UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTALCarlos Ruiz MiguelCatedrático de Derecho ConstitucionalUniversidad de Santiago de Compostela |
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NACIONES UNIDAS CONSEJO DE SEGURIDAD
Distr. general 16 de octubre de
2006 Español Original: inglés Informe del
Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental I. Introducción 1. El presente
informe se preparó en cumplimiento de la resolución 1675 (2006) de 28 de
abril de 2006, en la que el Consejo prorrogó el mandato de la Misión de las
Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el
31 de octubre de 2006. En esa resolución, el Consejo pidió al Secretario
General que presentara un informe de la situación en el Sáhara Occidental
antes del final del período del mandato. El presente informe trata de la
evolución de la situación desde que se publicó mi informe de fecha 19 de
abril de 2006 (S/2006/249). II. Acontecimientos
recientes en el Sáhara Occidental 2. En oportunidad
del séptimo aniversario de su asunción al trono, el Rey Mohammed VI de
Marruecos pronunció el 29 de julio de 2006 un discurso, en que hizo
referencia a la iniciativa emprendida por el país el año anterior para
encontrar una solución política a la cuestión del Sáhara Occidental.
Mencionó sus consultas con los partidos políticos acerca de la propuesta de
un plan de autonomía para el Sáhara Occidental, y su decisión de afianzar el
Real Consejo Asesor para Asuntos del Sáhara, a cuyo miembros se había
invitado a presentar opiniones sobre el plan. El Rey Mohammed VI dijo que la
reacción de la comunidad internacional había sido positiva, gracias al deseo
expresado por Marruecos de cooperar con todas las partes interesadas para
materializar plenamente las perspectivas de un futuro común en la región. 3. Tras mi último
informe al Consejo, y antes de la visita de la Oficina de la Alta
Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Rey
Mohammed VI ordenó el 22 de abril que se pusiera en libertad a 46 presos,
entre ellos 38 militantes saharauis que habían sido encarcelados en 2005 por
participar en manifestaciones para exigir la libre determinación en el
Sáhara Occidental. Su liberación desencadenó manifestaciones en las ciudades
de todo el territorio, con las consiguientes denuncias de nuevos arrestos y
detenciones de manifestantes por parte de las autoridades marroquíes. 4. Además, durante
el período al que se refiere el presente informe, prosiguieron en el
territorio manifestaciones de saharauis que pedían el respeto de los
derechos humanos y el derecho a la libre determinación. Se comunicaron
violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad marroquíes y los
manifestantes, que terminaron con arrestos y detenciones. Entre el 2 de mayo
y el 30 de junio recibí seis cartas del Secretario General del Frente
Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y de Río de Oro (Frente
Polisario), Mohamed Abdelaziz, en el que se alegaban abusos de los derechos
humanos por parte de las autoridades marroquíes, lo que incluía detención,
tortura, denegación de las debidas garantías procesales y desaparición de
presos políticos y militantes en favor de los derechos humanos. El 2 de
junio recibí una carta del Representante Permanente de Marruecos ante las
Naciones Unidas, en la que se pedía la intervención de las Naciones Unidas
para poner término a la
opresión en los campamentos de Tinduf, tras supuestos informes de
inestabilidad en ese lugar. 5. El 26 de julio la
Unión Europea firmó un acuerdo de pesca con el Gobierno de Marruecos, en
virtud del cual las embarcaciones pesqueras de los países de la Unión
tendrían acceso a las aguas territoriales frente a Marruecos. El acuerdo no
excluía las aguas del Sáhara Occidental. En una carta que me dirigió el 23
de mayo, el Secretario General del Frente Polisario lamentó la explotación
por parte de Marruecos de los recursos naturales del Sáhara Occidental,
indicando que algunas cláusulas del acuerdo constituían una infracción del
derecho internacional, y que el acuerdo podría complicar la situación en el
Sáhara Occidental. III. Actividades de
mi Enviado Personal A. Contactos con las
partes y Estados vecinos 6. Durante el
período al que se refiere el informe, mi Enviado Personal, Peter van Walsum,
celebró consultas con los representantes de las dos partes, el Gobierno de
Marruecos y el Frente Polisario, así como los representantes de los países
vecinos, Argelia y Mauritania, y con los de otros países interesados. 7. En relación con
las dos partes, además de las reuniones en Nueva York con el Representante
Permanente de Marruecos, mi Enviado Personal se reunió en Rabat, los días 4
y 5 de septiembre, con el Primer Ministro, Sr. Driss Jettou, el Ministro de
Relaciones Exteriores y Cooperación, Sr. Mohammed Benaissa, el Ministro
Delegado de Relaciones Exteriores y Cooperación, Sr. Taieb Fassi Fihri, el
Ministro del Interior, Sr. Chakib Benmoussa, el Ministro Delegado del
Interior, Sr. Fouad Ali Himma, y otros altos cargos del Gobierno. Además, mi
Enviado Personal se reunió con el representante del Frente Polisario en
Nueva York, y con el Sr. M’Hamed Khadad, coordinador del Frente Polisario
con la MINURSO, en La Haya, el 2 de agosto. Del 6 al 8 de septiembre, se
reunió nuevamente en la zona de Tinduf con el Sr. M’Hamed Khadad, el Sr.
Abdelkader Taleb Omar, el Sr. El Khalid Sidi M’Hamed, y otros altos cargos
del Frente Polisario. En la zona de Tinduf también visitó los campamentos de
refugiados de Awsard, la Escuela 27 de febrero y Dakhla. 8. En relación con
los países vecinos, en Nueva York mi Enviado Personal se reunió con el
Representante Permanente de Argelia ante las Naciones Unidas, y fue recibido
por el Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Mohammed Bedjaoui, el 25 de
septiembre. Además, se reunió con el Representante Permanente de Mauritania
ante las Naciones Unidas, y fue recibido por el Presidente del Consejo
Militar para la Justicia y la Democracia, y Jefe del Estado, Coronel Ely
Ould Mohamed Vall, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Ahmed Ould
Sid’Ahmed, así como otros altos cargos del Gobierno en Nuakchot el 11 de
septiembre. Mi Enviado Personal también celebró consultas con los
representantes de países interesados en Nueva York, y se reunió con las
autoridades de España, Estados Unidos de América y Francia en Córdoba,
Washington, y París, los días 17, 22 y 28 y 29 de setiembre,
respectivamente. 9. Durante sus
respectivas reuniones en la región y en Nueva York, mi Enviado Personal
escuchó las preocupaciones y posiciones de las partes acerca de la manera de
superar la actual situación de estancamiento, y reiteró las recomendaciones
de negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario. Marruecos le informó
de su labor en curso sobre una propuesta de autonomía. Ulteriormente, la
autoridades marroquíes comunicaron que tenían la intención de presentar su
iniciativa en los próximos meses. El Frente Polisario reiteró su empeño en
que el pueblo del Sáhara Occidental ejercitara su derecho a la libre
determinación en un referéndum, que incluya la opción de la independencia.
Durante las reuniones con los Estados vecinos y otros países interesados,
las autoridades argelinas reiteraron que su país no era parte en el
conflicto y que, por ende, toda negociación debía realizarse entre Marruecos
y el Frente Polisario, como ya había indicado en la carta de fecha 20 de
febrero de 2006 que me había enviado el Presidente Bouteflika. Mauritania
insistió una vez más en su estricta posición de neutralidad, aunque también
en su apoyo enérgico a las Naciones Unidas, en sus esfuerzos por llegar a
una solución duradera y mutuamente aceptable sobre la cuestión del Sáhara
Occidental. 10. Durante su
visita a la región, mi Enviado Personal aprovechó la oportunidad para
visitar, por primera vez desde su designación, la sede de la MINURSO en
Laayoune, y la zona de operaciones de la Misión, tanto al este como al oeste
de la berma, a fin de familiarizarse con la ejecución del mandato y las
operaciones de la misión. En Laayoune, mi Enviado Personal se reunió con la
delegación de la Unión Africana ante la MINURSO, dirigida por su Alto
Representante, el Embajador Yilma Tadesse (Etiopía), quien recordó el
mandato de observador de su organización, de conformidad con el plan de
arreglo. 11. Aprovecho la
oportunidad para expresar mi agradecimiento al Gobierno de España por haber
puesto a disposición un avión para el viaje de mi Enviado Personal en la
región. B. Conclusiones de
mi Enviado Personal 12. Se recordará que
en su primera sesión de información al Consejo de Seguridad, el 18 de enero
de 2006, mi Enviado Personal había analizado la situación actual con arreglo
a las siguientes líneas: a) El Consejo de
Seguridad insistía en que la cuestión del Sáhara Occidental, debía
resolverse por consenso y lo había sostenido desde el principio; b) Sobre esa base,
el Consejo de Seguridad había aceptado el rechazo por parte de Marruecos del
Plan de Paz para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental
(“Plan Baker”). Su propio apoyo a ese plan en las resoluciones 1495 (2003) y
1541 (2004) siempre había estado supeditada a la frase “sobre la base de un
acuerdo entre las dos partes”; c) Como se
descartaba toda solución que no se basara en un consenso, quedaban sólo dos
opciones, a saber, la prolongación indefinida del status quo, o la
iniciación de negociaciones directas entre las partes. 13. Como esa
conclusión había sido acogida con beneplácito por los interlocutores
marroquíes, pero no por los del Frente Polisario, mi Enviado Personal trató
de determinar si alguna parte, Estado vecino o algún otro país interesado
podía proponer una tercera opción que pudiera ser aceptable para ambas
partes. Las únicas propuestas que recibió presuponían la voluntad por parte
del Consejo de Seguridad de imponer una solución, obligando a Marruecos a
aceptar un referendo, con la independencia como una de las opciones. Como
las consultas ulteriores confirmaron que esta solución no era realista, su
análisis sentó las bases para las observaciones y recomendaciones que
figuran en el informe del Consejo de Seguridad, de 19 de abril de 2006
(S/2006/249). 14. Tras la
aprobación de la resolución 1675 (2006), en cuya parte dispositiva se hace
referencia a una prórroga del mandato de la MINURSO, de un poco o más de
seis meses, mi Enviado Personal se comprometió a utilizar los seis meses
siguientes para aclarar su análisis, no sólo al Frente Polisario y Argelia,
sino también a Marruecos. Aprovechó sus contactos con las autoridades y
representantes de las partes y los países vecinos para explicar que, si bien
era cierto que él y Marruecos preconizaban las negociaciones, ello no
significaba que estuviera convencido por los argumentos jurídicos de
Marruecos. En su reunión de información del 18 de enero ya había indicado al
Consejo que, a su juicio, las Naciones Unidas no podían patrocinar un plan
que excluyera un reféndum con la independencia como una de las opciones, al
mismo tiempo que se afirmara que preveía la libre determinación del pueblo
del Sáhara Occidental, y también que estimaba que pocas personas fuera de
Marruecos estaban de acuerdo en que la opinión consultiva de la Corte
Internacional de Justicia de 1975 apoyaba la opinión de Marruecos de que,
habida cuenta de la existencia de lazos históricos entre el Sultán de
Marruecos y ciertas tribus que vivían en el territorio del Sáhara
Occidental, no se aplicaba la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General.
Con todo, el único motivo por el que propugnaba las negociaciones entre las
partes era que, habida cuenta del rechazo firme del Consejo de Seguridad de
una solución no basada en el consenso, las negociaciones quedaban como la
única opción ante una prolongación indefinida del status quo. 15. En este sentido,
mi Enviado Personal también se esforzó por aclarar su posición sobre la
relación entre la legalidad internacional y la realidad política. En su
reunión de información del 18 de enero, había observado que el Consejo de
Seguridad naturalmente debía ajustarse al derecho internacional, pero
también tenía la responsabilidad de tomar en cuenta la actualidad política.
En respuesta, el Frente Polisario y Argelia habían rechazado cualquier
noción de compromiso entre los dos factores, e insistían en la supremacía de
la legalidad internacional. En sus contactos con las partes y los Estados
vecinos de los últimos seis meses, mi Enviado Personal señaló que el hecho
de aceptar como una realidad que el Consejo había descartado una solución no
basada en el consenso para la cuestión del Sáhara Occidental no significaba
que respetara menos la legalidad internacional. A su juicio, la legalidad
internacional era más amplia que la resolución 1514 (XV) de la Asamblea
General, y también incluía, en particular, la Carta de las Naciones Unidas.
En la Carta se estipulaba que las resoluciones de la Asamblea General no
eran directamente aplicables, y concedía al Consejo de Seguridad la
autoridad exclusiva para decidir si una diferencia debía abordarse en el
marco del Capítulo VI (Arreglo pacífico de controversias) o en virtud del
Capítulo VII (Acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos a la paz
o actos de agresión). Si el Consejo invocaba esa autoridad y optaba por el
Capítulo VI, estaba actuando de conformidad con la legalidad internacional.
Además, al mismo tiempo que elegía esta opción en el caso del Sáhara
Occidental, el Consejo de Seguridad no había descartado el principio básico
de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General. Las últimas resoluciones
del Consejo de Seguridad no mencionan la celebración de un referéndum, pero
tampoco lo hace la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General. Sin embargo,
ambas estipulan que la solución política a que lleguen las partes con
asistencia del Consejo de Seguridad deberá prever la libre determinación del
pueblo del Sáhara Occidental. 16. Durante su
reciente visita a la región, mi Enviado Personal preguntó a los
interlocutores cuáles de las dos opciones preferían, a saber, continuar con
la situación de estancamiento o entablar negociaciones sin condiciones
previas. Los oficiales del Frente Polisario respondieron que optarían por la
continuación del statu quo, plenamente conscientes de que ello sólo podría
conducir a una nueva lucha armada. Algunos de ellos añadieron que, aunque la
dirección del Frente Polisario siguiera exhortando a la moderación, la
presión de los jóvenes saharaui frustrados, que querían luchar podría ser
imposible de resistir. Estas afirmaciones echaron una luz un poco diferente
en la impresión de mi Enviado Personal, de que había una tendencia
generalizada de resignación al statu quo en lo que respecta a la cuestión
del Sáhara Occidental. 17. Con todo, mi
Enviado Especial no estimaba que las posiciones adoptadas por las Partes
fueran la única causa de la prolongación del statu quo. Las posiciones
adoptadas por los países ajenos a la región también podían obstaculizar la
búsqueda de una solución política negociada. La mayoría de los terceros
países estaban ansiosos por observar una imparcialidad estricta, pero
algunos aparentemente lo llevaban a la práctica tratando de complacer a
ambas partes por igual. Por una parte, esos países mostrarían cierta
comprensión a la renuencia de Marruecos, de que un territorio del tamaño del
Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, con sólo unos pocos cientos
de miles de habitantes, se convirtiera en un Estado completamente
independiente en su frontera meridional; por la otra, se opondrían a ejercer
presiones sobre el Frente Polisario para que aceptara la soberanía de
Marruecos sobre el Sáhara Occidental, y se conformara con un referéndum sin
la opción de la independencia. Estos eran argumentos válidos, pero sólo se
los enunciaban conjuntamente, y no si se decía a cada parte lo que esa parte
quería oír. Mi Enviado Personal sospechó que una utilización selectiva de
argumentos sensibles explicaba por qué ambas partes parecían sobreestimar el
apoyo del que disfrutaban. 18. Durante su
último viaje por la región mi Enviado Personal subrayó que las
negociaciones, tal como las vislumbraba, tendrían un único objetivo,
respaldado por el Consejo de Seguridad, a saber, lograr una solución
política justa, duradera y mutuamente aceptable, en que se estipulara la
libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental. Como se descartaba
toda otra condición previa, en el mandato de las negociaciones no habría
cabida para la exigencia del Frente Polisario de que se organice un
referéndum, con la independencia como una de las opciones posibles, o la
exigencia de Marruecos, de que se reconozca su soberanía sobre el Sáhara
Occidental. Obviamente, las parte respectivas podrían plantear esas
exigencias durante las negociaciones. 19. Tales
negociaciones no han de despegar a menos que el Consejo de Seguridad deje
claramente sentado que el único objetivo convenido de las negociaciones es
el ejercicio de la libre determinación; no pueden referirse a una propuesta
de autonomía del Sáhara Occidental, bajo la soberanía de Marruecos (aunque,
una vez más, podría formularse una propuesta de ese tipo), ni sobre un
referéndum con la independencia como una de las opciones posibles (aunque
esto, también, podría proponerse). El hecho de que el Consejo de Seguridad
haya aceptado que Marruecos rechace un referéndum con la independencia como
opción no implica que haya rechazado el referéndum propiamente dicho. 20. Si alguna de las
dos partes no puede aceptar ese enfoque abierto, no habrá negociaciones. Esa
conclusión supondría un serio revés para Marruecos, que está ansioso por
obtener el reconocimiento internacional de su soberanía sobre el Sáhara
Occidental. Sin embargo, un revés para uno no supone automáticamente la
victoria para el otro. El Frente Polisario no podría tampoco regocijarse
pues, en la medida en que continúe el statu quo, la comunidad internacional
inevitablemente se va acostumbrando cada vez más a la idea de un control
marroquí sobre el Sáhara Occidental. El acuerdo de pesca concertado en julio
de 2006 entre la Unión Europea y Marruecos es un caso ilustrativo. Tras solo
un año desde su designación, mi Enviado Personal está convencido de que al
Frente Polisario le convendría comenzar ahora negociaciones, mientras en el
Consejo haya todavía un consenso de que toda solución política negociada
debe prever la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental. Esta
cláusula podría funcionar como una válvula de seguridad, o como un freno de
emergencia; toda propuesta deberá ser juzgada en cuando a las posibilidades
de que pueda convertirse en algo que, en última instancia, pueda
considerarse el ejercicio del derecho del pueblo del Sáhara Occidental a la
libre determinación, y los únicos jueces serán las propias partes. IV. Actividades
sobre el terreno A. Componente
militar 21. Al 5 de octubre
de 2006, el componente militar de la MINURSO estaba formado por 209
efectivos, que incluía el personal administrativo y el del servicio médico,
en relación con una dotación autorizada de 230 personas. Lamentablemente,
durante el período que se examina entre los observadores militares aportados
había una sola mujer, pese a que el Comandante de la Fuerza acogería con
beneplácito un mayor despliegue de personal femenino por parte de los países
que aportan contingentes, para mejorar el equilibrio de géneros en la
misión. Los observadores militares de las Naciones Unidas siguieron
vigilando la cesación del fuego, que está en vigor desde el 6 de septiembre
de 1991. La zona de responsabilidad en general ha permanecido tranquila. 22. Durante el
período que se examina, la MINURSO efectuó 4.852 patrullas terrestres y 266
patrullas aéreas para visitar e inspeccionar las unidades del Real Ejército
de Marruecos y las fuerzas militares del Frente Polisario, de conformidad
con el acuerdo militar No. 1 concertado entre el Real Ejército de Marruecos
y la MINURSO, por una parte, y entre ésta y las fuerzas militares del Frente
Polisario, por la otra. El mayor número de patrullas en relación con años
anteriores se debía a la serie de cambios introducidos en la estructura y
los procedimientos militares anteriores de la
MINURSO, que se explicaron en mi informe (S/2006/249, párrs. 24 a 28). Estos
cambios han aumentado los resultados operacionales de la MINURSO y mejorado
su capacidad para contribuir a mantener la cesación del fuego. 23. La MINURSO
siguió manteniendo buenas relaciones con el Real Ejército de Marruecos y las
fuerzas armadas del Frente Polisario. Sin embargo, las dos partes siguieron
absteniéndose de tratar directamente entre sí. Todos los contactos tenían la
forma de reuniones y comunicaciones escritas con la MINURSO. Se está
examinando aún con el Real Ejército de Marruecos una propuesta de la MINURSO
de establecer una comisión conjunta de verificación militar, destinada a
crear confianza entre las partes. 24. Las violaciones
del acuerdo militar No. 1 por ambas partes se sitúan en el mismo nivel que
en el período del informe anterior. Del 16 de marzo al 5 de octubre de 2006,
la MINURSO tomó nota de ocho nuevas violaciones por parte del Real Ejército
de Marruecos, y de cinco nuevas violaciones de las fuerzas militares del
Frente Polisario, lo que refleja una vez más una disminución de casi el 50%
en el número total de infracciones durante el mismo período en 2005. Las
violaciones incluían incursiones constantes en la zona de separación de
elementos armados de ambas partes, la construcción de nuevas estructuras
físicas, el redespliegue de tropas y la circulación de armas y unidades
militares dentro de las zonas restringidas, sin previa notificación ni
autorización de la MINURSO. 25. La MINURSO
siguió observando violaciones constantes por ambas partes. Entre ellas,
pueden citarse, el refuerzo de las estructuras de defensa, como la presencia
de equipos de radar pertenecientes al Real Ejército de Marruecos, y el
constante despliegue de personal militar y refuerzo de las infraestructuras
por parte del Frente Polisario en la zona conocida como “Fuerte Español”,
como señalé en mi informe al Consejo de Seguridad del 27 de enero de 2005
(S/2005/49, párr. 6). 26. Desde el
comienzo del mandato de la Misión, ambas partes han impuesto restricciones a
la libertad de circulación de los observadores militares de la MINURSO. Las
restricciones primordialmente se refieren a la denegación de entrada en los
puntos de apoyo y unidades de las partes para verificar la fuerza militar de
la unidad y los sistemas de armamento. Como indiqué en mi anterior informe,
el Frente Polisario aceptó levantar todas las restricciones, pero tal
decisión sólo se ha puesto en práctica en una de las seis regiones militares
existentes. Con respecto al Real Ejército de Marruecos, las restricciones
son pocas en el sector Awsard, pero siguen vigentes en todos los demás. El
1° de junio, la MINURSO comenzó a registrar las restricciones a la libertad
de circulación para los observadores militares como violaciones del acuerdo
militar No. 1. Durante el período del 1° de junio al 5 de octubre, se
registraron 539 violaciones de la libertad de circular por parte del Real
Ejército de Marruecos, y 86 por parte del Frente Polisario. La presencia de
un mayor número de puntos de apoyo y unidades del Real Ejército de Marruecos
explica, en alguna medida, el mayor número de violaciones por su parte. Sin
embargo, es necesario que ambas partes mejoren las condiciones para que la
MINURSO pueda llevar a cabo sus funciones de vigilancia más eficazmente. 27. Con respecto a
los acuerdos militares Nos. 2 y 3, ambas partes siguieron intensificando la
cooperación con la MINURSO en la labor de marcado y eliminación de las minas
y artefactos explosivos sin detonar, así como municiones obsoletas. Durante
el período que se examina, la MINURSO descubrió y marcó 31 minas y piezas de
artefactos explosivos sin detonar, y dos zonas con bombas en racimo. La
MINURSO supervisó la destrucción de un total de 8.061 de esos artefactos, lo
que incluía municiones obsoletas, por parte del Real Ejército de Marruecos.
El 27 de septiembre, un vehículo percutó una mina terrestre antitanque cerca
de Smara, lo que dio como resultado un pasajero muerto y otro lesionado. 28. La Misión
organizó actividades para sensibilizar acerca de la minas entre la población
del territorio, mediante enseñanza de los riesgos de las minas en los
campamentos de refugiados de Tinduf. La MINURSO también está cooperando con
las autoridades de Mauritania y el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) para facilitar las actividades de remoción de minas a lo
largo de la frontera del Sáhara Occidental con Mauritania y proseguir los
programas regionales de sensibilización sobre las minas. En cooperación con
el Servicio de Actividades
relativas a las Minas, la MINURSO ha iniciado una encuesta exhaustiva de las
minas y artefactos explosivos sin detonar así como la limpieza de zonas,
inicialmente al este de la berma, pero con la posibilidad de continuar a
otra zona. Se firmó un acuerdo entre las Naciones Unidas y Landmine Action,
una organización no gubernamental basada en el Reino Unido, en abril de
2006. El personal de esta organización llegó a Tifariti en agosto y comenzó
a adiestrar a una organización no gubernamental local. La prioridad inicial
será retirar las minas y los artefactos explosivos sin detonar de los
trayectos que utiliza la MINURSO. Los fondos necesarios se obtuvieron
gracias al Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las
Minas y naciones contribuyentes, así como organizaciones como el Princess of
Wales Memorial Fund. Se ha establecido financiación para las actividades de
remoción de minas y artefactos explosivos sin detonar que continúen en 2007.
Desearía agradecer a los países y organizaciones que han aportado sus
contribuciones a este importante proyecto, que permitirá crear un entorno
más seguro para todos y preparar el regreso sin riesgos de los refugiados.
Desearía alentar a los donantes actuales y potenciales a que apoyen estas
importantes iniciativas de remoción de minas. 29. Desde su
despliegue en 1991, la MINURSO ha estado trabajando sobre la base de mapas
aéreos en gran escala que con el tiempo se han vuelto obsoletos. Para
atender a la necesidad de una cartografía más precisa, se estableció en la
MINURSO en junio una célula del Sistema de Información Geográfica (SIG), con
asesoramiento y apoyo para cursos de capacitación de la Sección de
Cartografía de DPKO y la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL).
La célula ya ha demostrado su gran utilidad para que la MINURSO pueda
cooperar eficazmente con Landmine Action a través de la utilización de
tecnología compatible. Esta cooperación no habría sido posible utilizando el
antiguo sistema de cartografía. La meta de la célula SIG es integrar la
información de diversas fuentes con mapas digitales de las principales
partes del territorio, para mejorar de esta manera la eficacia operacional
de la Misión y la seguridad de su personal. La célula ya ha producido los
primeros mapas actualizados de la ubicación de las minas y artefactos
explosivos sin detonar, así como mapas operacionales basados en imágenes de
satélite. Se está dotando de personal a la célula SIG dentro de los recursos
con que cuenta la misión. En el presupuesto 2007-2008 se incluirá una
solicitud de puestos civiles para dicha célula. 30. Desde 1994, la
unida médica de Corea presta una excelente atención primaria de salud al
personal civil y militar de la MINURSO, así como servicios médicos
humanitarios especiales a la población local del Sáhara Occidental. El 13 de
mayo de 2006, tras casi 12 años de servicios dedicados, esta unidad médica
transfirió sus tareas a la unidad médica de Malasia, en un desfile militar
en la Sede Central de la Misión, al que asistieron representaciones
diplomáticas y oficiales del ejército de la República de Corea y Malasia,
así como el Representante Especial del Secretario General, el Comandante de
la Fuerza y representantes de la Unión Africana. B. Prisioneros de
guerra, otros detenidos y personas en paradero desconocido 31. El Comité
Internacional de la Cruz Roja sigue colaborando con las partes para
averiguar el paradero de las personas que todavía están desaparecidas como
consecuencia del conflicto. C. Asistencia a los
refugiados del Sáhara Occidental 32. El programa
general de distribución de alimentos sigue atendiendo a 90.000 beneficiarios
considerados más vulnerables en los campamentos de refugiados de Tinduf en
Argelia y entregando otras 35.000 raciones alimentarias a los refugiados
cuyos medios de subsistencia se vieron afectados por las lluvias
torrenciales de febrero de 2006. 33. Además, está en
marcha un programa de alimentación complementaria para un promedio de 9.500
mujeres embarazadas y lactantes y para niños menores de 5 años que padecen
malnutrición crónica. El suministro de alimentos ha pasado por una situación
muy delicada en los últimos meses porque no se recibían donaciones de
alimentos básicos, lo que obligó al Programa Mundial de Alimentos a utilizar
productos alimentarios de las reservas reguladoras aportadas por la Oficina
de Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea. 34. El resto del año
habrá un déficit de alrededor de 3.500 toneladas, en su mayor parte de
cereales, y ya no existirá un fondo de seguridad al que recurrir. En vista
de ello, exhorto a los donantes a que contribuyan con generosidad a la
operación para entregar alimentos a los refugiados del Sáhara a fin de que
no se produzcan interrupciones en la distribución de alimentos. D. Medidas de
consolidación de la confianza 35. Como señalé en
mi informe anterior al Consejo (S/2006/249, párrs. 18 a 20), el programa de
intercambio de visitas familiares entre el territorio y los campamentos de
refugiados de la zona de Tinduf se reanudó el 25 de noviembre de 2005 tras
una interrupción de 11 meses. Sin embargo, se volvió a suspender a finales
de mayo de 2006 por dificultades relacionadas con los horarios de los
vuelos. 36. De noviembre de
2005 a mayo de 2006, 1.020 personas se beneficiaron del programa, con lo que
el número total de beneficiarios ascendió a 2.499 personas ó 727 familias
desde el comienzo del programa en 2004. 37. Me complace el
hecho de que las partes hayan acordado reanudar el intercambio de visitas
familiares, con el primer vuelo previsto para principios de noviembre.
Aunque la prioridad inmediata es hacer los preparativos para ese vuelo y los
siguientes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR) sigue centrada en mejorar su capacidad operacional
respecto del programa, actualizar la lista de personas que desean participar
en el intercambio de visitas familiares y estudiar con las partes la
posibilidad de ampliar el programa aumentando el número de beneficiarios. 38. El ACNUR y la
MINURSO también siguen trabajando en la organización de dos seminarios que
ofrezcan una oportunidad de diálogo y colaboración entre miembros destacados
de las comunidades saharianas que viven en el territorio y los campamentos
de refugiados en la zona de Tinduf. El ACNUR y la MINURSO han preparado un
proyecto de documento de concepto sobre los seminarios previstos y ambas
partes han presentado sus observaciones al respecto. El ACNUR y la MINURSO
están elaborando un documento de concepto revisado, que será presentado a
las partes en breve para su aprobación. 39. El servicio
telefónico entre los campamentos de Tinduf y el territorio siguió
funcionando satisfactoriamente durante el período que abarca el informe,
gracias a lo cual 56.000 refugiados pudieron comunicarse con sus familiares
del territorio. 40. Como se ha
informado anteriormente, el ACNUR sigue dispuesto a poner en marcha el
servicio postal con arreglo a las modalidades que se propusieron
inicialmente o en condiciones que cuenten con la aprobación de todos los
interesados. 41. La MINURSO
continúa desempeñando una importante función de apoyo al intercambio de
visitas familiares, incluida la prestación de apoyo logístico al programa y
la utilización de los recursos de aviación de la Misión. Los participantes
son escoltados por personal médico y por agentes de la policía civil de la
MINURSO que vigilan su situación y facilitan los trámites de llegada y
partida en los aeropuertos. 42. Es importante
que los donantes sigan contribuyendo a esta importante iniciativa
humanitaria, muy valorada por las poblaciones del Sáhara de ambas partes y
que fomenta el entendimiento mutuo entre ellas. E. Migrantes
ilegales 43. En mi informe
anterior puse en conocimiento del Consejo que 35 migrantes permanecían en
Bir Lahlou bajo el cuidado del Frente Polisario. Estas personas eran las que
quedaban de un grupo mucho más numeroso al que la MINURSO había
proporcionado asistencia de emergencia a finales de 2005. Durante el período
inmediatamente posterior a mi informe anterior, algunos de los migrantes
abandonaron los locales del Frente Polisario por sus propios medios. Al 16
de mayo de 2006, sólo 12 migrantes permanecían en Bir Lahlou, donde siguen
estando. Entre ellos hay cinco personas de Ghana, dos de Burkina Faso y una
de cada uno de los siguientes países: Camerún, Gambia, Guinea-Bissau, Malí y
Nigeria. Con la ayuda de la MINURSO, la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM) está intentando obtener documentos de viaje para el
migrante nigeriano, que ha expresado su deseo de volver a su país. 44. El 25 de agosto,
el Coordinador Residente del PNUD en Mauritania informó a la MINURSO de la
presencia de 51 migrantes en la “tierra de nadie” situada al sur de la berma
cerca del cruce fronterizo entre Boulanouar en el Sáhara Occidental y
Nouadhibou en Mauritania. La MINURSO envió a la zona una patrulla militar,
que incluía representantes de la unidad de servicios médicos de Malasia.
Cincuenta hombres revelaron su nacionalidad, a saber: 5 del Senegal, 3 de
Mauritania, 36 de Malí, 4 de Côte d’Ivoire, 1 de Guinea y 1 de Kenya. Todos
ellos estaban agotados pero, por lo demás, su estado de salud era
relativamente bueno. El otro migrante, un hombre de Malí, había muerto poco
después de llegar dos días antes al lugar donde se encontraban. Los hombres
del grupo tenían edades comprendidas entre los 17 y los 40 años, y la
mayoría de ellos estaba en la veintena. La MINURSO les ofreció asistencia
médica básica, unas pocas mantas y agua y comida suficientes para dos días.
Algunas organizaciones no gubernamentales de Mauritania ayudaron activamente
a los migrantes. El PNUD habló con las autoridades de Mauritania para
facilitar la entrada de los hombres en ese país. El 1º de septiembre, con
autorización de las autoridades de Mauritania, los migrantes fueron llevados
a Nuakchot en un autobús alquilado pagado por el Gobierno de Malí. El 2 de
septiembre, una patrulla de helicópteros de la MINURSO confirmó que los
migrantes habían abandonado el lugar donde se encontraban en la frontera.
45. El 1º de
septiembre, tras las conversaciones mantenidas con el Ministro de Relaciones
Exteriores de Mauritania sobre los acontecimientos recientes, el Coordinador
Residente del PNUD en Mauritania informó a la MINURSO de los problemas
humanitarios existentes con los migrantes ilegales en el territorio. El
Gobierno de Mauritania señaló que seguía recibiendo presiones para aceptar a
los grupos de migrantes presuntamente abandonados en sus fronteras. Los
migrantes también afirmaron que habían sido abandonados en el desierto tras
ser obligados a cruzar la berma y llegar a la zona de separación. En vista
de la situación, exhorto a todos los interesados a que cooperen en el
cumplimiento de las obligaciones humanitarias que les corresponden en
relación con los migrantes identificados en sus respectivos territorios. 46. Durante el
período que abarcaba el informe anterior, la MINURSO mantuvo conversaciones
con el ACNUR y la OIM a fin de estudiar la forma de dar una respuesta
interinstitucional más coordinada al problema (S/2006/249, párr. 23). Aún no
se ha logrado un acuerdo oficial a ese respecto. Entre tanto, la MINURSO
sigue instando a ambas organizaciones a que concierten un acuerdo que
resulte beneficioso para los migrantes. En ese sentido, la MINURSO seguirá
colaborando estrechamente con ambas entidades para prestar asistencia
humanitaria especial a los migrantes cuando sea necesario. F. Derechos humanos 47. La Oficina del
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH)
envió una misión a Rabat, El-Aaiún y los campamentos de la zona de Tinduf
del 15 al 23 de mayo y a Argel el 19 de junio, como señalé en mi informe
anterior de fecha 19 de abril de 2006 (S/2006/249, párr. 41). La misión
tenía como objetivo recabar información sobre la situación de los derechos
humanos en el Sáhara Occidental y en los campamentos de refugiados de la
zona de Tinduf en Argelia. La delegación del ACNUDH debía informar a la Alta
Comisionada sobre sus conclusiones y formular recomendaciones sobre la forma
de prestar asistencia a todos los interesados a fin de mejorar la protección
de los derechos humanos de la población del Sáhara Occidental. En general,
todas las partes cooperaron de manera muy satisfactoria con la delegación
durante su misión. El informe fue transmitido el 15 de septiembre como
documento confidencial a Argelia, Marruecos y el Frente Polisario. No
obstante, parece que hubo alguna filtración porque el informe apareció
publicado en sitios web el 6 de octubre y algunos fragmentos fueron citados
en artículos de prensa. El ACNUDH sigue considerando que el informe es
confidencial y lamenta que se haya publicado. G. Reestructuración
y administración de la Misión 48. Las
recomendaciones formuladas a raíz de un examen de la gestión del personal
civil emprendido en mayo de 2005 y de una evaluación de la seguridad
realizada en diciembre de 2005 se recogieron en el proyecto de presupuesto
para 2006/2007 (A/60/724) y han comenzado a aplicarse. La reestructuración
ha dado como resultado la transferencia de 30 puestos de contratación
internacional a una combinación de puestos de Voluntarios de las Naciones
Unidas y de puestos de contratación local. Aunque la Misión ha experimentado
algunos problemas de tipo administrativo, gracias a la reestructuración se
podrá adaptar mejor la estructura de gestión del personal civil de la Misión
a las funciones actuales incluidas en su mandato, se actualizará su
estructura de personal civil de conformidad con las prácticas de otras
operaciones de mantenimiento de la paz y surgirán oportunidades para mejorar
la experiencia del personal local. 49. Ha comenzado la
mejora de la infraestructura de seguridad física del cuartel general y los
destacamentos de la Misión. Se ha instalado película de protección contra
las explosiones en todas las ventanas y se ha empezado a trabajar en la
construcción de un recinto de aparcamiento seguro para el cuartel general.
Está previsto que las mejoras de la seguridad física de los destacamentos
situados al este de la berma hayan concluido en marzo de 2007. La Misión
sigue intentando obtener la autorización de las autoridades municipales para
las mejoras de seguridad necesarias en el cuartel general de la MINURSO. 50. También ha
empezado a ejecutarse un programa destinado a mejorar las condiciones de
vida de los observadores militares destacados en lugares remotos. En el
programa se prevé la sustitución progresiva de las estructuras de paredes
semirrígidas que han estado colocadas durante 15 años por estructuras
permanentes resistentes a las condiciones climáticas adversas con gastos de
mantenimiento más bajos. 51. El componente
militar sigue recibiendo el apoyo de la sección administrativa de la MINURSO.
Se han comprado equipos de visión nocturna que ya han comenzado a
utilizarse. El personal de aviación de la MINURSO ha colaborado
estrechamente con el componente militar para examinar el empleo de
helicópteros en apoyo de las tareas operacionales militares, y se han
introducido varias mejoras en la asignación de horas de vuelo y en la
seguridad de la información sobre las tareas. Se sigue impartiendo educación
a los observadores militares sobre la utilización de vehículos a fin de
reducir al mínimo la tasa de daños sufridos por los vehículos, pese a que lo
accidentado del terreno y las difíciles condiciones de conducción no son
propicias para que los vehículos de las Naciones Unidas tengan una vida útil
prolongada. H. Prevención de la
explotación y el abuso sexuales 52. En su resolución
1675 (2006), el Consejo de Seguridad me pidió que siguiera adoptando las
medidas necesarias para lograr el cumplimiento efectivo por la MINURSO de la
política de tolerancia cero de las Naciones Unidas respecto de la
explotación y el abuso sexuales. La MINURSO ha instaurado medidas para
garantizar el cumplimiento de dicha política y se ha aprobado un puesto de
oficial de conducta del personal en la plantilla para 2006/2007. Todo el
personal militar que llega a la Misión recibe información sobre la
prevención de la explotación y el abuso sexuales por la unidad de
capacitación militar. Desde abril de 2006, la MINURSO ha impartido
capacitación a casi una tercera parte de su personal militar, así como a
personal civil de contratación internacional, en materia de prevención de la
explotación y el abuso sexuales. Las sesiones de capacitación continuarán
para dar cabida a todo el personal civil y al personal militar en régimen de
rotación, a fin de lograr la plena concienciación sobre el Código de
Conducta de las Naciones Unidas y la política de tolerancia cero de las
Naciones Unidas respecto de la explotación y el abuso sexuales. V. Unión Africana 53. La delegación de
observadores de la Unión Africana en la MINURSO, dirigida por su Alto
Representante, Yilma Tadesse (Etiopía), siguió prestando apoyo a la Misión y
cooperando con ella. Deseo reiterar mi agradecimiento a la Unión Africana
por su colaboración. VI. Aspectos
financieros 54. La Asamblea
General, en su resolución 60/280, consignó la suma de 44,5 millones de
dólares en cifras brutas para el mantenimiento de la MINURSO para el período
comprendido entre el 1º de julio de 2006 y el 30 de junio de 2007. Por
consiguiente, si el Consejo de Seguridad aprueba mi recomendación que figura
en el párrafo 62 infra, los costos operacionales y de mantenimiento
de la Misión se limitarán a los recursos aprobados por la Asamblea General.
55. Al 30 de junio
de 2006, las cuotas impagadas de la cuenta especial de la MINURSO ascendían
a 49,6 millones de dólares. Como consecuencia de ello, la Organización no ha
podido reembolsar a los gobiernos que aportan contingentes los gastos
realizados desde abril de 2002. El total de las cuotas pendientes
correspondientes a todas las operaciones de mantenimiento de la paz en esa
fecha ascendía a 1.336,2 millones de dólares. VII. Observaciones y
recomendaciones 56. Celebro que haya
seguido disminuyendo el número de violaciones por las partes del acuerdo
militar No. 1, en el que se define el régimen de cesación del fuego. Sin
embargo, han continuado las restricciones impuestas a la libertad de
circulación de los observadores militares de las Naciones Unidas que
intentan visitar las unidades, cuarteles generales y bastiones de las partes
con fines de verificación. Las partes tienen la responsabilidad de
garantizar que sus fuerzas militares y de seguridad no cometan violaciones,
y las exhorto a que levanten todas las restricciones y cooperen plenamente
con la MINURSO a fin de mantener la cesación del fuego. A ese respecto, como
señalé anteriormente (S/2006/249, párr. 42), aliento a las partes a que
colaboren con la MINURSO en la revisión de los acuerdos militares en vigor a
fin de aclarar cualquier cuestión que pueda estar sujeta a interpretaciones
diferentes y garantizar el respeto de los principios básicos de
mantenimiento de la paz. 57. La cesación del
fuego entró en vigor el 6 de septiembre de 1991. Hoy, 15 años después, las
partes militares siguen sin mantener contacto directo entre sí. Esa
situación continúa influyendo negativamente en la confianza mutua e impide
que se adopten procedimientos que puedan contribuir a la estabilización
durante períodos críticos. Aliento a las partes a que colaboren con la
MINURSO para entablar una cooperación y comunicación directas mediante una
comisión conjunta de verificación militar y otros foros. Ello ayudaría
también a resolver los problemas de interés para ambas partes, como la
remoción de minas y la sensibilización al respecto, y sería una forma de
mejorar las condiciones de vida de todos los afectados, asegurando al mismo
tiempo que se siga respetando la cesación del fuego. 58. Agradezco a la
República de Corea el apoyo que presta desde hace tiempo a la MINURSO
mediante el despliegue de una unidad de servicios médicos especializada y
muy preparada, desde 1994 a 2006. Acojo con satisfacción el despliegue de la
unidad de servicios médicos de Malasia y le deseo el mismo éxito en su
servicio con la MINURSO. 59. Me complace
saber que el intercambio de visitas familiares entre el territorio y los
campamentos de refugiados en la zona de Tinduf se reanudará en breve. Las
comunidades dependen de las visitas para los contactos entre familiares que
no se han visto durante más de 30 años. Deseo felicitar a las partes por
haber logrado un acuerdo sobre la reanudación de esta importante medida de
consolidación de la confianza. 60. Apoyo la
recomendación del ACNUDH de que se haga todo lo posible para asegurar el
respeto de los derechos humanos del pueblo del Sáhara Occidental por todas
las instancias y de que las Naciones Unidas estudien con todas las partes
interesadas la mejor forma de garantizar una vigilancia adecuada y continua
de los derechos humanos en la región a fin de velar por la protección plena
de los derechos humanos del pueblo del Sáhara Occidental. Además, exhorto a
las partes a que sigan manteniendo un diálogo constructivo con el ACNUDH
para garantizar el respeto de los derechos humanos del pueblo del Sáhara
Occidental. 61. Basándome en la
valoración de las actividades de mi Enviado Personal, deseo recomendar al
Consejo de Seguridad que haga un llamamiento a ambas partes, Marruecos y el
Frente Polisario, para que entablen negociaciones sin condiciones previas, a
fin de lograr una solución política justa, duradera y aceptable por las
partes que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sáhara
Occidental. Los países vecinos, Argelia y Mauritania, también deberían ser
invitados a esas negociaciones y ser consultados por separado sobre las
cuestiones que les afectan directamente, de conformidad con la fórmula
utilizada durante el mandato de mi anterior Enviado Personal, James A. Baker
III. Una vez que las partes hayan respondido favorablemente al llamamiento
del Consejo, presentaré nuevas propuestas relativas a la modalidad de las
negociaciones, el papel de las Naciones Unidas y otros asuntos. 62. Habida cuenta de
la situación que existe sobre el terreno y de la labor en curso de mi
Enviado Personal, sigo creyendo que la presencia de la MINURSO continúa
siendo indispensable para el mantenimiento de la cesación del fuego en el
Sáhara Occidental. En consecuencia, recomiendo al Consejo de Seguridad que
prorrogue el mandato de la MINURSO durante un nuevo período de seis meses,
hasta el 30 de abril de 2007. 63. Para concluir,
desearía expresar mi agradecimiento a mi Enviado Personal por su labor
continua en la búsqueda de una solución a la cuestión del Sáhara Occidental
y a mi Representante Especial, Francesco Bastagli, que trabajó con enorme
dedicación hasta finales de septiembre de 2006. Deseo también rendir
homenaje a todo el personal civil y militar que presta sus servicios en la
MINURSO por la forma en que han desempeñado, en circunstancias difíciles,
las responsabilidades que les fueron encomendadas por el Consejo de
Seguridad.
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