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Informe sobre las violaciones de los derechos humanos en el Sahara Occidental
CODESA 2007
Dedicado a nuestros camaradas:
EL OUANI AMAIDANE Miembro de CODESA
YAHYA EL HAFED IAAZA Miembro de CODESA
...por su libertad y la de todos los presos políticos saharauis
EL MAMI AAMAR SALEM Miembro de CODESA a quien se ha prohibido el ingreso al territorio del Sahara Occidental
... porque se permita su retorno
Índice
Introducción
Con la intención de difundir una cultura de los derechos humanos en el Sahara Occidental y el sur de Marruecos,
Con el propósito de dar seguimiento y develar los abusos cometidos en contra de los derechos humanos en la región, destacando la responsabilidad del Estado marroquí en dichos abusos y generando un movimiento en pro de los derechos humanos y una sociedad civil saharaui responsable cuyo objetivo sea la defensa de los derechos humanos conforme a los diversos acuerdos y convenios internacionales,
CODESA ha elaborado el presente informe de violaciones de los derechos humanos en el año 2007 dentro del siguiente contexto político general:
1. La prohibición impuesta a la asamblea constitutiva de CODESA, que debía haber tenido lugar el 7 de octubre de 2007 en El Aaiun, Sahara Occidental.
2. El acoso excesivo en contra de sus miembros:
Ø Los constantes arrestos arbitrarios y las diversas formas de maltrato (EL OUANI AMAIDANE Y YAHYA MOHAMED EL HAFED IAZZA). Ø La deportación forzada de diversos de sus miembros a regiones remotas de Marruecos (MOHAMED EL MOUTAWAKIL, EL HAMED MAHMOUD, MOHAMED ABD EDDAIM, BAJ EL HOUCINE...) y la prohibición impuesta a otros miembros para ingresar al territorio del Sahara Occidental (EL MAMI AAMAR SALEM). Ø La privación del derecho al trabajo impuesta a algunos de sus miembros (LAARBI MASSOUD, NOUMRIA BRAHIM, AHMED EL MOUTAWAKIL...) o a la obtención de ascensos profesionales (MOHAMED EL MOUTAWAKIL), así como el derecho de seguir estudios universitarios (ALI SALEM TAMEK). Ø El despido de algunos de los miembros de CODESA (GAOUDI FDAILI, HAIBA LEMA, YAHYA MOHAMED ELHAFED IAAZA...) o el impedir que recibieran sus sueldos (AMINATOU HAIDAR, ALI SALEM TAMEK).
3. La renuencia de Marruecos a revelar la suerte que han corrido cientos de desaparecidos saharauis.
4. La infinidad de secuestros y arrestos políticos en la sección del Sahara Occidental bajo control marroquí.
5. El interminable sitio mediático y el bloqueo militar de los territorios bajo control de Marruecos a fin de mantener en secreto los crímenes contra la humanidad que comete el Estado marroquí.
Asimismo, el presente informe ve la luz en un momento en el que Marruecos comete, deliberadamente, violaciones sistemáticas a los derechos humanos en contra de los ciudadanos saharauis en el Sahara Occidental, al sur de Marruecos.
Los estudiantes universitarios saharauis no son la excepción: son víctimas de arrestos políticos, tortura y maltratos debido a su participación en manifestaciones y sentadas pacíficas en favor del derecho inalienable a la autodeterminación del pueblo saharaui.
Estas violaciones siguen ocurriendo a pesar de los llamamientos de los defensores de los derechos humanos de los saharauis, diversas organizaciones no gubernamentales alrededor del mundo y el propio pueblo saharaui para poner fin a los abusos.
La Secretaría de CODESA
A. Los derechos políticos y civiles
Introducción
Los derechos políticos y civiles son, sin duda, parte crucial de los derechos humanos en general; se estipulan y respetan conforme a las constituciones de los estados democráticos.
En primer lugar, es importante hacer referencia a los artículos 3, 5, 7 y 9 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; los artículos 6, 7 y 9 del Convenio Internacional para los Derechos Civiles y Políticos, y la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes a fin de entender la forma en que las autoridades marroquíes violan los derechos de los ciudadanos del Sahara Occidental.
Evidentemente, estos acuerdos y convenios internacionales no permiten a ningún Estado privar de sus derechos a ningún pueblo, incluidos aquellos en control de territorios no autónomos. Además, estos acuerdos exhortan a los Estados a garantizar y respetar los derechos de los pueblos a la autodeterminación conforme a las resoluciones emitidas por la Organización de las Naciones Unidas.
Por lo tanto, negar al pueblo saharaui el derecho a la autodeterminación constituye la principal razón detrás de todas las flagrantes violaciones de los derechos humanos que perpetra Marruecos en contra de los ciudadanos saharauis desde hace más de 30 años.
Tal es la conclusión del informe publicado por el ACNUDH después de una visita al Sahara Occidental en mayo de 2006. Además, dicho informe vincula el sufrimiento de los saharauis con la forma en que se les ha negado el derecho inalienable a la autodeterminación.
I. El derecho de reunión pacífica y el derecho de manifestación
Los ciudadanos saharauis todavía no gozan del derecho de manifestación ni de reunión pacífica en pro de su autodeterminación. La policía marroquí reprime violentamente todas las sentadas pacíficas organizadas por los saharauis en el Sahara Occidental, el sur de Marruecos y las universidades marroquíes (particularmente desde el 21 de mayo de 2005).
Las autoridades marroquíes siempre están listas para arrestar arbitrariamente y torturar a los manifestantes, a pesar del acuerdo del gobierno de Marruecos en lo que respecta al tratado de prohibición de la tortura.
Se han allanado y se han dañado los interiores de un importante número de hogares saharauis y habitaciones estudiantiles de universitarios (en Rabat, Casa Blanca, Marrakech y Añadir).
II. El derecho de asociación y formación de sindicatos
El Estado marroquí sigue prohibiendo toda asociación o sindicato independiente saharaui a menos que declaren públicamente que “el Sahara es Marruecos”. Asimismo, sigue privando a todos los defensores de los derechos humanos de los saharauis de organizarse mediante asociaciones “legales” conforme a la ley marroquí. CODESA (Colectivo de Defensores de Derechos Humanos Saharauis) siguió todos los pasos estipulados en la Ley Marroquí de Libertades Generales para obtener la autorización correspondiente.
Sin embargo, las autoridades marroquíes prohibieron a los miembros de CODESA la organización de la asamblea constitutiva programada para el 7 de octubre de 2007 en El Aaiun, Sahara Occidental.
La Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí (ASVDH) no cuenta con un permiso para realizar trabajo público.
La oficina de la Asociación Marroquí para los Derechos Humanos en Laayoune tampoco tiene permiso de usar espacios públicos (salas de conferencias, etc.) para la realización de actividades en pro de los derechos humanos.
Del mismo modo, la población saharaui no puede fundar sindicatos independientes para defender a los trabajadores o a los asalariados saharauis, ni para abogar por los derechos de las mujeres saharauis.
III. El derecho a la seguridad física y el abuso de poder
La tortura sistemática sigue teniendo lugar en el Sahara Occidental. Los oficiales de la policía marroquí, particularmente en El Aaiun, se permiten deliberadamente prácticas de tortura sistemática: golpean, violan, queman e incluso matan (HAMDI LEMBAKI) a los detenidos saharauis. Las torturas han causado la discapacidad física y psicológica de las víctimas.
Estos abusos ocurren tanto en los centros como en los vehículos de la policía judicial. Sin embargo, los golpes y los arrestos también se registran en las escuelas, en la calle, en los hogares y en las afueras de la ciudad.
Los defensores de los derechos humanos están, a su vez, sujetos a diferentes formas de tortura y maltrato en la vía pública, bajo custodia o durante los interrogatorios en la comisaría: ETTAROUZI YAHDIH, AMINATOU HAIDAR, LIDRI EL HOUCINE, NOUMRIA BRAHIM, FATMA AYACHE, HMAD HAMMAD, BAZAID ESSALEK, EL OUALI AMAIDANE, DAHA RAHMOUN, FDAILI GAOUDI, IGUILID HAMOUD, BRAHIM SABBAR… También están sujetos a mudanzas forzadas y al exilio: MOHAMED MOUTAWAKIL, MOHAMED ABD EDDAIM, EL MAMI AAMAR SALEM, EL HAMED MAHMOUD, BAJ EL HOUCINE, EJJAIM MOHAMED, DAIH BRAHIM…
Además, las autoridades tienden a tomar represalias en contra de los parientes de los defensores: Essayeh Massoud, hermano de Larbi Massoud, defensor de los derechos humanos de los saharauis, fue expulsado de “Ominium Marocain de Péche” en Tan-Tan debido al activismo de su hermano en el Sahara Occidental y el sur de Marruecos. Chrif Tlaimidi y Mohamed Haidar (menor), hermano y sobrino de Amiatou Haidar respectivamente, fueron brutalmente golpeados. Boumata Yahdih, cuñado de Lamine Sahel, y su hermano Sahel Ramdan, fueron obligados a abandonar el Sahara Occidental y mudarse a Qalaat Draghna en Marruecos. Todos los miembros de la familia de El Ouani Amidane, preso político, fueron torturados en múltiples ocasiones.
Las fuerzas de seguridad de Marruecos han propinado malos tratos a numerosos presos políticos (EL HAFED TAOUBALI, HMAIDAT AHMED SALEM, ABDESSALAM LOUMADI, RACHID LAAROUSSI, AHMED EL MOUSSAOUI, LAHBIB EL QASMI…) y a menores saharauis (NAFII SAH, LEMAISSI ABD ENNASSER, BADER LHAWASSI…).
Las mujeres saharauis siguen siendo víctimas de golpizas brutales a manos de las fuerzas marroquíes durante las sentadas pacíficas. SULTANA KHAYA (perdió un ojo durante la represión violenta en la Universidad de Qadi Ayad, Marrakech, Marruecos), RABAB AMAIDANE, SOUMAIA ABD EDDAIM, FATMA AMAIDANE y GHLAINA BARHAH...
Los estudiantes universitarios lidian cotidianamente con el acoso policial debido a su activismo en pro de la independencia del Sahara Occidental, sobre todo cuando organizan sentadas pacíficas y manifestaciones de protesta.
El Estado marroquí sigue ejerciendo la tortura, a pesar de haber firmado y ratificado la Convención Contra la Tortura, y de que su parlamento aprobara una ley que prohíbe esta práctica.
Las denuncias de las víctimas saharauis en contra de los oficiales de seguridad que han llegado a los tribunales jamás han sido atendidas o quedan registradas como denuncias en contra de una “parte desconocida” (el caso de UMRIA BRAHIM y LIDRI ELHOUCINE).
Un enorme número de agentes de diversas autoridades y oficiales de las fuerzas de seguridad está detrás de estas violaciones de los derechos humanos. Recurren al uso excesivo de la fuerza a fin de dispersar las manifestaciones de protesta pacífica y las sentadas que organizan los ciudadanos saharauis. La población saharaui se manifiesta con regularidad para protestar por las condiciones políticas y sociales a las que está sometida, y por la violación de sus derechos. Las autoridades marroquíes reprimen usando la tortura, la violencia, los golpes y la humillación, ensañándose particularmente con los saharauis que exigen el derecho de autodeterminación de su pueblo y la liberación de los presos políticos.
Cuando la policía detiene a saharauis (principalmente mujeres y menores), se ejerce la tortura en el interior de los coches patrulla, las comisarías y otros lugares a fin de obtener confesiones y provocar pánico.
Las autoridades marroquíes abusan de su poder en contra de los saharauis de las siguientes maneras:
-Allanamiento de hogares saharauis. -Humillación de manifestantes. -Confiscación de licencias de conducir sin justificación legal (DOUIHI MOHAMED ALI). -Mudanza forzada de asalariados saharauis a ciudades marroquíes en zonas lejanas y en difíciles condiciones de vida. -Obstrucción del proceso para la obtención de un pasaporte o confiscación de pasaportes (destaca particularmente el caso de OULAD CHEIKH MAHJOUB, defensor de los derechos humanos). -Despido laboral o privación del derecho al trabajo debido a las convicciones políticas. -Prohibición para obtener un sueldo a pesar de no haber sido víctima de despido.
IV. El derecho a la vida
El Estado marroquí es, sin duda, responsable de la muerte de los saharauis que perecen en sus prisiones (MOHAMED BOUSSETTA (28 de noviembre de 2002), HADDI HASSAN (mayo de 2004), RAMDAN ELLAITHI (21 de marzo de 2003), LAHCEN BOUYA (2003)), sus hospitales y centros de detención, hechos que consideramos como crímenes contra la humanidad.
Las principales razones de esas muertes son la tortura, la negligencia en los hospitales, la ausencia de higiene y la falta de todo tipo de cuidados médicos.
En el transcurso de 2007 siguieron registrándose diversas formas de maltrato en contra de los saharauis.
Se violó el derecho a la seguridad física de muchos ciudadanos que fueron sometidos a actos violentos y a tortura debido a su activismo en favor de la autodeterminación y su convicción en la independencia de su país.
La Secretaría de CODESA ha sido testigo de diversos casos de tortura que después se incluyeron en cartas de denuncia. Las víctimas dicen haber sido brutalmente golpeadas y gravemente torturadas por oficiales marroquíes a los que ya han reconocido.
No obstante, se hace caso omiso de las denuncias.
En el caso de algunas de las víctimas, defensores de los derechos humanos, las denuncias seguían sin recibir ningún tipo de atención al 31 de diciembre de 2007.
Algunos de los nombres de los defensores de derechos humanos, activistas y ciudadanos saharauis que han sido torturados y aún esperan algún tipo de acción judicial respecto a sus denuncias en contra de los oficiales marroquíes que los torturaron son: AMINATOU HAIDAR, LIDRI EL HOUCINE, NOUMRIA BRAHIM, FATMA AYACHE, HMAD HAMMAD, SALEK BAZAID, LAILA ELLILI, HAMADI ZOUBAIR, ABDENNASSER LMAISSI, FATMA AMIDANE, SULTANA KHAYA, AMINATOU AMIDANE, MAHJOUBA AMIDANE, SALEK SAIDI, ABDEDDAIM SOUMAYA, MOULAY ALI TAOUBALI, BADER EL HAWASSI, MOHAMED EL MOUSSAWI, MOHAMED DAANOUNE, KAMAL ETTOUBI, MUSTAFA TAKROUR, MOHAMED SALEM AAMAR, HASSAN ELOUALI, AHMED MESKA y los ex presos políticos saharauis SIDI MOHAMED AALOUATE, YAYA EL BACHIR, LAKHLIFA EJJENHAOUI, MOHAMED SALEM BOUAMOUD, EL OUALI AMIDANE, MOHAMED HADDAD, etc.
Las instituciones jurídicas marroquíes han hecho caso omiso de dichas denuncias para no investigar los casos en los que se acusa de tortura a oficiales marroquíes. Esta actitud promueve la impunidad y exhorta a los oficiales marroquíes en el Sahara Occidental a seguir perpetrando actos violentos en contra de los saharauis. Por otra parte, también agrava el deterioro de la condición psicológica de las víctimas de tortura.
Además, las autoridades marroquíes guardan silencio en torno a los crímenes cometidos por sus oficiales en contra de los ciudadanos y defensores de derechos humanos saharauis.
Los medios de comunicación masiva orquestan campañas en contra de los defensores de derechos humanos, especialmente los miembros de la Secretaría de CODESA y trabajadores de derechos humanos, todo ello vinculado a la intención de CODESA de organizar su asamblea constitutiva el 7 de octubre de 2007.
Las autoridades marroquíes prohibieron la asamblea y, en consecuencia, CODESA aún no ha podido obtener la documentación que lo legitime dentro del marco de la ley marroquí.
En resumen, a pesar de haber firmado acuerdos internacionales sobre derechos humanos, el reino de Marruecos no deja lugar a duda respecto a la continuidad de sus violaciones de los diferentes derechos políticos y civiles en el Sahara Occidental.
Cronología de eventos
Muerte lenta y violencia racista en contra de los presos políticos saharauis en la Cárcel Negra de El Aaiun, Sahara Occidental
La Cárcel Negra en El Aaiun, Sahara Occidental, es una de las peores prisiones marroquíes. Carece de condiciones mínimamente humanas y no satisface necesidades básicas de nutrición, higiene o atención médica.
Esta prisión fue construida en la década de 1960 por las autoridades españolas. Consta de tres secciones y 10 celdas, la mayoría en ruinas debido al paso del tiempo. El diseño de su construcción inicial fue pensado para albergar a 200 internos, pero actualmente aloja a 400. Se pasó de 700 detenidos a 400 tras las sucesivas protestas de los presos y las denuncias de las organizaciones de derechos humanos.
Los presos viven en condiciones terribles debido a la superpoblación y la falta de espacio; se sofocan en el interior de las celdas debido a la falta de aire y de luz.
La mayoría de los detenidos sufre diversos trastornos físicos y psicológicos. Algunos padecen de asma (BACHIR BEN TALEB, EL OUALI AMAIDANE), dolores estomacales (SABBAR BRAHIM, EL HAFED TAOUBALI), trastornos dermatológicos (EL GASMI LAHBIB), diabetes (EL KAINAN MOHAMED MAHMOUD) o miopía (HAMID OMAR, de 70 años y sentenciado a 20 en prisión).
La gran mayoría de los detenidos está sometida a terribles amenazas psicológicas y abuso verbal.
Todos estos problemas de salud obedecen a las pésimas condiciones de vida dentro de la prisión y a los efectos de la tortura durante el período pasado en custodia y en las celdas.
En este contexto, se tiene la certeza de que han fallecido 13 presos debido a la tortura, la falta de atención por parte del personal administrativo, diversas enfermedades epidémicas y mortales, así como a la propagación de diferentes tipos de parásitos, insectos y tufos asquerosos.
Las autoridades marroquíes han impuesto un control total sobre la vida de los presos políticos saharauis dentro de la prisión. El pasado 20 de noviembre de 2007 se descubrió una fosa común al otro lado de uno de los muros. La fosa contiene restos humanos; muy probablemente pertenecientes a los presos saharauis durante las décadas de 1970 y 1980. Los sobrevivientes de aquella época insisten en que muchos de sus compañeros murieron en aquellos años y jamás se supo de ellos.
Según las autoridades marroquíes, su falta fue “apoyar al Frente Popular para la Liberación de SAGUIA ALHAMRA y OUED EDDAHAB”.
Desde mayo de 2005 los presos políticos saharauis en la Cárcel Negra organizan sentadas pacíficas en pro de la independencia y ya han realizado varias huelgas de hambre para solicitar la mejora de las condiciones de vida dentro de la prisión.
Así, la administración de la cárcel se vio obligada a tomar medidas, aunque demasiado básicas, sobre todo después de que aparecieran en Internet fotografías que demostraban la miserable situación de los presos. El Ministerio de Justicia de Marruecos tuvo que trasladar a parte de los presos y comprometerse a mejorar las condiciones de vida de los internos.
En la realidad, la respuesta de Marruecos fue asignar a 40 agentes del cuerpo de Intervención Rápida a la Cárcel Negra a fin de reprimir toda sentada pacífica en favor de la independencia del Sahara Occidental.
El nuevo responsable de la administración de la Cárcel Negra, antiguo responsable del Departamento de Ejecución en la prisión local de KENITRA, Marruecos, quedó a cargo de la represión de los presos políticos saharauis en El Aaiun, Sahara Occidental.
Los principales motivos de represión son manifestarse en favor de la independencia y entonar consignas políticas dentro de la prisión o en las salas de visita. Los presos políticos no solamente son víctimas de acoso y malos tratos a manos del personal de la prisión y los agentes de la policía.
El 19 de enero de 2007, aproximadamente a las 6 a.m., la administración de la cárcel entró violentamente en las celdas de los presos políticos saharauis; los esposaron, los arrastraron cruelmente por el piso y los golpearon brutalmente (ETTAROUZI YAHDIH, AMADANE EL OUALI, BRAHIM SABBAR, BANGA CHEIKH, CHEIKH BEN ALLAL, OMAR BELYAZID, HMAIDAT ALI SALEM, TAOUBALI EL HAFED, HADI MOHAMED MAHMOUD EL KAINAN, LOUMADI ABD ESSALAM, GHALI ZOUGHAM, MOHAMED SALEM BAHAHA, DAIDA ABD ESSALAM, HAJAJ MOULOUD, CHOUBAIDA LAAROUSSI).
Irónicamente, esto coincidió con la visita de MOHAMED BOUZOUBAA, ministro de justicia de Marruecos, que se encontraba en El Aaiun, Sahara Occidental.
Las pertenencias de los presos fueron destruidas y algunos de ellos fueron transferidos por la fuerza a otros centros de detención muy lejos de sus familias, en ciudades marroquíes, lo que ha perjudicado financiera y anímicamente a sus parientes.
Además, se separó a los presos políticos saharauis en dos celdas controladas por videocámaras, medida que obedece a la enorme simpatía que estos presos despiertan tanto en los detenidos del derecho común como en los visitantes.
Cinco presos políticos saharauis dentro de un rango de edad de 20 a 21 años (DAH HASSAN,MOHAMED BOUTABAA, EL BOUSSATI ABD ALLAHI, SAH NAFII y KHADA EL BACHIR) siguen sufriendo los abusos y el acoso cotidiano del personal de la prisión bajo el mando del director, quien rehúsa permitirles reunirse con otros presos políticos saharauis.
Aun después de la transferencia forzada de algunos presos políticos saharauis y algunos presos del derecho común a ciudades marroquíes por defender la independencia del territorio, el resto de los presos sigue padeciendo la extorsión de las autoridades de la cárcel (pagan hasta 5.000 MDH, unos US$600, con tal de no ser transferidos).
Es muy probable que esto ocurra en colaboración con determinadas autoridades de seguridad de Marruecos.
Tras las torturas y los golpes de los que son víctima los presos políticos saharauis, han enviado cartas de denuncia al procurador general del tribunal de apelación en El Aaiun para solicitar la investigación de estas prácticas de abuso, pero hasta ahora sus esfuerzos han sido en vano y no se ha tomado medida alguna.
Lo peor es que hay casos de presos políticos saharauis torturados durante el transporte entre la cárcel y el hospital o el tribunal.
En pocas palabras, las condiciones en la Cárcel Negra están muy lejos de ser dignas para cualquier ser humano. Los problemas más graves son la superpoblación, la falta de atención médica, la escasez de agua potable, el contagio de diversas enfermedades, el consumo y el tráfico de drogas, el acoso constante, la desnutrición, la falta de limpieza y la creciente corrupción para conseguir un lugar donde dormir que no sea el excusado.
Cronología de juicios durante 2007
B. Los derechos económicos, sociales y culturales
Sin duda, los derechos económicos, sociales y culturales son tan importantes como los derechos humanos básicos.
La violación de los derechos económicos, sociales y culturales significa que el Estado pone en práctica una política que desatiende los derechos de las personas en cuanto a su calidad de vida, su identidad cultural y sus condiciones sociales.
Los saharauis viven en condiciones terribles de pobreza, desempleo, mala salud y vivienda precaria.
A partir de dichas condiciones, es necesario destacar algunos puntos específicos.
I. El derecho al trabajo y los derechos laborales:
En resumen, un importante número de saharauis sigue padeciendo el desempleo, la marginación, la pobreza y pésimas condiciones de vivienda.
II. El derecho a los servicios educativos:
La situación educativa en el territorio bajo control de las autoridades marroquíes fue un caos durante el año escolar 2006-2007. No hubo clases en el transcurso del primer mes del año escolar sin razón aparente. Esto retrasó el inicio de los cursos y provocó que tanto maestros como estudiantes carecieran del tiempo necesario para concluir los programas escolares.
La calidad de los servicios educativos brindados en los colegios públicos empeora año tras año. Las escuelas carecen del número necesario de maestros, los materiales son de mala calidad, faltan bibliotecas y no hay acceso a Internet, pero el principal problema es la superpoblación en los salones de clases. En cada grupo hay un promedio de 45 o 46 estudiantes, pero en algunos casos la cifra se eleva a 60.
Las familias nómadas tienen que aceptar una de las siguientes opciones para educar a sus hijos: enviarlos con un pariente que viva en alguna ciudad del Sahara Occidental o dejarlos sin educación formal debido a la falta de escuelas en el desierto.
Por otra parte, hay una fuerte presión de la policía contra los estudiantes saharauis, particularmente después de las manifestaciones en las que defienden la autodeterminación y la independencia de Sahara Occidental. Los estudiantes son intimidados, expulsados u obligados a mudarse a otra ciudad.
Además, en algunas escuelas se fuerza a los saharauis a estudiar en lengua beréber a fin de distorsionar su identidad cultural.
III. El derecho a la atención médica:
Son muchos los puntos a destacar del análisis de los servicios médicos en el territorio del Sahara Occidental bajo control marroquí:
· Las condiciones de salud en esta parte del Sahara Occidental y en el sur de Marruecos, zonas de asentamiento saharaui, son terribles. · Los saharauis pobres, incapaces de pagar sus propios gastos médicos, no gozan del derecho a la salud. · Hay escasez de medicamentos en los hospitales y centros de urgencias. · Ante la escasez de camas en los hospitales, algunos pacientes se ven obligados a esperar semanas antes de tener la oportunidad de recibir atención médica. · Algunos médicos marroquíes humillan y discriminan a los pacientes saharauis. · Hay escasez de personal médico y de enfermería en los hospitales de las ciudades del Sahara Occidental. · Muerte de pacientes por negligencia en hospitales del Sahara Occidental (MOHAMED EDDIYAB, 17 de agosto de 2007 en el Hospital Hassan II de El Aaiun; EL BACHIR ELOUAGHRI, octubre de 2007). · Abuso y corrupción en hospitales.
IV. El derecho a una vivienda digna:
A pesar de encontrarse en su propio territorio, muchos saharauis aún no han tenido la oportunidad de habitar viviendas dignas. Esta situación los ha obligado a levantar barrios de chabolas dentro de las ciudades saharauis o a vivir en campamentos en el desierto y volver a una vida de nómadas.
A la fecha, diciembre de 2007, hay muchos saharauis necesitados de una vivienda digna, acceso a agua potable, electricidad y otros servicios básicos.
Los saharauis trasladados del sur de Marruecos al territorio en disputa por el Estado marroquí todavía subsisten en condiciones inhumanas, agravadas por la pobreza y la falta de acceso a la educación formal. Se trata de una población que lleva 16 años viviendo en tiendas de campaña o casas de adobe en ciudades supuestamente consideradas modernas: El Aaiun, Smara, Boudjour y Dakhla.
V. Los derechos culturales:
El Estado marroquí sigue destruyendo el legado cultural de la población saharaui y se esfuerza por deformar la cultura y el patrimonio saharauis, claramente distintos de la cultura y el patrimonio marroquíes.
El Estado marroquí pretende transformar en marroquí todo lo saharaui. Ha cambiado los nombres de las calles y las avenidas, ha prohibido determinados nombres saharauis con clara referencia cultural (por ejemplo MOHAMED FADEL, MOULAY MOHAMED, ALI SALEM, AHMED SALEM, entre otros), ha obligado a los jóvenes saharauis a aprender la lengua beréber en la escuela primaria, ha prohibido el estudio de la lengua hassanía (propia de los saharauis) y ha promovido festivales culturales y folclóricos con el objetivo de demostrar que “la cultura saharaui es marroquí”.
Las autoridades marroquíes tienden, por ejemplo, a alentar la poesía saharaui que elogia al régimen marroquí y la “integridad territorial”, pero de ninguna manera permiten la circulación de poesía en pro de la independencia entre la población saharaui. Asimismo, prohíbe las asociaciones culturales saharauis que no declaran públicamente que el Sahara es marroquí.
Las visitas familiares El verdadero drama humano y la reunión temporal de familias separadas por la berma
Durante aproximadamente tres años, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha estado al frente del intercambio de visitas entre las familias que se encuentran en los campos de refugiados y sus parientes en las principales ciudades del Sahara Occidental.
Los objetivos primordiales del ACNUR en la organización de las visitas familiares son “mejorar las condiciones de protección de los refugiados saharauis. Éstas no están vinculadas en modo alguno a las opciones políticas que pueden estar en consideración en lo que corresponde a la resolución del conflicto en el Sahara Occidental. El objetivo inmediato de estas medidas es dotar a los refugiados en los campamentos de Tindouf en Argelia de medios tradicionales de comunicación con los miembros de sus comunidades de origen que habitan el territorio del Sahara Occidental y viceversa. Otro de los objetivos es satisfacer las necesidades humanitarias de las familias que, debido al conflicto, han permanecido separadas durante un largo periodo.
Además, el propósito del programa es modificar el añejo statu quo que marca la situación de los refugiados. Es muy probable que las medidas para el fomento de la confianza contribuyan al establecimiento de cierto nivel de confianza entre las partes del conflicto en el Sahara Occidental, lo que facilitará la solución negociada a este problema”. (Medidas para el fomento de la confianza en la operación ACNUR/MINURSO en el Sahara Occidental, llamamiento complementario, marzo de 2005).
Los ciudadanos saharauis son transportados en avión desde los aeropuertos de El Aaiun, Smara y Dakhla hasta el aeropuerto de Tindouf, y posteriormente llevados a los campamentos. Por su parte, los saharauis que viven en los campamentos de refugiados son trasladados al aeropuerto de Tindouf y posteriormente llevados a alguna de las ciudades ya citadas.
El ACNUR se asegura de que las personas que están realizando la visita lleguen hasta sus familias ya sea en la ciudad correspondiente o en los campos de refugiados. En cada visita se transporta a alrededor de 60 saharauis de ambos sexos y diversas edades, y de ambos lados de la berma.
El ACNUR ha hecho los arreglos necesarios para la realización de estas visitas tanto con las autoridades marroquíes como con el Frente Popular para la Liberación de SAGUIA ALHAMRA y OUED EDDAHAB.
Todas las partes cooperaron en el registro de ciudadanos deseosos de participar en las visitas y en la definición de criterios específicos, como tener a un miembro de la familia (padre, madre, hermano o hermana) o a un cónyuge del otro lado de la berma. Otros requisitos son pertenecer al territorio en disputa y manifestar la propia voluntad de respetar los aspectos humanitarios de las visitas.
Sin embargo, el ACNUR tuvo que esperar un largo tiempo para que en Naciones Unidas y las dos partes en conflicto llegaran a ciertos acuerdos.
El reino de Marruecos ha objetado algunas de las medidas vinculadas a las visitas. Por lo tanto, las visitas familiares han sido retrasadas en numerosas ocasiones, lo que afecta gravemente el estado psicológico de los ciudadanos saharauis.
Ahora tienen la certeza de que, si bien las visitas tienen un carácter puramente humanitario, se ven profundamente afectadas por la evolución política del conflicto en el Sahara Occidental.
La situación de las visitas familiares no ha cambiado a pesar del deseo del ACNUR por mejorar las condiciones e incrementar el número de personas beneficiadas (de hecho, miles de ciudadanos han manifestado el deseo de participar en estas visitas debido a los múltiples centros de registro en el Sahara Occidental y en los campamentos de refugiados).
Las principales observaciones que CODESA desea hacer en lo que corresponde a las visitas familiares supervisadas por el ACNUR son:
C. Los derechos específicos
I. Los derechos de las mujeres:
Las mujeres saharauis siguen viviendo en condiciones políticas, económicas y sociales terribles.
Asimismo, siguen sufriendo diversas formas de represión, viven en la pobreza y el analfabetismo, la mayoría está desempleada o no cuenta con el grado de estudios necesario para obtener un empleo. En lo que respecta a los servicios de salud, las mujeres constituyen el grupo más afectado. Muchas de ellas mueren en el Sahara Occidental y el sur de Marruecos durante el embarazo.
La mayoría de los hospitales públicos carecen de médicos especializados, equipos y medicamentos suficientes.
a. Represión política
La inmensa mayoría de las personas que participan en las manifestaciones son mujeres, tanto adultas como niñas. Evidentemente, son el blanco principal de las fuerzas de seguridad marroquíes.
Las mujeres saharauis están expuestas a ser arrestadas, torturadas, violadas, acosadas y a sufrir todo tipo de malos tratos.
Baste citar el caso de GHLANA BARHAH, de 40 años de edad, arrestada en dos ocasiones e interrogada por un período aproximado de 28 horas en el centro de la policía judicial. La brutalidad de los golpes y la violencia de la tortura a la que fue sometida le provocaron un aborto. Dice haber sido desnudada y llevada al servicio, donde los agentes de la policía se turnaron para orinarle encima.
Su hijo, ABD ENNASSER LEMAISSI, perdió el oído tras la brutal golpiza que le propinó la policía frente a su madre en el centro de la policía judicial de El Aaiun.
Un ejemplo más es el caso de la estudiante saharaui SULTANA KHAYA, quien perdió un ojo a causa de los golpes a los que fue sometida frente al campus universitario antes de ser llevada a la comisaría de Marrakech, Marruecos, el 7 de mayo de 2007. Al momento de los hechos, SULTANA KHAYA participaba en una manifestación en pro de la independencia.
Todas las saharauis llevan una mísera vida desde la perspectiva política, económica y social.
b. Desempleo
Hay un importante número de graduadas saharauis que todavía padecen las tribulaciones del desempleo y la falta de dinero para sobrevivir. Muchas jóvenes saharauis han terminado sus estudios universitarios o superiores, pero su único horizonte es perder años de su vida sin hacer nada.
Las mujeres que no han tenido la oportunidad de concluir sus estudios o simplemente de tener acceso a la educación formal han tenido que esperar la llegada de un posible marido o enfrentar las duras condiciones de pobreza y falta de recursos.
En el caso de algunas mujeres, las autoridades marroquíes tratan de “comprar” su lealtad otorgándoles una beca mensual a cambio de, efectivamente, “no hacer nada”. La beca es de 1200 MDH (unos US$180), un magro salario que puede llegar alternativamente a las manos de tres o cuatro mujeres, todas ellas lo reciben en tres o cuatro meses.
II. Los derechos de la infancia:
Los niños saharauis sufren tanto como las mujeres saharauis, y constituyen el segundo grupo poblacional más afectado en cuanto a sus condiciones de vida. Están expuestos a la represión cotidiana, la tortura, el secuestro, la humillación, las amenazas e incluso la violación.
Es común que en el territorio del Sahara Occidental bajo control marroquí los niños sean arrestados en manifestaciones pacíficas, en las calles o en sus hogares, e incluso arrancados de los brazos de sus madres y padres. Las principales razones detrás de estos arrestos son su participación en manifestaciones pacíficas en pro de la independencia del territorio o su renuencia a entonar las consignas nacionalistas marroquíes o el hecho de que enarbolen banderas del Polisario o que escriban graffitis en pro de la independencia sobre los muros de sus escuelas.
Prácticamente todos los colegios públicos están controlados por coches patrulla de la policía que no hace nada por ocultar su presencia. Por lo menos hay un coche patrulla apostado frente a las escuelas durante las clases, con ocho o 10 agentes armados con porras. También hay escuelas tomadas por fuerzas militares día y noche (los colegios de enseñanza primaria ALMORABITIN, ZERKTOUNI y TARIQ BNOU ZAYAD).
Desde mayo de 2005, todas las escuelas están controladas por agentes de seguridad vestidos de civil que pasan de un salón a otro para vigilar a quienes denominan “alborotadores” (es decir, posibles manifestantes en pro de la independencia).
Durante el año escolar 2007-2008, las escuelas en las ciudades del Sahara Occidental se caracterizaron por el gran número de estudiantes en cada grupo (incluso más de 60).
La mayoría de las escuelas carece de bibliotecas, instalaciones deportivas adecuadas, clases suficientes, pizarras y pupitres, áreas verdes y acceso a Internet.
Todo ello, aunado al acoso cotidiano y a la presión de la policía, obliga a muchos jóvenes saharauis a abandonar la escuela e ir en busca de otras alternativas, siendo la migración ilegal la opción aparentemente más fácil.
A continuación presentamos una lista de los menores arrestados y torturados en los centros de la policía judicial entre febrero y noviembre de 2007:
III. Los derechos de las personas discapacitadas:
Las personas discapacitadas en el Sahara Occidental forman parte de ese grupo de ciudadanos cuyo sufrimiento es doble: además de las implicaciones físicas y psicológicas de la discapacidad, tienen que soportar la absoluta ignorancia y negligencia de las autoridades marroquíes.
Un escaso número de personas discapacitadas cuenta con los recursos financieros suficientes para cubrir sus gastos cotidianos. Un número más pequeño aún disfruta de los servicios de salud necesarios o de la posibilidad de seguir estudios superiores, ya que no hay universidades en el Sahara Occidental.
En consecuencia, la mayoría se muda a ciudades marroquíes como Agadir, Marrakech y Casablanca en busca de atención médica que sufraga con sus propios medios. En una sección aparte abordaremos la situación de las víctimas de las minas antipersonales.
El Estado marroquí ha creado diversas asociaciones a fin de atender las necesidades de la población discapacitada; sin embargo, su plena integración social aún está lejos de ser una realidad y el número de personas discapacitadas crece a un ritmo preocupante.
En el Hospital Belmehdi de El Aaiun, Sahara Occidental, hay un área dedicada al desarrollo de órganos artificiales. No obstante, esta área se encuentra cerrada sin razón aparente y, por ende, la población discapacitada saharaui se ve obligada a trasladarse a las ciudades marroquíes.
D. El medio ambiente en el Sahara Occidental
Las fuerzas militares marroquíes han destruido el medio ambiente del Sahara Occidental desde la ocupación del territorio en octubre de 1975. Han talado diferentes tipos de árboles, particularmente los árboles “tahl”, a fin de usar la madera para cocinar y con otros propósitos.
Cazan animales del desierto, sobre todo venado, conejo y aves del Sahara. En consecuencia, la deforestación y la reducción de la fauna en el desierto constituyen un grave problema ambiental. Incluso, algunas especies están en peligro de extinción y otras ya se han extinguido.
Las autoridades marroquíes han otorgado permisos a personalidades de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, por citar algunos ejemplos, para practicar la cacería de aves en el desierto del Sahara Occidental, zona en la que no hay controles de protección ambiental.
Otro tema a destacar es el uso que hace el ejército marroquí del desierto en términos de prueba de armamento. Incontables armas y bombas se prueban en el desierto donde viven los nómadas saharauis, lo que también ha influido en la reducción del número de ejemplares o la extinción de especies animales.
En resumen, el trágico deterioro del medio ambiente en el Sahara Occidental avanza a pasos agigantados. Por lo tanto, a menos que el Estado marroquí ponga fin a la destrucción ambiental por parte de su ejército, se perderán especies de flora y fauna para siempre.
Vandalismo del personal de la MINURSO contra el arte prehistórico del Sahara:
CODESA recibió información sobre el vandalismo de personal de la ONU contra el extraordinario arte rupestre de 6.000 años de antigüedad en LAJUAD, al este de la berma.
Ahora, la inmensa mayoría de los ciudadanos saharauis cuestiona la presencia de la MINURSO (Mission des Nations Unies pour un Referendum au Sahara Occidental) en el Sahara Occidental, pues algunos de sus oficiales estuvieron implicados en actos de vandalismo que destruyeron parte del patrimonio saharaui (y de la humanidad) para siempre.
La información fue dada a conocer gracias al arqueólogo Nick Brooks, de la Universidad de East Anglia.
DALYA ALBERGE, corresponsal de la sección de arte de The Times, escribió: “Un croata, miembro de las fuerzas de paz, de los cascos azules, garabateó “PETAR CROARMY” sobre uno de los rostros humanos pintados en la superficie de una roca. Debajo se aprecian rastros de pigmento de las pinturas rupestres. Otro oficial dejó una pintada en cirílico y un tal “EVGENY”, ruso, garabateó AUI, el código de la base de la MINURSO en Aguanit. “Mahmoud”, de Egipto, dejó su marca en Rekeiz Lemgasem e “Ibrahim” firmó su nombre sobre la figura prehistórica de una jirafa. “ISSA”, oficial keniano recién graduado en Ética del Mantenimiento de la Paz con un curso de la ONU, hizo un graffiti con su nombre y la fecha.
[...] Un informe de NICK BROOKS, de la Universidad de East Anglia, y JOAQUIM SOLER, de la Universidad de Gerona, enviado al Times el día de ayer, revela la magnitud de los daños. El informe detalla el “grave vandalismo” y señala que “parece haberse convertido en una práctica universal del personal de MINURSO durante sus visitas a zonas con arte rupestre... los cascos azules se sienten con el derecho de destruir el patrimonio cultural del Sahara Occidental, el patrimonio de los saharauis, a pesar de conocer la ética de la ONU en las misiones de paz y en flagrante violación de lo estipulado en la Convención para la Protección de la Propiedad Cultural en Caso de Conflicto Armado, firmada en 1954.
Ver: http//entertainment.timesonline.co.uk/tol/art_and_entertainment/visual_arts/article3280058.ece
E. Minas antipersonales y restos de armamento militar
Los 16 años de guerra entre el reino de Marruecos y el Frente Polisario en los territorios del Sahara Occidental han dejado una amenaza cotidiana para las vidas de los ciudadanos saharauis: las minas antipersonales.
Las minas antipersonales se encuentran por todas partes en el Sahara, excepto en los sitios en los que hay multitudes, principalmente las ciudades. Las minas están enterradas en los viejos campos de batalla en los que se han enfrentado los dos ejércitos.
Cientos de saharauis han muerto o han quedado total o parcialmente discapacitados debido a la explosión inesperada de estas bombas.
La gran mayoría de las víctimas son simples nómadas que caminaban detrás de sus rebaños en el desierto. Un importante número de niños ha muerto mientras que otros tantos han quedado discapacitados. Algunas de las víctimas se encontraban conduciendo Land Rovers o montando a camello en el momento de la explosión.
En general, las autoridades marroquíes no brindan atención médica a las víctimas de las minas antipersonales, quienes tienen que buscar la forma de ser transportadas hasta un hospital, ya sea en las ciudades del Sahara Occidental o en Marruecos. Asimismo, dependen de sus propios medios para continuar con su tratamiento, comprar los medicamentos necesarios y cubrir los costos de transporte.
Si bien las autoridades marroquíes afirman haber desactivado determinado número de minas antipersonales plantadas en los territorios al oeste de la berma, un importante número de ciudadanos saharauis resulta herido o muerto día a día por las explosiones en la zona.
El conflicto militar entre el ejército marroquí y el Frente Polisario en los territorios del Sahara Occidental terminó en 1991, fecha en la que ambas partes acordaron un cese al fuego en el marco de un acuerdo general con los auspicios de las Naciones Unidas. No obstante, las minas antipersonales plantadas durante la guerra siguen matando a civiles saharauis.
El año 2007 no fue la excepción. CODESA ha recibido informes de muertos y lesionados, víctimas de las minas antipersonales en los territorios ocupados por Marruecos. En todos los casos se señala que después de la explosión las propias víctimas o sus familiares se encargaron de sufragar los costos y la logística del tratamiento médico necesario.
El Estado marroquí ni siquiera les facilitó un documento que demostrara que habían sido víctimas de las minas antipersonales. A pesar de solicitar este documento probatorio, las autoridades marroquíes siempre rehúsan entregar una copia a las víctimas; por ende, no cuentan con ningún medio para demostrar que sus problemas de salud se deben a la explosión de minas antipersonales y no a que, por ejemplo, tuvieron un accidente en la calle.
Uno de los principales problemas en lo que respecta a las minas antipersonales en el Sahara Occidental es que la erosión del suelo y el movimiento natural de las dunas desplazan las bombas de un lugar a otro. Esto, aunado al hecho de que el ejército marroquí no coloca señales en los sitios en los que planta minas, representa un riesgo constante.
No es raro que los saharauis mueran en áreas remotas donde no hay centros de salud o, si los hay, carecen tanto de personal como de equipo médico. Por ejemplo, muchas de las víctimas de las minas antipersonales mueren debido a la espera, que puede prolongarse por horas, de alguien que lo rescate en medio del desierto. No hay ambulancias, pero existe la probabilidad de que una Land Rover o Land Cruiser pase por ahí y lleve a la víctima al centro de salud más cercano, que bien podría encontrarse a horas de camino. A quienes sobreviven les espera aún otro arduo via crucis hasta la curación.
Según Landmine Monitor, “Marruecos ha hecho declaraciones acerca de la posesión de una reserva de minas con el objetivo exclusivo de usarlas para entrenamiento en noviembre de 2004, septiembre de 2005 y noviembre de 2005. El gobierno no ha proporcionado detalle alguno en cuanto a los tipos o las cantidades precisas de las minas. En 2001 y en 2002 Marruecos declaró no contar con reservas de minas antipersonales”.
El informe también señala que “el número de víctimas disminuyó en Marruecos, pero aumentó notoriamente en la parte del Sahara Occidental bajo control marroquí (al menos 16 víctimas en 2006 y 13 hasta mayo de 2007)”.
Marruecos reconoce “un amplio uso de minas en el pasado, sobre todo en las bermas (muros defensivos) construidas entre 1982 y 1987 a fin de asegurar el rincón noroccidental del Sahara Occidental”.
CODESA reconoce que no cuenta con el personal ni con los equipos necesarios para recopilar datos suficientes sobre las minas antipersonales y sus víctimas en el Sahara Occidental. Sin embargo, logró reunir la siguiente información:
Víctimas de las minas antipersonales en el año 2007 en la parte del Sahara Occidental bajo control marroquí
A pesar de que más de tres cuartas partes de los países del mundo (155) ya han firmado el Tratado de Prohibición de las Minas Antipersonales, el reino de Marruecos es uno de los 40 países que todavía rehúsa firmar dicho convenio, también conocido como el Tratado de Ottawa.
Por todo ello, CODESA hace un llamamiento al Estado marroquí para que:
1. Firme el Tratado de Prohibición del Uso, Almacenaje, Producción y Transportación de Minas Antipersonales y en favor de su Destrucción que entró en vigor el 1 de marzo de 1999 y fue firmado en Ottawa, Canadá.
2. Haga pública la información a fin de contar con un número exacto de víctimas anuales de minas antipersonales y restos explosivos de guerra en la zona.
3. Marque las áreas en las que hay minas antipersonales para que tanto los civiles como los oficiales de la MINURSO puedan evitarlas.
4. Destruya las minas antipersonales que tiene almacenadas.
5. Asuma su responsabilidad y brinde atención médica a las víctimas de minas antipersonales en los territorios bajo su control.
F. La migración ilegal en el Sahara Occidental: la desaparición de miles de saharauis en los mares
La migración ilegal a través del Sahara Occidental, con Europa como destino predominante mas no exclusivo, se ha incrementado durante 2007.
Todo tipo de personas del Sahara Occidental, Marruecos y otros países africanos emigran hacia países europeos, en particular España, principalmente debido al desempleo y la pobreza, así como a los conflictos políticos que devastan al continente africano.
En todo caso, la principal razón que impulsa a la población saharaui a abandonar su territorio es la tensa situación política en el Sahara Occidental y en algunas ciudades del sur de Marruecos, especialmente a partir del 21 de mayo de 2005.
Muchos de los cuerpos de los migrantes que perecen en el intento han sido encontrados en las costas españolas, marroquíes y del Sahara Occidental. Sin embargo, cientos de migrantes todavía se encuentran desaparecidos; es probable que hayan fallecido mar adentro.
Hay bandas de traficantes de personas en diferentes lugares que se dedican a comerciar con las vidas de la gente pobre. Trabajan en campamentos clandestinos en zonas lejanas a las ciudades para evitar caer en manos de la policía. No obstante, la idea de que hay oficiales de policía coordinados con estos traficantes de seres humanos para sacar a los “saharauis indeseados” (y a personas de otras nacionalidades) a cambio de una parte del dinero negociado o incluso gratis, es una creencia popular.
Un saharaui muerto es un buen saharaui
El proceso para alentar la migración ilegal en los territorios del Sahara Occidental bajo control marroquí ha continuado a lo largo de 2007.
Después del levantamiento de mayo de 2005, las autoridades marroquíes lanzaron una campaña no declarada para alentar la migración de la población joven hacia Europa.
Las autoridades hicieron la vista gorda ante las actividades de las bandas de traficantes de personas con el pretexto de que el territorio es demasiado extenso y no disponen de la capacidad de vigilar todas las costas.
Además, apoyaron a los CHEIKHS, un grupo de saharauis pro Marruecos, para motivar a los jóvenes saharauis a abandonar el territorio. Les advirtieron que si se quedaban, serían arrestados por las autoridades marroquíes. Cabe recordar que los jóvenes saharauis son los participantes más activos en las demostraciones en favor de la independencia.
Es común que la policía marroquí amenace a los jóvenes saharauis diciéndoles que si se quedan en el territorio sufrirán torturas, detenciones e incluso violaciones sexuales.
De esta manera, la juventud saharaui encuentra en la migración, especialmente a España, la única vía para escapar a la presión.
Hay quienes han solicitado asilo político (BOUCHAMA NAFAA, AIT ABAILOU BRAHIM, BOUSSAOULA FAIDAL, entre otros).
De hecho, la mayoría de los saharauis o africanos en general que emprenden el viaje a Europa nunca llegan al paraíso prometido ni vuelven a casa: se convierten en alimento para peces.
15 jóvenes saharauis desaparecidos
El 25 de diciembre de 2005, un grupo de jóvenes saharauis decidió huir de la represión agravada desde mayo de 2005. 15 de ellos han sido declarados como desaparecidos.
Desde entonces, sus familias han organizado manifestaciones y afirman que las autoridades marroquíes en El Aaiun, Sahara Occidental, sólo les han dado explicaciones contradictorias respecto al destino de los jóvenes.
En un primer momento, les negaron cualquier tipo de información; posteriormente les aseguraron que sus hijos aparecerían tarde o temprano. Sin embargo, todas las protestas y sentadas han sido fuertemente reprimidas.
Las autoridades marroquíes no aceptan ninguna forma de protesta ni demanda para conocer la suerte que siguieron los 15 jóvenes desaparecidos. El último hecho lamentable en este sentido fue la represión de las manifestaciones de los familiares en la avenida Smara de El Aaiun, Sahara Occidental, organizadas el 25 de diciembre de 2007 para conmemorar el segundo año de su desaparición.
El juicio público que tiene lugar en el tribunal de apelación ha ignorado las quejas correspondientes al caso.
Algunas estadísticas
Las autoridades gubernamentales locales de las Islas Canarias calculan que se detuvo el paso de más de 42.000 migrantes entre 2005 y 2007.
80% de los migrantes dirigidos a las Islas Canarias inició su viaje en las costas del Sahara Occidental o en Tan-Tan y Tarfaya, en el sur de Marruecos.
Del total de migrantes que consigue entrar en territorio español, sólo se identifica y arresta a entre 2,5% y 3,5%; el resto logra internarse en territorio español y quedarse allí de manera ilegal.
Además, oficiales españoles han señalado que el tráfico de drogas desde Marruecos a Europa vía España cuenta con la supervisión del Estado marroquí: “Aproximadamente 3.000 toneladas de hachís se exportan ilegalmente de Marruecos a España cada año. Los traficantes marroquíes ganan alrededor de $3 mil millones de dólares con este negocio”.
A pesar de que se ha reducido el número de emigrantes saharauis a Europa, muchas familias saharauis siguen padeciendo las consecuencias de este fenómeno y resienten la pérdida de sus parientes.
Las autoridades marroquíes rara vez ofrecen estadísticas al respecto y, cuando lo hacen, las cifras sólo se refieren a los emigrantes africanos y no específicamente a los emigrantes de origen saharaui.
En agosto de 2007, dos personas africanas de países subsaharianos fueron asesinadas a tiros cerca de la costa de El Aaiun, Sahara Occidental.
Las autoridades marroquíes llevan a los migrantes a diferentes centros de detención que carecen de las más mínimas condiciones de higiene, nutrición y dignidad. Algunos deben esperar largo tiempo antes de ser enviados a sus países de origen.
En este contexto, CODESA considera que la única solución a la migración ilegal es el desarrollo sostenible, la restitución de condiciones de paz y el respeto a los derechos humanos en todos los países africanos y particularmente en el Sahara Occidental.
De lo anterior se desprenden las siguientes conclusiones:
1. La mayoría de los migrantes ilegales proviene de países del África subsahariana, donde prevalecen la pobreza y la inestabilidad política.
2. La migración ilegal es un negocio administrado por bandas poderosas y bien organizadas.
3. La migración ilegal se ha reducido en las costas marroquíes desde el año 2002, pero se ha incrementado en las costas del Sahara Occidental.
4. El incremento de migración ilegal en el territorio del Sahara Occidental pone en tela de juicio la función de las autoridades marroquíes. Es imposible pensar que un gran número de migrantes ilegales pueda desplazarse con libertad sin el conocimiento de la policía y las fuerzas militares marroquíes que controlan las costas.
G. La Comisión de Equidad y Reconciliación: justicia transicional distorsionada
I. Introducción
Bajo la presión de diversas organizaciones internacionales y militantes en pro de los derechos humanos en el Sahara Occidental y Marruecos, y tras el fracaso del Consejo Consultivo Marroquí de Derechos Humanos (CCDH) y la Entidad Independiente en el análisis transparente y justo de las violaciones de los derechos humanos, el rey de Marruecos declaró la fundación de la Comisión de Equidad y Reconciliación (CER) en enero de 2004 con el objetivo de investigar las graves violaciones de los derechos humanos en Marruecos y el Sahara Occidental hasta 1999.
CODESA, después de haber enviado un memorándum firmado en conjunto con otros defensores de los derechos humanos en el Sahara Occidental, manifiesta las siguientes preocupaciones:
1. La CER circunscribe todas las violaciones de dos aspectos: la desaparición forzada y el arresto arbitrario. Esta clasificación no contempla violaciones flagrantes que han tenido lugar en el Sahara Occidental desde el 31 de octubre de 1975, como es el caso del exterminio de los saharauis, las deportaciones, los entierros de personas vivas en fosas comunes, las torturas hasta la muerte y el lanzamiento de personas vivas desde aviones en pleno vuelo.
Por lo tanto, el enfoque marroquí hacia el asunto de los derechos humanos es meramente restrictivo e incongruente con los diversos comités internacionales por la verdad y los principios de la justicia transicional.
2. La CER no es independiente, ya que está constituida como un comité del CCDH, el cual incumple los criterios del Convenio de París que define el establecimiento de entidades consultivas de derechos humanos.
3. El tratamiento no judicial de las violaciones de los derechos humanos, en el sentido de que la CER excluye la responsabilidad individual de quienes la perpetran y, por ende, los derechos naturales de las víctimas a cuestionarles. Esto es incompatible con la tendencia internacional de lucha en contra de la impunidad.
II. Observaciones acerca de la labor de la CER:
1. La CER no ha tomado en cuenta las preocupaciones e inquietudes del movimiento en pro de los derechos humanos en el Sahara Occidental y en Marruecos.
No ha intentado buscar formas de participación con los actores humanitarios y la sociedad civil para enriquecer su tarea, resolver sus debilidades o evaluar su trabajo, que es servir a la verdad y llevar la justicia tanto a las víctimas como a la sociedad en conjunto.
2. Por otra parte, la CER realizó una importante campaña en las capitales del mundo y en diferentes instituciones y organizaciones para venderse y hacer propaganda en los medios en favor de la visión del Estado marroquí respecto a los abusos en contra de los derechos humanos, describiendo la experiencia marroquí como la mejor en el mundo árabe y musulmán.
Lejos de tomar en cuenta las importantes sugerencias y observaciones que bien podrían haber enriquecido y fortalecido verdaderamente la situación de los derechos humanos en la región, la diplomacia marroquí ha usado a la CER como un medio para mejorar la imagen del régimen en el extranjero y maquillar su reputación.
3. La CER no ha hecho pública información alguna acerca de su labor, a excepción de una que otra nota ocasional en los medios de comunicación masiva. Ha tratado de mostrar que su función sigue una vía normal y que el aparato de Estado coopera con sus actividades, lo cual no es el caso, tal como se lee en su informe final.
4. Miembros de la CER hicieron ciertas declaraciones a los medios sobre las violaciones de los derechos humanos en el Sahara Occidental que son incompatibles con las prácticas de transparencia, integridad e independencia de toda Comisión de la Verdad. El ex presidente de la CER, DRISS BENZAKRI, comentó durante una visita a El Aaiun el 5 de febrero de 2005 que “nuestra la labor se enmarca en el contexto de nuestra defensa de la entidad territorial de Marruecos”. Asimismo, se refirió al movimiento en pro de los derechos humanos como “mafia”.
5. El enfoque de la CER en lo que respecta a las flagrantes violaciones de los derechos humanos en el Sahara Occidental no ha apuntado a develar la verdad sino a ocultarla. Además de hacer caso omiso de las demandas del movimiento humanitario y de las víctimas, la CER no ha programado una sola sesión de audiencias, a pesar del importante número de violaciones denunciadas. La CER no ha tomado en cuenta los dolorosos y penosos testimonios de los familiares de los desaparecidos ni de los testigos de las violaciones.
6. La CER adoptó una actitud irresponsable ante los casos de saharauis desaparecidos. En lugar de investigar y revelar cuál fue su destino, ha solicitado a los familiares el envío de certificados de defunción a fin de completar los expedientes y proceder a la restauración. Esto sólo ha agravado la terrible situación de los familiares.
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