediterráneos, en el momento en que la Unión se dispone a ampliarse a diez nuevos Estados miembros,

 

B. Considerando que la falta de solución del conflicto entre israelíes y palestinos sigue influyendo desfavorablemente en el desarrollo del Proceso de Barcelona,

 

C. Considerando que el diálogo parlamentario euromediterráneo adoptó, en una primera etapa, la forma de foro parlamentario en el que se reunían los parlamentarios de los países de la Unión Europea y de los países socios mediterráneos y que su transformación en Asamblea  Parlamentaria (APEM) figura en el programa de acción de la VI Reunión de Ministros Euromediterráneos de Asuntos Exteriores, que se celebrará en Nápoles los días 2 y 3 de diciembre de 2003,

 

D. Considerando que, por una parte, el proceso supone un punto de inflexión en la acción comunitaria en la región y que, por otra, una valoración global de la política seguida por la UE en el Mediterráneo hasta la fecha revela deficiencias en lo relativo a la promoción de la sociedad civil, el respeto de los derechos humanos, el establecimiento de mecanismos de seguridad común y el desarrollo del libre comercio,

 

E. Considerando que, lamentablemente, en varios países socios la participación activa de las mujeres en la vida social y política todavía no es un hecho,

 

1. Reitera la necesidad de garantizar mediante el diálogo, el conocimiento y la comprensión recíproca una auténtica cooperación equitativa en la región euromediterránea con miras al fortalecimiento del Estado de Derecho y de la democracia, a la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones de la región y al mantenimiento de la paz;

 

2. Expresa su vivo deseo de profundizar en la cooperación parlamentaria y hace un llamamiento a todos los Estados miembros para que contribuyan al desarrollo del diálogo parlamentario euromediterráneo; recomienda la creación de la APEM por considerarla el instrumento más adecuado para este fin y pide que la Conferencia Ministerial de Nápoles apruebe la transformación del foro parlamentario euromediterráneo en una asamblea parlamentaria dotada de poderes consultivos;

 

3. Considera que una de las funciones de esta futura APEM será velar por el buen funcionamiento de la asociación euromediterránea, evaluarlo y participar en él, fomentar la correcta aplicación de los acuerdos de asociación celebrados entre la Unión Europea y los países socios mediterráneos y aprobar recomendaciones y presentarlas a la Conferencia Ministerial con miras a alcanzar los objetivos de la asociación euromediterránea; subraya la necesidad de reforzar el diálogo político;

 

4. Insiste en que es urgente poner término al ciclo de violencia que aflige al Oriente Próximo, mediante la aplicación efectiva de la Hoja de Ruta y la realización del objetivo "Dos pueblos - Dos Estados"; reitera su apoyo a las fuerzas que operan en Israel y Palestina en favor de una solución justa al conflicto, así como a la Coalición por la Paz, autora de los acuerdos de Ginebra; considera de la mayor importancia para las relaciones euromediterráneas la instauración de un clima de confianza entre los israelíes, los palestinos y los países árabes;

 

5. Reitera que todas las partes del Proceso de Barcelona deben trabajar ante todo por el fomento de la democracia y del Estado de Derecho, así como por el respeto de los derechos humanos, en particular de las mujeres; insiste muy en particular en el respeto de las disposiciones de las cláusulas democráticas recogidas en los acuerdos euromediterráneos de asociación; 

 

6. Espera que la nueva política de vecindad y la Comunicación sobre "la Unión Europea y la zona mediterránea: derechos humanos y democracia" puedan aportar aclaraciones al respecto y pide al Consejo y a la Comisión que definan referencias claras en los planes de acción nacionales para iniciar en este ámbito un diálogo concreto y constructivo con los países socios;

 

7. Pide a la Comisión, al Consejo y a los países socios que den la prioridad a estos asuntos en las reuniones del Consejo de Asociación, con miras a lograr avances genuinos sobre la base de informes anuales;

 

8. Afirma la necesidad de situar a la sociedad civil en el corazón de la asociación y reclama la aplicación de políticas orientadas a la creación de un tejido social rico;

 

9. Afirma su oposición a la práctica de la pena de muerte y hace un llamamiento a los países socios del Mediterráneo para que impongan una moratoria a la aplicación de penas capitales; pide también a la Comisión que emprenda iniciativas para apoyar las campañas cuyo objetivo es imponer una moratoria a la aplicación de penas capitales;

 

10. Lamenta los obstáculos a la independencia de la Justicia y a la libertad de los medios de comunicación en varios países socios; manifiesta en ese sentido su solidaridad con Radhia Nasraui, en huelga de hambre desde el 15 de octubre de 2003, y con Ali Lmrabet, encarcelado desde julio de 2003 por delitos de opinión, y pide a las autoridades competentes que den curso positivo a sus casos respectivos;

 

11. Recuerda que la financiación asignada a las ONG en el marco de la Iniciativa Europea por la Democracia y los Derechos Humanos es competencia exclusiva de la Comisión Europea, y manifiesta a este respecto su preocupación por la congelación de los fondos asignados por la Comisión a la Liga tunecina de Derechos Humanos, medida adoptada por las autoridades tunecinas violando el Acuerdo de Asociación UE-Túnez;

 

12. Reitera la necesidad de una cooperación solidaria a ambos lados del Mediterráneo en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada a escala mundial, pero insiste en que ello no debe atentar en modo alguno contra el respeto del Estado de Derecho y de los derechos humanos;

 

13. Exhorta a los países de acogida a que establezcan medidas de integración estructuradas capaces de establecer un vínculo sólido entre la política de inmigración y la de cooperación y ayuda al desarrollo; reitera que hay que dar prioridad a la lucha contra la inmigración clandestina y las mafias que la fomentan, teniendo siempre en cuenta el principio de corresponsabilidad solidaria entre los países socios mediterráneos; manifiesta a este respecto su preocupación por las tragedias que se producen casi a diario en el sur del Mediterráneo, concretamente en la costa de Andalucía y en algunas zonas de la costa del sur de Italia; considera que la asociación euromediterránea debe mejorar la gestión de los flujos migratorios y el control de las fronteras y fomentar los esfuerzos en materia de readmisión en los países de origen y de tránsito, así como la asistencia técnica y financiera necesaria;

 

14. Pide que la asociación euromediterránea se oriente hacia la aplicación de una política de apertura económica y de liberalización interna en los países socios, acompañada por una política sostenible de desarrollo endógeno que tenga en cuenta las necesidades de los países mediterráneos;

 

15. Reitera la necesidad de alentar la generalización de procesos de cooperación Sur-Sur, siguiendo el ejemplo del Acuerdo de Agadir, como único medio para llegar a una zona de libre comercio; recuerda, a este respecto, la importancia de los proyectos transfronterizos para mejorar y reforzar la cooperación regional;

 

16. Pide que la sección del Banco Europeo de Inversiones dedicada al Mediterráneo y al Oriente Próximo se desarrolle hasta constituir una filial capaz de lograr los objetivos definidos por la nueva estrategia con el concurso financiero de otros países del Mediterráneo;

 

17. Pide al Consejo que las decisiones adoptadas en la Conferencia Ministerial de Valencia sobre la creación de una fundación euromediterránea de la cultura y sobre el diálogo entre las civilizaciones se conviertan en realidad y sean objeto, durante la Conferencia Ministerial  de Nápoles, de una decisión operativa en virtud de la cual se otorguen a dicha fundación los recursos financieros necesarios;

 

18. Expresa el deseo de que el nuevo Reglamento MEDA, merced a la simplificación de sus procedimientos, aumente la eficacia de los proyectos, consolide la descentralización y facilite a los socios locales el acceso a los fondos; pide a la Comisión que compruebe si la revisión practicada responde a exigencias reales;

 

19. Expresa el deseo de que se agilice la ratificación de los acuerdos de asociación firmados entre un Estado mediterráneo y la Unión Europea y alienta al mismo tiempo a que se celebre lo antes posible el acuerdo con Siria, aunque reiterando a las autoridades sirias la necesidad de emprender la vía de las reformas políticas internas y exteriores; expresa la voluntad de los Parlamentos nacionales y del Parlamento Europeo de participar plenamente en la elaboración de los objetivos y en la evaluación de estos acuerdos;

 

20. Toma nota con satisfacción de las medidas positivas adoptadas recientemente por Libia en relación con el pago de indemnizaciones y la cooperación en la lucha antiterrorista, medidas que han supuesto el levantamiento de las sanciones de las Naciones Unidas; insiste en que Libia y Mauritania participen plenamente en el Proceso de Barcelona, aceptando los principios del mismo, y exhorta a los países socios mediterráneos que hasta ahora se han mantenido al margen del diálogo interparlamentario a que reconsideren su posición; pide a la Comisión Europea que examine la posibilidad de emprender proyectos de cooperación con Libia una vez que este país haya aceptado los principios del Proceso de Barcelona;

 

21. Pide a la Comisión y al Consejo que inicien un debate de fondo prospectivo con miras a una agricultura euromediterránea pluridimensional y que favorezca la complementariedad de los productos agrícolas, el desarrollo sostenible y el medio ambiente;

 

22. Pide a los Ministros Euromediterráneos de Asuntos Exteriores que se comprometan activamente a alcanzar una solución al conflicto del Sahara Occidental mediante la aplicación del plan de paz de las Naciones Unidas;

 

23. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros y de los Estados socios mediterráneos signatarios de la Declaración de Barcelona.

 

 

1 DO C 127 E de 29.5.2003, p. 644.

2 P5_TA(2003)0462.

3 P5_TA-PROV(2003)0520.