SAHARAUIS AL OCEANO.

 

El pueblo saharaui iba al océano con el único propósito de pescar. De sacar peces para vivir. Era su mar. No había necesidad de ir más allá. El más allá estaba cerca. Estaba en su casa. El futuro lo constituían su hogar y su familia.

 

Un hermoso y joven puñado de saharuis jóvenes han sido víctimas de ese mar que tanto añoran sus hermanos de los campamentos en el desierto de Argelia.

 

Hace años, cuando tenían carnet de identidad español, jamás hubiesen tenido necesidad de este temerario embarque. Sus sueños de entonces eran que esa tierra con carnet español fuera suya. Su sueño estaba en la lucha, no en el salvaje e incierto cayuco. 

 

Estas jóvenes cabezas que antes pensaban en ser libres en su casa y en su tierra y ahora piensan en huidas a la desesperada, han sido cambiadas principalmente por dos gobiernos: el español y el marroquí en absoluta y repugnante connivencia y orquestada más tarde por otros.

 

Las políticas exteriores de la mayoría de países pasa por intereses económicos. Todo el discurso que han, hecho, hacen y espero que no harán, se deshace en pedazos ante el petróleo, los fosfatos, la pesca o cualquier otra zarandaja cuando se contrapone con seres humanos.

 

Que la muerte de estos saharauis caiga sobre la conciencia de quienes han sido sus verdugos.

 

                                               Jacinto Lasheras García