UNA DOCUMENTACIÓN ESENCIAL PARA CONOCER EL SÁHARA OCCIDENTALCarlos Ruiz MiguelCatedrático de Derecho ConstitucionalUniversidad de Santiago de Compostela |
||||||
|
|
|
INTERVENCION DEL F. POLISARIO ANTE EL COMITÉ ESPECIAL ENCARGADO DE LA DESCOLONIZACIÓN Nueva York, 9 de junio de 2003
Señor Presidente, honorables delegados,
En nombre del F. POLISARIO, quiero agradecerles el permitirme abordar la cuestión del Sahara occidental en esta sesión del Comité especial encargado de la descolonización.
Esta ocasión es tanto más oportuna cuanto que el Consejo de seguridad esta llamado a tomar en julio próximo una decisión de gran importancia sobre el proceso de paz del Sahara occidental a la luz del contenido del Informe del Secretario general S/2003/565 de 23 de mayo 2003.
Sr. Presidente, El Sahara occidental es el último caso colonial en África, y figura como tal en la lista de los Territorios que deben ser descolonizados. El Comité especial había trazado hace cuarenta años el proceso que debería conducir a nuestro país a su completa descolonización mediante la organización y supervisión por la ONU de un referéndum de autodeterminación que permita al pueblo saharaui elegir libre y democráticamente su futuro. Colonia española de 1884 a 1975, el Sahara occidental no pudo ver culminado ese proceso como era el deseo de su pueblo, deseo confirmado por la Misión de visita realizada al Territorio por el Comité en 1975, al haber sido objeto de la invasión y ocupación militar de Marruecos.
El pueblo saharaui se vio obligado a continuar su legitima lucha por la autodeterminación e independencia, que libró y continua librando de forma resuelta, limpia y en congruencia con la legalidad internacional.
Las Naciones Unidas así como la Organización de la Unidad Africana, (OUA, hoy Unión Africana) conscientes de las causas y consecuencias peligrosas del conflicto del Sahara Occidental para la estabilidad del continente y para la vigencia del principio de autodeterminación no le han reconocido nunca a Marruecos la legalidad de su actual presencia en nuestro país. La Organización de la Unidad Africana, teniendo en cuenta los principios fundadores de su Carta, reconoció plenamente la legitimidad de la causa saharaui al admitir, en 1984, a la República Saharaui en calidad de Estado miembro. En su XIX cumbre, celebrada en 1983, la OUA elaboro un plan de paz que fue, en 1985, endosado por la Asamblea general en su resolución 4050. En 1990, dicho Plan desembocaría en el Plan de arreglo que fue endorsado por el Consejo de seguridad en 1990 así como aceptado por las dos partes directamente implicadas, el Frente POLISARIO y el Reino de Marruecos. El Plan de Arreglo ONU-OUA establecía un proceso de descolonización que preconizaba la celebración de un referéndum de autodeterminación en febrero de 1992 y, con este propósito, el Consejo de seguridad había autorizado en abril de 1991 el envío de una misión, la MINURSO, al Sahara Occidental.
Sr. Presidente, los miembros del Comité Especial han estado siguiendo la evolución de este proceso desde el principio. Si Marruecos hubiera respetado sus compromisos en virtud de dicho Plan hoy no estaríamos aquí y el Comité habría podido remover el caso del Sahara Occidental de la lista de los Territorios objetos de un proceso de descolonización.
Sin embargo esto no ha sucedido todavía.
Sr. Presidente, Como ya es conocido, en febrero del 2000, gracias a los Acuerdos de Houston negociados por el Frente POLISARIO y el Reino de Marruecos bajo los auspicios del enviado Personal del Secretario general, James Baker, la MINURSO terminó con éxito la confección de la lista provisional de votantes del referéndum. No quedaba mas que llevar a cabo la tarea, menos compleja ciertamente, de procesar los recursos de apelación presentados por Marruecos.
La llamada cuestión de los recursos de apelación era y sigue siendo hoy día un problema técnico perfectamente soluble y un mínimo esfuerzo por parte de la Secretaria general de la ONU en dirección de su resolución hubiera dado sus frutos.
En lugar de ello, los informes del Secretario general, a partir de ese año en que se publico la lista provisional de votantes, reflejaban el inicio del intento de abandono del único proceso de paz aceptado por las partes y por las Naciones Unidas con el propósito declarado de reemplazarlo por “otras soluciones políticas alternativas”. El inesperado giro se quiso no obstante justificar bajo argumentos que, vistos en su momento pero sobre todo hoy con la retrospectiva del paso del tiempo, fueron y lo son todavía de una muy dudosa consistencia. La desafortunada invocación de los mismos permitiría, sin embargo, a Marruecos romper el compromiso adquirido, proclamar el fracaso del Plan de arreglo y, por ende, persistir en su actitud de obstrucción a la acción descolonizadora de la ONU en el Sahara Occidental.
El Consejo de seguridad, ante esos desarrollos tuvo la sabiduría de poner un limite al giro operado estableciendo la condición de que todo proyecto de solución alternativa al Plan de arreglo debe contar previamente con la aceptación de las dos partes y estar basado en el principio de autodeterminación del pueblo saharaui.
Como ya tuve ocasión de informar al Comité en la sesión pasada, el Secretario general y su Enviado Personal, presentaron el 19 de febrero del 2002 tres alternativas al Plan de arreglo, contenidas en el informe S/2002/178. El Consejo, como se deduce de su resolución 1429 del 30 de julio 2002, no retuvo ninguna de estas opciones alternativas, y continuó reafirmando la validez del Plan de arreglo junto a su disposición a considerar propuestas que se basen en el derecho a la libre autodeterminación del pueblo saharaui.
El Enviado Personal del Secretario general, Sr. Baker, presentó en enero del 2003 otra propuesta de solución, la cual junto a las respuestas de las partes, figura en el reciente informe del Secretario general(S/2003/565)de 23 mayo del 2003.
Resumida a los efectos de esta intervención, la propuesta establece (a)un periodo transitorio de cinco años en los que la soberanía sobre el Sahara Occidental correspondería a Marruecos y la gestión de sus asuntos internos correría a cargo de instituciones locales elegidas por la población saharaui originaria del Territorio, y (b) al final de dicho periodo, la ONU celebraría un referéndum de autodeterminación en el que podría votar no solo la población saharaui sino también la población de colonos marroquíes instalados en el Sahara Occidental en diciembre de 1999. El periodo transitorio que se propone, además de otorgar a la potencia ocupante la soberanía sobre nuestro país, encierra el enorme riesgo de convertirse, como ha sucedido en Oriente Medio y en Timor Oriental, en un periodo violento y sangriento que conviene evitar ya que será muy difícil encontrar a otra Australia dispuesta a enviar sus tropas para proteger a la población civil del territorio. En cuanto al cuerpo electoral del referéndum que se propone, la propuesta establece que el derecho de voto correspondería no solo el pueblo saharaui sino también a decenas de miles de colonos transferidos por Marruecos al Sahara Occidental. Este ultimo aspecto mina el valor y significado del derecho a la libre autodeterminación en la medida en que los colonos son ciudadanos marroquíes transferidos al Sahara occidental tras un hecho ilegal, que es la actual ocupación militar del Territorio por Marruecos. No son saharauis y nunca pretendieron serlo. De la lectura de las respuestas de las dos partes, que figuran anexas al reciente Informe del secretario general, se puede decir que tampoco esta propuesta podría recibir el acuerdo de ellas como alternativa viable al Plan de arreglo.
Para Marruecos, según se desprende de manera especifica de la carta enviada el pasado 23 de mayo 2003 por su Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Benaissa, al Secretario general, Sr. Kofi Annan, la ONU debe reconocer previamente y de forma definitiva su pretendida soberanía sobre el Territorio que ocupa desde 1975 como punto de partida para la solución del conflicto. Asi, en dicha carta, el gobierno marroquí dice respecto a la reciente propuesta del Sr. Baker, cito, original en frances:
“Notre compréhension de la solution politique- sigue diciendo- est d’amener les parties, par la voie du dialogue et de la négociation, à s’entendre sur un accord, réaliste et définitif, sur la base d’un transfert de compétences aux populations locales, en tenant compte des spécificités du Sahara dans le cadre de la souveraineté et de l’intégrité du Royaume”.(fin decita). Respecto al Periodo transitorio, la carta dice“La proposition de M. Baker complique davantage la situation par ses dispositions relatives à la période transitoire.”
En cuanto a la Parte saharaui, primer y ultimo concernido por el proceso de descolonización, considera que el Plan de arreglo es y sigue siendo la única vía que puede conducir a una solución justa y duradera del conflicto en conformidad con la Carta y las resoluciones de las Naciones Unidas. En esta línea, el Frente POLISARIO, en su respuesta a la propuesta del Sr. Baker, propone una idea concreta y honesta que recoge incluso viejas demandas marroquíes, la cual permite de manera practica a la Comisión de identificación de la MINURSO la resolución de la cuestión pendiente de los recursos de apelación. Superado así el último obstáculo en el camino del Plan de arreglo, la celebración del referéndum de autodeterminación seria posible antes de un año, lo que permitirá a la ONU ahorrar tiempo y preciosos medios financieros.
La motivación esencial del F. POLISARIO consiste en preservar el Plan de arreglo y los acuerdos de Houston que lo complementan. Dicho plan es la única formula aceptada por las dos partes y por la ONU, y tiene preeminencia sobre cualquier otra alternativa, sobre todo cuando los hechos han mostrado, a pesar de los enormes y sinceros esfuerzos desplegados por el Sr. Baker, que la búsqueda de otras alternativas ha conducido a la ONU desgraciadamente a un callejón sin salida. Cuanto más se tarde en la asunción efectiva de la responsabilidad que la ONU asumió respecto a la descolonización del Sahara occidental, y que viene representada por el Plan de arreglo, el sufrimiento de un pueblo inocente, la violación de sus más elementales derechos humanos y el continuo saqueo de sus riquezas naturales por una fuerza extranjera llegarán con el tiempo a niveles que harían difícil la viabilidad de una solución pacifica en el marco de la ONU.
Sr. Presidente, Marruecos es el obstáculo principal a una correcta descolonización del Sahara occidental. Es un Estado miembro de la ONU que sin embargo ocupa por la fuerza un territorio que no le pertenece y obstruye el proceso de su descolonización. La anexión de territorios ajenos por la fuerza es una practica superada felizmente por la Humanidad. El pueblo saharaui, así como todos los pueblos del mundo albergan la convicción de que la ONU no prestara su nombre y su Carta para legitimar un atropello colonial en el momento en que el Comité especial ha establecido como objetivo para esta década la erradicación total del colonialismo.
Sr. Presidente, Creemos que la paz sobre cimientos justos y legales es siempre posible. Tras el éxito en Timor, la ONU puede y debe contribuir al logro de este objetivo. Seria una ilusión y un error craso creer que esa paz pueda ser posible sobre la base de legitimar intereses anacrónicos injustos velados únicamente por la fuerza y hacer tabla rasa de un derecho legítimo incuestionable en virtud del cual hoy naciones grandes y menos grandes tienen asiento en las Naciones Unidas. Nadie nos debe pedir, ni debe esperar, que para acomodar problemas internos de terceros en los que no tenemos parte ni arte, renunciemos a un derecho fundamental, el derecho a existir.
Los miembros del Consejo de seguridad que en julio están llamados a tomar respecto al conflicto del Sahara occidental una decisión de enormes implicaciones para la justicia, la paz en la región y la credibilidad del sistema internacional, tienen los medios y autoridad necesarios para hacer posible la paz en el Sahara Occidental. Cualquier esfuerzo honesto y decidido en esa dirección contaría con el respaldo sincero del F. POLISARIO. No cabe duda de que el aliento positivo del Comité especial sobre un asunto de descolonización contribuirá a ayudar al Consejo de seguridad a la hora de tomar esa decisión altamente crucial. Muchas Gracias
|