UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTALCarlos Ruiz MiguelCatedrático de Derecho ConstitucionalUniversidad de Santiago de Compostela |
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NACIONES UNIDAS CONSEJO DE SEGURIDAD
Distr. general 27 de enero de
2005 Español Original: inglés Informe del
Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental I. Introducción 1. El presente informe se ha
preparado en cumplimiento de lo dispuesto en la resolución 1570 (2004) del
Consejo de Seguridad, de 28 de octubre de 2004, en la que el Consejo
prorrogó el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum
del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 30 de abril de 2005. En la misma
resolución, el Consejo me pidió que presentara un informe provisional,
dentro de los tres meses siguientes a la aprobación de la resolución, sobre
la evolución de la situación y sobre el tamaño y concepto de las operaciones
de la Misión, con mayores detalles sobre las opciones que se exponían en un
informe de 20 de octubre de 2004 (S/2004/827) para la posible reducción del
personal de la MINURSO, incluido el personal civil y administrativo. El
presente informe se refiere a la evolución de la situación desde la
presentación de mi informe anterior. II. Situación política 2. Lamento informar que sigue sin
haber acuerdo, como se indicaba en mi informe anterior, sobre la forma de
superar el punto muerto entre las partes y permitir a los habitantes del
Sáhara Occidental ejercer su derecho a la libre determinación. III. Actividades sobre el terreno A. Actividades del componente
militar 3. A principios de enero de 2005,
el componente militar de la MINURSO estaba integrado por 203 observadores
militares, incluidos 7 empleados administrativos y una unidad médica
compuesta de 20 personas, de una dotación autorizada de 230 personas (véase
el anexo). Al mando del General de División, György Száraz (Hungría), la
MINURSO siguió vigilando la cesación del fuego en el Sáhara Occidental, que
está en vigor desde el 6 de septiembre de 1991. La zona de responsabilidad
de la Misión se mantuvo en calma y no hubo indicios sobre el terreno de que
ninguna de las partes tuviera la intención de reanudar las hostilidades en
el futuro próximo. 4. Durante el período a que se
refiere el informe, la MINURSO hizo 1.046 patrullas terrestres y 89
patrullas aéreas para visitar e inspeccionar las unidades del Real Ejército
de Marruecos de mayor tamaño que una compañía y las fuerzas militares del
Frente Polisario, de conformidad con lo dispuesto en el acuerdo militar No.
1 concertado entre el Real Ejército de Marruecos y la MINURSO, por un lado,
y las fuerzas militares del Frente Polisario y la MINURSO, por el otro.
Tanto el Real Ejército de Marruecos como las fuerzas militares del Frente
Polisario siguieron con sus actividades rutinarias de mantenimiento y
adiestramiento. 5. Como se informó anteriormente,
el Frente Polisario siguió insistiendo en imponer restricciones a la
libertad de circulación de la Misión por carretera y por aire en zonas del
Territorio al este de la berma, lo cual no se ajusta a lo establecido en el
acuerdo militar No. 1. Si bien las restricciones no afectan demasiado a la
capacidad de la Misión de vigilar la situación en esas zonas, su eliminación
facilitaría aún más las patrullas terrestres y aéreas de la Misión. La
MINURSO reiteró recientemente al Frente Polisario su deseo de que se
levantaran las restricciones. 6. Durante el período de que se
informa, la MINURSO observó la presencia de una unidad del Frente Polisario,
de tamaño inferior a una compañía, en el Fuerte Español, posición situada
dentro de la zona restringida al este de la berma. Aunque el Frente
Polisario explicó a posteriori que la unidad se había desplegado para
impedir la circulación de migrantes ilegales y traficantes, la MINURSO
informó al Frente Polisario que el estacionamiento de la unidad en ese
lugar, si se mantenía, supondría una contravención del acuerdo militar No. 1
en el cual, entre otras cosas, se prohíbe los refuerzos tácticos y el
redespliegue o el movimiento de tropas en las zonas restringidas. 7. También en el período de que
se informa, la MINURSO fue informada de que el Real Ejército de Marruecos
estaba tomando medidas para incrementar su capacidad de vigilancia por radar
a lo largo de la berma, reforzando la necesidad de mejorar su capacidad de
rastrear los movimientos de migrantes ilegales y traficantes en el
territorio. La MINURSO señaló a la atención de las autoridades marroquíes
que los refuerzos tácticos de equipo estaban prohibidos en las zonas
restringidas, es decir, a una distancia de 30 kilómetros de la berma, y
constituirían una infracción del acuerdo si continuaban. 8. Si bien los hechos descritos
en los párrafos 6 y 7 anteriores parecen constituir a primera vista
infracciones del acuerdo militar No. 1, cabe señalar que las dos partes han
informado a la MINURSO de que se han visto motivadas por el mismo problema,
es decir, el creciente fenómeno de la migración ilegal y el tráfico de
personas. A la luz de este interés, al parecer compartido, la MINURSO está
en contacto con las partes para asegurarse de que sus acciones para impedir
las corrientes de migrantes y las actividades de los traficantes no se
conviertan en una posible fuente de fricción entre ellas, y que en cambio
puedan llegar a ser una esfera de cooperación que podría contribuir a la
estabilidad en la zona de operaciones de la MINURSO. 9. La MINURSO sigue cooperando
con las partes en el marcado y la destrucción de minas y municiones y
artefactos explosivos sin detonar. En el período de que se informa, la
MINURSO descubrió y marcó 20 artefactos explosivos sin detonar y supervisó
una operación de destrucción. 10. Como se señaló en mis
informes anteriores, la MINURSO, en cooperación con el Centro Internacional
de Desminado Humanitario de Ginebra, estableció en la Misión un sistema de
gestión de la información para actividades relativas a las minas. Está
previsto que una delegación del Centro Internacional visite la MINURSO en
marzo de 2005 para adiestrar al personal de la Misión que se encargará del
sistema. La MINURSO tiene la intención de establecer, dentro de los límites
de los recursos existentes, una sección militar y civil conjunta para
coordinar y gestionar el sistema. B. Prisioneros de guerra, otros
detenidos y personas en paradero desconocido 11. El Frente Polisario anunció
el 22 de enero de 2005 la puesta en libertad de dos prisioneros de guerra
marroquíes que estaban gravemente enfermos y que fueron subsiguientemente
repatriados a Marruecos bajo los auspicios del Comité Internacional de la
Cruz Roja (CICR). El Frente Polisario sigue reteniendo a 410 prisioneros de
guerra, algunos de los cuales llevan en cautividad muchos años. El CICR
sigue ocupándose de las personas que siguen en paradero desconocido en
relación con el conflicto. C. Migración ilegal 12. Las denuncias de operaciones
de tráfico de migrantes a través del Sáhara Occidental han aumentado
considerablemente en los dos últimos años. Además de los contactos
mencionados en el párrafo 8, las partes pidieron a la Misión que
incrementara las patrullas en las zonas que utilizaban los migrantes y los
traficantes. Las partes son conscientes de las limitaciones de las
operaciones de la MINURSO debido al mandato que se le ha encomendado y a la
falta de recursos para dicha actividad. 13. El 3 de noviembre, la
Organización Internacional para las Migraciones confirmó la repatriación de
23 migrantes encontrados cerca de Mijek (véase S/2004/827, párrs. 15 y 16),
y que los migrantes habían regresado a sus hogares en Bangladesh y la India.
En relación con los 21 migrantes encontrados cerca de Tifariti, el Frente
Polisario informó a la MINURSO de que el 9 de enero, 20 migrantes
pakistaníes fueron liberados a petición de ellos y conducidos a la frontera
con Mauritania. El migrante restante, un bangladeshí, sigue acogido por el
Frente Polisario en Tifariti, y se está considerando iniciar los trámites
para su repatriación. 14. Aunque la experiencia de la
primera operación de repatriación fue positiva, el hecho es que la capacidad
de la MINURSO para ayudar en esa esfera es limitada. No obstante, el
fenómeno creciente de los migrantes que transitan por la zona de operaciones
de la Misión exige que los organismos humanitarios, en cooperación con la
MINURSO y las partes, empiecen a establecer un método coordinado para hacer
frente a la posible aparición de más migrantes en el futuro. Entre tanto, la
MINURSO se esforzará por prestar apoyo logístico en las operaciones de
repatriación, por razones humanitarias y en función de los recursos
disponibles, siempre que eso no afecte al desempeño de su mandato básico. D. Refugiados del Sáhara
Occidental 15. El Programa Mundial de
Alimentos (PMA) está llevando a cabo un programa de socorro y recuperación
destinado a los refugiados del Sáhara Occidental, con un presupuesto de unos
40 millones de dólares para un período de dos años comprendido entre
septiembre de 2004 y agosto de 2006. El PMA también está incrementando su
capacidad de vigilancia y logística reclutando más funcionarios y
construyendo otra instalación de almacenamiento en Tinduf. La Unión Europea
concedió 5,5 millones de euros al PMA para ese programa, aunque para mayo de
2005 se puede producir una grave escasez de alimentos si no se aportan más
recursos. E. Medidas de fomento de la
confianza 16. Cabe recordar que la Oficina
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y mi
Representante Especial para el Sáhara Occidental han promovido con las
partes la aplicación de las medidas de fomento de la confianza, cuyo
objetivo es facilitar los contactos personales entre los refugiados de los
campamentos de la zona de Tinduf y sus familiares en el Territorio. 17. Me complace informar de que
las partes, así como Argelia en su calidad de país de asilo, han realizado
una evaluación positiva de la primera etapa del programa de aplicación de
medidas de fomento de la confianza, que se ejecutó de marzo a agosto de
2004. A la luz de los resultados positivos de la primera etapa de este
importante programa, las partes expresaron su apoyo a la continuación del
programa de intercambio de visitas familiares y del servicio telefónico con
arreglo a las disposiciones vigentes. En consecuencia, el ACNUR y la MINURSO
reanudaron el proyecto en noviembre y siguieron llevándolo a cabo hasta
fines de 2004. En este período participaron en el programa 270 personas, 137
(32 familias) de los campamentos de refugiados de la zona de Tinduf en
Argelia y 133 (41 familias) de las ciudades de El Aaiún, Dakhla y Smara en
el Territorio. En total, 1.476 personas, de las cuales 754 (473 familias) de
los campamentos de refugiados y 722 (237 familias) del Territorio, se han
beneficiado del programa desde su inicio en marzo de 2004. 18. En el ínterin, en consulta
con mi Representante Especial, el ACNUR presentó a las partes, así como a
Argelia, un proyecto revisado de un plan de acción para la ejecución de la
segunda etapa del programa de aplicación de medidas de fomento de la
confianza a comienzos de diciembre de 2004. Las partes, así como Argelia,
han expresado su conformidad en principio con el proyecto de plan de acción
y han presentado sus observaciones por escrito. El ACNUR y mi Representante
Especial han preparado otra revisión al plan en la que se atienden sus
observaciones y la han presentado a todos los interesados para su aprobación
final. A la vez, el ACNUR y la MINURSO han convenido en una serie de
actividades conjuntas encaminadas a la ejecución del programa, cuya
reanudación está prevista para marzo de 2005. 19. Cabe recordar que el apoyo de
la Misión al programa de intercambio de visitas familiares incluye el
despliegue de oficiales de policía civil que escoltarán a los participantes
en el programa en los vuelos organizados por las Naciones Unidas entre el
Territorio y los campamentos de refugiados de la zona de Tinduf y
supervisarán y facilitarán los trámites de llegada y partida en los
aeropuertos. A tal efecto la MINURSO desplegó en diciembre otros dos
oficiales de policía civil y se prevé el despliegue de otros dos, con un
total de ocho, para el momento en que se reanude el programa de intercambio
de visitas familiares. 20. Respecto de la financiación
de la segunda etapa del programa de aplicación de medidas de fomento de la
confianza, el ACNUR y la MINURSO han programado una conferencia de donantes
que tendrá lugar en Ginebra el 3 de febrero de 2005, en respuesta a la
resolución 1570 (2004) del Consejo de Seguridad, en la que el Consejo pidió
a los Estados Miembros que estudiaran la posibilidad de hacer contribuciones
voluntarias para financiar las medidas de fomento de la confianza, en
particular el intercambio de visitas familiares. El ACNUR y la MINURSO están
preparando conjuntamente un proyecto de presupuesto para presentarlo en la
conferencia, en virtud del cual el ACNUR realizará actividades vinculadas
con su mandato básico, en tanto la MINURSO prestará servicios de gestión
complementarios y algún tipo de apoyo logístico. Si bien de acuerdo con las
estimaciones preliminares el total del presupuesto necesario para ejecutar
la segunda etapa del programa de aplicación de medidas de fomento de la
confianza asciende a 3,4 millones de dólares, la cuantía de las
contribuciones respectivas de la MINURSO y el ACNUR al programa dependerá en
última instancia del grado de generosidad de los donantes. En esta etapa el
costo previsto de las actividades que realizará la MINURSO en el marco de la
segunda etapa del programa asciende a aproximadamente 1,2 millones de
dólares, suma que espero sea sufragada íntegramente con contribuciones
voluntarias. F. Unión Africana 21. Durante el período de que se
informa, la delegación de observadores de la Unión Africana ante la MINURSO,
dirigida por su Representantes principal, el Embajador Yilma Tadesse
(Etiopía), siguió prestando un apoyo y una cooperación valiosos a la Misión.
Deseo reiterar mi sincero agradecimiento por la contribución de la Unión
Africana. IV. Tamaño de la Misión y
principio de funcionamiento 22. En mi informe anterior
describí el carácter militar de las operaciones de la MINURSO y las tareas
correspondientes (S/2004/827, párrs. 32 a 36). Esa descripción y mi
evaluación de las necesidades actuales no se han modificado. En los párrafos
siguientes presenté dos opciones respecto de la dotación del componente
militar de la MINURSO para que las examinara el Consejo. La primera opción,
que sigo apoyando, consistía en mantener el tamaño actual del componente
militar (ibíd., párr. 37). A la vez que subrayé que no debía reducirse el
componente militar a expensas de la capacidad y la credibilidad de la
función operacional y política de las Naciones Unidas, también presenté una
segunda opción que daría como resultado una reducción del 16% en la dotación
militar de la Misión, en caso de que el Consejo decidiera reducir el tamaño
de la MINURSO (ibíd., párrs. 38 a 40). Observé complacido que el Consejo
decidió no elegir esa opción. De hecho, mi más reciente evaluación de la
situación sobre el terreno sirve para refrendar esta alternativa. 23. Si bien las actividades de
supervisión de la cesación del fuego de la Misión se centran en verificar
que el personal militar de las partes no entre en la franja de protección de
5 kilómetros que se extiende al este de la berma de 1.800 kilómetros, los
observadores militares supervisan y realizan actividades de observación en
buena parte del Territorio, que tiene una superficie de unos 266.000
kilómetros cuadrados. En particular, desempeñan una función esencial
respecto de la confirmación de la situación de las fuerzas de las partes en
el Territorio, la verificación del cumplimiento, la supervisión de los
ejercicios militares realizados por las partes y la destrucción de minas y
artefactos explosivos sin detonar, además de demostrar la presencia general
de las Naciones Unidas. 24. Como expresé en mi informe
anterior, cada una de las nueve bases de operaciones de los observadores
militares establecidas por la MINURSO, integradas por entre 14 a 19
oficiales cada una y situadas a ambos lados de la berma, realizan dos o tres
patrullas terrestres diarias, que pueden durar de tres a ocho horas, según
la distancia recorrida y las características del terreno desértico. En cada
patrulla participan no menos de cuatro observadores militares en dos
vehículos. Aunque se supone que la dotación total de cada base de
operaciones es la descrita anteriormente, por diversas razones, entre ellas
las rotaciones, la capacitación y las licencias, su número efectivo fluctúa
por lo general entre 10 y 14 oficiales. En consecuencia, cuando se realizan
patrullas, en las bases quedan apostados tan sólo algunos observadores
militares, cuyo número apenas llega al mínimo necesario para el cumplimiento
de sus funciones básicas. Además, un pequeño número de observadores
militares realizan operaciones de reconocimiento aéreo y cumplen misiones de
estado mayor. Además, tanto Marruecos como el Frente Polisario
consideran que debe fortalecerse la Misión para aumentar su capacidad para
cumplir su mandato y afrontar los nuevos desafíos que se presenten sobre el
terreno. Por esas razones sigo convencido de que toda reducción del tamaño
del componente militar de la MINURSO tendría un efecto negativo en la
ejecución eficaz del mandato de la Misión. V. Observaciones y
recomendaciones 25. Lamento informar al Consejo
de que, según lo expresado en mi informe anterior, las partes aún no han
llegado a un acuerdo respecto de la manera de superar el estancamiento en
que se encuentran en relación con el Plan de Paz para la Libre Determinación
del Pueblo del Sáhara Occidental. Estoy preparado para ayudar a las partes a
hallar una solución para esa situación y a avanzar hacia el logro de una
solución política justa, duradera y aceptable para ambas partes. 26. No obstante las recientes
actividades de las partes descritas en los párrafos 6 y 7 supra que,
de mantenerse, constituirían una violación del acuerdo militar No. 1, ambas
partes siguen respetando la cesación del fuego impuesta el 6 de septiembre
de 1991, que supervisa la MINURSO en la medida de su capacidad. Sin embargo,
no deben subestimarse los incidentes que ocurren en la zona de operaciones
de la MINURSO, aun cuando sean hechos circunscritos y aislados. En tal
sentido, la MINURSO está redoblando sus esfuerzos para ocuparse de las
posibles fuentes de fricción entre las partes y me complazco en informar de
que las partes han convenido en principio en informar a la MINURSO en
detalle de las medidas que se proponen adoptar para hacer frente al aumento
de la migración ilegal y el contrabando en el Territorio. También han
señalado su disposición a cooperar con la Misión con el fin de reducir a un
mínimo todo posible elemento de fricción derivado de las medidas adoptadas
por las partes en relación con esos hechos de creciente gravedad. 27. No obstante, me preocupa el
hecho de que si no se conjura el estancamiento político, podría producirse
un deterioro en la situación del Sáhara Occidental. Cabe señalar al respecto
que las partes han reiterado a la MINURSO su ferviente deseo de que se
aumente la dotación de la Misión y que se refuerce su capacidad para
realizar patrullas y reaccionar ante los incidentes. Seguiré examinando esta
cuestión a la luz de la situación imperante en el terreno. 28. La MINURSO ha realizado un
examen integral de la estructura de los componentes administrativos y demás
componentes civiles de la Misión. Espero poder informar acerca de los
resultados del examen en mi próximo informe al Consejo. 29. Como bien sabe el Consejo de
Seguridad, las actividades generales de la Misión sobre el terreno se han
incrementado recientemente de resultas de la ejecución del programa de
aplicación de medidas de fomento de la confianza mencionado en los párrafos
16 a 20 supra, que ha recibido el apoyo del Consejo. No obstante, la
continuación de este importante programa humanitario exigirá el aporte de
contribuciones voluntarias generosas de la comunidad de donantes. En tal
sentido, deseo sumarme al ACNUR para instar nuevamente a los países donantes
a que proporcionen la financiación necesaria para la continuación de este
programa esencial que, como se expresó en los informes anteriores, exige un
gran esfuerzo logístico, administrativo y en materia de supervisión. 30. En el ínterin, hago un nuevo
llamamiento al Frente Polisario para que libere a todos los prisioneros de
guerra marroquíes que aún se encuentran en su poder, de conformidad con el
derecho internacional humanitario y las numerosas resoluciones y
declaraciones del Presidente del Consejo de Seguridad, y exhorto a Marruecos
y al Frente Polisario a que sigan cooperando con el Comité Internacional de
la Cruz Roja en la determinación del paradero de las personas desaparecidas
a causa del conflicto. 31. Para terminar, deseo expresar
mi sincero agradecimiento a mi Representante Especial y a todos los hombres
y mujeres de la MINURSO, que continúan trabajando infatigables en el
cumplimiento del mandato encomendado a la Misión por el Consejo de
Seguridad.
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