UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTALCarlos Ruiz MiguelCatedrático de Derecho ConstitucionalUniversidad de Santiago de Compostela |
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NACIONES UNIDAS CONSEJO DE SEGURIDAD
Distr. general 19 de abril de 2006 Español Original: inglés Informe del
Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental I. Introducción 1. El presente informe se ha
preparado en cumplimiento de la resolución 1634 (2005) del Consejo de
Seguridad, de 28 de octubre de 2005, en la que el Consejo prorrogó el
mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara
Occidental (MINURSO) hasta el 30 de abril de 2006. El informe trata de la
evolución de la situación desde que se publicó mi informe de fecha 13 de
octubre de 2005 (S/2005/648). II. Acontecimientos recientes en
el Sáhara Occidental 2. El 6 de noviembre de 2005 se
celebró una ceremonia en El-Aaiún para conmemorar el trigésimo aniversario
de la “marcha verde” de Marruecos hacia el Sáhara. Entre el 24 y el 28 de
febrero de 2006, el Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y
del Río de Oro (Frente Polisario) celebró el trigésimo aniversario de la
“República Democrática Árabe Saharaui” en Tinduf (Argelia) y Tifariti (Sáhara
Occidental), localidad situada a unos 70 kilómetros al este de la berma. El
20 de marzo de 2006, el Rey Mohammed VI viajó a El-Aaiún con motivo de una
visita de cinco días al Sáhara Occidental, donde anunció el nombramiento de
un nuevo Presidente y otros cargos de alto nivel del Real Consejo Asesor
para Asuntos del Sáhara, en un intento de revitalizar este órgano, integrado
por dirigentes tradicionales (jeques), representantes de la sociedad civil y
otros miembros elegidos. 3. Durante el período que se
examina, El-Aaiún y algunas de las principales ciudades del Territorio
fueron escenario de varias manifestaciones para reivindicar la libre
determinación del pueblo del Sáhara Occidental y el respeto de sus derechos
humanos, en las que se produjeron enfrentamientos violentos entre los
participantes y las fuerzas de seguridad de Marruecos que se saldaron con
varios arrestos y detenciones. Las tensiones se recrudecieron a finales de
octubre tras el fallecimiento de un joven manifestante saharaui como
resultado de lesiones producidas en el curso de una manifestación que tuvo
lugar en El-Aaiún el 29 de octubre de 2005. Posteriormente, las autoridades
marroquíes ordenaron el arresto y la detención de dos agentes de policía
involucrados en el incidente, en espera de la conclusión de la investigación
judicial sobre las circunstancias que rodearon la muerte del manifestante.
En respuesta a las manifestaciones, se incrementó la presencia de las
fuerzas de seguridad y policía de Marruecos en las principales ciudades del
Sáhara Occidental y, en diciembre, se desplegaron efectivos del ejército en
el territorio por primera vez desde 1999. En las cartas que me envió el
Secretario General del Frente Polisario, Mohammed Abdelaziz, de fecha 17 de
noviembre y 14 y 20 de diciembre de 2005, respectivamente, éste pedía a las
Naciones Unidas que interviniesen para proteger a los ciudadanos del Sáhara
y garantizar sus derechos humanos, condenaba la intervención de la policía y
el ejército de Marruecos en las manifestaciones y advertía que el despliegue
de oficiales militares marroquíes en el Sáhara Occidental constituía un
hecho peligroso que podía dar lugar a nuevos incidentes, incluidos
“enfrentamientos mortales” entre la población civil de Marruecos y el Sáhara 4. El 25 de marzo de 2006, el Rey
de Marruecos concedió el indulto a 216 presos, entre ellos 30 activistas
saharauis. En El-Aaiún, Boujdour, Dajla y Esmara se organizaron
manifestaciones pro-saharauis para celebrar la liberación de los activistas
y pedir la liberación de 37 presos políticos más. Según varios medios de
comunicación, las fuerzas de seguridad marroquíes intervinieron para
dispersar a los manifestantes y realizaron algunas detenciones. El 28 de
marzo, el Sr. Abdelaziz me escribió de nuevo para expresar su preocupación
ante las violaciones de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de
seguridad de Marruecos en manifestaciones recientes, particularmente en
Esmara, donde habían sido presuntamente detenidas varias personas, algunas
de las cuales, entre ellas varias mujeres, habían resultado heridas, el 26
de marzo. Posteriormente, el Sr. Abdelaziz se desplazó a Nueva York para
reunirse conmigo en la Sede de las Naciones Unidas el 3 de abril, con objeto
de expresar su preocupación ante la situación actual en el territorio. III. Actividades de mi Enviado
Personal 5. Tras mantener conversaciones
preliminares en Nueva York con los representantes de ambas partes, el
Gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, y de los países vecinos,
Argelia y Mauritania, mi Enviado Personal, el Embajador Peter van Walsum,
visitó la región en misión exploratoria del 11 al 17 de octubre. Mi
Representante Especial para el Sáhara Occidental, Franceso Bastagli, se unió
al Sr. van Walsum y a su delegación a su llegada a Rabat el 11 de octubre.
El Sr. van Walsum fue recibido en Casablanca (Marruecos) por el Rey Mohammed
VI. En Rabat se reunió con el Primer Ministro, Driss Jettou, y con el
Ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación, Mohamed Benaissa, el
Ministro del Interior, Moustafa Sahel, el Ministro Adjunto de Relaciones
Exteriores y Cooperación, Taieb Fassi Fihri, el Coordinador de Marruecos con
la MINURSO, Hamid Chabar, y otros altos cargos del Gobierno. En la zona de
Tinduf, a donde llegó el 14 de octubre, mi Enviado Personal se reunió con el
Sr. Abdelaziz, así como con el Coordinador del Frente Polisario con la
MINURSO, M’Hamed Khadad, y con otros alto cargos del Frente Polisario y
jeques. En Argelia, a donde llegó el 15 de octubre, mi Enviado Personal fue
recibido por el Presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, y se reunió con
el Ministro de Relaciones Exteriores, Mohammed Bedjaoui, el Ministro de
Estado para Asuntos Africanos, Abdelkader Messahel, y otros altos cargos del
Gobierno. El 17 de octubre el Sr. van Walsum fue recibido en Nuakchot por el
Presidente del Consejo Militar para la Justicia y la Democracia y Jefe del
Estado, Coronel Ely Ould Mohamed Vall, y se reunió con el Primer Ministro,
Sidi Mohamed Ould Boubacar, y con el Ministro de Relaciones Exteriores,
Ahmed Ould Sid’Ahmed y otros altos cargos del Gobierno 6. Tras su visita exploratoria a
la región, mi Enviado Personal me informó de que la cuestión todavía se
encontraba en una situación de estancamiento y que seguía habiendo total
desacuerdo sobre el modo de permitir que el pueblo del Sáhara Occidental
ejerciera su derecho a la libre determinación. Marruecos había reiterado que
no aceptaría un referéndum que incluyese la opción de la independencia.
Abogaba con firmeza por la negociación con miras a lograr una solución
política justa, duradera y mutuamente aceptable pero dejaba claro que ésta
se debería centrar en un estatuto de autonomía para el Sáhara Occidental. La
posición del Frente Polisario, que contaba con el apoyo general de Argelia,
era que el único modo de avanzar consistía en aplicar el plan de paz para la
libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental o el plan de arreglo.
Ambos habían sido aprobados o apoyados por el Consejo de Seguridad y
contemplaban la libre determinación mediante un referéndum que incluyera la
independencia entre las opciones a elegir. Cualquier otra alternativa sería
inaceptable para el Frente Polisario. Mauritania había reiterado su estricta
neutralidad. 7. Durante las reuniones
celebradas en Rabat, Tinduf, Argel y Nuakchot, todos los oficiales
reiteraron a mi Enviado Personal su compromiso de cooperar con las Naciones
Unidas a fin de alcanzar una solución para el problema del Sáhara Occidental
a la mayor brevedad posible, como requisito previo para la estabilidad y el
desarrollo de la región. A su regreso de la región, mi Enviado Personal
celebró consultas con las autoridades de España, Francia y los Estados
Unidos de América en Madrid, París y Washington, D.C., los días 18, 19 y 25
de octubre, respectivamente. 8. De conformidad con lo
dispuesto en el párrafo 4 de la resolución 1634 (2005) del Consejo de
Seguridad, el 18 de enero de 2006, mi Enviado Personal informó al Consejo de
Seguridad sobre la marcha de sus gestiones. Los aspectos de esa exposición
informativa y las reacciones expresadas por las partes y los representantes
de países vecinos en las reuniones que mi Enviado Personal mantuvo con ellos
posteriormente figuran en la sección VII del presente informe. 9. Durante el mes de febrero de
2006 mi Enviado Personal celebró una serie de consultas con las autoridades
del Reino Unido, España, Francia, y los Estados Unidos de América en
Londres, Madrid, París, y Washington, D.C., así como con Alpha Oumar Konare,
Presidente de la Comisión de la Unión Africana, en Addis Abeba y con altos
cargos de la Unión Europea en Bruselas. Percibió un consenso en la comunidad internacional sobre la necesidad
de lograr una solución para el problema del Sáhara Occidental a la mayor
brevedad posible a fin de permitir que el pueblo del Sáhara Occidental
ejerza su derecho a la libre determinación. IV. Actividades sobre el terreno A. Componente militar 10. Al 15 de marzo, el componente
militar de la MINURSO estaba integrado por 223 efectivos, incluido el
personal administrativo y el del servicio médico, de una dotación autorizada
de 231 personas. El componente militar siguió vigilando activamente la
cesación del fuego, que está en vigor desde el 6 de septiembre de 1991. 11. Durante el período que se
examina, la MINURSO efectuó 3.729 patrullas terrestres y 157 patrullas
aéreas para visitar e inspeccionar unidades del Real Ejército de Marruecos y
de las fuerzas militares del Frente Polisario, de conformidad con el acuerdo
militar No. 1 concertado entre el Ejército Real y la MINURSO por una parte,
y entre ésta y las fuerzas militares del Frente Polisario por la otra. En
octubre se iniciaron operaciones nocturnas de conformidad con el nuevo
concepto de operaciones que entró en efecto el 1° de octubre (véase
S/2005/648, párr. 20). Asimismo, la MINURSO ha propuesto a las partes el
establecimiento de una comisión conjunta de verificación militar, integrada
por representantes de ambas partes y de la MINURSO, a fin de facilitar el
intercambio de información y la transparencia en la aplicación de la
cesación del fuego. El nuevo carácter de las operaciones se ha traducido en
un aumento del 25% del número de patrullas terrestres en comparación con el
período que abarcaba el informe anterior. 12. Las violaciones cometidas por
ambas partes han disminuido desde el último período de que se informó
(S/2005/648, párr. 8). Además, el Frente Polisario levantó las restricciones
a la circulación de observadores militares de las Naciones Unidas que había
impuesto durante varios años y permitió el acceso a sus unidades militares
para fines de inspección. Entre el 14 de octubre y el 15 de marzo, la
MINURSO observó ocho nuevas violaciones por parte del Real Ejército de
Marruecos y cuatro nuevas violaciones por parte de las fuerzas militares del
Frente Polisario, lo que supone una reducción de casi el 50% del número
total de violaciones en comparación con el último período de que se informó.
Entre ellas cabe citar las incursiones constantes en la zona de separación
de elementos armados de ambas partes, la construcción de nuevas estructuras
físicas y la circulación de armas y unidades militares sin previa
notificación ni autorización de la MINURSO. La Misión informó de que la
concentración de fuerzas militares del Frente Polisario durante el desfile
militar celebrado en Tifariti el 27 de febrero incluyó la presencia de unos
2.600 efectivos, 150 camellos y 40 vehículos blindados de transporte de
tropas, por lo que constituyó una violación del acuerdo militar No. 1. 13. No obstante, la MINURSO
siguió observando violaciones constantes por parte de ambas partes. Entre
ellas, la presencia de equipos de radar y el refuerzo de las
infraestructuras de defensa, incluida la ampliación de la berma, por parte
del Real Ejército de Marruecos, así como el despliegue constante de personal
militar y el refuerzo de las infraestructuras por parte del Frente Polisario
en la zona conocida como “Fuerte español”, como señalé en mi informe al
Consejo de Seguridad (S/2005/49, párr. 6). Los estrechos contactos
establecidos con las partes contribuyeron a rebajar la tensión en la víspera
de las celebraciones organizadas por el Frente Polisario para conmemorar el
trigésimo aniversario de la “República Democrática Árabe Saharaui” y las
manifestaciones públicas que iban a tener lugar en la berma no llegaron a
realizarse. 14. En cuanto a los acuerdos
militares Nos. 2 y 3, las partes han seguido cooperando con la MINURSO en la
labor de marcado y eliminación de minas y artefactos explosivos sin detonar.
En el período que se examina, la MINURSO encontró y marcó 29 minas y
artefactos, y supervisó la destrucción de 3.381 de estos dispositivos. En
colaboración con el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas
a las Minas, las partes y organizaciones no gubernamentales, la Misión
también organizó actividades de remoción de minas y municiones y artefactos
explosivos sin detonar, así como actividades para concienciar sobre este
problema a la población del territorio, en el que las condiciones
climatológicas suelen ocasionar desplazamientos de las minas y los caminos
que hacen peligrosas zonas anteriormente seguras. El 3 de noviembre, el
Frente Polisario firmó el “Documento de compromiso” de la organización no
gubernamental Geneva Call dirigido a agentes no estatales, en el que se
prohibía el uso de minas antipersonal y se recoge el compromiso de destruir
las existencias de que se disponga. El 27 de febrero, el Frente Polisario
procedió a destruir 3.100 minas antipersonal y una mina antitanque en las
postrimerías de Tifariti, en una operación supervisada por la MINURSO. B. Prisioneros de guerra, otros
detenidos y personas en paradero desconocido 15. El Comité Internacional de la
Cruz Roja sigue colaborando con las partes para conocer el paradero de los
que todavía están desaparecidos como consecuencia del conflicto. C. Asistencia a los refugiados
del Sáhara Occidental 16. Tras una decisión conjunta de
la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de reducir de 158.000 a
90.000 el número de beneficiarios que recibe asistencia (véase S/2005/648,
párr. 11), representantes del Alto Comisionado y del PMA se reunieron con
altos funcionarios del Gobierno de Argelia y del Frente Polisario, del 14 al
19 de febrero, a fin de examinar la cuestión del número de refugiados que
necesita asistencia. Las conversaciones sobre estos temas siguen su curso.
El Alto Comisionado y el PMA dirigieron conjuntamente una misión de donantes
en la zona de Tinduf los días 18 y 19 de marzo, a fin de que los donantes se
familiarizaran con las actividades de socorro en los campamentos de
refugiados. La misión contribuyó a concienciar en mayor medida a los
donantes de la precaria situación humanitaria existente en los campamentos
de refugiados de la zona de Tinduf, en donde se prevé que, para finales de
abril, se habrán agotado los suministros de harina de trigo y de azúcar. 17. Entre el 9 y el 11 de
febrero, cuatro asentamientos de refugiados de la zona de Tinduf se vieron
afectados por fuertes lluvias e inundaciones repentinas, lo que ocasionó
graves daños a la ya frágil infraestructura de los campamentos. Entre 50.000
y 60.000 refugiados quedaron sin hogar ya que sus refugios, construidos con
ladrillos de barro, no pudieron resistir las inundaciones. También hubo
graves daños en escuelas y dispensarios. El Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados, el PMA y la Media Luna Roja de Argelia pusieron
en marcha inmediatamente un mecanismo de respuesta de emergencia para hacer
frente a la crisis, y Argelia envió un convoy humanitario para llevar
socorro a los refugiados del Sáhara. En las primeras fases de la respuesta
de emergencia, la MINURSO ayudó proporcionando depósitos de agua, así como
en las tareas de distribución y coordinación general de la asistencia. Debo
elogiar la rápida y eficaz respuesta del Gobierno de Argelia y de la propia
comunidad de refugiados para hacer frente a los efectos a corto plazo de la
crisis. Debo agradecer también el generoso apoyo proporcionado por varios
países donantes en la financiación del suministro de asistencia de
emergencia a la población afectada. No obstante, si bien el acceso a los
servicios básicos se ha restablecido, sigue en marcha la labor de evaluación
de los daños causados y la rehabilitación necesaria. En la actualidad se
calcula que, además de la falta esencial de alojamiento adecuado, también se
ha visto afectada de manera negativa la situación de los alimentos en los
campamentos. Por tanto, hago un llamamiento a los donantes para que
continúen contribuyendo con generosidad a los programas de asistencia
dirigidos a los refugiados del Sáhara que se han visto afectados por la
reciente crisis. D. Medidas de consolidación de la
confianza 18. Me complace informar de que,
el 25 de noviembre, tras una interrupción de 11 meses, el Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Refugiados y la MINURSO pudieron reanudar el
programa de intercambio de visitas familiares entre el territorio y los
campamentos de refugiados de la zona de Tinduf. Con arreglo a lo dispuesto
en el plan de acción, la MINURSO presta asistencia y apoyo logístico al Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que es el
responsable general de la aplicación del programa y la protección de los
beneficiarios. Al 15 de marzo, unas 610 personas habían utilizado los vuelos
semanales de las Naciones Unidas entre el territorio y los campamentos de
refugiados de la zona de Tinduf, con lo que el total de beneficiarios desde
el inicio del programa asciende a 2.086. Más de 17.000 personas (unas 6.000
en el territorio y unas 11.000 en los campamentos) se encuentran en la
actualidad en una lista de espera para participar en el programa, y
habitantes del Sáhara de ambos lados de la berma han solicitado que vuelvan
a abrirse las listas para permitir que otros candidatos se inscriban en
ellas, lo que pone de manifiesto el alto grado de interés que existe en el
programa. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y
mi Representante Especial para el Sáhara Occidental, Francesco Bastagli,
están examinando con las partes la posibilidad de ampliar el programa a fin
de aumentar el número de sus beneficiarios. No obstante, cualquier
ampliación para incrementar el número de visitas familiares o inscribir a
otras personas requeriría un aumento de la cantidad estimada de 3,6 millones
de dólares solicitada para el programa en 2006. Insto a los donantes a que
contribuyan con generosidad a esta importante iniciativa humanitaria, muy
valorada por las personas que se benefician de ella y que promueve la
solidaridad y el entendimiento mutuo entre los habitantes del Sáhara. 19. Debe recordarse que el apoyo
de la Misión al programa de intercambio de visitas familiares conllevará el
despliegue de agentes de la policía civil para acompañar a los participantes
en dicho programa en los vuelos de las Naciones Unidas que cruzan la berma y
supervisar y facilitar los procedimientos aeroportuarios en los puntos de
llegada y partida. 20. El servicio telefónico entre
los campamentos de la zona de Tinduf y el territorio continuaron funcionando
de manera satisfactoria durante el período al que se refiere el informe.
Desde que se establecieron estos servicios, se han realizado más de 43.700
llamadas desde los campamentos, lo que ha permitido a los refugiados
comunicarse con sus parientes en el territorio. Como se ha informado
anteriormente, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados sigue dispuesto a poner en marcha el servicio postal con arreglo
a las modalidades que se propusieron inicialmente o en condiciones que
cuenten con la aprobación de todos los interesados. E. Migrantes ilegales 21. En el período al que se
refiere el informe, se pidió de nuevo a la MINURSO que prestara asistencia
para responder a la difícil situación humanitaria de los migrantes que se
encontraban abandonados en el desierto del Sáhara Occidental. Desde el 12 al
16 de octubre de 2005, tras recibir informes del Alto Comisionado de las
Naciones Unidas para los Refugiados y de varias organizaciones no
gubernamentales que actúan en el territorio de que un número de migrantes
subsaharianos habían quedado abandonados en el desierto, la MINURSO organizó
patrullas de tierra y aire para ayudar a localizarlos. El 17 de octubre, se
había encontrado a un total de 115 migrantes, todos ellos en malas
condiciones físicas por haber carecido de alimentos y agua durante varios
días, y algunos de ellos heridos. Los migrantes dijeron que habían quedado
abandonados en el desierto tras ser obligados a cruzar la berma y llegar a
la zona de separación. Por razones puramente humanitarias, la MINURSO les
prestó asistencia suministrándoles agua, alimentos y ayuda médica de
emergencia antes de trasladarlos y ponerlos bajo la atención del Frente
Polisario. A finales de noviembre, 154 migrantes ilegales, principalmente
procedentes del África subsahariana, habían llegado a Bir Lahlou, Mehaires y
Agwanit, donde se les proporcionó acogida bajo el cuidado del Frente
Polisario. En diciembre, 93 de estos migrantes abandonaron voluntariamente
los locales del Frente Polisario por sus propios medios, con lo que quedaron
un total de 61 migrantes en el territorio. El 23 de febrero,la MINURSO ayudó
al traslado de 26 de ellos desde Bir Lahlou, vía Mijek, a Zouérate, en
Mauritania, donde fueron recibidos por el Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados, tras haber accedido el Gobierno de Mauritania a
concederles asilo temporal en espera de una solución a su situación. El 12
de abril, 35 migrantes, principalmente del Camerún y de Ghana, seguían
acogidos en Bir Lahlou bajo el cuidado del Frente Polisario. 22. El 31 de diciembre de 2005,
un grupo de 17 migrantes de África occidental llegó al destacamento de la
MINURSO en Agwanit, solicitando la ayuda de la Misión. La MINURSO les
proporcionó transporte hasta la frontera de Mauritania, desde donde fueron
repatriados. El grupo de 46 migrantes ilegales de Bangladesh al que se hacía
referencia en mi último informe (S/2005/648, párr. 17) aumentó a 48 durante
el período al que se refiere el presente informe con la llegada de otros dos
migrantes de la misma nacionalidad. El 14 de enero ese grupo, que había
estado bajo el cuidado del Frente Polisario en la zona de Tifariti, fue
trasladado, con asistencia logística de la MINURSO, a la frontera de
Mauritania, en donde fue entregado a la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM) para ser repatriado de manera voluntaria. 23. Si bien la MINURSO siguió
prestando asistencia de emergencia a los migrantes que se encontraban
abandonados y ayudó en las operaciones de repatriación, su capacidad para
asistir a migrantes abandonados continúa siendo limitada. La presencia cada
vez mayor de migrantes abandonados en el territorio impuso una carga
creciente en los recursos de que dispone la MINURSO y afectó cada vez más al
desempeño de su mandato principal. Dado que la MINURSO no puede asumir la
responsabilidad actual de responder a las necesidades inmediatas de los
migrantes abandonados, ha entrado en contacto con asociados del ámbito
humanitario que cuentan con el mandato, los procedimientos y los recursos
necesarios, con el fin de preparar una respuesta interinstitucional
coordinada al problema. Se han logrado avances importantes al respecto en
varias reuniones que tuvieron lugar en Ginebra con el Alto Comisionado de
las Naciones Unidas para los Refugiados, la Organización Internacional para
las Migraciones y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las
Naciones Unidas, a iniciativa de la MINURSO, los días 23 y 24 de febrero. F. Reestructuración de la Misión 24. Además de las recomendaciones
elaboradas tras el examen de los componentes civil y militar de la Misión
(véase S/2005/648, párrs. 19 a 21), se lograron avances importantes durante
el período al que se refiere el informe respecto de la reestructuración de
la MINURSO. Con el establecimiento de un centro conjunto de operaciones y de
una unidad conjunta de análisis de la Misión ha mejorado la integración de
las actividades civiles y militares de ésta, así como la recopilación de
datos y la gestión de la información. El centro conjunto de operaciones
también ha contribuido a la mejora de la gestión operacional a fin de
asegurar el pleno cumplimiento de los objetivos militares de la Misión. Por
mediación de sus centros subsidiarios, la unidad de recopilación de
información y la unidad de análisis de información, la unidad conjunta de
análisis de la Misión gestiona la recopilación, el almacenamiento y el
análisis de datos sobre cuestiones de relevancia para la ejecución del
mandato de la MINURSO. Así, la unidad conjunta de análisis de la Misión se
ha convertido gradualmente en un instrumento eficaz para la gestión
estratégica y la adopción de decisiones de la MINURSO. Entre el 20 y el 22
de diciembre, una delegación de la MINURSO viajó a Abidján para que hubiera
un intercambio de información entre la unidad conjunta de análisis de la
Misión y el personal de la Operación de las Naciones Unidas en Côte
d’Ivoire. 25. Como dije en mi último
informe (S/2005/648, párr. 20), se adoptaron medidas para reforzar, dentro
de los recursos existentes, la capacidad del componente militar de la Misión
para vigilar la cesación del fuego y los acuerdos militares. En este
contexto, el cierre de los dos cuarteles generales de sector el 31 de
octubre y el posterior despliegue del personal militar de éstos a nueve
destacamentos de observadores ha permitido a la MINURSO ampliar
sus actividades de vigilancia de la cesación del fuego con una presencia
reforzada sobre el terreno. Entretanto, el inicio de operaciones nocturnas
en octubre ha permitido una vigilancia más general de las actividades
militares de las partes, que está resultando ser un disuasor eficaz de las
violaciones del acuerdo militar No. 1. Además, se puso en marcha un sistema
de contacto jerárquico entre la MINURSO y las estructuras de mando de las
partes para facilitar las relaciones con las partes a todos los niveles, en
particular en los momentos en que puedan surgir tensiones. 26. Para que la MINURSO se ajuste
a las prácticas de mantenimiento de la paz actuales se creó una unidad del
Sistema de Información Geográfica. Cuando se adquiera el equipo necesario
dentro del presupuesto actual de la Misión, la MINURSO contará con capacidad
para elaborar sus propios mapas topográficos, que sustituirán a los
obsoletos mapas aéreos que se utilizan en la actualidad para fines
operacionales y de planificación. Esta iniciativa también servirá de apoyo a
la labor en curso de la Misión de reducir el peligro de las minas y las
municiones y artefactos explosivos sin detonar, ya que es esencial disponer
de un sistema de información geográfica y de mapas precisos para velar por
la seguridad de los observadores militares en las partes del territorio que
están plagadas de minas y de municiones y artefactos explosivos sin detonar, y que
constituirá un valioso instrumento de gestión para llevar a cabo otros
objetivos de la Misión. 27. Según la práctica actual, el
asesor de seguridad informa ahora directamente a mi Representante Especial,
mientras que las funciones de las operaciones y la seguridad aéreas se han
separado a fin de garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad
aérea. En diciembre, un equipo del Departamento de Seguridad realizó un
examen de la gestión de la seguridad de la MINURSO, del que surgieron una
serie de recomendaciones para mejorar la seguridad física de la Misión y sus
sistemas de gestión de la seguridad. Con arreglo a estas recomendaciones, se
han puesto en marcha medidas para mejorar la seguridad del personal y los
locales de la MINURSO, como la introducción de un sistema de vigilancia
integrado para facilitar la evacuación rápida, cuando sea necesaria. A fin
de asegurar el cumplimiento de las normas mínimas de seguridad de las
operaciones, se han asignado recursos para mejorar la infraestructura de los
cuarteles generales y los destacamentos de la Misión, incluida la
instalación de película antiexplosiones en todas las ventanas, iluminación
de seguridad, barreras de acceso y una valla de seguridad. La MINURSO
también está estudiando la construcción de pozos en determinados
destacamentos, en particular en la zona oriental de la berma, a fin de que
el personal tenga mayor comodidad y haya más seguridad. Algunas de las
medidas de seguridad requieren la aprobación previa de las autoridades
locales. 28. En el marco de la
reestructuración de los componentes civil y administrativo, se están
contratando algunos servicios de apoyo y mantenimiento, lo cual, junto a las
reducciones de personal señaladas en mi último informe (S/2005/648, párr.
21) y otras medidas de recorte de gastos, representará un ahorro importante
para la Misión. En el ámbito de la formación, se puso en marcha en febrero
un programa integrado de iniciación en toda la Misión a fin de ofrecer al
personal militar, civil y de contratación local, una introducción general
acerca de la MINURSO y las Naciones Unidas. El programa se complementa con
sesiones informativas de iniciación específicas ajustadas a las funciones de
cada persona que se contrata. V. Unión Africana 29. Durante el período al que se
refiere el informe, la delegación de observadores de la Unión Africana en la
MINURSO, dirigida por su Alto Representante, Yilma Tadesse (Etiopía), siguió
prestando apoyo a la Misión y cooperando con ella. Deseo reiterar mi
agradecimiento a la Unión Africana por su colaboración. VI. Aspectos financieros 30. La Asamblea General, en su
resolución 59/308, consiguió la cantidad de 47.948.400 dólares, es decir
3.995.700 dólares mensuales, a la Cuenta Especial de la MINURSO para el
período comprendido entre el 1° de julio de 2005 y el 30 de junio de 2006.
Si el Consejo de Seguridad decidiese ampliar el mandato de la MINURSO
después de 30 de abril de 2006, los gastos de mantenimiento de la Misión
hasta el 30 de junio de 2006 se limitarían a las cantidades aprobadas por la
Asamblea. A 31 de diciembre de 2005, las cuotas impagadas de la Cuenta
Especial de la MINURSO ascendían a 62,8 millones de dólares. Como
consecuencia de ello, la Organización no ha podido reembolsar a los
Gobiernos que aportan contingentes los gastos incurridos desde abril de
2002. El total de las cuotas pendientes correspondientes a todas las
operaciones de mantenimiento de la paz ascendían, al 31 de diciembre de
2005, a 2.918,8 millones de dólares. VII. Observaciones y
recomendaciones 31. En su exposición informativa
del 18 de enero de 2006 al Consejo de Seguridad, mi Enviado Personal señaló
que desde abril de 2004, en que el Gobierno de Marruecos rechazó el Plan de
paz porque no podía aceptar un referéndum que incluyera la independencia
como una de las opciones, el Plan no había vuelto a ser mencionado en una
resolución del Consejo de Seguridad. Tampoco había utilizado su influencia
para tratar de persuadir a Marruecos de que volviera a considerar su
posición ninguno de los países que tenían vínculos estrechos con él. Mi
Enviado Personal concluyó que el Consejo de Seguridad se mantenía firme en
su opinión de que sólo podría considerar una solución consensual a la
cuestión del Sáhara Occidental. En este contexto, no veía en qué forma podía
redactar un nuevo plan que sustituyese al Plan de paz. Un nuevo plan estaría
condenado desde el principio a ser rechazado por Marruecos a menos que
excluyera la realización de un referéndum con la independencia como una de
las opciones, plan que él no podía contemplar. Las Naciones Unidas no podían
respaldar un plan que excluyera un verdadero referéndum y decir al mismo
tiempo que proporcionaban la libre determinación al pueblo del Sáhara
Occidental. 32. No obstante, mi Enviado
Personal consideró que lo que era impensable en un plan respaldado o
aprobado por el Consejo de Seguridad podía no quedar fuera del alcance de
negociaciones directas. Una vez que el Consejo de Seguridad reconociera la
realidad política de que nadie iba a obligar a Marruecos a abandonar su
reclamación de soberanía sobre el Sáhara Occidental, se daría cuenta de que
sólo quedaban dos opciones: la prolongación indefinida del estancamiento
actual en espera de una realidad política diferente; o las negociaciones
directas entre las partes. 33. La primera de las opciones
fue descartada por mi Enviado Personal, que dijo que la continuación del
estancamiento actual era un caldo de cultivo de la violencia. La violencia
no llevaría a la independencia del Sáhara Occidental sino que, más
probablemente condenaría a otra generación de habitantes del Sáhara
Occidental a crecer en los campamentos de Tinduf. 34. Así pues, quedaba el recurso
a las negociaciones directas, que debían celebrarse sin condiciones previas.
Su objetivo debía ser conseguir lo que ningún “plan” pudo lograr, es decir
un compromiso entre la legalidad internacional y la realidad política que
diera como resultado una solución política justa, duradera y mutuamente
aceptable, que permitiera la libre determinación de la población del Sáhara
Occidental. 35. Tras años de depender de
planes patrocinados por las Naciones Unidas, debía quedar claro a las partes
que las Naciones Unidas estaban apartándose y que ahora la responsabilidad
era suya. Ello no quería decir que las partes estuvieran desde ese momento
solas. Mi Enviado Especial consideraba que en el Consejo había consenso
respecto de que cualquier solución al problema del Sáhara Occidental tenía
que lograrse en el marco, o bajo los auspicios, de las Naciones Unidas. 36. Mi Enviado Especial instó al
Consejo a que invitase a Argelia a participar en las negociaciones. También
pidió a los miembros del Consejo que habían estado apoyando la posición de
Marruecos que hiciesen todo lo que estuviese en sus manos para lograr el
éxito de las negociaciones. 37. En las consultas bilaterales
que mi Enviado Especial mantuvo tras su exposición informativa, el Frente
Polisario reiteró que en ningún caso negociaría ningún tipo de autonomía
bajo la soberanía de Marruecos. Mi Enviado Especial aclaró que, en su
exposición informativa, había hablado de negociaciones sin condiciones
previas con miras a lograr una solución política justa, duradera y
mutuamente aceptable que permitiera la libre determinación de la población
del Sáhara Occidental. El Consejo de Seguridad no podía invitar a las partes
a negociar sobre una autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía de
Marruecos, ya que ello implicaría el reconocimiento de la soberanía de
Marruecos sobre el Sáhara Occidental, cosa que estaba fuera de cualquier
consideración, dado que ningún Estado Miembro de las Naciones Unidas había
reconocido dicha soberanía. Negociar sin condiciones previas significaba,
como había señalado mi Enviado Especial en su exposición informativa, que no
sería una condición previa que el Frente Polisario reconociera primero la
soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y después se debatiera la
autonomía que “concedería” Marruecos. 38. Mi Enviado Especial recordó,
como lo había hecho en su exposición, la opinión consultiva de la Corte
Internacional de Justicia, de 16 de octubre de 1975, en la que se concluía
que no había razones válidas para que las reglas en materia de
descolonización y libre determinación, recogidas en la resolución 1514 (XV)
de la Asamblea General, no se aplicasen al Sáhara Occidental. En este
sentido, señaló que la opinión consultiva se había emitido hacía más de 30
años y que la resolución de la Asamblea aún no se había aplicado. En cuanto
al desmesurado lapso de tiempo transcurrido, mi Enviado Personal observó que
sólo se lograría una solución a la cuestión del Sáhara Occidental si las
partes trataban de alcanzar un compromiso mutuamente aceptable basado en los
principios pertinentes del derecho internacional y en las realidades
políticas actuales. En opinión de mi Enviado Personal, las partes podían
llegar a dicho compromiso si iniciaban un diálogo constructivo entre ellas
sobre esa base. 39. No obstante, el obstáculo
principal puede no encontrarse únicamente en las posiciones adoptadas por
las partes. Desde su exposición informativa del 18 de enero de 2006, mi
Enviado Personal ha sido cada vez más consciente de las fuerzas que existen
fuera de la región que se oponen a la posibilidad de las negociaciones. Ni
que decir tiene que ningún país dirá, o admitirá, que está a favor de que
continúe el estancamiento. Sin embargo, parece haber dos factores en juego
en la mayoría de los países: a) el hecho de que el Sáhara Occidental no
constituya una prioridad en sus agendas políticas nacionales; y b) el hecho
de que se conceda gran importancia a la continuidad de las buenas relaciones
tanto con Marruecos como con Argelia. La combinación de estos dos factores
constituye una poderosa tentación para aceptar la continuidad del
estancamiento, al menos durante algunos años más. En tanto en cuanto el
Sáhara Occidental no adquiera mayor prioridad en sus agendas políticas,
muchos países considerarán que el statu quo es más tolerable que cualquiera
de las posibles soluciones. 40. Coincido con la opinión de mi
Enviado Especial de que el Consejo de Seguridad no puede permitirse adoptar
una actitud de este tipo. No puede esperar a que la cuestión del Sáhara
Occidental se deteriore y pase, de ser una fuente de potencial inestabilidad
en la región, a convertirse en una amenaza para la paz y la seguridad
internacionales. En vez de ello, tanto el Consejo como cada uno de los
Estados Miembros que lo integran deben aprovechar la oportunidad y hacer
todo lo que esté en sus manos para ayudar a que las negociaciones se pongan
en marcha. El objetivo de estas negociaciones entre Marruecos y el Frente
Polisario, en calidad de partes, y Argelia y Mauritania en calidad de países
vecinos, debe ser el logro de una solución política justa, duradera y
mutuamente aceptable que permita la libre determinación de la población del
Sáhara Occidental. 41. Entiendo que una prolongación
del estancamiento actual puede llevar al deterioro de la situación en el
Sáhara Occidental, como se ha puesto de manifiesto en las continuas
manifestaciones y denuncias de abusos de los derechos humanos. En particular
me preocupan los informes de respuestas duras en las recientes
manifestaciones habidas en el territorio, incluida la detención de varias
personas. Se permitió a observadores internacionales y locales, así como a
abogados defensores, que asistieran a los juicios; no obstante, surgieron
inquietudes en lo que se refiere a las garantías procesales. A este
respecto, desearía reiterar que, aunque la MINURSO no dispone del mandato ni
de los recursos necesarios para ocuparse de esta cuestión, las Naciones
Unidas siguen comprometidas con el cumplimiento de las normas
internacionales de derechos humanos. En este contexto, la Oficina del Alto
Comisionado para los Derechos Humanos propuso el año pasado a las partes que
enviaran una misión al Sáhara Occidental y a los campamentos de Tinduf, así
como a Argelia, país que da asilo. La misión recabaría información sobre la
situación de los derechos humanos en relación con la cuestión del Sáhara
Occidental y propondría medidas para que las Naciones Unidas pudieran ayudar
mejor a hacer frente a los problemas de derechos humanos. Todos los
interesados han aceptado la propuesta y, tras la celebración de nuevas
consultas sobre las fechas, Marruecos ha señalado que estaría dispuesto a
recibir a la misión alrededor del 15 de mayo de 2006. 42. Celebro que se haya reducido
el número de violaciones por las partes del acuerdo militar No. 1. No
obstante, si bien la introducción del nuevo concepto de operaciones ha
reforzado considerablemente la capacidad de la Misión para vigilar el
cumplimiento del acuerdo, con la consiguiente repercusión en la cifra total
de violaciones cometidas por las partes, sigue siendo responsabilidad de
éstas el velar para que sus fuerzas militares y de seguridad no cometan
violaciones. En este sentido, insto a las partes a que colaboren con la
MINURSO en la revisión de los acuerdos militares en vigor a fin de responder
mejor a las nuevas realidades sobre el terreno y aclarar cualquier cuestión
que pueda estar sujeta a interpretaciones diferentes. Como señalé
anteriormente (S/2005/648, párr. 25), cualquier modificación de los acuerdos
debería ajustarse al principio de que las fuerzas militares y de seguridad
deben mantener el statu quo durante la cesación del fuego y deben conceder
plena libertad de movimientos a los observadores militares de la MINURSO, de
conformidad con los principios básicos de mantenimiento de la paz. Esta
libertad debe incluir la de inspeccionar las unidades militares, los
cuarteles generales y las instalaciones de las partes en el territorio. 43. Me siguen preocupando los
posibles peligros que existen para los manifestantes civiles que se acercan
a la zona de separación y las zonas restringidas que rodean la berma, o que
entran en ellas. Debe notificarse con suficiente antelación a la MINURSO de
dichas manifestaciones para que la Misión pueda ayudar a evitar la
posibilidad de posibles lesiones graves y asegurarse de que observadores de
las Naciones Unidas lleguen al lugar de las
manifestaciones a tiempo para verificar lasacusaciones de violaciones del
acuerdo militar No. 1 por ambas partes. Entretanto, debo elogiar la
iniciativa del Frente Polisario de destruir gran cantidad de las minas
antipersonal que tiene almacenadas, y hago un llamamiento a ambas partes
para que adopten medidas similares, con la asistencia de la MINURSO. 44. La dimensión humana del
conflicto, incluida la difícil situación de los refugiados del Sáhara
Occidental, constituye una preocupación creciente. En este sentido, celebro
la reanudación del intercambio de visitas familiares entre el territorio y
los campamentos de refugiados de la zona de Tinduf. Habida cuenta del éxito
de estas visitas, alentaría a todas las partes interesadas a que estudiaran
la posibilidad de aumentar el número de beneficiarios de este programa
humanitario. También espero con interés la aplicación de otras medidas de
consolidación de la confianza, en particular, la organización de seminarios
sobre temas que no sean políticos con la participación de miembros de la
sociedad civil tanto en el territorio como en los campamentos de refugiados
de la zona de Tinduf. Además, desearía elogiar la participación de la Misión
en la prestación de asistencia humanitaria a corto plazo a los migrantes que
se encontraban abandonados al este de la berma. Si bien dichas actividades
van más allá del mandato de la MINURSO, la Misión no puede ignorar las
urgentes necesidades humanitarias de estos migrantes, en particular en
ausencia de agentes humanitarios capaces de proporcionar socorro de
emergencia. Entre tanto, celebro los esfuerzos realizados por la Misión para
colaborar con asociados humanitarios que tengan competencia y capacidad para
proporcionar apoyo de manera más continuada. Creo que el entendimiento
alcanzado en Ginebra entre la MINURSO, el Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados y la OIM no sólo facilitará una respuesta
coordinada a este problema sino que también puede constituir un precedente
positivo de la cooperación interinstitucional para hacer frente a los
problemas que plantean los flujos migratorios en todo el mundo. 45. Habida cuenta de la situación
que existe sobre el terreno y de la labor en curso de mi Enviado Personal,
considero que la MINURSO sigue desempeñando un papel fundamental en la
estabilización y la vigilancia de la cesación del fuego. Por ello, desearía
recomendar que se amplíe el mandato de la MINURSO durante otro período de
seis meses, hasta el 31 de octubre de 2006. Sinceramente espero que en ese
tiempo las partes reflexionen sobre el largo período transcurrido desde el
inicio de este conflicto y sobre la necesidad de que ambas adopten medidas
que lleven a una solución justa, duradera y mutuamente aceptable. 46. Para concluir,
desearía expresar mi agradecimiento a mi Enviado Personal, Peter van Walsum,
por su labor en la búsqueda de una solución a la cuestión del Sáhara
Occidental, así como a mi Representante Especial, Francesco Bastagli, y a
los hombres y mujeres de la MINURSO que continúan trabajando incesantemente
en condiciones difíciles para desempeñar el mandato de la Misión.
ANEXO
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