UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTALCarlos Ruiz MiguelCatedrático de Derecho ConstitucionalUniversidad de Santiago de Compostela |
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Naciones Unidas Asamblea General
Distr. general 9 de mayo de 2001 Español Original: inglés
Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales Sáhara Occidental
Documento de trabajo preparado por la Secretaría
I. Generalidades
1. En el documento de trabajo sobre el Sáhara Occidental preparado anteriormente por la Secretaría, de fecha 22 de mayo de 2000 (A/AC.109/2000/7), figura una relación detallada de la situación general y de los acontecimientos relativos al Sáhara Occidental.
II. Buenos oficios del Secretario General
2. De conformidad con la resolución 54/87 de la Asamblea General, de 6 de diciembre de 1999, el Secretario General presentó a la Asamblea General, en su quincuagésimo quinto período de sesiones un informe sobre la cuestión del Sáhara Occidental, de fecha 19 de agosto de 2000 (A/55/303). El informe abarca el período comprendido entre el 1° de septiembre de 1999 y el 31 de agosto de 2000 y examinaba las medidas adoptadas por el Secretario General en el ejercicio de sus buenos oficiosos con las partes interesadas, en estrecha cooperación con el Presidente de la Organización de la Unidad Africana (OUA) y las actividades de su Representante Especial y Enviado Personal. También, examinaba los principales acontecimientos ocurridos durante ese período. Desde la publicación de ese informe, el Secretario General, en estrecha cooperación con el Presidente de la OUA, ha seguido ejerciendo sus buenos oficios con las partes interesadas.
3. Durante el período que se examina y de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1292 (2000), de 29 de febrero de 2000, 1301 (2000), de 31 de mayo de 2000, 1309 (2000), de 25 de julio de 2000 y 1324 (2000), de 30 de octubre de 2000, el Secretario General presentó cuatro informes al Consejo de Seguridad sobre la situación relativa al Sáhara Occidental (S/2000/461, S/2000/683, S/2000/1029 y S/2001/148).
4. El 22 de mayo de 2000, el Secretario General presentó al Consejo de Seguridad un informe (S/2000/461) en cumplimiento de la resolución 1292 (2000) del Consejo de Seguridad, por la que el Consejo prorrogó el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 31 de mayo de 2000 y apoyó la intención del Secretario General de pedir a su Enviado Personal, Sr. James A. Baker III, que consultara a las partes y que, teniendo en cuenta los obstáculos existentes y posibles, explorara medios para lograr una solución pronta, duradera y convenida de la controversia.
5. En ese informe, el Secretario General informó al Consejo de Seguridad de que su Enviado Personal había realizado una visita a la región del 8 al 11 de abril de 2000, para celebrar debates preliminares con las dos partes y los dos países vecinos. En Argelia, el Sr. Baker, había sido recibido por el Ministro de Justicia de ese país, Ahmed Ouyahia, y también se había reunido con el Primer Ministro, Ahmed Benbitour, y otros altos funcionarios del Gobierno de Argelia. En la zona de Tindouf, el Enviado Personal se había reunido con el Secretario General del Frente Popular para la Liberación de Saguia el-Hamra y de Río de Oro (Frente POLISARIO), Mohamed Abdelaziz, y los dirigentes del Frente POLISARIO. El Sr. Baker también se había reunido con el jefe de la delegación de observadores de la OUA ante la MINURSO, Yilma Tadesse.
6. En Rabat, el Enviado Personal había sido recibido por Su Majestad el Rey Mohammed VI, y se había entrevistado con el Príncipe Moulay Rachid, el Primer Ministro y otros altos funcionarios del Gobierno de Marruecos. Por motivos de salud, el Enviado Personal no había podido visitar Nouakchott, pero había mantenido una conversación telefónica acerca de su misión con el Presidente de Mauritania, Maaouya Oul Sid’ Ahmed Taya.
7. Al regresar de la región, el Enviado Personal había celebrado consultas con las autoridades españolas y francesas en Madrid y París, respectivamente. El Secretario General expresó su agradecimiento al Gobierno de España, cuya decisión de poner un avión a disposición del Enviado Personal había facilitado considerablemente la visita a la región.
8. Tras las consultas preliminares celebradas en la región, el Enviado Personal había informado al Secretario General de la necesidad de convocar una reunión entre las partes para estudiar los problemas de la plicación del plan de arreglo de las Naciones Unidas (S/21360 y S/22464 y Corr.1) y los Acuerdos de Houston (S/1997/742, anexos I a III), así como otras soluciones posibles. Plenamente de acuerdo con esta opinión, el Secretario General había invitado a las partes a celebrar conversaciones directas de alto nivel el 14 de mayo de 2000 en Londres, bajo los auspicios de su Enviado Personal. En sus cartas de invitación a las partes, el Secretario General había especificado que las conversaciones serían de carácter privado y que, como había sucedido en las conversaciones directas celebradas bajo los auspicios de su Enviado Personal en 1997, no se consideraría resuelta ninguna cuestión mientras no se llegara a un acuerdo definitivo acerca de todas las cuestiones pendientes. En cartas análogas, el Secretario General también había invitado a los dos países vecinos, Argelia y Mauritania, a que asistieran a la reunión de Londres en calidad de observadores.
9. La reunión se había celebrado en Londres el 14 de mayo de 2000 según lo previsto y las partes se habían reunido para celebrar conversaciones directas por primera vez desde 1997. Argelia y Mauritania habían enviado observadores a la reunión.
10. El Secretario General informó al Consejo de Seguridad de que se había sostenido un franco intercambio de opiniones durante las conversaciones. No obstante, no se había llegado a ninguna conclusión en la reunión, y el Enviado Personal había instado a las partes a que presentaran en una reunión, que se celebraría en junio, soluciones concretas a los múltiples problemas del plan de arreglo en que las partes pudieran convenir o a que estuvieran preparadas a examinar y discutir otras formas de lograr una solución pronta, duradera y convenida de la controversia relativa al Sáhara Occidental.
11. Al mes de febrero de 2000, la MINURSO había recibido un total de 54.889 apelaciones de la segunda parte de la lista provisional de votantes, una abrumadora mayoría de ellas (53.327) contra la exclusión de esa lista, en tanto en la mayor parte de las 1.562 apelaciones restantes se impugnaba la inclusión de apelantes en la segunda lista provisional de votantes. Con las 79.000 apelaciones ya recibidas, el total ascendió a más de 130.000.
12. Al agradecer al Sr. Baker las gestiones realizadas con las partes, el Secretario General recordó que, durante las consultas que el Sr. Baker celebró en la región del 8 al 11 de abril de 2000 y en Londres el 14 de mayo, había insistido en que la aplicación del plan de arreglo se había visto obstaculizada año tras años por las diferencias fundamentales entre las partes con respecto a la interpretación de sus disposiciones principales, y que las perspectivas de realizar un referéndum eran tan remotas como siempre.
13. Durante la reunión celebrada en Londres, las opiniones manifestadas por las dos partes sólo sirvieron para reforzar la opinión de las Naciones Unidas en cuanto a las grandes diferencias en sus posiciones, ya que ninguna de las partes había presentado una propuesta constructiva que permitiese avanzar. En esas circunstancias, el Enviado Personal había pedido a las partes que, en una nueva reunión, que podría celebrarse en junio de 2000, presentaran soluciones concretas acerca de las cuales pudieran llegar a un acuerdo para resolver todas las cuestiones pendientes del plan de arreglo o que estuvieran dispuestas a examinar y debatir otros medios para lograr una solución pronta, duradera y convenida de la controversia relativa al Sáhara Occidental.
14. Para concluir, el Secretario General había expresado su firme esperanza de que, como había sido solicitado por el Enviado Personal, las partes ofrecieran soluciones específicas y concretas a los numerosos problemas relacionados con la aplicación del plan de arreglo acerca de las cuales pudieran llegar a un acuerdo. En otro caso, las partes deberían estar dispuestas a examinar otras formas de lograr una solución pronta, duradera y convenida a su controversia sobre el Sáhara Occidental. El Secretario General recomendó al Consejo de Seguridad que prorrogara el mandato de la MINURSO hasta el 31 de julio de 2000.
15. El 31 de mayo de 2000, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1301 (2000) por la que prorrogó el mandato de la MINURSO hasta el 31 de julio de 2000, con la expectativa de que las partes presentaran al Enviado Personal del Secretario General las propuestas concretas y específicas en que convinieran para solucionar los múltiples problemas relacionados con la aplicación del plan de arreglo, y examinaran todos los medios para lograr una solución pronta, duradera y convenida de la controversia relativa al Sáhara Occidental.
16. De conformidad con esa resolución, el Secretario General presentó un informe al Consejo el 12 de julio de 2000 (S/2000/683). El Secretario General informó al Consejo de Seguridad de que, en cumplimiento de lo dispuesto en esa resolución, se había invitado a las partes a reunirse en Londres el 28 de junio de 2000, bajo los auspicios de su Enviado Personal y en las mismas condiciones que en la reunión celebrada en mayo. También se había invitado a los dos países vecinos, Argelia y Mauritania, a participar en la reunión de Londres en calidad de observadores.
17. Durante la reunión se había procedido a un intercambio de opiniones franco y total y el Enviado Personal había pedido a cada una de las partes que presentaran sus propuestas. El Frente POLISARIO había señalado dos esferas problemáticas: el desarrollo del proceso de apelación y la repatriación de los refugiados. Había reiterado su voluntad y su disponibilidad para cooperar con las Naciones Unidas a fin de resolver todos los problemas relacionados con la aplicación del plan de arreglo y examinar todas las propuestas que formularan las Naciones Unidas encaminadas a iniciar el proceso de apelación. El Frente POLISARIO había vuelto a confirmar su compromiso de seguir cooperando con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en el cumplimiento de su misión, de conformidad con las prácticas y principios normales relativos a la repatriación, y había reafirmado también su determinación de aplicar las medidas de fomento de la confianza propuestas por el ACNUR y su adhesión al plan de arreglo y a los Acuerdos de Houston. Reiteró su promesa de respetar los resultados del referéndum sobre la libre determinación del pueblo de Sáhara Occidental con la esperanza de que Marruecos hiciera lo propio, e insistió en que correspondía al Consejo de Seguridad adoptar las medidas necesarias para que se respetaran los resultados del referéndum.
18. La delegación de Marruecos había identificado cuatro esferas que, a su juicio, impedían la aplicación del plan de arreglo, a saber, el desarrollo del proceso de apelación, la reincorporación de unos 7.000 apelantes a la lista de votantes ya que, según las autoridades de Marruecos, su exclusión de esa lista después de haber sido incluidos originalmente era contraria al plan de arreglo, la repatriación de refugiados saharauis y la cuestión de los saharauis que habían alcanzado la edad de votar después del 31 de diciembre de 1993 pero que no habían participado en el proceso de identificación. Según la delegación de Marruecos, se debería identificar a esas personas o, por lo menos, se les debería permitir apelar a fin de que todos los saharauis participaran en el referéndum, y añadió que Marruecos no participaría en un referéndum en que no se permitiera participar a los saharauis que reunieran los requisitos, ya que el derecho a la libre determinación entrañaba el derecho de todos los saharauis de decidir su destino.
19. En el proceso de apelación, Marruecos había identificado dos aspectos que le preocupaban. La cuestión de la admisibilidad, que a juicio de Marruecos debería limitarse a las cuestiones de procedimiento, remitiendo las apelaciones a la Sala de Apelaciones para su debido examen, y la cuestión del testimonio coincidente de dos sheikhs que Marruecos consideraba inaceptable ya que perjudicaría a sus apelantes como había ocurrido durante el proceso de identificación. Marruecos no aceptaría que los nuevos testigos prestaran declaración en presencia de los sheikhs del Frente POLISARIO durante el proceso de apelación.
20. Con respecto a la repatriación de los refugiados, Marruecos consideraba que el ACNUR debería cerciorarse de los verdaderos deseos de regresar de todos los refugiados y había señalado que, por razones de seguridad, económicas y políticas, la repatriación no podría tener lugar al este de la berma. Marruecos había reiterado también su voluntad de cooperar con el ACNUR en la aplicación de las medidas de fomento de la confianza y esperaba que la repatriación terminara antes de fin de 2000. Marruecos había prometido apoyar todos los esfuerzos de las Naciones Unidas para corregir las injusticias que, en su opinión, se habían perpetrado contra miles de auténticos saharauis y seguir cooperando sinceramente en la búsqueda de una solución definitiva a la cuestión del Sáhara Occidental.
21. El Secretario General había señalado que, durante la reunión, ninguna de las dos partes había presentado propuestas específicas que permitieran llegar a un acuerdo para resolver los múltiples problemas del plan de arreglo.
22. Además de las esferas problemáticas destacadas por las partes, el Enviado Personal había añadido que, en su opinión, quedaban por resolver las cuestiones de la aplicación de los resultados del referéndum, la liberación de los prisioneros de guerra y de los detenidos políticos saharauis, y los posibles problemas que se pudieran presentar relacionados con la aplicación del código de conducta para la campaña del referéndum, que aún no se había puesto a prueba. También había expresado su preocupación por el hecho de que hasta el momento las partes no hubieran negociado sus problemas ya que aún existía entre ellas una gran animosidad. Ninguna de las partes había demostrado disposición alguna de abandonar la idea de “todo para el ganador”, ni parecía dispuesta a considerar una solución política en que cada parte obtuviera algo, aunque no todo, de lo deseado y que permitiera a la otra parte lograr otro tanto. Después de pedir a las partes que presentaran propuestas concretas para salvar sus diferencias, y no recibir ninguna, el Enviado Personal había expresado el parecer de que la reunión, en lugar de resolver problemas, en realidad había constituido un paso atrás.
23. El Sr. Baker había hecho un llamamiento a las partes para que no recurrieran a la violencia o la guerra, aunque no pareciese haber una solución inminente. Les había pedido que consideraran la posibilidad de reunirse nuevamente para examinar una solución política, y explicó que esta solución política podía revestir diversas formas. Podría consistir en un acuerdo negociado para la integración plena del Sáhara Occidental con Marruecos, o en un acuerdo negociado para la independencia plena, aunque en su opinión, ninguna de esas soluciones parecía probable. Además, un acuerdo negociado podría permitir llegar a un solución intermedia. Finalmente, una solución política podría consistir en un acuerdo que permitiera aplicar con éxito el plan de arreglo. El Sr. Baker había repetido a las partes que, el hecho de convenir en disentir una solución política distinta del plan de arreglo, no afectaría sus posiciones ya que, según las normas aplicables a las consultas, nada quedaría convenido hasta que se hubiera llegado a un acuerdo total.
24. El Enviado Personal había pedido después a las partes que participaran en reuniones a nivel de expertos en Ginebra para tratar las cuestiones del proceso de apelación, los prisioneros de guerra y los refugiados, bajo los auspicios del Representante Especial y el Adjunto del Enviado Personal. El Secretario General expresó su agradecimiento al Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte por haber sido una vez más el anfitrión de esas conversaciones directas.
25. El Secretario General también había expresado su agradecimiento a la delegación de observadores de la OUA, dirigida por Yilma Tadesse, por la estrecha cooperación que mantuvo con la MINURSO en apoyo del plan de arreglo.
26. El Secretario General había informado al Consejo de Seguridad de que, durante este período el ACNUR y las partes habían continuado celebrando consultas entre sí y se había señalado que algunas actividades, como las medidas de fomento de la confianza, sólo podrían comenzar una vez que las partes y los refugiados hubieran convenido en las modalidades para su aplicación.
27. El Secretario General había señalado que en la segunda reunión celebrada en Londres, en lugar de progresar, se había retrocedido. Tras exponer sus ya conocidas posiciones respectivas, aparentemente ninguna de las partes parecía dispuesta a presentar una propuesta concreta para salvar las diferencias entre ellos. Tampoco parecían dispuestas a abandonar su animosidad mutua y comenzar a negociar una solución política que pudiera resolver la controversia sobre el Sáhara Occidental.
28. Como conclusión de esta evaluación más bien pesimista de la situación actual, el Secretario General había sugerido al Consejo de Seguridad que reflexionara sobre el problema de garantizar que las partes respetaran los resultados del referéndum, si finalmente se celebraba. Como había señalado el Enviado Personal a las partes durante la reunión de Londres y como el propio Secretario General ya había manifestado en su informe de fecha 17 de febrero de 2000 (S/2000/131), en el plan de arreglo no se había previsto, ni era probable que se propusiera, ningún mecanismo coercitivo que requiriera el uso de medios militares para imponer los resultados.
29. El Secretario General esperaba que su Enviado Personal se reuniera nuevamente con las partes, en presencia de los Estados observadores, para intentar resolver los múltiples problemas relativos a la ejecución del plan de arreglo y tratar de convenir en algún otro tipo de solución política a la controversia sobre el Sáhara Occidental. Entre tanto, había recomendado al Consejo de Seguridad que prorrogara el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2000.
30. El 25 de julio de 2000, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1309 (2000) por la que prorrogó el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2000, con la expectativa de que las partes se reunieran para celebrar conversaciones directas bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General a fin de tratar de resolver los múltiples problemas relativos a la aplicación del plan de arreglo y de convenir en una solución política que fuera mútuamente aceptable de su controversia relativa al Sáhara Occidental.
31. En su informe de 25 de octubre de 2000 (S/2000/1029), presentado de conformidad con la resolución 1309 (2000) del Consejo de Seguridad, el Secretario General había recordado que su Enviado Personal había pedido a las dos partes que participaran en reuniones técnicas a nivel de expertos a fin de abordar las cuestiones pendientes relacionadas con el proceso de apelación, los prisioneros de guerra, los detenidos políticos y la aplicación de medidas de fomento de la confianza para el regreso de los refugiados saharauis. El Representante Especial del Secretario General, Sr. William Eagleton, y el Adjunto del Enviado Personal del Secretario General, Sr. John R. Bolton, habían convocado esas reuniones en Ginebra los días 20 y 21 de julio de 2000. Las delegaciones de Marruecos y del Frente POLISARIO estuvieron encabezadas por sus coordinadores ante la MINURSO, Mohamed Loulichki y M´hamed Khaddad, respectivamente. Los representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) participaron en las deliberaciones sobre los refugiados y los prisioneros de guerra, respectivamente.
32. Se habían celebrado reuniones por separado entre las Naciones Unidas y las dos partes sobre los temas que figuraban en el programa convenido. Con respecto a los 1.686 prisioneros de guerra marroquíes que aún estaban en poder del Frente POLISARIO, éste había indicado que no estaba en condiciones de discutir su liberación mientras los refugiados en los campamentos de Tindouf vivieran en condiciones inaceptables. Por su parte Marruecos había planteado la cuestión de la situación de los prisioneros de guerra y había hecho una reseña general de la situación de los 207 saharauis, presuntos prisioneros de guerra y detenidos, cuyos nombres habían sido facilitados a las autoridades marroquíes por el jurista independiente en 1998, y había comunicado que sólo una de las personas de la lista aún seguía detenida en Marruecos. El 28 de septiembre, Marruecos había facilitado más información en una lista anotada. El 9 de octubre de 2000, el Representante Especial del Secretario General había entregado una copia de esa lista al Frente POLISARIO.
33. Posteriormente las partes habían sido invitadas a reunirse en Berlín el 28 de septiembre de 2000, bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General. La reunión se celebraría en las mismas condiciones que la anterior, a saber, las conversaciones serían privadas y directas y ninguna cuestión se consideraría convenida hasta que todas las cuestiones pendientes hubieran sido objeto de acuerdo. Se invitó nuevamente a los países vecinos, Argelia y Mauritania, a participar en calidad de observadores. Como había ocurrido con anterioridad, la delegación de Argelia había asistido a la reunión en que pronunció la declaración de apertura el Enviado Personal del Secretario General pero no había estado presente durante los debates subsiguientes entre las partes. Mauritania no había enviado ninguna delegación a la reunión.
34. Durante el debate sobre la situación del plan de arreglo de las Naciones Unidas, ambas partes reiteraron sus posiciones. El Frente POLISARIO reiteró su adhesión al plan de arreglo y su disposición a examinar el proceso de apelación. Si bien la delegación de Marruecos expresó su compromiso, con el plan, también señaló que en la forma en que se estaba aplicando el plan las dos terceras partes de la población del Sáhara quedarían excluidas del referéndum.
35. Con posterioridad, el Enviado Personal del Secretario General había preguntado a las partes si, sin abandonar el plan de arreglo estarían interesadas en proseguir los debates para encontrar otra solución que podría o no ser confirmada por referéndum. El Frente POLISARIO había respondido que no estaba dispuesto a examinar ninguna alternativa no contemplada en el plan de arreglo. La delegación de Marruecos expresó su deseo de seguir examinando otras formas de solucionar el conflicto y reafirmó su disposición a agotar todas las posibilidades, con la asistencia del Enviado Personal del Secretario General siempre y cuando se respetara la soberanía nacional y la integridad territorial de Marruecos.
36. En una carta de fecha 19 de octubre de 2000 dirigida al Secretario General por el Representante Permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas (S/2000/1003), éste reiteró la posición de su país con respecto a la aplicación del plan de arreglo y a una solución política de la controversia.
37. El 13 de octubre de 2000, el Frente POLISARIO informó al Secretario General por escrito de que había aceptado las propuestas presentadas por el Enviado Personal en Berlín a fin de facilitar la aplicación de las medidas de fomento de la confianza. El Frente POLISARIO reafirmó su adhesión al plan de arreglo y su disposición a seguir adelante con el diálogo y las negociaciones con Marruecos, bajo los auspicios del Enviado Personal, dentro del estricto marco del plan, los Acuerdos de Houston y los protocolos de mayo de 1999, a fin de superar los obstáculos finales para la aplicación del plan de arreglo.
38. El 9 de octubre de 2000, el Secretario General recibió una carta del Representante Permanente de Argelia en la que reiteraba el apoyo de su país a las gestiones del Secretario General y la labor de su Enviado Personal y su Representante Especial con miras a organizar un referéndum libre e imparcial sobre la libre determinación para el pueblo del Sáhara Occidental.
39. En las conclusiones y recomendaciones de su informe al Consejo de Seguridad, el Secretario General señaló que lamentablemente no podía comunicar ningún progreso para superar los obstáculos que impedían la aplicación del plan de arreglo de las Naciones Unidas. En las reuniones técnicas celebradas en Ginebra no se había podido progresar en las cuestiones principales, a saber los prisioneros de guerra, las medidas de fomento de la confianza para los refugiados y el proceso de apelación. El único hecho positivo había sido la explicación dada por Marruecos sobre la situación de los 207 presuntos detenidos políticos incluidos en la lista elaborada por el jurista independiente. No obstante, el Secretario General señaló que no había sido posible ni siquiera comenzar un simple programa experimental sobre las medidas de fomento de la confianza debido a las preocupaciones expresadas por el Gobierno de Marruecos.
40. En la reunión celebrada en Berlín el 28 de septiembre de 2000, las dos partes habían reiterado su bien conocida posición, y expresaron al mismo tiempo su continua adhesión al plan de arreglo y su deseo de cooperar con las Naciones Unidas. Al concluir la reunión, si bien el Frente POLISARIO había manifestado que estaba dispuesto a examinar los medios de aplicar el procedimiento de apelación, la delegación de Marruecos había propuesto que su Gobierno celebrara conversaciones directas con el Frente POLISARIO, bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General, para buscar una solución política, a reserva de las preocupaciones señaladas con respecto a la soberanía y la integridad territorial de Marruecos.
41. El Secretario General recordó que, cuando nombró a su Enviado Personal a principios de 1997, le pidió que hiciera una evaluación renovada de la situación, con un triple objetivo: evaluar, en consulta con las partes, la posibilidad de aplicar el plan de arreglo en su forma actual; examinar si era posible que hubiera ajustes, aceptables para las partes, que pudieran aumentar significativamente las posibilidades de aplicarlo en un futuro próximo; y, en caso contrario, recomendar otras formas posibles de resolver el conflicto (véase S/1997/742).
42. De conformidad con esa solicitud y con la resolución 1309 (2000) del Consejo de Seguridad, y a la luz de las tres rondas de conversaciones directas celebradas en Londres y Berlín en el año 2000, el Enviado Personal del Secretario General informó que, en su opinión, opinión que el Secretario General compartía, las nuevas reuniones que pudieran celebrar las partes para buscar una solución política no tendrían éxito, y de hecho podrían ser contraproducentes, a menos que el Gobierno de Marruecos, como Potencia administradora del Sáhara Occidental, estuviera dispuesto a ofrecer o apoyar alguna restitución de autoridad gubernamental que fuera auténtica, sustancial y acorde con las normas internacionales, a todos los habitantes y ex habitantes del Territorio.
43. El Secretario General señaló que compartía la opinión de su Enviado Especial de que, si el Gobierno de Marruecos no estuviera dispuesto a ofrecer o apoyar alguna restitución de autoridad gubernamental que pudiera examinarse en una reunión de las partes durante la siguiente prórroga del mandato de la MINURSO, la Misión debería comenzar a examinar las apelaciones pendientes del proceso de identificación en forma sumaria, sin considerar cuánto tiempo podría tardar en concluir el proceso.
44. El Secretario General recomendó que, en vista de la posición adoptada por las partes al concluir la reunión de Berlín, y a fin de dar tiempo para determinar: a) si el Gobierno de Marruecos estaría dispuesto a ofrecer o apoyar alguna restitución de autoridad gubernamental;o b) si la MINURSO comenzaría a examinar las apelaciones en forma sumaria, el Consejo de Seguridad prorrogara el mandato de la MINURSO por un período de cuatro meses, hasta el 28 de febrero de 2001.
45. El 20 de febrero de 2001, el Secretario General presentó un informe (S/2001/148) en cumplimiento de la resolución 1324 (2000) del Consejo de Seguridad, de 30 de octubre de 2000, por la que el Consejo prorrogó el mandato de la MINURSO hasta el 28 de febrero de 2001 y pidió al Secretario General que le presentara una evaluación de la situación antes de que concluyera dicho mandato. El Consejo de Seguridad actuaba con la esperanza de que las partes, Marruecos y el Frente POLISARIO, siguieran intentando solucionar los múltiples problemas relacionados con la aplicación del plan de arreglo e intentando acordar una solución política mutuamente aceptable de su controversia respecto del Sáhara Occidental.
46. El Secretario General indicó que, durante el período de que se informa, su Enviado Personal había tenido que cumplir tareas relacionadas con las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América, pero le había informado posteriormente de que ya podía volver a dedicarse de lleno a la labor de ayudar a las partes a encontrar una solución rápida, duradera y aceptable de su controversia sobre el Sáhara Occidental.
47. El paso del rally París-Dakar por el Sáhara Occidental a principios de enero de 2001, contribuyó a aumentar considerablemente las tensiones entre las partes, con repercusiones que, según el Secretario General, aún se sentían.
48. En una declaración hecha el 5 de enero de 2001, el Representante Especial del Secretario General destacó que el paso del rally no implicaba el reconocimiento de la soberanía sobre un territorio cuyo estatuto definitivo aún estaba por determinar. Señaló que las acciones militares que pudiera emprender cualquiera de las partes constituirían una grave violación del acuerdo de cesación del fuego y pidió que todos los afectados actuaran con la máxima moderación. Varios gobiernos hicieron llamamientos similares a ambas partes.
49. El 7 de enero de 2001, día en que el rally cruzó el territorio, el Frente POLISARIO emitió un breve comunicado en que declaró que el paso del rally constituía una patente violación de la cesación del fuego, violación de la que era responsable el Gobierno de Marruecos. No obstante, añadió que, tras los llamamientos realizados por la presidencia de la OUA y por países amigos, entre ellos Argelia, así como los Estados Unidos, el Frente POLISARIO había decidido suspender su decisión de reanudar las actividades militares.
50. Si bien la decisión despejó la amenaza inmediata a la paz en la zona, la situación no volvió a ser la misma que antes del rally. El rally y sus secuelas habían aumentado la animosidad entre las partes y habían intensificado gravemente las tensiones en la zona.
51. El Secretario General señaló en su informe que la Comisión de Identificación había seguido trabajando en la consolidación de archivos y en el control de la calidad de los datos, prestando particular atención a los preparativos del examen técnico de la admisibilidad de las apelaciones y las audiencias sobre el fondo de las apelaciones. La Comisión había recibido un total de 131.038 apelaciones después de la publicación de la primera parte de la lista provisional de votantes en julio de 1999 (que contenía los nombres de 84.251 solicitantes que la Comisión consideró habilitados para votar, de 144.369 entrevistados) y de la segunda parte de la lista en enero de 2000 (que contenía los nombres de 2.161 solicitantes habilitados para votar, de 51.220 entrevistados).
52. La abrumadora mayoría de las apelaciones presentadas (115.645) impugnaban la exclusión de la lista provisional de votantes, y la mayoría de ellas (108.708) se presentaron con arreglo al apartado iii) del párrafo 1 del artículo 9 de los procedimientos de apelación (es decir, los solicitantes rechazados por la Comisión de Identificación que aportan nuevas pruebas). La mayoría de los apelantes habían designado uno o dos testigos para apoyar su reclamación, pero sólo algunas pruebas documentales, especialmente los apelantes de las agrupaciones tribales H41, H61 y J51/52. Las apelaciones restantes recibidas se subdividían de la forma siguiente: 1.260 apelantes afirmaban que la Comisión no los había convocado o no los había identificado con arreglo al apartado i) del párrafo 1 del artículo 9 de los procedimientos de apelación; 5.079 apelantes aducían fuerza mayor con arreglo al apartado ii) del párrafo 1 del artículo 9 de los procedimientos de apelación; y 643 apelantes no identificados alegaban que figuraban en la lista revisada del censo de 1991. La última categoría de apelantes (15.393 personas) incluía los que impugnaban, conforme al párrafo 2 del artículo 9 de los procedimientos de apelación, la inclusión de otras personas en la lista provisional de votantes.
53. En relación con otras posibles apelaciones, el Gobierno de Marruecos estimaba que podía haber unas 30.000 personas que habían cumplido 18 años después del 31 de diciembre de 1993, mientras que el Frente POLISARIO mantenía que su número total no superaba los 11.000, incluidos 5.000 en Tindouf.
54. El Secretario General declaró que, en su informe de 25 de octubre de 2000 (S/2000/1029), se sumó al llamamiento que hizo el CICR para la repatriación, por motivos humanitarios, de todos los prisioneros de guerra marroquíes que siguieran en poder del Frente POLISARIO. El 14 de diciembre, 201 prisioneros, de los cuales más de la mitad llevaban prisioneros más de 20 años, fueron repatriados en un vuelo desde Tindouf (Argelia) a Agadir (Marruecos) bajo los auspicios del CICR. Después de ese acontecimiento positivo, que se logró con la cooperación de Argelia y del Frente POLISARIO, el Secretario General se volvió a sumar al CICR para pedir la rápida repatriación de los 1.481 prisioneros de guerra restantes, muchos de los cuales sufren de mala salud tras su prolongada detención.
55. El Secretario General indicó que, al 16 de febrero de 2001, el componente militar de la MINURSO constaba de 230 efectivos. Bajo el mando del General Claude Buze (Bélgica), el componente militar siguió vigilando el cumplimiento de la cesación del fuego entre el Real Ejército de Marruecos y las fuerzas militares del Frente POLISARIO, que había entrado en vigor el 6 de septiembre de 1991. Al terminar la estación cálida el año 2000, tanto las unidades del Real Ejército de Marruecos como las del Frente POLISARIO intensificaron sus actividades de adiestramiento hasta comienzos de diciembre de 2000, cuando comenzó a observarse la celebración del mes santo del Ramadán.
56. Se siguió progresando en la aplicación de los acuerdos militares entre la MINURSO y las dos partes en lo relativo a la señalización y destrucción de minas y municiones sin detonar y al intercambio de información al respecto, hasta finales de diciembre de 2000. Durante el período sobre el que se informa, el Real Ejército de Marruecos y las fuerzas militares del Frente POLISARIO llevaron a cabo un total de 13 operaciones de destrucción de explosivos y municiones y marcaron 28 lugares donde había minas y explosivos sin detonar.
57. Sin embargo, no pudo informarse de esos progresos hasta fines de diciembre de 2000, en vista de los acontecimientos relacionados con el rally París-Dakar. El 31 de diciembre de 2000, algunos oficiales de enlace del Frente POLISARIO advirtieron a los observadores militares de la MINURSO que, a partir del 1° de enero de 2001, no se les permitiría penetrar en un radio de 800 metros de las posiciones de las unidades del Frente POLISARIO. El 17 de enero, el Frente POLISARIO hizo una declaración por la que impuso restricciones a la libertad de circulación de las patrullas de reconocimiento aéreo y terrestre de la MINURSO. Al mismo tiempo, desde el 3 de enero de 2001, todas las unidades del Frente POLISARIO se habían desplegado, sin notificarlo previamente a la MINURSO, más allá de las posiciones en que estaban confinadas. Este redespliegue sin notificación previa, así como las restricciones a la libertad de circulación de la MINURSO, violaban los acuerdos militares concertados entre la MINURSO y las dos partes en relación con las medidas de cesación del fuego. Estas violaciones se señalaron a la atención del Frente POLISARIO en una carta del Comandante de la Fuerza de la MINURSO de fecha 16 de enero de 2001. En una reunión que tuvo lugar el 31 de enero en la zona de Tindouf, los oficiales del Frente POLISARIO confirmaron a la MINURSO que no podían levantarse las restricciones impuestas a los observadores militares de las Naciones Unidas. Las discusiones sobre esta cuestión continuaban a nivel técnico.
58. El 6 de enero, el Comandante de la Fuerza de la MINURSO recibió una carta del Frente POLISARIO en la que éste afirmaba que una unidad del Real Ejército de Marruecos había penetrado ese mismo día en la zona de separación (una faja de 5 kilómetros desde la berma), violando los acuerdos militares entre la MINURSO y las partes con respecto a la cesación del fuego. El Real Ejército de Marruecos rechazó la acusación, y las investigaciones posteriores realizadas por la MINURSO no pudieron confirmarla.
59. En febrero de 2001, el componente de la policía civil de la MINURSO constaba de 47 oficiales bajo el mando del Inspector General Om Prakash Rathor (India). Los oficiales de la policía civil seguían protegiendo los archivos y la información confidencial en los centros de la Comisión de Identificación de Al-Aaiún y Tindouf y siguen realizando actividades de adiestramiento y planificación para posibles actividades futuras. A este respecto, los oficiales de la policía civil de la MINURSO asistieron a varias sesiones de información impartidas por la Oficina de Enlace del ACNUR en Al-Aaiún sobre la protección en las actividades de repatriación voluntaria y sobre los instrumentos internacionales relativos a los refugiados.
60. Durante el período sobre el que se informa, el ACNUR siguió desempeñando las funciones que le impone su mandato con respecto a los refugiados de los campamentos de Tindouf, Argelia. Sobre la base de los resultados obtenidos con la inscripción previa y de la evaluación de las necesidades de los refugiados, el ACNUR al prestar asistencia, tiene especialmente en cuenta los grupos vulnerables, incluidas las mujeres y los niños. El ACNUR también ha seguido consultando y cooperando con el Representante Especial del Secretario General y con los componentes de la MINURSO en lo que se refiere a la función del ACNUR, de acuerdo con lo previsto en el plan de arreglo de las Naciones Unidas.
61. Por iniciativa de la oficina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Argelia, un grupo de representantes de la comunidad internacional de donantes en Argel visitó los campamentos de refugiados de Tindouf, del 9 al 11 de febrero de 2001, para familiarizarse con la situación y observar las actividades internacionales de socorro de los organismos de asistencia humanitaria, entre ellos el ACNUR, el PMA, el Departamento para la Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea y varias organizaciones no gubernamentales. El grupo se reunió con los refugiados y sus dirigentes y estudió con los organismos de socorro los diversos modos de determinar las necesidades de asistencia alimentaria y no alimentaria. El grupo también visitó los proyectos humanitarios que se estaban ejecutando en los campamentos en las esferas de la agricultura, la educación, la sanidad, la generación de ingresos y la formación profesional, concentrándose en particular en los proyectos y actividades destinados a los refugiados vulnerables, en particular las mujeres y los niños.
62. En sus observaciones y recomendaciones, el Secretario General señaló que en el período transcurrido desde su último informe habían empeorado las relaciones entre las dos partes. Aunque en el último momento el Frente POLISARIO había decidido no poner en práctica su amenaza de reanudar las hostilidades, se había establecido un ambiente de creciente desconfianza y encono entre las partes, lo que estaba socavando el régimen convenido de cesación del fuego.
63. El Secretario General dijo que lamentablemente, no podía informar de que se hubiera avanzado en modo alguno para superar los obstáculos que impedían aplicar el plan de arreglo o para determinar si el Gobierno de Marruecos, como Potencia administradora del Sáhara Occidental, estaba dispuesto a ofrecer o apoyar una restitución de autoridad auténtica, sustancial y acorde con las normas internacionales, en beneficio de todos los habitantes y ex habitantes del Territorio. El único acontecimiento positivo ocurrido durante el período examinado fue que, el 14 de diciembre de 2000, el Frente POLISARIO decidió, conforme al compromiso expresado anteriormente al Enviando Personal del Secretario General, liberar por razones humanitarias a 201 prisioneros de guerra marroquíes. El Secretario General expresó su profundo agradecimiento al Frente POLISARIO por ese gesto, así como al CICR y a todos los que habían contribuido a facilitar la repatriación.
64. El Secretario General declaró que su Enviado Personal le había recomendado que el mandato de la MINURSO se prorrogara dos meses, hasta el 30 de abril de 2001, para ver si el Gobierno de Marruecos estaba dispuesto a ofrecer o apoyar una restitución de autoridad gubernamental, como la descrita más arriba. De no existir ese ofrecimiento o ese apoyo, la MINURSO recibiría instrucciones de empezar a examinar sumariamente las apelaciones pendientes en el proceso de identificación, independientemente del tiempo que llevara su finalización. El Enviado Especial también le había informado de que esa era la última solicitud de prórroga del mandato que apoyaría para disponer tiempo a fin de determinar si el Gobierno de Marruecos estaría dispuesto a ofrecer o apoyar una restitución de autoridad como la descrita más arriba. El Secretario General señaló que compartía las opiniones de su Enviado Personal y recomendaba que el Consejo de Seguridad prorrogara el mandato de la MINURSO por un período de dos meses, hasta el 30 de abril de 2001.
III. Examen por el Consejo de Seguridad
65. El Consejo de Seguridad examinó los informes del Secretario General (S/2000/461, S/2000/683, S/2000/1029 y S/2001/148) y adoptó las siguientes decisiones.
66. El 31 de mayo de 2000, en su 4149ª sesión, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1301 (2000), cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“El Consejo de Seguridad,...
1. Decide prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 31 de julio de 2000, con la expectativa de que las partes presentarán al Enviado Personal del Secretario General las propuestas concretas y específicas en que convengan para solucionar los múltiples problemas relacionados con la aplicación del Plan de Arreglo, y examinarán todos los medios para lograr una solución pronta, duradera y convenida de la controversia respecto del Sáhara Occidental;
2. Pide al Secretario General que presente una evaluación de la situación antes de que finalice el mandato actual;
3. Decide seguir ocupándose activamente de la cuestión.”
67. El 25 de julio de 2000, en su 4175ª sesión, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1309 (2000), cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“El Consejo de Seguridad, ... 1. Decide prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2000, con la expectativa de que las partes se reunirán para celebrar conversaciones directas bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General a fin de tratar de resolver los múltiples problemas relativos a la aplicación del Plan de Arreglo, y de convenir en una solución política que sea mutuamente aceptable de su controversia respecto del Sáhara Occidental;
2. Pide al Secretario General que presente una evaluación de la situación antes de que finalice el mandato actual; 3. Decide seguir ocupándose activamente de la cuestión.”
68. El 30 de octubre de 2000, en su 4211ª sesión, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1324 (2000), cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“El Consejo de Seguridad, ... 1. Decide prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 28 de febrero de 2001, con la expectativa de que las partes, bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General, continuarán intentando resolver los múltiples problemas relativos a la aplicación del Plan de Arreglo, y convenir en una solución política que sea mutuamente aceptable de su controversia respecto del Sáhara Occidental;
2. Pide al Secretario General que presente una evaluación de la situación antes de que finalice el mandato actual;
3. Decide seguir ocupándose activamente de la cuestión.”
69. El 27 de febrero de 2001, en su 4284ª sesión, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1342 (2001), cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“El Consejo de Seguridad, ... 1. Decide prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 30 de abril de 2001, con la expectativa de que las partes, bajo los auspicios del Enviado Personal del Secretario General, continuarán intentando resolver los múltiples problemas relativos a la aplicación del Plan de Arreglo, y convenir en una solución política que sea mutuamente aceptable de su controversia respecto del Sáhara Occidental;
2. Pide al Secretario General que presente una evaluación de la situación antes de que finalice el mandato actual;
3. Decide seguir ocupándose de la cuestión.”
IV. Examen por la Asamblea General
70. En el quincuagésimo quinto período de sesiones de la Asamblea General, varios representantes se refirieron a la cuestión del Sáhara Occidental en sus intervenciones en el debate general.
71. Durante el examen de los temas relativos a la descolonización que realizó la Cuarta Comisión entre el 25 y el 29 de septiembre de 2000, hicieron referencia a la cuestión del Sáhara Occidental los siguientes Estados Miembros: Argelia, Cuba, Colombia (en nombre del Grupo de Río), Marruecos, Madagascar, la República Unida de Tanzanía, Ghana, el Pakistán, Egipto, Antigua y Barbuda, Chile, Sudáfrica, Venezuela, Namibia y Mozambique (véase A/C.4/55/SR.3 a 7).
72. Durante el examen de las solicitudes de audiencia realizado en la tercera sesión de la Cuarta Comisión, Marruecos pidió que se aclarase una cuestión de procedimiento (véase A/C.4/2000/SR.3). En la cuarta sesión, los representantes de Marruecos, la Secretaría y Argelia hicieron declaraciones sobre una cuestión de procedimiento (Véase A/C.4/55/SR.4). En la sexta sesión, durante la audiencia de los peticionarios, el representante de Marruecos planteó una cuestión de orden en esa sesión. También hablaron sobre una cuestión de orden los representantes de Argelia, Antigua y Barbuda, Namibia, Sudáfrica, Papua Nueva Guinea, el Senegal, Ghana, la República Unida de Tanzanía, Cuba, Zimbabwe, Angola y Jamaica (véase A/C.4/55/SR.6).
73. La Cuarta Comisión escuchó asimismo, en sus sesiones quinta a séptima las declaraciones de los siguientes peticionarios, formuladas: a) En la quinta sesión, el 27 de septiembre de 2000: la Sra. Régine Villemont, Secretaria General de la Asociación de Amigos de la República Democrática Árabe Saharaui; la Sra. Margot Kessler, miembro del Parlamento Europeo; el Sr. Carmelo Ramírez Marrero, Presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui; el Sr. Werner Ruf, de Médico Internacional; la Sra. Gajmoula Ebbi, ex funcionaria de la Unión de Mujeres Saharauis de los campamentos de Tindouf (tribu Rguibat); el Sr. Julio Bonis Álvarez, Consejero de la Presidencia del Gobierno de Canarias (España), y el Sr. Elfidio Alonso Quintero, Diputado del Parlamento de las Islas Canarias (España) (véase A/C.4/55/SR.5); b) En la sexta sesión, el 28 de septiembre de 2000: el Sr. Robert Jarry, Alcalde de Le Mans (Francia); el Sr. Felipe Briones Vives, de la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental; el Sr. Francisco José Alonso Rodríguez, Presidente de la Liga de Derechos Humanos de España; el Sr. Salem Bouseif Brahim, en nombre del Frente POLISARIO; el Sr. Richard Cazenave, Presidente del Grupo Parlamentario de Estudios sobre los Derechos Humanos de la Asamblea Nacional de Francia; el Sr. Gaoutah Mohamed Ahmed Baba, ex jeque (tribu Oulad Dlim), y el Sr. Mohamed Salem Ali Omar Bahia, ex jeque (tribu Laarousyenne) (véase A/C.4/55/SR.6); c) En la séptima sesión, el 29 de septiembre de 2000: el Sr. Ahmed Cherif, ex jefe adjunto de los servicios de seguridad (tribu Filada) y el Sr. Akbar Ali Thobhani, profesor del Metropolitan State College de Denver (Colorado).
Formularon preguntas a los peticionarios los representantes de varios Estados Miembros, entre otros Marruecos, Argelia, el Gabón, Guinea, el Senegal y Antigua y Barbuda.
74. En su octava sesión, el 3 de octubre, el Comité aprobó un proyecto de resolución titulado “Cuestión del Sáhara Occidental” (A/C.4/55/L.3), presentado por el Presidente. Después de aprobarse el proyecto de resolución, hicieron declaraciones para explicar su posición los representantes de Francia (en nombre de los Estados Miembros de las Naciones Unidas que son miembros de la Unión Europea y Bulgaria, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, la República Checa y Rumania, así como Islandia y Noruega), Marruecos, Argelia y el Senegal (véase A/C.4/55/SR.8).
75. En su 83ª sesión plenaria, el 8 de diciembre de 2000, por recomendación de la Cuarta Comisión (A/55/578, párr. 24), la Asamblea General aprobó, sin someterla a votación, la resolución 55/141, titulada “Cuestión del Sáhara Occidental”, cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“La Asamblea General, ... 1. Toma nota del informe del Secretario General;
2. Encomia al Secretario General y a su Enviado Personal por los destacados esfuerzos que han realizado y a las dos partes por el espíritu de cooperación que han manifestado en el apoyo que prestaron a esos esfuerzos;
3. Toma nota de los acuerdos para la aplicación del plan de arreglo a que llegaron el Reino de Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguia el-Hamra y de Río de Oro en conversaciones privadas directas celebradas con los auspicios de James Baker III, Enviado Personal del Secretario General, y exhorta a las partes a que apliquen esos acuerdos plenamente y de buena fe;
4. Insta a las dos partes a que sigan cooperando con el Secretario General y su Enviado Personal y también con su Representante Especial, y a que se abstengan de llevar a cabo acción alguna que comprometa la aplicación del plan de arreglo y de los acuerdos a que se ha llegado para su aplicación y de los constantes esfuerzos que realizan el Secretario General y su Enviado Personal;
5. Hace un llamamiento a las dos partes para que colaboren plenamente con el Secretario General, su Enviado Personal y su Representante Especial en la ejecución de las diferentes fases del plan de arreglo y en los esfuerzos por superar las dificultades que siguen existiendo a pesar de los progresos realizados hasta ahora;
6. Insta a las dos partes a que apliquen fiel y lealmente el conjunto de medidas presentado por el Secretario General en relación con la identificación de votantes y el proceso de apelación;
7. Reafirma la responsabilidad de las Naciones Unidas con el pueblo del Sáhara Occidental, según lo establecido en el plan de arreglo;
8. Reafirma su apoyo a las gestiones que el Secretario General seguirá realizando con miras a la organización y la supervisión por las Naciones Unidas, en cooperación con la Organización de la Unidad Africana, de un referéndum para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, imparcial y libre de toda coacción, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 658 (1990) y 690 (1991), por las que el Consejo aprobó el plan de arreglo para el Sáhara Occidental;
9. Toma nota de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, entre ellas las resoluciones 1301 (2000) y 1309 (2000);
10. Pide al Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales que siga examinando la situación en el Sáhara Occidental, teniendo presente el positivo proceso en curso de aplicación del plan de arreglo, y que le informe al respecto en su quincuagésimo sexto período de sesiones;
11. Invita al Secretario General a que le presente, en su quincuagésimo sexto período de sesiones, un informe sobre la aplicación de la presente resolución.”
V. Otros acontecimientos
76. El 6 de abril de 2001, la Comisión de Derechos Humanos aprobó, sin someterla a votación, la resolución 2001/1, titulada “Cuestión del Sáhara Occidental”, cuya parte dispositiva dice lo siguiente:
“La Comisión de Derechos Humanos, ... 1. Toma nota del informe del Secretario General (A/54/337);
2. Toma nota de los acuerdos para la aplicación del plan de arreglo a que llegaron el Reino de Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguia el-Hamra y de Río de Oro en conversaciones privadas directas celebradas con los auspicios de James Baker III, Enviado Personal del Secretario General, y exhorta a las partes a que apliquen esos acuerdos plenamente y de buena fe;
3. Encomia al Secretario General y a su Enviado Personal por los destacados esfuerzos que han desplegado y a las dos partes por el espíritu de cooperación que han manifestado en el apoyo que prestaron a esos esfuerzos;
4. Insta a las dos partes a seguir cooperando con el Secretario General y su Enviado Personal y también con su Representante Especial, y a abstenerse de llevar a cabo acción alguna que comprometa la aplicación del plan de arreglo y de los acuerdos a que se ha llegado para su aplicación así como de los constantes esfuerzos del Secretario General y su Enviado Personal;
5. Pide a las dos partes que colaboren plenamente con el Secretario General, su Enviado Personal y su Representante Especial para garantizar la ejecución de las diferentes fases del plan de arreglo y superar las dificultades que siguen existiendo a pesar de los progresos realizados;
6. Insta a las dos partes a aplicar fiel y lealmente el conjunto de medidas propuesto por el Secretario General para la identificación de votantes y el proceso de apelación;
7. Reafirma la responsabilidad de las Naciones Unidas con el pueblo del Sáhara Occidental, según lo establecido en el plan de arreglo;
8. Reafirma también su apoyo a las gestiones que el Secretario General seguirá realizando con miras a la organización y la supervisión por las Naciones Unidas, en cooperación con la Organización de la Unidad Africana, de un referéndum para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, imparcial y libre de toda coacción, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 658 (1990) y 690 (1991), por las que el Consejo aprobó el plan de arreglo para el Sáhara Occidental;
9. Toma nota de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, particularmente de las resoluciones 1131 (1997), 1238 (1999), 1263 (1999), 1292 (2000), 1301 (2000), 1309 (2000), 1324 (2000) y 1342 (2001);
10. Observa que la Asamblea General ha pedido al Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales que siga examinando la situación en el Sáhara Occidental, teniendo presente el positivo proceso en curso de aplicación del plan de arreglo, y que le presente un informe al respecto en su quincuagésimo sexto período de sesiones;
11 Observa también que la Asamblea General ha invitado al Secretario General a que le presente en su quincuagésimo sexto período de sesiones un informe sobre la aplicación de su resolución 55/141.” |